El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado a última hora de este jueves una extensión del alto el fuego entre Israel y Líbano durante tres semanas, tras haber asistido al segundo encuentro entre delegaciones de ambos países auspiciado por Washington. Trump anunció la extensión de la tregua declarada el pasado 16 de abril luego de una reunión con los embajadores de Israel del Líbano en Estados Unidos. No obstante, apenas media hora después, Hezbolá anunciaba el lanzamiento de una salva de cohetes sobre Israel, que ha respondido.
John Phelan, secretario de la Marina, dejará el cargo inmediatamente. Es el último alto mando militar en abandonar la administración estadounidense.
El Pentágono no ha explicado cuál es la razón, pero según medios locales el cese se debe a sus continuos desacuerdos con él.
El cese se produce en un momento delicado: en medio de la guerra con Irán y del bloqueo del estrecho de Ormuz. Pero no es el único... Desde que llegó al Pentágono, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ya ha destituido a más de una docena de altos mandos militares. El más polémico, el jefe del Estado Mayor, Randy George, el militar de mayor rango en Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado destruir todos los barcos que coloquen minas en el estrecho de Ormuz, donde Washington sigue imponiendo un bloqueo naval para intentar presionar a Irán y que acceda a un acuerdo.
Teherán, por su parte, ha asegurado que ya ha comenzado a cobrar un peaje por cruzar este estratégico paso, que ambas partes utilizan como palanca de presión de cara a un diálogo que, al menos por ahora, permanece en un punto muerto. No hay fecha prevista para la reanudación de las conversaciones de paz en Pakistán.
Se mantiene la tregua entre Irán y EE.UU., después de que Donald Trump anunciara su extensión sin fecha de fin, pero con el bloqueo de Ormuz como principal escollo para continuar las negociaciones. El miércoles, Irán apresó dos barcos en el estrecho, que supuestamente navegaban sin permiso y sin revelar su posición. EE.UU. no lo consideró una violación del alto el fuego. Trump parece que quiere dar tiempo a las negociaciones, que deben tener lugar en Pakistán.
Amenazas incendiarias que se diluyen, plazos que se alargan y negociaciones que nunca terminan de concretarse. La guerra en Irán sigue empantanada: ninguna de las partes logra imponerse, pero tampoco se retira del tablero. Mientras tanto, el estrecho de Ormuz continúa bloqueado y crece la amenaza de una crisis económica.
Este miércoles la tensión ha vuelto a escalar en ese punto estratégico. Primero fueron dos buques y, horas después, un tercero: Irán ha interceptado tres cargueros, los primeros desde el inicio del conflicto. A dos de ellos los ha desviado hacia sus costas, acusándolos —según la Guardia Revolucionaria— de navegar sin autorización.
Y si en Ormuz aumenta la presión, en el frente diplomático crece la incertidumbre. Aún no está claro si habrá una segunda ronda de conversaciones. Por ahora, Donald Trump ha optado por extender de nuevo el alto el fuego para ganar tiempo, pero mantiene el bloqueo naval sobre el canal. Asegura que lo hará hasta que Teherán presente una “propuesta unificada”, sugiriendo divisiones internas en el régimen.
Desde Irán, sin embargo, insisten en que no negociarán mientras el estrecho siga bloqueado y condicionan cualquier regreso a la mesa a que se den las condiciones diplomáticas adecuadas. En Teherán temen además que Washington utilice esta prórroga para preparar un nuevo ataque sorpresa, y advierten de que estarán preparados. La desconfianza es máxima, alimentada también por los continuos cambios de posición de Trump.
No es la primera vez. Hace solo unos días insinuaba que no renovaría la tregua sin un acuerdo a largo plazo, pero horas antes de que expirara anunció una nueva prórroga. Esta vez es indefinida, aunque en el último mes las ha habido de todo tipo: de 48 horas, de una semana… Un patrón de vaivenes que refleja hasta qué punto el conflicto sigue sin una salida clara.
Las idas y venidas de Donald Trump a pie de avión con los periodistas se asemejan a sus vaivenes con Irán y sus enésimos ultimátum. Empezó el 21 de marzo dando 48 horas al régimen para abrir el estrecho de Ormuz. Dos días después lo ampliaba. Luego ha habido plazos de diferente duración, una semana, cinco días.
Un ir y venir que utiliza la propaganda iraní para mostrarlo como un adversario que habla demasiado, al que no se puede tomar en serio y que, además, dice que negocia con iraníes pero no se sabe con quién.
Apenas unas horas antes de que acabase la primera tregua acordada entre Estados Unidos e Irán, Donald Trump ha anunciado que prorroga el alto el fuego. Lo hace a petición de Pakistán, país mediador, y, según el presidente, la tregua estará vigente hasta que Irán presente una propuesta de paz o que concluyan las negociaciones. Por el momento, las conversaciones de paz, previstas en Islamabad, siguen sin tener fecha de inicio.
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A pocas horas de que expire el alto el fuego en Irán, hay palabras pero pocas certezas sobre las negociaciones entre EE.UU. e Irán con Pakistán como mediador. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, sigue en Washington y deja en suspenso su viaje a Islamabad.