Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Comenzamos en Ucrania, pendientes de si se rinden o no los comandantes del batallón Azov que siguen al parecer dentro de la acería de Azovstal, en Maríupol. Estamos en Francia, donde se ha desevelado el nuevo gobierno de la primera ministra Elizabeth Borne. Hablamos sobre las elecciones generales de Australia con Mario López Areu, profesor de Relaciones Internacionales de Comillas. También nos marchamos a América Latina, con la polémica en torno a la próxima Cumbre de las Américas en varios países de la región, o el fallo histórico de un tribunal argentino en torno a la masacre de más de 400 indígenas.

Australia revisará por segunda vez el caso de Kathleen Folbigg, condenada a prisión en 2003 por la muerte de sus cuatro hijos. Ocurre después de que una investigación científica apuntara a una posible mutación genética que provoca arritmias letales como causa de la muerte de los bebés.

El fiscal general de la región de Nueva Gales del Sur, Mark Speakman, ha descartado este miércoles recomendar el indulto que había pedido su defensa, pero ha ordenado una nueva investigación ante las "dudas" que plantea la explicación médica.

Kathleen Folbigg fue condenada hace 19 años en Australia por matar a sus cuatro hijos cuando eran bebés. Ahora, la inmunóloga española Carola García de Vinuesa, junto a otros investigadores, ha encontrado en el ADN de Folbigg y de sus bebés una mutación genética que provoca arritmias letales. Los estudios de García de Vinuesa confirman que los menores murieron por causas naturales.

Foto: Pantallas de ordenador con secuencias de ADN (Getty Images)

80.000 personas han sido evacuadas y 21 han sido halladas muertas en Australia debido al fuerte temporal que azota desde hace más de dos semanas la costa este del país. El agua ha cubierto casi por completo las viviendas y las carreteras de la zona. Se trata de una de las peores inundaciones en Australia en una década. Las zonas más castigadas son Camden y las zonas ribereñas al oeste de Sídney.

En una rueda de prensa, la comisionada de los Servicios de Emergencia de Nueva Gales del Sur, Carlene York, ha calificado este temporal bajo el término de “lluvias récord”, y ha indicado que se habían realizado cerca de 200 rescates en las últimas 24 horas.

A estas fuertes lluvias se sumarán a lo largo de la semana vientos de hasta 90 kilómetros por hora, generándose temor por posibles deslizamientos de tierra y el aumento de la fuerza de las riadas, de las cuales ya advertía igualmente la comisionada Carlene York, diciendo que “es sencillo dejarse arrastrar” por el agua y pedía cautela a todas aquellas personas que tuviesen que salir de sus refugios o se encontrasen en carretera. Además, apuntó que la situación se está complicando debido a que el suelo está saturado y no puede absorber más agua.

Las autoridades han previsto el despliegue de cerca de 5.000 soldados a finales de esta semana. El cometido de estos soldados será ayudar en tareas de ayuda humanitaria y limpieza de las zonas afectadas por las lluvias como en Nueva Gales del Sur y Queensland.

Casi dos años después, el gobierno de Australia reabre sus fronteras a todos los turistas vacunados con la pauta completa. El primer ministro, Scott Morrison, anunció a principios de febrero que daría la bienvenida de vuelta a Australia a todos aquellos “doblemente vacunados”.

Hoy, lunes 21 de febrero, los aeropuertos de la isla se han convertido en una fiesta de bienvenida llena de abrazos, historias y reencuentros muy esperados. En el aeropuerto de Sidney, los pasajeros fueron recibidos con música, peluches de koalas y canguros, flores y comida típica del país.

Aunque sus fronteras permanecían cerradas desde marzo de 2020, cuando comenzó la pandemia, el pasado mes de noviembre de 2021 el gobierno australiano suavizó las restricciones y abrió las puertas para ciudadanos y residentes permanentes vacunados, y más tarde, en diciembre, para estudiantes internacionales. Sin embargo, la irrupción de ómicron paralizó esta desescalada al impulsar cifras récord de contagios en la isla, que hasta entonces se mantenían muy por debajo de muchos países. Desde que se detectó el primer caso de ómicron en Australia, se han registrado unos 2,4 millones de casos.

En las últimas semanas, se ha ido observando una disminución de las infecciones diarias y de los casos hospitalarios en Australia. Es por ello que el país ha decidido reabrir definitivamente sus fronteras para reavivar el sector turístico, que hasta ahora dejaba más de 45.000 millones de dólares.

La relajación de las normas fronterizas supondrá un impulso para las aerolíneas, hoteles y empresas turísticas, los sectores más afectados por los cierres y otras duras restricciones por la pandemia, pero también un antes y un después para cientos de familias y amigos que han estado alrededor de 730 días separados por miles de kilómetros.

Australia ha reabierto sus fronteras este lunes a todos los extranjeros vacunados, después de dos años de cierre por la pandemia. El país impuso medidas muy restrictivas para frenar el virus, por lo que cientos de familias han permanecido separadas desde que entraron en vigor. Han llegado 50 vuelos internacionales y en los aeropuertos se han vivido momentos- de reencuentros muy emotivos. La única condición para su entrada en el país es que estén vacunados contra el Covid-19. 

Foto: Dean Lewins / REUTERS

Australia ha incluido a los koalas de gran parte de su costa oriental en la lista de animales en peligro de extinción. El Gobierno ha tomado la decisión después de que los hábitats de los marsupiales se vieran afectados por la prolongada sequía, los incendios y la tala de árboles. Los koalas declarados en riesgo son los que habitan en los estados de Nueva Gales del Sur, Queensland y el Territorio de la Capital Australiana.

Un informe interno del parlamento australiano ha revelado que al menos una de cada tres trabajadoras de la cámara ha sufrido acoso sexual en algún momento. El primer ministro, Scott Morrison, ha pedido disculpas públicamente a todas las víctimas y ha reconocido que sus denuncias se silenciaron por miedo a las consecuencias electorales. La comisión de investigación se inició a raíz de la denuncia pública de Britany Higgins, que fue violada por un miembro del equipo de la ministra de Defensa en un despacho del Partido Liberal. Ahora, el jefe del Gobierno reconoce que no es el único caso. Más de la mitad de las trabajadoras afirma haber padecido abusos de poder, acoso, agresiones sexuales o explotación. Una situación normalizada durante décadas y que Morrison ha dicho que "debe y puede cambiar".

Informa Mónica Cartes
 

El primer ministro australiano, Scott Morrison, ha pedido perdón este martes a las víctimas de acoso, maltratos y agresiones sexuales en el Parlamento y ha reconocido que muchas denuncias fueron silenciadas por el miedo a las consecuencias electorales.
En un discurso en el Parlamento, Morrison ha mencionado concretamente a Brittany Higgings, exasesora del Partido Liberal, que denunció el año pasado haber sido violada en la sede del Legislativo, lo que provocó que otras mujeres se atrevieran también a presentar más denuncias.

"Ella tuvo el valor de hablar, y por eso estamos aquí. Lamentamos todas estas cosas, y al hacerlo, cada uno de nosotros asume la responsabilidad de un cambio", ha dicho Morrison, que pertenece al Partido Liberal, en una sesión a la que ha asistido la propia Higgings. 

También se han disculpado el líder de la oposición, el laborista Anthony Albanese, y ambas cámaras del Parlamento. En noviembre pasado, la comisionada contra la Discriminación Sexual, Kate Jenkinsse, hizo 28 recomendaciones tras una investigación sobre la cultura laboral en el Parlamento australiano. 

Foto: EFE/EPA/LUKAS COCH