En toda situación de abuso de poder hay patrones que se repiten: sensación de impunidad, una relación de dependencia, miedo y un clima de intimidación que impide romper el silencio. La denuncia interpuesta contra el cantante Julio Iglesias por presuntos abusos laborales y sexuales es sólo el último ejemplo.
Además, en casos como el del artista, se añade la circunstancia de que se trata de hombres reconocidos a nivel social y teóricamente ejemplar que goza de una red de protección social a su alrededor.
Fotos: AP Photo/Carlos Giusti