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En toda situación de abuso de poder hay patrones que se repiten: sensación de impunidad, una relación de dependencia, miedo y un clima de intimidación que impide romper el silencio. La denuncia interpuesta contra el cantante Julio Iglesias por presuntos abusos laborales y sexuales es sólo el último ejemplo.

Además, en casos como el del artista, se añade la circunstancia de que se trata de hombres reconocidos a nivel social y teóricamente ejemplar que goza de una red de protección social a su alrededor.

Fotos: AP Photo/Carlos Giusti

Las extrabajadoras de Julio Iglesias que denunciaron al cantante por presuntas agresiones sexuales han relatado que eran obligadas a someterse a análisis ginecológicos y pruebas de enfermedades de transmisión sexual si querían conseguir el empleo.

Las denunciantes dan por hecho que no son las únicas víctimas del artista, que guarda silencio sobre este escándalo.

Foto: EFE / THAIS LLORCA.

Dos extrabajadoras de las mansiones de Julio Iglesias acusan al cantante de haberlas agredido sexualmente, según una investigación publicada este martes por elDiario.es en colaboración con Univision Noticias. Los testimonios corresponden a empleadas del servicio doméstico que aseguran haber trabajado para el artista en 2021 en sus residencias de República Dominicana y Bahamas. La más joven tenía 22 años cuando sucedieron los hechos.

En el PSOE crece el malestar por las denuncias de acoso sexual. Este jueves, el ya expresidente de la Diputación de Lugo ha solicitado la suspensión de su militancia, mientras el comité antiacoso del partido sigue ultimando un informe para intentar zanjar el caso Salazar. No obstante, Tomé se resiste a dejar la Alcaldía de Monforte de Lemos a pesar de las presiones de la dirección.

El hartazgo por este asunto se extiende por las distintas federaciones socialistas. Hay inquietud y preocupación. "Hace falta explicaciones, que todo quede bien explicado encima de la mesa", dice la secretaria de Igualdad del PSOE, Andrea Fernández.

El Consejo de Ministros cesará el próximo martes a Antonio Hernández como director del departamento de Coordinación Política en el Gabinete de la Presidencia del Gobierno. De esta forma, el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, aparta al que fuera mano derecha de Francisco Salazar, el exasesor de Moncloa que está en el foco del huracán político por las denuncias de acoso sexual.

Hernández fue precisamente mencionado por las denunciantes como presunto "cómplice" y "encubridor" de las conductas de Salazar contra mujeres trabajadoras del partido, aunque negó en su momento estos hechos.

El Gobierno asegura que su cese ha sido "acordado y compartido", y que él mismo entendió que "no era sostenible" su continuidad, pese a negar las acusaciones. El caso ha generado malestar interno en el partido, especialmente entre las mujeres, que exigen "credibilidad" y coherencia entre discurso y práctica. Sánchez asumió los errores y ofreció apoyo a las denunciantes. Mientras, el PP aprovechará el escándalo en la sesión de control del miércoles en el Congreso.

Con dos suspensiones en una semana, el presidente del tribunal ha comunicado que Dominique Pelicot, quien ya tenia que haber declarado el martes pasado, ha pedido que le dejen descansar en su celda al padecer una infección renal por una piedra en el riñón. En lo que es el tercer informe médico judicial, la situación se califica de "anormal", y algunos incluso se preguntan si hay una parte de estrategia por parte del acusado. La situación del resto de los 50 incriminados por violación dependen totalmente de su testimonio. La defensa de Pelicot insiste en que su cliente quiere declarar, y critica que no le atendieron desde principio, a pesar de que la semana pasada se dijo que le habían hospitalizado unas horas. La víctima, Giséle, ha agradecido todas las movilizaciones de este fin de semana para apoyarla.

La fiesta privada, organizada por una conocida presentadora de televisión, se convirtió en el epicentro de la polémica al proponer a los asistentes acudir al acto semidesnudos. Entre los participantes destacan celebridades de la escena pop rusa, que ahora tendrán que hacer frente a consecuencias legales y financieras, tras el repudio mostrado por las autoridades rusas. A la organizadora ya le han cancelado varios contratos publicitarios y algunas televisiones están reeditando sus programas de fin de año para eliminar a los participantes en el evento.

El diputado conservador del parlamento británico Neil Parish ha dimitido este sábado tras el escándalo tras ser acusado en los últimos días de mirar pornografía en su móvil mientras participaba en las sesiones de la cámara de los comunes. Anoche fue suspendido por su partido e iba a ser investigado por el Comité de Estándares de la Cámara Baja.

FOTO: El diputado conservador británico Neil Parish posa para una imagen oficial. Richard Townshend / UK PARLIAMENT / AFP