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Día Internacional Contra la Violencia Machista

Retratos de la violencia machista en el cine y las series

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 El cine social contra la violencia de género
El cine social contra la violencia de género

El cine retrata la vida en la gran pantalla desde todas sus aristas, con toda su verdad. De la más luminosa a la más oscura. Sombras como las de la violencia de género y el maltrato a las mujeres han sido plasmadas en películas y series para mostrar una de las caras más vergonzantes de nuestra sociedad.

Utilizado como un vehículo de denuncia, la ficción también ha servido para desvelar comportamientos machistas violentos y crear conciencia, hay muchos títulos del cine español que han abordado esta temática tratando de desentrañar las razones, dar voz a las víctimas y mostrar las consecuencias.

Este 25 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia de Género. Con este motivo, esta semana dedicamos nuestra programación ha contribuir a la concienciación contra esta lacra y repasamos algunas de las películas, series y documentales que ponen el foco sobre ello y que puedes encontrar gratis en el catálogo de RTVE Play.

No estás sola, Sara -película-(2009)

No recomendado para menores de 13 años Somos cine - No estás sola, Sara - Ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por TVE.

-El niño estaba en el salón...

...viendo los dibujos.

Yo no quería que nos oyera discutir.

Le pedí que no gritara.

Y empezó a empujarme.

Me encerró en la despensa y se fue.

Yo no podía respirar.

Me agobio sin luz.

Mi hijo me llamaba, pero yo no podía salir.

No quería asustarlo.

Sólo tiene cinco años.

-Muy bien, Rosa.

Tranquila, no pasa nada, lo has hecho muy bien.

La próxima semana seguimos. No hay que forzar, poco a poco.

Bueno, ahora le toca el turno a Sara.

Sara, hoy es tu último día con nosotras.

Venga, adelante. Por última vez, cuando quieras.

-Hola. Bueno, como ya sabéis, yo soy Sara.

Mi historia empezó hace tres años.

Yo era una chica feliz y me gustaba todo lo que les gusta...

...a las chicas de mi edad para sentirse guapas:...

...usar minifalda, pintarme los labios o simplemente, peinarme.

Pero un día tuve que dejar de hacerlo.

Si algún chico me miraba por la calle, bajaba la cabeza asustada.

Por amor...

renuncié a ser yo.

Yo sólo quería desaparecer.

Pero eso ya está olvidado, porque de eso hace ya más de tres años.

-¿Nos vamos? -¿Qué?

-Que si nos vamos. -Vale.

-Esperaré fuera. -Vale.

-¿Nos puedes explicar qué te daba ese chico? David, ¿no?

-Pues...

la verdad es que nada de nada.

Empecé con él porque me parecía divertido.

No sé, siempre organizando fiestas y era como el líder de todos.

Pero luego me di cuenta de que eso era lo que le gustaba.

La fiesta y que todo el mundo estuviera tras él.

Y yo cada día estaba más harta.

-¿Tú de qué vas? -Joder, con la música,...

...no me enteré de lo que decías. -¿Te crees que soy imbécil?

-Creía que te ibas. -¿Sola?

-Ese es tu problema. -Joder, como siempre, ¿no?

-Bueno, ¿qué? Al after.

Lo que pasa es que me va la camarera.

Pilla. Esto para ti. Toma, cógelo.

Me queda uno, ¿lo quieres? -Claro, muchas gracias.

¿Por qué no se lo devuelves a la puta camarera?

¡Y que lo pegue, si quiere entrar, gilipollas!

-Que te vaya bien por el polígono, guapa.

-Javier, tío.

-Oye, ¿no se viene? -Pasa de ella.

Ésa lo que quiere es joderme la noche.

Mira. ¡Rubias! ¿Dónde vais?

(RÍEN)

(Claxon)

-Sara.

-Joder, eres tú.

-Perdona, no quería asustarte. -No pasa nada.

¿No te quedas?

-No, estoy reventado. No aguanto más.

-¿Y los demás?

-Tienen para largo. Bueno, ya los conoces.

-Mejor que nadie.

-¿Quieres que te lleve?

-Gracias.

-¿Y a qué hora terminasteis?

-Yo qué sé, al final, terminé en casa de la camarera.

Bueno, yo me quedé sopa en el sofá. ¿Y tú? Te fuiste sin decir nada.

-Estaba muy cansado, y pillé la cama con unas ganas.

-Te encontraste con Sara, ¿no?

-Sí. La llevé a casa.

Iba sola por el polígono.

-Muchas gracias. Para eso estamos los amigos, ¿no?

Para hacernos favores.

-Ya, pero seguro que a ella le habría encantado volverse contigo.

Bueno, esto ya casi está. -¿Qué te doy?

-No te preocupes, pero que no se entere mi jefe.

-Acompañas a mi piba a casa y, encima, el aceite gratis.

-Mira, David. A mí Sara no me ha dicho nada, pero...

la vi mal. -¿Y?

-No sé, tú verás.

-Será por pibas, a mí me sobran. -Y a ella tíos.

-Como tú, ¿no? -Yo soy tu amigo, David.

-Joder, me dejas muy tranquilo.

-Te quieres callar.

David.

David, ya vale.

¡David, que me escuches, joder!

Estoy cansada ya. -¿Estás cansada? Más lo estoy yo.

-¿Mamá? -Joder, lo que faltaba.

-¿Quieres callarte por una vez? -¿Tu vieja está escuchando?

Que se entere, me la suda ella y tú.

-¿De qué coño vas? Me tienes harta. -¿De qué voy? Qué miedo.

¿Qué vas a hacer? -Lo que debí hacer hace mucho.

-¿Me estás amenazando? -No, te mando a la mierda,...

...gilipollas. -Mira qué bien, no sabes...

-Rompí con David y acabé tercero de Periodismo, todo en el mismo mes.

Mi amiga Eli y yo pasamos el mejor verano que recuerdo.

Fiestas, fines de semana en la playa, en el piso de mi madre...

Nos pusimos negras. Triunfábamos por donde íbamos.

-Hola.

-¿Qué dices? -¿Qué digo de qué?

-¿Qué? ¿De quién va a ser? -¿Qué te parece?

-Normalito, ¿no? -Es mono, ¿no?

-¿Que es mono? Tiene un polvazo. -Pues nada, para ti, ya sabes.

-No, siendo amigo de tu ex, no lo quiero ni en pintura.

-Si no tiene nada que ver. Javi es un encanto.

-Un encanto, ¿eh? Pues para ti, que para un rollete está muy bien.

Además, que se nota que le molas. -¿Tú crees?

-Pero si no te quita ojo. -¡Anda, qué va!

La encontraron días después...

...con las manos blancas de pintar...

...su nombre en la pared,...

...y el tuyo junto a él borrado de pensar...

...que nunca volverá, que nunca ha estado allí,...

...que todas las promesas que hizo no eran de verdad.

Que nunca volverá, que nunca ha estado allí,...

...que todas las promesas que hizo no eran de verdad.

Que nunca volverá...

-Te vas a colgar de él. -Qué va.

-Sara, que te conozco. -Que no, lo tengo todo controlado.

Que todas las promesas que hizo no eran de verdad.

Que nunca volverá, que nunca ha estado allí,...

...que todas las promesas que hizo no eran de verdad.

-Tienes frío.

Anda, se te nota, no me engañas. -Que no, estoy bien.

-Cógela. -Ni se te ocurra.

Creo que tengo otra.

-¿Sí? ¿Y dónde?

-Anda, cógela, está en el maletero.

-En el maletero.

Vale.

¿Y esto?

¿Estás loco o qué? -¡Coge ese!

El grande, que no se escape. (RÍE)

-¿Qué hago? ¿Lo abro?

Joder, Javier.

No sé qué decir.

-¿Te gusta?

-Me encanta.

Me regaló un anillo y me convirtió en su niña.

Me empezó a llamar "mi niña". Mi niña por aquí, mi niña por allá.

-Mi niña, dame un último beso, ¿no?

Si no, esta noche no voy a poder dormir.

-Pero el último, que me tengo que ir a estudiar.

-Vale.

-Venga, hasta mañana.

Oye, ábreme. -¿Qué pasa, que no puedes?

¿Eres torpe o qué? -Para, ábreme.

-Otro.

-¡Tita!

-¿Qué pasa, Carlitos?

Huy, qué guapo estás, ¿no?

Te voy a presentar a un amigo. Este es Javier.

-Hola. ¿Cuántos años tienes?

¡Ahí va, qué grande!

-Venga, anda, vamos para casa.

Hola. -Hola.

-Bueno, creo que no os conocéis. -Hola.

-Este es Javier. Mi madre, Luisa. -Encantada.

-Carmen, mi cuñada. -Encantada.

-Y mi hermano, Jaime. -¿Qué tal?

-Muy bien, encantado.

-Tita, ¿es tu novio? -¡Carlos!

No, es un amigo. -Anda.

-¿Quieres quedarte a cenar?

-Pues... Muchas gracias, pero yo es que ya me iba.

Además, Sara tiene que estudiar... -Pero primero tendrá que cenar.

Venga, vamos, que donde comen cinco comen seis.

-Ya la has oído: donde comen cinco comen seis.

-Venga, que vienen los pasteles.

-Monísimo, ¿no? -Algo tímido, pero parece educado.

-A mí me ha parecido encantador. ¿Y qué estudia?

-Creo que nada, es mecánico.

-Sois lo peor, ya os vale.

-¿Y a ti qué te parece? -¿A mí? No me parece nada.

Es un amigo. Si se conocen de hace un mes.

-Tú siempre igual, no quien te saque nada.

-Ya sabes cómo es. -Mejor que nadie.

Sé de sobra a quién ha salido. Anda, llévate ya los pasteles.

-Hecho.

Y venid ya.

"Pasó el verano y Javier me recogía al salir de la facultad cada día.

Me llevaba a casa, me hacía regalos...

Y lo más importante, no pasaba de mí.

Y sin darme cuenta, me volví a enamorar."

-Eli, perdónanos. -Joder, ya os vale.

-Perdona. -¿Qué pasa, feúcho?

-No encontrábamos aparcamiento. -Ya, siempre igual.

Prepárate, la he llegado a esperar más de una hora.

-Si es para que salga tan guapa como hoy, no me importa esperarla.

-¿Y ese vestido? No te lo había visto.

-¿Te gusta? -No es tu estilo, un poco clásico.

A Marta seguro que le encantará. Por cierto, dice que se apunta.

-¿Cuántos vamos a ser? El piso de mi madre ya sabes cómo es.

-Pues la rubia, Marta, tú y yo. -¿Dónde vais?

-A la playa.

Hace mucho que no nos vamos de vacaciones las amigas juntas.

Aprovechando que es el final de los exámenes...

-Pero ¿no es el fin de semana que íbamos al balneario?

-¿A qué balneario? -¿No te acuerdas?

Hice la reserva el otro día, Sara, para cuando acabaras los exámenes.

-Pero ¿cuándo hemos organizado eso? -Pues la otra noche, Sara.

Dijiste que estabas muy estresada. Llegué a casa, miré por Internet...

"No quise discutir delante de Eli, pero se lo estaba inventando todo.

Y no entendía por qué.

Al quedarnos solos, le pregunté que a qué venía esa mentira...

...y Javier se hizo la víctima."

-Perdóname, ¿vale? Siento que no le caigo bien a tus amigas.

-¿Qué dices? Si Eli te adora. -Sí, claro.

Montas un montón de planes con ella y nunca cuentas conmigo.

-Es mentira, sólo la veo en la uni. -¿Qué dices?

Siempre vas al cine con ella, Sara. -Cuando veo películas...

...que no te interesan. Como sólo te gustan las yankies...

-¿Qué quieres decir? -¡Nada!

-Entonces, ¿por qué se mete conmigo?

-No le hagas caso. Porque Eli es así.

Le gusta picar a la gente, con eso disfruta.

-Pienso que ella cree que soy poco para ti.

Como no sé de nada de lo que vosotras habláis.

-Lo que sí sé es que me gusta estar contigo.

Y más, en el balneario, después de los exámenes.

-Lo creí, sentí pena por él. Y no lo dudé.

Al día siguiente, llamé a Eli y le dije que suspendíamos el viaje.

-Vaya tela, tío, pareces un marqués.

-No me jodas. -¿Colonia? Macho, te has pasado.

-Perdona.

Hola, ¿está Javier? -Sí, está ahí dentro.

-Yo soy Sara. -Juan.

-Encantada.

-¿Quieres alguna cosa? -No, había quedado aquí con él.

Vengo a buscarle. Mira, aquí está. -Ahí está.

-Muchas gracias. Hola, guapo. -Hola, ¿qué tal?

(Silbido)

-Venga. -Hasta luego.

-Sube al coche y dame las llaves. -¿Qué pasa?

-Que subas.

-Que te lo pases bien, marqués.

-¿Siempre se mostró tan celoso? -Sí, casi desde el principio.

Miraba mi bolso y leía mis mensajes.

Lo hacía como si fuera algo normal, pero a mí no me gustaba.

-¿Por qué no se lo decías? -Claro que se lo decía.

Pero él me decía que a él no le importaba que leyera los suyos,...

...que no tenía secretos para mí.

Aquel día me dijo que no entendía por qué me puse minifalda...

...para ir a buscarle. No sabía qué contestar.

Sus compañeros me habían mirado, ¿y qué?

Me dijo que si lo hacía para provocarles.

Yo, claro, se lo negué. Sentí que esos celos eran estúpidos, pero...

...por otro lado, me sentí halagada.

Así que esa fue la última vez que me puse minifalda.

Unos días más tarde, pasó algo.

Yo estaba haciendo la maleta para irme a la playa con mi familia y...

Tampoco te creas que me apetece mucho, pero ¿qué le voy a hacer?

Es su cumpleaños. Aunque, al menos, así podré disfrutar de Carlitos.

Volvemos el domingo, espero que no muy tarde.

¿Te apetece que vayamos al cine? -¿Piensas ponerte eso para la cena?

-Sí. ¿No te gusta? Mi madre reservó en su restaurante favorito.

La verdad es que es un poco caro, pero se come increíble.

-Claro, como tu madre es ingeniera, se puede permitir esos lujos.

-¿Y a ti qué mosca te ha picado? -Pienso para qué quieres esto,...

...¿vas a salir? -Me gusta, me lo regaló mi madre.

-¿Y esto? ¿Vas a ir a la playa? -Iré donde quiera. Quieto, deja...

-¿Y esto para qué lo quieres? -¿Para qué lo voy a querer, coño?

-¡Aparta, coño!

-¿Tú estás loco o qué?

-No te he hecho nada.

-Gilipollas, me has hecho daño. -No exageres, joder.

¡Ahora hazte la puta maleta con las cosas que realmente necesitas!

(Portazo)

-Me quedé bloqueada. Al día siguiente, lo llamé.

-¿Lo llamaste tú? -Sí.

Necesitaba que me diera una explicación.

Me dijo que se había puesto muy nervioso;...

...por primera vez nos separábamos y los dos nos pusimos violentos.

-¿Tú te pusiste violenta? -No, yo jamás.

Me pasé el fin de semana entero al teléfono, hablando con él.

Pero desde ese día, ya nada volvió a ser igual.

Cada vez que nos veíamos, él iba a más.

-¡Sara, es Javier!

-Dile que suba.

-Hola, mi niña. -¡Hola!

-¿Qué haces? -Aquí, repasando el trabajo.

-No sabes el día de mierda que llevo.

-¿Y eso? ¿Qué te ha pasado? -Mi jefe, que es un capullo...

...y he estado arreglando un depósito.

-Lo siento, amor.

Pues yo tengo una buena noticia que darte.

-¿Sí? -Me han dicho que he aprobado...

...una de las asignaturas más hueso de toda la carrera.

(DESGANADO) -Enhorabuena. -Derecho internacional.

La verdad es que todavía no me lo creo.

-Pero ¿ésa no era la asignatura que me dijiste que te iban a catear?

-Pues al final, no. Con nota, un 8.

-Joder.

¿Y eso? ¿Quién te la...?

-Pues un tipo muy duro, que además es catedrático en Derecho.

-Vaya.

Así que mi niña le ha caído bien al tipo ése.

¿Cuántos años tiene? -Pues no lo sé,

la verdad es que ya es mayor. Pero ¿eso qué más da?

(SUSURRA) -Mucho.

¿No te das cuenta de que a los viejos les ponen las niñas como tú?

Ése seguro que no te quita ojo en clase.

Y luego llega a su despacho...

...y se la machaca pensando en ti. -Pero ¿qué dices? Anda.

No seas guarro. -¿Cómo que guarro?

Ése te ha aprobado porque está loco por ti, y normal.

-El que está loco eres tú.

Y deja de decir tonterías ya.

-Venga, cuéntame lo que le has hecho para que te aprobara.

-¿Qué estás insinuando, gilipollas?

-No estoy insinuando nada.

Venga, vamos a jugar.

Yo soy el viejo ése, ¿vale?

Y tú vienes a mi despacho y me preguntas algo.

Y me pones...

muy cachondo.

-Vale. Javier, esto no me gusta, ¿vale?

-Pues a mí sí.

Venga, dime cómo te tocaba. -Para, para.

-¿Así?

¿Qué le gustaba que le hicieras?

-Quítate, que no quiero hacer nada, y menos así. ¡Quita! ¡Ah!

-Así que a tu profe le gustaba que te resistieras...

...y te hicieras la niña buena. -Para.

-No te preocupes, lo haremos así.

-Para, que no quiero, joder. -¿Cómo que no quieres?

Si lo estás deseando.

-Está mi madre abajo, ¿vale? Para.

Para.

-¿No te das cuenta de cómo vienes a clase?

-Para. -Como una putita.

Pero no te preocupes, que yo sé lo que les gusta a las niñas como tú.

-Por favor, que está mi madre abajo.

Vale, pero no hagas ruido, que está mi madre abajo, ¿vale?

-¡Chicos, ya está la cena!

(JADEA)

-Para él era un juego y para mí no.

-Mi niña.

-Intenté pararlo y no pude.

Así que simplemente me quedé allí tumbada, sin pensar en nada.

Mirando al techo y deseando que acabara pronto.

Acabó y se fue.

-Luisa. -Sí.

-Luisa, que me voy. -Bueno, ¿no te quedas a cenar?

-Otro día, que me están esperando mis padres.

-Que descanses, guapo. -Adiós.

-¡Sara!

-No dijo nada,...

...ni adiós.

En ese momento, no entendía lo que había pasado,...

...pero ése no era el Javier del que yo me había enamorado.

-Joder.

(Móvil)

Sara, ¿qué coño pasa?

Es la quinta vez que te llamo. Por favor, contéstame.

(Móvil)

-¿Qué quieres? -Mi niña, ¿por qué no me lo cogías?

-No me apetece hablar. -¿Por lo del otro día?

-Serás cabrón. -Si era un juego, no te pases.

-No, Javier, ¡para mí no fue ningún juego!

Mira, necesito que me pidas perdón. -Si yo no he hecho nada malo.

-¿Cómo que tú no has hecho nada? No sabes lo mal que me siento.

-Pues no pienso pedirte perdón. -Si piensas así,...

...es mejor que dejemos de hablar. -Mi niña...

-En el fondo, estaba deseando que me pidiera perdón.

Un día apareció en la facultad con un ramo de 16 rosas blancas.

Una por cada día que habíamos estado separados.

Me explicó que las rosas blancas simbolizaban el perdón.

Y yo le creí.

Necesitaba creer en él,...

...porque le quería.

-Pues me lo ha hecho ya un par de veces volviendo del trabajo.

Hace una cosa rara cuando cambias la marcha y se frena, una cosa así.

-Eso tiene que ser el embrague, papá.

-Javier, ¿a que no sabes qué he hecho de postre?

-Leche frita. (RÍE)

¡Qué buena! -A mí también me gusta...

-Cuando era niño tenía que esconder las fuentes. Bueno, y ahora.

Se las come antes de que pueda ponerla en la mesa.

-A mi madre le sale muy bien.

-La de tu madre no tiene nada que ver.

-Es que es mi especialidad, ¿a que sí, papá?

-Te vas a chupar los dedos. Anda, ayúdala a recoger.

-Javi, mañana libro en la fábrica. Si tienes un ratito, lo vemos.

-Empecé a relacionarme con su familia y a olvidarme de la mía.

No veía a mis amigos. Me ponía la ropa que a él le gustaba,...

...me maquillaba poco, iba a la facultad de cualquier manera.

No quería hacerlo enfadar.

(Timbre)

Pero él siempre encontraba una excusa para ir a por mí.

Hola. -Abre.

Abre.

-Un día estaba cuidando de mi sobrino en casa de mi hermano y...

(Timbre)

(Timbre con insistencia)

-Está el niño durmiendo. -¿Sí?

¿Dónde has estado? -Tranquilízate.

Estuve en la universidad y aquí. -¿No me dijiste que estarías aquí?

-No empieces. Estuve estudiando. -No empiezo, ¡pero no me engañes!

-Mi hermano salió más tarde y aproveché.

¡Te lo juro! -Siempre con la misma excusa, coño.

-¿Adónde vas?

Javier, por favor, no hagas ruido.

Javier. -¿Dónde coño está?

-¿Dónde está quién?

Creo que es mejor que te vayas a casa.

-¿Dónde está? -Aquí no vas a entrar.

Por favor, no hagas ruido. Por favor, no le despiertes.

No hagas ruido.

¡Por favor, por favor!

-¿Dónde coño le has metido? ¡Joder! -¿A quién?

¿Dónde he metido a quién? -No me vas a decir nada.

¡Sé que está aquí, joder!

¿Dónde está? Dime.

(GRITA) ¿Dónde lo has metido? ¡Eh!

¡Que me lo digas, joder!

-Por favor, para. -¡Que dónde está!

-¡Por favor, para!

(LLORANDO) Para.

No podía seguir.

No podía seguir, así que al día siguiente le llamé y le dije...

...que no quería volverle a ver en toda mi vida. Y colgué.

Él me llamaba, pero yo ni cogía sus llamadas...

...ni contestaba a sus mensajes.

A Eli le dije que lo habíamos dejado por culpa de los celos.

Y ella, como siempre, estuvo a mi lado, apoyándome;...

...y su chico, Jorge, con el que había empezado a salir.

Me llamaban siempre para quedar, pero a mí no me apetecía.

-Tienes que salir, te echamos de menos.

-No tengo ganas. -Metida en casa no solucionas nada.

Conoce a otros chicos. Jorge tiene unos amigos...

-Ya, pero no me apetece. -Mañana vamos al cine.

Te vienes, ¿vale?

-Bueno, ya lo vemos. -Sara, tienes que olvidarlo.

-No puedo, Eli. -Claro que puedes.

Ponte guapa, que mañana paso a por ti.

-Bueno, ya lo hablamos.

(Timbre)

-Hola, Sara.

-No tengo ganas de hablar contigo. -Ya lo sé.

Sólo... quiero pedirte que me perdones.

-Eso me lo has dicho antes y no te creo.

-Sara, por favor, quita la cadena.

Quita la cadena, te prometo que no te voy a hacer nada.

¿No ves cómo me tratas, como si fuera a hacerte daño?

-Lo que me tengas que decir me lo puedes decir desde ahí.

-Mira, Sara,...

...lo estoy pasando muy mal. Sé que lo del otro día fue una estupidez.

Nos perdimos el respeto, ya está. -¿Yo?

-Los dos, Sara, los dos. -No, yo no te perdí el respeto.

Esto no es sano para ninguno de los dos.

-¿Qué estás diciendo?

¿Qué estás diciendo, Sara?

¿No te das cuenta de que te quiero tanto que...?

No quiero perderte, joder. Los nervios, que me vuelven loco.

-¿Y qué hacemos? ¿Hasta dónde vamos a llegar, Javier?

Yo no puedo seguir así. -Escúchame, Sara, por favor.

Por favor, por favor, no me hagas esto.

No, por favor. -Te tengo miedo.

-Ya lo sé, ¿vale, cariño? Ya lo sé.

Eres mi niña y sé que te hice mucho daño, pero no me puedes dejar.

-Bueno, no sé lo que voy a hacer, ¿vale? Ya lo hablaremos.

-No, espera, escúchame.

Por favor, escúchame.

Escúchame, ¿vale?

He estado pensando que tal vez tenga que ir a un psicólogo, no sé.

Pedir ayuda y que me enseñen a controlar mis nervios y...

-Me parece una buena idea, te vendrá bien.

-No lo puedo hacer solo, te necesito a mi lado, joder.

-Bueno, tú puedes ir probando y a lo mejor, con el tiempo,...

...todo se arregla. -No, joder, no.

No me puedes hacer esto, Sara.

Por favor, ahora te necesito más que nunca.

-Mira, cuando quieras hablar conmigo, si quieres,...

...me llamas y hablamos, ¿vale?

-Sara, joder.

Sara.

(Golpes)

¡Sara!

Abre, por favor.

(Golpes)

¡Abre! Sara, te lo estoy pidiendo por favor.

Abre la puerta, por favor, Sara.

Abre la puerta, Sara.

Sara, te prometo que voy a cambiar, te lo juro.

Te lo juro, sólo te pido una última oportunidad.

No me hagas esto, joder, ¡abre la puerta!

Por favor.

Sara, por favor.

(Golpes)

¡Sara, por favor!

Sara, por favor, coge el teléfono.

Coge el teléfono, Sara.

Por favor, coge el puto teléfono.

(Móvil)

Pequeña, cógelo.

Eso es, cógelo.

Por favor, coge el puto teléfono.

Vamos, mi niña, coge el teléfono, joder.

-Sí. -Sara.

-Te he dicho que no me llames. -Por favor, escúchame.

-No quiero escucharte. -Necesito que hablemos,...

...sólo un momento. -Javier, voy a colgarte.

-No cuelgues, por favor, Sara.

Oye, ¿dónde estás?

-Cuidando de mi sobrino. Ni se te ocurra venir,...

...porque mi hermano está a punto de llegar.

Y no tengo que darte explicaciones.

-Espera, por favor, mi niña. Espera un momento.

Por favor, mi niña, lo estoy pasando muy mal.

-¿Cómo crees que lo estoy pasando yo?

-En serio, joder, estoy muy nervioso y ya no me importa nada.

Acabo de salir del trabajo y no puedo ir a casa.

Necesito verte. Sólo un momento, de verdad.

Si no voy a hacer una locura. Te prometo que haré una locura.

-No digas tonterías, Javier.

-No son tonterías, soy muy capaz de hacerlo.

Sólo te quiero pedir perdón, Sara, sólo eso, joder, sólo...

Por lo menos eso, joder, Sara, que es que no...

¡Para que me quede tranquilo!

Sólo un ratito. No sabes qué mal lo paso.

Si no me perdonas, para qué quiero vivir.

-Vale, tranquilízate.

Tranquilízate. ¿Dónde estás?

-Acabo de salir del trabajo.

Pero...

nos podemos ver en nuestro sitio.

-Vale. Dentro de...

¿Dentro de una hora?

-Vale, pero no tardes, por favor.

-Vale.

-No, no.

Sara, venga.

Tenemos una cita.

Deberías venir, joder, Sara, venga.

Joder, sal de ahí ya, venga. Apártate.

Hijo de puta.

-¿Por qué fuiste?

-Creí que se iba a hacer daño.

Tuve miedo por él.

Sé que es difícil de creer, pero todo se convierte en una locura.

Y estás muerta de miedo, pero en el fondo no quieres que le pase nada.

Y le escuchas y quieres creerle.

No sé, en ese momento pensé que Javier era capaz de cualquier cosa.

Ahora sé que jamás se haría daño, se quería demasiado.

Es un cobarde.

-Sara, ábreme.

-Es mejor que hablemos así, ¿vale?

-Por favor, no me hagas esto.

Por favor, lo estoy pasando fatal.

-Te tengo miedo.

-Te prometo que no te voy a hacer nada.

He estado hablando con una psicóloga, ¿sabes?

Y no lo voy a volver a hacer, Sara, te lo prometo.

Pero tienes que confiar en mí, por favor.

-Javier, yo... necesito un tiempo y...

Creo que es lo mejor para los dos. -Déjame entrar, que tengo frío.

Estás muy guapa.

-¿Qué es lo que me querías decir? -Sólo quería verte.

Te veo y me siento tan bien, que...

No podemos dejarlo, Sara, joder.

He empezado a hablar con mi psicóloga y me ha dado soluciones.

¿Quieres que te las cuente? -Claro.

Si yo te voy a escuchar.

-Vale, pero abre la puerta.

Por favor.

No me lo hagas más difícil, Sara, por favor.

(Cerradura)

¿Por qué no me quieres dar un beso?

-Porque no, porque no me apetece.

Venga, ¿qué es lo que te ha dicho la psicóloga?

-Que teníamos que ser muy sinceros el uno con el otro...

...para poder confiar. -Claro.

Tiene razón.

No te he engañado nunca.

-¿No?

-No.

-¿Lo prometes?

-Es que no hay nada que prometer, es la verdad.

-¿Y dónde has estado?

-Te lo dije, en lo de mi hermano... -¡Eres una mentirosa, joder!

¿Ves como no puedo confiar en ti? -Esto no era a lo que veníamos...

-¿Dónde coño has estado? -Sal del coche.

-¿A qué hueles? -¡Sal del coche!

-¿Qué es este perfume? ¿De dónde has sacado este perfume? ¿Es nuevo?

-No. -¿Quién te lo ha regalado?

Que me digas qué coño has hecho en el cine.

-¡No! -¡Te has liado allí con él!

¿Te metía mano? ¿Así? -¡Para, para!

-¿Por qué no me dejas que te toque? -¡Para!

-¿Te ha metido mano? ¿Cómo? ¿Así? ¿Te gustó?

¿Por qué no me dejas? ¡Joder! ¿Qué escondes?

¡Que me dejes, coño!

¿Qué escondes, joder? -No.

-Sal del coche, sal del puto coche.

-Para. -Sal del coche, coño.

-¡Para! -¡Que salgas del coche, joder!

-¡Para!

(Móvil)

-¿Sí? Sara. -¡No!

-¿Sara? -¡Quita!

-¡Quítatelo!

-¡No!

-Sara, ¿me oyes? -¡No, para!

-Sara, ¿qué pasa?

-Vamos a ver lo que has hecho.

-Me introdujo los dedos dentro de la vagina,...

...para ver si había estado con otros.

Luego ya, insultarme.

Veía sus ojos llenos de odio.

Recuerdo lo que me decía:...

...que para quién me había lavado,...

...si era lo que me había enseñado mi madre,...

...a lavarme para oler bien.

En un descuido de él, corrí e intenté llegar a mi coche.

Pero él llegó antes.

-¿Adónde vas?

¿Adónde coño vas?

Eres una puta mentirosa.

¡Puta mentirosa, joder! -¡Ah!

Se echó sobre mí y empezó a golpearme e insultarme.

Y más golpes y más insultos.

Yo sólo cerré los ojos y...

Y pedí que todo se acabara.

-¿Te gusta esto? ¿Te gusta esto?

¿Te gusta esto o qué?

¡Puta zorra!

-De repente, todo se acabó.

Se fue y me dejó allí tirada.

No podía ni moverme, me dolía todo.

Creí que me había roto algo.

Poco a poco me fui levantando.

No sé ni de dónde saqué las fuerzas.

Pero no sabía adónde ir.

No quería que nadie me viera así.

Estaba avergonzada.

(LLORA)

-¿Qué te ha pasado?

Sara, ¿quién te ha hecho esto?

¿Ha sido Javier? Pero ¿cómo ha podido hacerte esto?

Me visto y nos vamos a urgencias. -No.

-Pero, hija, ¿no ves cómo estás? -Ha sido un rasguño.

-No, cariño, te ha pegado.

-Hemos discutido, los dos.

-¿Cómo que los dos? -Yo también he perdido los nervios.

-De todas formas, vamos a urgencias ahora mismo a que te vean.

-Mamá, que te he dicho que no.

Tú no vas a decir nada a nadie, ¿vale?

-Pero, hija, esto no se puede consentir.

-Ya no va a volver a pasar más.

Lo hemos dejado.

-Ese chico es un animal.

-Mamá, prométeme que no vas a decir nada a nadie.

-Sara, cariño, escúchame, puede volver a hacértelo.

Tenemos que llamar a la policía. -¡No llamaré y tú no harás nada!

Como lo hagas, te juro que no voy a volver a confiar en ti en mi vida.

-Hija... -Déjame, que quiero descansar.

-Cariño, si necesitas algo, llámame, por favor.

-¿Por qué no aprovechaste para contarles a todos la verdad?

Te iban a creer, tenías pruebas.

-Por vergüenza.

No quería que nadie supiera lo que Javier me había hecho.

Y porque le tenía mucho miedo.

Desde aquella noche en el mirador, Javier empezó un acoso salvaje.

Llamadas al móvil, mensajes amenazándome...

Se pasó una noche entera debajo de mi ventana en el coche.

(Música)

La encontraron días después...

...con las manos blancas de pintar...

...su nombre en la pared,...

...y el tuyo junto a él borrado de pensar...

...que nunca volverá, que nunca ha estado aquí,...

...que todas las promesas que hizo no eran de verdad.

Que nunca volverá, que nunca ha estado aquí,...

...que todas las promesas que hizo no eran de verdad.

(Claxon)

(Móvil)

-Dejé de salir, y si alguna vez tenía que hacerlo,...

...Javier me dejaba claro que sabía dónde estaba,...

...mandándome un mensaje o apareciendo en mitad de la nada.

Me volví loca.

Llegué a pensar que había escondido micrófonos o cámaras en mi cuarto.

Revolví la habitación entera buscándolos de arriba abajo,...

...pero no encontré nada, claro.

Cuando me vi...

me di cuenta de que algo muy gordo me estaba pasando.

-¿Qué piensas hacer?

-No lo sé.

No me atrevo ni a hablarle.

-¿Por qué no pides ayuda? -¿Ayuda a quién?

-Coño, a un psicólogo. -No.

No, porque además, no quiero que mi madre se preocupe.

-¿Y por qué no miras en el Centro de la mujer?

Hay una psicóloga muy buena que ayudó a mi prima con la bulimia.

No sé, tal vez a ti también te ayude.

Mira.

Pásate y habla con ella. Si quieres, te acompaño.

-No, no hace falta.

-Pero ¿vas a ir?

-Sí.

-Prométemelo. -Te lo prometo.

-Fui al Centro a pedir consejo. Me pasaron con la psicóloga.

Rápidamente se interesó por mí. Le reconocí que había tenido...

...una relación muy conflictiva. Fueron sesiones muy duras,...

...donde, por primera vez, tuve que decir lo que había vivido con él.

Pero yo le defendía diciendo que yo también tengo carácter fuerte,...

...que no era sólo cosa de él.

No me quería ver como lo que era, una mujer maltratada.

-¿Quién fue la primera persona de tu entorno con quien hablaste?

-Con Eli. Me abrazó y lloré en sus brazos.

Luego a mi familia. Mi hermano me acurrucó como cuando era pequeña.

Mi madre, la pobre, se sentía culpable por ocultar lo que sabía.

Todos me pedían que lo denunciara, pero yo no quería más problemas.

No quería destrozarle la vida como él a mí.

-Que no me ha gustado, es muy mala actriz.

-Lo que te pasa es que le tienes manía, pero la peli está fenomenal.

-Tiene razón Sara. -Le tengo manía, ¿y qué?

-¡Sara! -¿Qué haces aquí?

-¡Sara, por favor! Sólo un minuto. -Vete, por favor.

No compliques más las cosas. -Abre la puta puerta.

-Javi, vete.

-Sara. -Ni se te ocurra.

-¿Y tú qué me vas a hacer?

Sara, ¿qué vas diciendo de mí? ¿Qué te he hecho, joder?

Cuidado, porque te mato como sigas diciéndolo.

¿Qué vais a hacer? ¿Me vais a denunciar?

¿Me vas a denunciar? ¡No te va a creer nadie, porque estás loca!

-¡Tú estás loco, hijo de puta! -¡No la toques! ¿Me oyes?

-¡Hijo de puta, que eres un hijo de puta! ¡Joder!

-Esta me la pagas, ¿vale? -Jorge, ¿estás bien?

-Os vais a arrepentir. ¡Ya nos veremos cuando estés sola!

-¿Estás bien? ¿Te duele?

¡Sara, esto no se puede consentir! -¿Y qué hago?

-¡Denunciar, coño, denunciar! -No le puedo hacer eso.

-¿No? ¿Y él a nosotros sí? Sara, esto es una locura.

-Esto no es nada, Eli. -¿No?

Sara, tienes que pararlo.

Te digo una cosa: o lo denuncias tú o yo, pero esto tiene que acabar.

-El Centro de la mujer me puso en contacto con una abogada,...

...que me dijo que lo primero que tenía que hacer era cuidarme.

Habló de un centro de recuperación de mujeres maltratadas.

Yo, al principio, dudé.

Irme suponía separarme de toda mi familia y estar sola.

Nadie sabría nada de mí,...

...pero era la única forma de mantenerme a salvo de Javier.

Así que acepté.

El día de la despedida fue uno de los más duros.

No sabía cuándo volvería a ver a mi madre...

...o cuándo volvería a jugar con Carlitos...

...o si volvería a estudiar con Eli.

Mi vida estaba rota,...

...porque él la había roto.

Cuando llegué allí, sólo quería morirme.

Piensas en la muerte y la ves como un alivio.

Conocí a una nueva psicóloga que me enseñó a aprender a vivir...

...con todo lo que me había pasado.

Pero lo más importante,...

...conoces a otras mujeres que han pasado por lo mismo.

Allí es donde conocí a Marina, que se convirtió en mi segunda madre.

-Hola. "Y fue cuando por fin denuncié."

-¿Acabas de llegar? "Y vino lo más duro.

Lo que estoy haciendo ahora."

-Sí. -Yo soy Marina.

"Contar delante de todos una y otra vez todo lo que Javier me hizo."

-Dile que no falta a ninguna clase y que tomo todos los apuntes.

Le traigo apuntes fotocopiados, por si quiere echarles un ojo.

-Muchas gracias. -Y un CD y un libro,...

...que me he terminado de leer y creo que le va a gustar.

-Cómo eres, Eli. Muchas gracias, de verdad.

-Estoy pensando en enviarle cosas todo el día.

Si me puedes dar la dirección. -Ni nosotros sabemos dónde vive.

Nos vamos a ver en una cafetería.

No sé si voy a poder con todo esto. -Tranquila, mujer.

Ya verás como en dos días la tenemos aquí.

-Mira, te he hecho una tila. -Gracias, Marina,...

...pero ¿crees que servirá de algo? -A mí me vino bien en mi juicio.

-Ojalá sirviera para dormirme y no volver a despertar en un mes.

-Todo lo contrario, ahora tienes que estar muy despierta.

-No sé si podré soportar volver a verle.

-Es duro, Sara, muy duro, pero también es muy liberador.

Todo el mundo va a saber que es un maltratador.

-¿Y si no me creen? -Te van a creer.

-Pero él puede negarlo todo o inventarse cosas.

-Claro, eso va a pasar. -¿Y entonces qué hago?

-Contar una y otra vez todas las cosas que te ha hecho,...

...para que todos lo oigan.

-Y... ¿si me pongo a llorar y no puedo seguir hablando?

-Mira, bebes un poco, respiras hondo y te pones a hablar.

Todos vamos a estar contigo, Sara, tu familia, tus amigos y yo.

-Tengo mucho miedo, Marina. -Sara, escúchame,...

...la razón y la justicia están de nuestra parte. No lo olvides nunca.

Venga. "El juicio me hizo revivir todo.

Me volví a sentir maltratada, violada, me quedé sin intimidad.

Y él estaba allí y me miraba, y yo no lo soportaba.

No lo soportaba, sólo quería que todo eso se acabara...

...y que él dejara de mirarme."

-Jamás, yo nunca le he puesto una mano encima, nunca.

¿Por qué iba a hacer eso?

Yo la quiero.

-Y quererla es mandarle mensajes de este tipo:

"Te voy a matar como no me cojas el móvil".

O "Sé dónde estás, voy a ir a por ti".

-Bueno...

eso no son amenazas.

Es sólo una forma de hablar.

-Además de estas amenazas, la denunciante asegura que usted...

...tenía por costumbre abusar de ella sexualmente,...

...incluso estando la madre en la casa.

Y que el miedo le imposibilitaba gritar. ¿Es así?

-Eso es mentira.

Yo siempre he tenido mucho respeto por su madre.

Era ella la que insistía y como yo no quería, pues...

Terminábamos discutiendo y muchas veces me echaba de casa...

...y yo tenía que disimular delante de la madre y decir...

que no me apetecía cenar con ellas.

-Mi hija estaba temblando.

Tenía golpes en la cara.

Pero me pidió que no contara nada.

Tenía tanto miedo, que no quería hablar.

-Perdone, no me creo que una madre permitiera todo eso sin hacer nada.

Si lo que cuenta fuera verdad, la hubiese obligado a denunciar.

-Eso era lo que yo quería hacer.

Pero no fui capaz de hacer que entrase en razón.

Sara tenía tanto miedo que lo único que quería era que la olvidase,...

...que desapareciera de su vida para siempre.

-Yo le prometo que nunca le puse una mano encima.

Que me diga cuándo.

Fue ella la que me pegó. -Perdone que lo dude.

-Usted sostiene que mi defendido la agredía y la violaba,...

...una vez tras otra, pero no hay partes médicos que lo demuestren.

Y nos dice que debemos creerla, ¿es así?

-Sí, porque es la verdad.

-Es su verdad, ¿no?

-Sí, y él lo sabe, aunque lo niegue.

-Mi defendido dice que fue usted quien le agredió, ¿es eso verdad?

-No, eso es falso. Que me diga cuándo hice yo eso.

-Dígame usted, ¿es falso que un 23 de octubre de 2006...

...mi defendido quería abandonar el mirador y usted le agredió?

-Eso es mentira. Fue él el que me pegó la paliza a mí...

...y yo sólo intentaba defenderme.

Después, se marchó y me dejó ahí tirada.

-Volvíamos del cine, mi chico, Jorge, Sara y yo,...

...y entonces, apareció Javier. Sara se encerró en el coche.

Javier estaba muy nervioso y empezó...

"¡Te mato como sigas diciéndolo!

¿Qué vais a hacer? ¿Me vais a denunciar?

¿Me vas a denunciar? ¡No te va a creer nadie, porque estás loca!

Esta me la pagas, ¿vale? ¡Ya nos veremos cuando estés sola!"

-Le molestaba que me duchara para ir a la universidad.

Y yo, por miedo, no lo hacía.

Recuerdo la cena de fin de curso.

Llevaba un vestido largo.

Había quedado con él y él me llevaba en su coche.

Se dio cuenta de que llevaba colonia y se enfadó.

Pero cuando descubrió que me había depilado,...

...se puso como un animal.

Yo intentaba explicarle, pero... no podía.

Me obligó a llamar a Eli y decirle que me encontraba mal.

Después, me tumbó en el coche y me desnudó.

Me quitó la ropa y la tiró por la ventanilla.

Y me violó.

Me dijo que esas piernas tan suaves sólo las podía disfrutar él.

Después, me dejó en la puerta de casa.

Y se marchó.

Yo entré desnuda en casa, pero mi madre no me oyó.

Me sentí tan humillada...

No lo podré olvidar jamás.

Jamás.

"Y de repente, todo acaba.

Y tienes que esperar que la justicia dictamine una sentencia.

Y mientras todo eso ocurre, tienes que seguir con tu vida normal."

-¡Sara! -¡Un momento,...

...que estoy llamando a mi hermano!

¿Hola? -¿Sara?

¿Eres tú?

Te sigo queriendo, Sara.

¿Quieres hablar?

Yo te perdono, Sara.

-Ya todo el mundo sabe lo que eres.

-Sara, mira lo que te he traído, a ver si te...

¿Qué te pasa?

-Nada. ¿Qué es lo que me traes? -Mira.

A ver si te gusta.

-Javier fue condenado sólo por amenazas,...

...lo único que se pudo demostrar. A dos años de cárcel,...

...a pagarme una indemnización de 20.000 euros...

...y tiene impuesta una orden de alejamiento de 500 metros...

...durante los próximos diez años.

Pero no fue a la cárcel porque no tenía antecedentes penales.

Se declaró insolvente y tampoco me pagó la indemnización.

Y todo por no haber denunciado antes.

Ahora sé que tengo que aprender a vivir con ello;...

...y que tengo que contarlo para que se sepa y no vuelva a pasar.

Durante años permanecí en silencio,...

...pero ya no.

Lo único que puedo hacer es no mantenerme callada.

Porque la vida sigue y durante todo este tiempo, he crecido,...

...he madurado y he conocido a personas maravillosas.

He vuelto a sonreír.

Terminé mi carrera y ahora intento vivir de ella.

He vuelto a ir de compras, a ponerme minifalda, a maquillarme.

Pero lo más importante es que tengo a mi familia y a mis amigos.

Y a toda la sociedad de mi lado.

Porque sé que no estoy sola.

Somos cine - No estás sola, Sara - Ver ahora

El 77,4% de las mujeres que sufren violencia de género no denuncian y casi el 67% no acudió a ningún tipo de recurso en el que obtener ayuda formal. Denunciar, pedir ayuda o contarlo a otras personas incrementa las posibilidades de acabar con la relación violenta. Pero son muchas las que tienen miedo de las consecuencias o no saben cómo actuar. La actriz Amaia Salamanca se mete en la piel de una de esas miles de mujeres en esta película. Ella es Sara, una joven que sufre maltrato físico y psicólogico a manos de su pareja. La película, muestra la dificultad de muchas mujeres de verbalizar su historia, sus miedos y dolorosos recuerdos. 

Unos años antes, Sara era una chica feliz: estudiaba periodismo, le gustaba maquillarse, comprarse ropa, ir al cine, leer y divertirse. Una noche conoce a Javier (Ricard Sales), un chico de su edad, guapo, educado, tímido y lleno de encanto, que la enamora poco a poco, llenándola de atenciones. Pero llega un día en que Javier le aconseja que no vuelva a ponerse minifalda. Ese es el punto de partida de una pesadilla llena de violenciaNo te pierdas la película, puedes verla aquí.

La sonata del silencio -serie- (2016)

La sonata del silencio

La sonata del silencio

Entender el pasado es una de las formas para entender las razones que nos han hecho contruir la sociedad de hoy. La sonata del silencio retrocede en el tiempo hasta el Madrid de los años 40, una sociedad machista que obligaba a las mujeres a vivir a la sombra de los hombres y que tildaba a aquellas que se rebelaban de "locas, descerebradas e indecentes".

En este contexto, Marta Etura interpreta a una mujer (Marta) que se ve obligada a trabajar para sacar adelante a su hija (Claudia Traisac) cuando cae enfermo su marido (Daniel Grao), que vive la situación como "una humillación". Marta se enfrentará también a las murmuraciones de su entorno, que impone a las mujeres unas normas sociales y morales muy severas y también deberá superar los celos de Rafael (Eduardo Noriega), el mejor amigo de su marido pero enamorado en secreto de ella. ¡Puedes ver la serie aquí!

El plan -película- (2019)

Raúl Arévalo y Antonio de la Torre en 'El plan' (2020)

Raúl Arévalo y Antonio de la Torre en 'El plan' (2020)

Una película para comprender el machismo en su expresión más violenta. Nunca para justificarla. Su director, el debutante Polo Menárguez contaba en Días de Cine que la idea de hacer la película surgió tras el vuelco que sintió viendo la función de teatro. “Salí muy removido, muy impactado, haciéndome muchas preguntas. Había algo en la manera en que este texto te enfrenta a una oscuridad que, aparentemente está oculta, pero luego es muy cotidiana que me atrajo mucho”, explicaba.

El plan perfila con suma precisión tres masculinidades tóxicas, cargadas de testosterona que van disparando frases dolientes y tremendamente habituales en nuestro día a día. Los tres compañeros conversan sin cesar, con alusiones en exceso machistas, como en la vida. “Me parece muy interesante poder hacer una película de tres hombres muy masculina, pero que a la vez exponga toda la crítica y autocritica mal entendida”, comenta Raúl Arévalo, que aquí se mete en la piel de Andrade.

Una película que transita de la comedia a la tragedia, cuyo giro final convertirá la risa en estupor y dejará al espectador clavado en el sofá, con una tormenta emocional. Contenido disponible hasta el 28 de noviembre de 2021. ¡Puedes verla aquí!

Top of the lake -serie- (2013)

Elisabeth Moss es la detective Robin Griffin en 'Top of the Lake: China girl'

La segunda temporada de la serie se centra en una nueva desaparición de una niña

Elisabeth Moss (El cuento de la criada) es la protagonista de esta aclamada miniserie. Un thriller policial que gira entorno a la investigación de la violación de una niña de tan solo 12 años. La serie se estrenó en el Festival de Cine de Sundance en 2013 y acaba de aterrizar en RTVE Play.

Jane Campion, la mente detrás de Top of the Lake es una de las siete mujeres que han sido nominadas a los Premios Oscar como mejor directora de cine, es la mente detrás de este oscuro thriller. Campton es conocida por sus denuncias sociales a través de sus emotivas historias y motiva la opinión del público haciéndoles pensar sobre ciertas situaciones por las que pasan sus personajes. Y Top of the Lake no iba a ser una excepción, una cinta que ahonda en la violencia de género. ¡Puedes verla aquí!

Invisibles -película- (2020)

 Invisibles

Invisibles RTVE.es

Tres mujeres se reúnen todos los jueves para dar un paseo antes de acudir a sus puestos de trabajo. Tratan de contarse lo que les sucede o les preocupa. A pesar de las diferencias y desencuentros, hay algo que une a estas protagonistas: la edad y el peso que sienten al saber que ya han recorrido prácticamente la mitad de sus vidas. Les une la triste sensación de que el paso de los años las ha desplazado de su lugar para arrinconarlas en un sitio en el que se sienten desubicadas y casi perdidas. Una película de Gracia Querejeta que aborda otras violencias, las cotidianas, las autoimpuestas, las que ejerce toda una sociedad. Puedes verla gratis y online en nuestra plataforma.

Ana Tramel -serie- (2021)

Natalia Verbeke es Concha en 'Ana Tramel'

Natalia Verbeke es Concha en 'Ana Tramel'

La serie de la famosa abogada penalista, Ana Tramel, también nos desvela una interesante subtrama a través de Concha, su mejor amiga. Una mujer de posición alta que está pasando por un momento muy amargo en su vida. El personaje al que da vida Natalia Verbeke refleja la vida de una mujer que trata de tomar conciencia sobre su propia situación de maltrato. Una difícil realidad que no entiende de clases, ni posiciones. Ella es una abogada, con estudios, incapaz de salir de las redes de una violencia que la está consumiento física y emocionalmente. En la serie también se refleja la importancia del apoyo institucional, de familiares y amigos. Esencial en la respuesta contra este tipo de violencias. Aquí puedes ver todos los capítulos, gratis, al completo.

Ventajas de viajar en tren - película- (2019)

'Ventajas de viajar en tren' (2019), el arte de la provocación

'Ventajas de viajar en tren' (2019), el arte de la provocación

Descubre una de las películas más sorprendentes de los últimos años en el cine español. La joven editora Helga Pato es abordada durante un viaje en tren. Su compañero de asiento es Ángel Sanagustín, un psiquiatra experto en trastornos de personalidad. Durante el viaje, Ángel le cuenta a Helga la sórdida historia del peor caso clínico al que se ha enfrentado jamás: el de Martín Morales de Úbeda, un enfermo paranoico extremadamente peligroso y obsesionado, entre otras cosas, con la basura... La película es una gran matrioska de historias, una de ellas, con la que arranca la trama, nos habla sin tapujos y con una de las escenas más creepy del cine español la alegoría macabra del maltrato de género. ¡Puedes verla aquí!

Yrreal -serie- (2021)

No recomendado para menores de 16 años Yrreal - Episodio 2: Cuestión de huevos - Ver ahora
Transcripción completa

CARGANDO

(Pitidos)

(Música electrónica)

Fuentes policiales confirman la búsqueda...

(Continúa la música)

¿Qué cojones es esto del "TokTok"? -Tiktok.

Pero ¿qué cojones es? -Otra red social.

Los chavales bailan, hacen el gilipollas.

¿Quién subió el vídeo? -Un vecino.

Pensaba que era coña,

lo grabó, lo borró, pero lo tiene todo Dios.

¿Encontrasteis algo en la casa? -Andrea se ocupa.

¿La muda?

(SUSPIRA)

El caso de Natalia Larumbe.

El hijoputa de Carlos de Castro. -¿Eh?

El hijo de puta de Carlos de Castro.

Absuelto por falta de pruebas. -No me jodas, Julio.

Ya estamos.

Es culpable. Y tú y yo lo sabemos.

Pero siempre se empeñó y mantuvo que la dejó en su casa...

Sin cuerpo, se salvó.

¿Y la familia de Natalia? -A la madre se le fue la olla.

La hermana creó un canal de YouTube y es más famosa que el Papa.

¿Padre, hermanos, primos?

Nada, nada.

Mira, Mario, yo me tiño los pelos de los huevos.

Así que esto del "YuTuf", del "TokTok",

del "Twister", del "LindeKin" me la suda.

Lo único que te digo es que me han llamado esta mañana

para que arreglemos todo esto, porque si no, en dos días

las calles se llenarán de subnormales con disfraces

haciendo gilipolleces.

Dejas todo lo que estás haciendo

y os ponéis la muda y tú con ello, ¿eh?

Muy bien.

Pero no es muda.

No es muda.

(Música de suspense)

¡Lucía!

¡Lucía!

(Música de tensión)

(JADEA)

¡Lucía!

(RESPIRA AGITADA)

(Acaba la música)

(GRITA)

¡Lucía!

(Música de tensión)

(RESPIRA AGITADA)

¡No me llames así!

(RESPIRA AGITADA)

Está sangrando un huevo. Quiero ver cómo parar...

¡Nada de móviles, joder!

¿Qué cojones haces? (GIME)

(GRITA)

(SOLLOZA)

Joder. ¡Joder, que la voy a palmar, coño!

¡Que la voy a palmar!

(GRITA)

(JADEA)

Igual no debimos sacar el cuchillo.

(GRITA)

Tengo mercromina.

Lucía, esto hay que coserlo.

Estás flipando. No, no, no.

Aquí la que flipa eres tú

y cada vez que flipas, la lías más.

(SOLLOZA)

Vete a una farmacia.

¿Y qué pillo?

(GIME)

Dile que tu madre se ha cortado. Es una puñalada.

Ay, Lucía, trae algo para curarlo.

(SOLLOZA)

(RESPIRA AGITADA)

¡Y límpiate!

(JADEA)

(GIME)

Sí, la habíamos liado, pero todavía no tanto.

Igual tenía que haber parado ahí.

(Música rock)

(Pitido)

SECUESTRADO EL PRINCIPAL SOSPECHOSO

DE LA DESAPARICIÓN DE NATALIA LARUMBE

(HOMBRE) Siguiente.

(HOMBRE) Siguiente.

(Acaba la música)

Dime.

Pues quiero puntos de sutura, gasas, guantes de látex, alcohol,

eh... y algo para el dolor,

Paracetamol, por ejemplo, y vendas elásticas.

¿Algo más?

Sí, y unas pastilla de regaliz,

unos condones y eso.

¿Crema de pies?

(Timbre de la puerta)

(SUSPIRA)

(Voces por emisora)

(Música de tensión)

Escúchame. ¡Escúchame!

Tienes que llevarme a un hospital.

Yo sé que esto no se te ha ocurrido a ti,

pero debes llevarme a un hospital. Ya.

Por favor. (RESPIRA AGITADO)

¡Por favor!

(Continúa la música)

(JADEA)

¿Cómo va tu amiga?

No es mi amiga.

(Música rock)

(Sirena de policía)

(Continúa la música)

SOY LA PUTA AMA

¿Quieres agua?

(TOSE)

(RESPIRA AGITADO)

Mi madre no me cree.

No me dirige...

Nadie me dirige la palabra.

(Música dramática)

Me han jodido la vida.

No sé...

Ya dudaba de todo. ¿Y si él no había sido? ¿Y si...?

(SUSPIRA)

(EXHALA)

Mi hermana llegaba a casa a las tres.

Todos los días a las tres.

Pillaba a mi madre en la cocina y se asomaba.

Natalia preguntaba qué había de comer y mi madre se lo decía.

Me ponía de los nervios que hablasen a gritos.

Tras dos años, mi madre seguía asomándose a la ventana.

Ahora está ingresada.

Todos los días a las tres se sigue asomando a la ventana.

Todavía piensa que mi hermana aparecerá.

Por mí, ni pregunta.

Elena...

(Se abre la puerta)

(Se cierra la puerta)

¡Elena!

¡Eh!

Joder.

¿Todo bien?

¿Qué pasa? ¿Qué te ha dicho este hijo de puta?

Nada.

Ese es el problema.

Llevamos aquí cinco horas y no dice nada.

No sabemos cuánto tardarán en notar que ha desaparecido.

Eso si no lo saben ya.

(Música de tensión)

Nadie ha visto nada.

¿Y esto? Para disimular. (RÍE)

(SUSPIRA)

Lucía, ¿y si mejor lo llevamos al hospital?

(Música electrónica)

Guille, ponte un americano.

¿No está tu primo aquí?

He visto a Julio.

Le va a dar una úlcera.

Y ya no te llama la friki.

Ahora eres la muda. -Porque no hablo con ellos.

Bueno...

(BALBUCEA)

¿Qué? -Que no hay una puta huella.

Estamos analizando esto.

He pedido que localicen el teléfono de la hermana.

En el último vídeo parecía un poco tensa.

¿Cómo estarías tú?

Antes del secuestro, jodida. Después del secuestro, contenta.

(Música rap)

PARECIDOS RAZONABLES

Hostias...

¿Dónde coño tengo las gafas?

(Timbre)

(Música de tensión)

¿Quién es?

Inspector Blanco.

(Tictac del reloj)

¿Puedo pasar?

Elena no está.

¿Te acuerdas de mí?

¿Del juicio?

¿Podemos hablar un momento?

No, espera, espera. Lucía.

¿Qué vais a hacer?

¡No, no, para, para! Joder.

¡Llevadme al hospital, por favor!

No, Lucía... ¿Ahora te preocupa este hijo de puta?

(Música de tensión)

(Tictac del reloj)

Voy ventilar un poco.

(Abre la ventana)

Uno, vale, sí. Gracias.

(Música vertiginosa)

Para, ¿qué vas a hacerme?

¡No, por favor!

¡Si me soltáis, no se lo diré a nadie!

¡No, para!

¿Cómo está Elena? Bien, bien, mejor.

¿Hm? Hm.

¿Estuvo ayer aquí?

Sí, estuvo por la mañana.

Yo me fui a trabajar y ella estaba aquí en casa.

Cuando volviste, ¿estaba?

No, yo...

(DUDA)

Volví reventado del curro y me puse a viciar un rato.

Después me dormí en el sofá y supongo que estaría en el cuarto.

¿La has notado rara últimamente?

Ya no sé lo que es rara y lo que es normal, la verdad.

Me refiero a más estresada.

¡Para!

¡Joder! (GIME)

(GRITA)

¡Para!

(SUSPIRA)

¿Cómo se tomó lo del juicio?

Muy bien. Bien.

Bueno, mal. Fatal.

De hecho, se pasó tres días en el cuarto sin salir.

Pero luego mejoró. Luego, bien.

Pero en el momento, mal.

(SUSPIRA)

¿Y tú?

¿Yo?

Pues jodido por Elena. No se lo merecen.

No se lo merece.

¡Que ya está, joder!

¿Te fías más de este que de mí?

Y si paramos ahora,

toda esta mierda no habrá servido para nada.

(JADEA)

Y si dice la verdad, ¿qué?

(RESPIRA AGITADO)

(Música de tensión)

(Gruñidos)

Cuando se quedó pinzada, sabía que liaría.

Y no me moví.

Sabía que la iba a liar y no me moví.

Si tienes algo para el dolor de cabeza.

Ah, sí, sí. ¿Estás bien?

Sí, pero...

¿No quieres pasar al salón y nos sentamos...?

Bueno, vale. Voy a buscártelo, ¿vale?

(Música de tensión)

(Tictac del reloj)

¿Ha estado con gente que no conociera de antes?

¡No, ella no sale mucho!

(Se cierra la puerta)

(SUSPIRA)

¿Hola?

(Andrea) ¿Sí? Dime. -Hola.

¿Qué haces?

Leyendo. -Pues...

A ver, he encontrado una bolsa amarilla con una cara

en el salón de casa de Elena.

Mira las llamadas del novio.

Vale, voy pidiendo la... -¿Hola?

(Pitido)

Dime. - Lo de las llamadas.

Pido la orden de registro de su casa.

No, no, espera.

Es un mentiroso de cojones.

Me estaba mintiendo.

(Música de tensión)

Sí.

No.

Si está pringao, irá donde lo tengan. Me quedo esperando.

Miro las llamadas y te cuento.

Okay. Hablamos.

(Pitido)

Le dije a Lucía que lo mejor era ir a un hospital.

(Música de acción)

¿Qué cojones vas a hacer? Lo que debí hacer hace tiempo.

Y, de repente, se pinzó...

¡No! El agujero de la silla me vendrá de puta madre.

¿Qué vas a hacer?

Una raja en el puto pantalón.

Por favor, párala.

Párara, párala.

Párala. (GIME)

Elena... ¿Notas eso?

No, por favor. ¡Haz algo!

Tienes tres segundos para contarnos la verdad o te juro

que te corto los huevos. No quiero que me mate.

¡A tomar por culo!

¡Te juro por Dios que te corto los huevos!

¡Cuento hasta tres!

¡Uno! Estaba con unas amigas

y solo la recogí. Lo prometo.

¡Dos! ¡De verdad que la recogí

en el coche!

¡Tres! ¡No le hicimos nada, joder!

(RESPIRA AGITADO)

Carlos dijo: "No le hicimos nada".

"No le hicimos nada".

¿Hicimos?

¿Quiénes?

La llevé a una fiesta a una casa de las afueras.

Yo soy más guapa.

Quería ir.

Joder, tenía ganas de (SUSURRA) fiesta.

(Música de tensión)

Lucía perdió los papeles.

(LLORA)

Cogió el martillo y le reventó el pie.

Os llevo. No sé dónde está la dirección, pero sé llegar.

De verdad.

Joder, hacen fiestas todo el rato, os lo prometo.

Os lo prometo.

(Cae el martillo)

Subimos al coche y fuimos a buscar la casa.

Eh, ¿qué es todo esto? El chasquido.

Thanos. ¿No te suena?

No.

Ya te lo explicaré.

(Música de acción)

Yrreal - Episodio 2: Cuestión de huevos - Ver ahora

La nueva ficción de Playz se adentra en esta historia sobre una joven desaparecida. Yrreal comienza así, con la misteriosa desaparición de Natalia, la hermana de Elena, a la que da vida la actriz Veki Velilla, y la firme sospecha de que la joven fue asesinada.

Imágenes reales y animación 2D, dos mujeres que se toman la justicia por su mano y un caso de desaparición sin resolver. Yrreal es la nueva serie de Playz donde podrás ver converger estos elementos de la mano de Angy Fernández y Veki Velilla, las protagonistas de un thriller que mezcla humor negro, originalidad y valentía a lo largo de seis capítulos que ya puedes ver en RTVE Play. Alberto Utrera y Nuño Benito, director y creador de las animaciones, respectivamente, nos hablan de los retos a los que tuvieron que enfrentarse durante el diseño de este proyecto y nos dan las claves de una impactante primera temporada.

Elena acaba coincidiendo con Lucía (Angy Fernández), una chica obsesionada con la venganza y con enfundarse en un traje de heroína de cómic. Una visión diferente, revestida de canallismo, humor negro y, también, conciencia social sobre la problematica de la violencia de género. ¡No te la pierdas! Aquí tienes la serie al completo.

Solas -película- (1999)

Solas (1999)

Solas (1999)

Una de las películas más brillantes del cineasta Benito Zambrano. Una de sus obras de cine social en la que aborda la violencia machista en todas sus formas: física y psicologica. Un mal que atraviesa a varias generaciones, madre e hija. Dos mujeres que se sienten solas, desamparadas por la sociedad. Pero mientras una acepta su condición de mujer maltratada, la otra trata de revelarse. 

Hay soledad y silencio en esta película en la que una frase se alza como lema final: “Uno no está derrotado cuando le vence el enemigo, sino cuando admite la derrota”. Una frase que anima a las dos protagonistas a analizar su situación y a querer denunciarla. ¡Puedes verla aquí!

Lucía en la telaraña -serie documental- (2021)

'Lucía en la telaraña' (2021), estreno el 24 de noviembre

'Lucía en la telaraña' (2021), estreno el 24 de noviembre

La nueva serie documental de RTVE Play nos adentra en una de las redes de corrupción más complejas de nuestro país. Un entramado en el que se mezclan delitos de tráfico de animales, narcotráfico, corrupción urbanística... una serie de irregularidades que se destaparon tras el asesinato de Lucía Garrido. Un caso que continúa abierto y que esconde una historia de maltrato psicológico del que, por fin, comienza a arrojarse luz. ¡Puedes verla aquí!

La inocencia -película- (2019)

La inocencia (2019)

La inocencia (2019)

La película con la que debutó la directora Lucía Alemany, protagonizada por Carmen Arrufat, nos muestra como la violencia machista es algo cultural, arraigado en nuestra vida cotidiana desde la juventud. La inocencia es una ventana abierta al debate, de cómo una joven trata de romper con todos los tabúes de una sociedad que transmite el machismo de padres a hijos, en los que no se habla de educación sexual, ni de aborto. 

Un filme autobiográfico, lleno de honestidad, que llega esta semana al catálogo de Somos Cine. Sergi López Laia Marull son los padres de Lis (la debutante Arrufat), una adolescente que sueña con convertirse en artista de circo y salir de un pueblo en el que su vida se compone de un montón de secretos que no puede compartir con nadie. Ni siquiera cuando se enamora, se queda embarazada y se desenamora, todo en el mismo verano.