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Maratón de series

Series gratis en RTVE Digital para una maratón este verano: de misterio, históricas, familiares y juveniles

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Verano azul - Episodio 1: El encuentro

Todas esas series que se han emitido a lo largo del año y que no pudimos ver, están ahora gratis y online en RTVE PlayNuestro catálogo cuenta con las mejores series de TVE, actuales y de todos los tiempos y, si no sabes por dónde empezar, te proponemos esta lista de series juveniles, familiares o de misterio para hacerte una maratón este fin de semana. ¡Apúntalas todas que no te arrepentirás!

Las mejores series familiares y de verano

Para empezar, buscamos entre nuestras series y encontramos dos ficciones perfectas para ver en verano y acompañados de toda la familia, especialmente, de los más pequeños. Se tratan de Historias de AlcafránVerano azul y Abuela de verano, entre otras.

Verano azul

Si te has perdido Verano azul en alguna de todas las ocasiones que se ha emitido en televisión, tienes otra oportunidad. Y si la has visto, nunca está de más volver a disfrutar de una ficción como esta. Está en el catálogo de RTVE Play, y es la serie perfecta para ver en familia. Bea, Desi, Javi, Pancho, Quique, Piraña, Tito, Chanquete y Julia, que veranean en la playa de Nerja serán los nuevos amigos de mayores y pequeños. Aquí te dejamos el primer capítulo para que vayas practicando la reconocible sintonía que silban sus protagonistas.

Y como dato curioso: ¿Sabías que a pesar de llamarse hacer referencia a la estación veraniega Verano Azul no se emitió en los meses de junio, julio o agosto? Los 19 capítulos que forman la serie se vieron en televisión entre 1981 y febrero de 1982. ¡No te la pierdas!

Para todos los públicos Verano azul - Episodio 1: El encuentro - ver ahora
Transcripción completa

"Mi nombre es Julia y este que veis aquí

es el pueblo donde yo pasé uno de mis veranos.

No, perdón, uno de mis veranos no,

el verano más hermoso de mi vida.

Vine aquí a mediados del mes de julio

en busca de luz y de calma.

En los primeros días, aquellos primeros días

de convalecencia, mi soledad voluntaria

fue como un caramelo refrescante que yo saboreaba con fruición.

Y justo cuando mi caramelo comenzaba a perder sabor,

apareció aquella amable comparsa que tanto si quieres como si no,

me fue arrastrando, metiendo en su pequeño y divertido mundo."

(HABLAN A LA VEZ)

¿Qué es eso que está pintando? Parece un florero.

Es verdad, parece.

¿Qué? ¿Os gusta mi cuadro?

Vaya plasta.

-¡Javier! (GRITA) ¿Qué?

¿Con quién estás? ¡Con Quique y con Tito!

A las 12 en el toldo, ya sabes. ¡Vale! Vamos.

"Así conocí a una parte de ellos, oyéndoles decir que mi cuadro

era una plasta.

Y tenían razón.

Era una auténtica plasta.

Mi espíritu no estaba todavía lo suficientemente sereno

como para crear algo mínimamente bello.

Al día siguiente, muy de mañana, les volví a encontrar.

Estaban sentados en el paseo principal,

con aire aburrido.

Yo realizaba mi footing diario que, junto con la pintura,

constituía una parte de mi tratamiento.

Y ellos, utilizando su propio lenguaje,

se enrollaron conmigo.

Nunca hubiera pensado que aquel verano llegara a ser

algo tan rico en imágenes.

Tan lleno de vivencias, tan pleno de emociones.

Sin embargo, fue así.

Fue un verano azul intensamente vivido

por todos los que formamos aquel extraño grupo.

Aquella insólita pandilla.

Y así comenzó nuestra amistad,

con este footing compartido en una luminosa mañana

de primeros de agosto."

¿Qué creíais, que no os había visto?

Pues claro que sí.

Un momento.

Permitidme que me concentre.

Tengo poderes.

Voy a descubrir vuestros nombres.

Mírame a los ojos.

Fijamente, sin parpadear.

Y ahora dame tu mano.

Sí.

Tu nombre empieza por J.

¿A que sí? Sí.

Lo veo.

La corriente psíquico-magnética que nos une me lo dice.

Javier.

Exacto. Tú te llamas Javier. Sí.

A ver tú.

Mírame a los ojos.

La mano.

No lo veo.

No lo veo.

Me falta corriente.

Aprieta la mano.

Ahora sí.

Ahora sí, tu nombre empieza por Q.

Y no es Cuco.

Sí, ya lo veo.

Quique.

Tú te llamas Quique.

Ahora tú, Tito. -Eres gili, ¿por qué se lo has dicho?

-Se me ha escapado, enano. Ha sido sin querer.

Tú te llamas Tito. Sí, así hasta mi padre, no te digo.

Ahí vienen esas.

Esa es mi hermana. ¿Cuál?

La de la izquierda.

Y a Javi le mola. Tú te callas, enano.

Sí, es verdad. O si no, que lo diga Quique.

Que te calles o te parto la boca. ¡Tito, Tito!

Te llama papá, que vayas a estudiar.

-¿Ahora? Si habíamos quedado antes de comer.

-Pues ha dicho que ahora.

Hola.

Hola.

Te mola, te mola, mi hermana te mola.

¡Te vas a reír de tu padre!

¡Vete con los de tu edad! ¡Enano de mierda, canijo!

¡Eh, Javi!

Tito, mira, un pez vivo.

Hola, Pancho.

Hola.

¿Conocéis a Pancho? Él es de aquí, del pueblo.

Y si queréis aprender a pescar, él puede enseñaros,

que lo hace muy bien, ¿verdad? Yo ya sé pescar.

Y los peces del puerto... no interesan, saben a petróleo.

Puedes cogerlo si quieres.

¡Ah! -(GRITAN)

-La pulsera, mi pulsera, el regalo de papá.

-Jo, qué tío.

Ahora voy yo.

Ánimo, Javi.

Venga, Javi, venga.

-Venga, Quique, tú también.

-Tírate tú, macaco, que yo no sé bucear.

Ánimo, Javi.

No creo que la encuentren, Bea.

-La sacará Javi porque bucea de miedo.

-Menudo disgusto se va a llevar mi padre

cuando sepa que la he perdido. Tranquila, Beatriz,

confía en tus amigos.

Ahí va, se han picado.

-Venga, Javi. Ánimo, Javi.

¡Ánimo, Pancho! Venga, Javi.

-¿La habéis encontrado?

No todavía, espera.

¡La pulsera!

¡Bien, bien, ha ganado Javi!

-¡Bien!

¿Lo ves?

Venga, Pancho.

Venga, hombre.

Venga, Pancho.

Toma, la pulsera. Gracias, Javi.

-Hala, venga, a vestirte.

-Y a ti también, Pancho, muchas gracias.

(RÍE) Claro que sí. Bueno, tío, ya nos veremos, ¿no?

Vale. Hasta luego, Pancho. Adiós.

Javi ha tenido suerte, pero tú buceas mejor, ¿a que sí?

Oye, ¿cómo se llama aquella, la de la pulsera?

Bea, Beatriz y es mi hermana.

¿A que a ti también te mola?

Adiós. Hasta luego.

¡Esperadme!

-Javi, ¿habéis visto a Beatriz por ahí?

Se fue con Desi al pueblo. Pero hijo, ¿de dónde sales?

Ay, qué pelos traes. ¿Y esto qué es?

-Es petróleo del puerto.

-¿Petróleo?

¿Es que te has caído? -Se tiró a bucear con Pancho,

¿verdad, Quique? -Tú a callar,

que no te preguntan a ti. -¿Y quién es ese Pancho?

Pues uno que estaba allí. Un chico del pueblo.

Me parece que es el de la lechería. -Pues sí que estamos bien contigo.

¿No tienes bastante con la playa? ¿También tienes que ir al puerto

a bañarte con un golfillo? -Déjale.

Hijo, una cosa he de recordarte, y no es la primera vez

que hablamos de esto.

Ojo con las compañías, ¿eh?

Selecciona tus amistades.

Dime con quién andas... En fin, ya me entiendes.

Aquí estamos familias que nos conocemos muy bien.

Busca tus amistades en tu ambiente.

Bueno, déjate de rollos, papá.

Me tiré al agua a coger la pulsera de Bea.

No sé quién te ha dicho que Pancho es mi amigo.

Sí, es cierto, se tiró Pancho primero y después Javi y la sacó Javi.

-Un momento. -(RÍE)

-Un momento, que esto cambia mucho las cosas.

Te tiraste al agua para sacar la pulsera.

Porque claro, la pulsera era de Beatriz.

Me parece que ya te lo he dicho, ¿no?

Y le ganaste al otro.

(RÍE) Eso está muy bien.

Y quiero que sepas que yo, tu padre, está muy orgulloso

de tener un hijo con alma de campeón.

Como debe ser. Bueno, me voy al agua.

¿Te vienes, Quique?

Y yo también.

-Me gusta que mi cachorro sepa luchar.

La vida es una guerra, qué leches.

Y no solo hay que ser de los mejores,

también hay que saber demostrarlo.

¿No estáis de acuerdo? -No del todo, Javier, no del todo.

Habría mucho que discutir de ese asunto.

¡Quique! ¿Adónde vas tú, enano?

Con vosotros a bañarme. -Me parece que eso nones.

-¿Y por qué?

-Por chivato, porque siempre hablas más de la cuenta.

Si quieres andar con nosotros, tienes que aprender a ver,

a oír y a callar. ¿Te enteras, contreras?

-Oye, que vuestra hija le hace tilín a mi chico.

¿No te has dado cuenta? -(RÍEN)

-Son cosas de chiquillos.

Aún ha de darles muchas vueltas la vida.

-¿Pero no te gustaría, es un suponer,

que el día de mañana tu hija tuviese a su lado

un triunfador y no un cobarde o un vencido?

-(RÍE) Bueno, vamos a dejarlo si te parece.

Hablamos de aspectos distintos y sería largo de discutir.

Únicamente quiero aclararte esto para indicarte

por dónde van mis tiros.

Que hay muchas clases de luchas y que vencer a los demás

es más fácil que vencerse a uno mismo.

-Oye, eso es filosofía.

-(RÍE) Y además de la barata. -(RÍE)

-¿Me invitas a un vermú? -Sí.

-Vale, oye, nos vamos a tomar un vermú.

-¿Queréis algo? -Hasta luego.

-¡Piraña! ¡Piraña!

Hola, Pi. -No me llames eso.

-Si solo he dicho Pi.

Y Pi no es nada. -Pi es igual a 3,1416.

-Pues eso.

¿A qué juegas? -No juego, estoy planeando

una cacería para esta tarde. Me voy a ir a cazar ranas.

¿Has probado alguna vez las ancas de rana?

-¿Y tú? ¿Tú has comido ranas?

-Sí, una vez, en casa de mi tío.

Están buenísimas.

-Jo, a ti te gusta todo y las ranas son verdes.

-Anda este, y las peras también, y los melones y se comen.

¿Sabes cazar ranas?

-Yo sí, las cazo con escopeta.

-¿Y tú tienes? -De perdigón.

-¿Y por qué no me enseñas a cazar ranas?

-Pues bueno, si tú quieres...

¡Mira, Tito!

Un muslamen gótico.

-"Demasié" para mi "body".

Dijiste que esto iba a ser un gran safari y nada.

-Bueno, es que este es un país de rana difícil.

Si hubiésemos ido hacia el norte... -¿Enciendo ya la linterna?

-Apaga eso.

-Es que me parece que aquí tampoco hay ranas, Piraña.

-Calla, y no me vuelvas a llamar Piraña o te parto la cabeza con esto.

-Es que está muy oscuro, Pi. ¿Enciendo?

-No, cuando yo te avise. Escucha.

(Ranas croando)

¿Las oyes ahora?

-Sí, ¿cuántas ranas habrá?

-No lo sé, las ranas son como las hormigas,

donde hay una, siempre hay muchas.

-¿Pero cuándo hay que alumbrarlas? -Cuando estemos cerca de ellas,

junto a la charca. -Jo, es que empiezo a aburrirme,

macho. -Atiende, pequeño.

¿Sabes quién fue Stanley y Livingstone?

-¿Yo? Ni idea. -¿Y Roberto Alcázar y Pedrín?

-Tampoco. -¿Y Romeo y Julieta?

-No. -Pues fueron todos

exploradores famosos que iban en parejas como tú y yo.

Y no se aburrían nunca, tenían paciencia.

-Mira.

-Es un ovni, te lo prometo.

-Vaya cague.

Y empieza la música,

como en los "Encuentros en la tercera fase".

(Música)

-Seguro que nos han descubierto, tienen radar.

-Me estoy cagando, Piraña, ¡yo me voy!

-Un ovni. -Como sea mentira, ya veréis.

-Hemos encontrado un ovni.

-Aquí. ¿Seguro?

Os lo juro.

Como sea mentira, os vamos a inflar. Te voy a forrar de aguadillas,

enano. Lo que pasa

es que seguro que ya no está. No saques excusas, Pirañita.

¿Y cómo sabes que ya no están? -Porque sí, siempre hacen lo mismo.

Recogen plantas y tierra para experimentar y se van.

-¿No se llevan a las personas? Algunas veces sí.

Cogen a los niños de ocho años que les caen gordos

y se los llevan con ellos a su planeta.

Pues ya no sigo. -Venga, Tito, no seas gili,

que lo de Javi es una broma.

-Aquí es.

Ahí está vuestro ovni.

Si es un barco.

-Jo, vaya corte, macho.

-¿Y qué hace aquí un barco?

¿Cómo ha venido? -Por el aire.

Será un barco volante, como los platillos.

No digas chorradas, enano. Pues puede ser un espejismo.

Ese barco, aunque está ahí, no está ahí, está en el puerto.

Es por la reflexión de la luz en la atmósfera.

Lo estudié en el cole. ¿Te quieres quedar con nosotros?

Veréis.

¿Lo veis? Es de verdad. Esto sí que es raro.

-¿Y de quién será? -Lo habrá traído aquí un tifón.

Seguro. Y dentro estará lleno de marineros muertos.

¿Te quieres callar, Tito? Calladito estás más guapo.

Se ve que está habitado, ¿por qué no vamos a verlo?

Vamos.

Jopé, macho... (CHISTA) Calla.

No se oye nada.

Ven, Tito.

Súbete a mis hombros y mira por la ventana.

Vale. Cuidado.

Venga. Sí.

¿Qué ves?

Nada, oscuro. ¿Por qué no entras

y nos tiras una cuerda?

No veo cuerdas.

Veo una mesa, una silla,

un armario. -¿Y qué más?

-¡Ay!

(Ruido)

(RÍEN) -¡Tito, Tito!

¿Qué te ha pasado, te has hecho daño?

-¡Piraña! ¡Javi! ¡Quique!

(TODOS) ¿Qué?

¡Tito, échanos una cuerda!

Aquí no hay cuerdas.

-¡Pues ábrenos la puerta!

-¡Está cerrada con llave!

-¿Qué estás haciendo?

¿Pero qué haces?

(Acordeón)

Ayudadme, que no puedo bajar.

Cuidado, Tito, cuidado. Me parece que viene alguien.

Ostras... Vámonos.

¿Hay alguien aquí?

Mirad, ahí está.

(TODOS) ¡Julia!

¡Que Tito se ha quedado encerrado en un barco!

¡Hay que sacarle!

Está en ese barco.

Míralo.

Qué barbaridad.

¿Ahí está Tito? Sí, ahí.

Es increíble.

Por esa ventana fue.

¿Sí?

(Puerta)

¿Se puede?

(Puerta)

¡Oiga!

¿Tito?

Subid.

Tito.

Qué bonito.

Es precioso.

Un barco aquí arriba.

Tiene plantas. ¡Tito!

-¡Tito!

-Voy a subir a la escalera, al palo más alto.

¡Tito!

Oye, Pi, que te vas a caer, venga.

Vamos a ver el puente. Está muy gordo.

¿Tito?

Aquí no está.

-Jo, cómo mola.

-¡Tito!

¡Tito!

¡Pancho! ¡Pancho!

Hola, Julia. ¿Has visto a Tito,

el hermano de Beatriz? Sí, está allí,

pescando con Chanquete.

¿Qué, pequeño portugués? ¿Cómo va eso?

Muy bien.

Mira, mira la boya.

¿Esa también es nuestra?

Claro.

Pero si ya hemos pescado estos.

Ay, que me quiere morder. Claro, es lo suyo.

Cada cual defiende su vida como puede.

Pero si no les hago nada. Bueno, pero tú eres más grande

que ellos y se temen lo peor.

¿Eh? ¿Qué te parece, compañero?

(RÍE) Vaya gambas, tío.

Nunca las he comido tan grandes. (RÍE)

Bueno, hemos quedado en que son cuatro vueltas, ¿no?

¿Veis aquella piedra de allí?

Bueno, pues desde allí hasta aquí.

¿Estamos de acuerdo?

Cuatro veces. Cuando lleguéis allí, dais la vuelta.

Cuando lleguéis aquí, alrededor de la ropa.

Vale. ¿Vale? Bea, tú das la salida.

Venga, chicos, nosotros a animar.

Espera.

-(ANIMAN)

Venga, vale.

Preparados,

listos...

¡Ya!

-(ANIMAN)

¡Pancho! -Pero corred.

¡Vamos! -¡Venga!

-¡Vamos, Pancho!

-¡Javi! ¡Javi! -¡Pancho! ¡Pancho!

-¡Vamos, venga!

-¡Sigue!

-¡Venga, vamos!

-¡Corre!

¡Que ya le adelantas!

¡Date prisa!

-(ANIMAN TODOS A LA VEZ)

-Venga, Pancho.

¡La vuelta, la vuelta!

¡Corre, Javi! -¡Venga, Pancho!

-¡Venga! -¡Javi, que te quedas atrás!

¡Vamos, más rápido!

-¡Corre, Javi!

-¡Vamos, Javi! -¡Venga!

-¡Venga, Pancho, venga!

-¡Venga, corre!

-¡Vamos, Javi!

-¡Venga!

-Vale, así, corre.

¡Vale, Javi, venga!

-¡Vamos, más deprisa! Venga, que ya le ganas.

-(ANIMAN TODOS A LA VEZ)

-¡Javi, corre!

-¡Pancho, Pancho!

Enhorabuena, campeón.

Muy bien.

Ha sido una carrera estupenda, ¿verdad que sí, Javi?

¡El beso, el beso! Venga, Bea, no seas tonta.

(TODOS) ¡Bien!

-¡Una foto para la posteridad! Venga una foto, todos juntos.

¿Está usted contento por este brillante triunfo?

-(RÍEN) No te enrolles.

Pancho. ¿Qué?

Te apuesto lo que quieras a que cojo más cangrejos que tú.

¿Cangrejos? Vale, lo que quieras.

Mira, el Patachula vuelve al puerto.

¿Quién es Patachula? El patrón de ese barco.

Viene de la sardina.

¿Y es tu amigo?

Sí, jugamos a dominó en el bar del Frasco.

¡Patachula, que te llama Chanquete!

-¡Lo he estado madurando y no eres un buen compañero!

Lo que hiciste con el pito doble no se puede perdonar.

Fue una artimaña. (RÍE)

¿Dónde has pescado ese delfín?

Viene de la meseta, pero es un tío sano.

De lo mejor que he visto últimamente.

¿Cómo vas de sardinas?

Bien cargado.

¿Te apetecen unos centollos?

A mí me van bien unas docenas de las tuyas.

Haz el trueque.

Pero lo del pito doble no te lo perdono, viejo truhán.

(RÍE)

(RÍE)

Javi, no vayas por ahí, que está subiendo la marea.

Seguro que por aquí hay más cangrejos.

Mira, ya vienen.

¡Tito, Tito!

-(TODOS) ¡Eh! ¡Hola! -Pancho tenía razón, ya vienen.

-Hola, Bea. Hola, Quique.

Venimos de pescar.

¿Quiénes son, amigos? Sí, y mi hermana Bea.

Patachula nos cambió sardinas.

Y hemos pescado centollos y "gambocios".

-"Después de mucho trabajar, podrá ver salir a flote

sus proyectos que, desde luego, han requerido un gran esfuerzo

por su parte". ¿Eh? ¿Qué te parece?

-Muy bien. -Oye, ¿habéis visto a estos?

-No, y me tienen negra, ¿eh? Tito se fue muy temprano

esta mañana con la bici. Y Bea se fue a hacer footing.

-Sí, el nuestro también se marchó con la bicicleta muy temprano.

-Pues a mí me han dicho que les han visto salir en las bicis

con una tal Julia.

-¿Y quién es Julia? -Eso me gustaría saber a mí.

Porque lo único que sabemos de esa mujer

es que es una especie de loca que se pasa el día pintando

y corriendo. -Y con nuestros hijos.

Hay que atarlos en corto, Javier, atarlos en corto.

Porque si no, se nos desmadran. No me gustan nada

estas amistades que se han buscado ahora.

-Pero bueno, tampoco es eso. Que no nos los van a raptar.

-No te fíes, que tal como están los tiempos...

-Ay, no seáis agoreros. Fijaos en mi horóscopo.

-A ver, a ver.

-"En el terreno amoroso, le será posible desarrollar

una mayor actividad.

No le faltarán buenas ocasiones para conquistar el afecto

de la persona amada". -(CARRASPEA)

-(RÍE) Hala, hala. -"Mejor día: el jueves".

-Hoy es jueves. -Ajá.

"Número: el tres".

(RÍE)

¡Chanquete!

¡Chanquete!

Muy bien. ¡Chanquete!

Algo le pasa a ese.

¿Y Javi, no estaba contigo? ¿Qué diantres pasa, Pancho?

Que Javi se ha quedado al otro lado de la escollera.

La pleamar le ha cortado el paso y ahora no puede volver.

¿Pero cómo diablos se os ocurre? Si ya se lo avisé.

Le dije que no siguiese, que estaba subiendo la marea.

Pero no me hizo caso.

Por dentro es imposible, el mar está fuerte.

Nos tiraría contra la escollera.

¿Y si avisamos a la Comandancia del puerto?

No, puede ser demasiado tarde.

Por arriba, tiene que ser por arriba.

Coge el cabo grande, Pancho.

Irán conmigo, tendrán que echarme una mano.

¿Se puede morir Javi? Anda, calla.

(Música disco)

-Otra margarita.

-(RÍEN)

¡Javi!

¡Javi!

Ahí está. -(TODOS) ¡Javi!

Atrás todos, atrás todos.

Bastantes complicaciones tenemos aquí, venga.

¡Daos prisa!

Mal asunto este, Pancho, mal asunto.

A lo mejor, si le tiramos el cabo, puede subir.

Puede que sí y puede que no.

Este chico debe estar muerto de miedo.

Y además, no sabemos qué tal escalador será.

Vamos allá.

Javi, agárrate a la cuerda. ¿Dónde van esos?

Van a por las bicicletas y a buscar a los padres.

Pues sí, a los padres. ¡Átate la cuerda a la cintura!

(SOLLOZA)

¿Pero qué le pasa? ¿Por qué no sube?

El pánico, maldita sea. ¿Por qué no enseñan a los críos

a tenerle respeto al mar? Tenemos que pedir ayuda.

¿Pero dónde? Si no hay tiempo. La marea sube y en cualquier momento

se lo puede llevar de ahí un golpe de mar.

Déjame bajar, Chanquete. No, no, muchacho, no.

Te juegas el tipo. No vayamos a tener dos desgracias

en lugar de una.

(SOLLOZA)

¡No puedo!

¡Inténtalo, Javi! ¡Inténtalo otra vez!

¡Venga, te ayudamos!

(SOLLOZA)

Nada, es inútil, no sube.

¡Ah!

(Música disco)

Déjeme bajar, Chanquete.

Sé que puedo ayudarlo.

Está bien, hijo, adelante.

Que sea lo que Dios quiera.

¡Javi!

¡No te asustes, Pancho va a ayudarte!

Venga, muchachos. Venga, ayudad, poneos en la cuerda.

Vamos allá.

Suelta, Chanquete.

Cuando quieras, sí.

Suelta.

Sigue.

Sigue.

Sigue.

Ten cuidado.

Suerte, Pancho, hijo.

(Música disco)

(RÍEN)

Eres todo un hombre, Pancho.

Así.

(TOSE) Así.

Ya está abajo.

Rápido.

Abre un poco las piernas.

(Música disco)

¿Dónde andáis?

-Está Javi en el acantilado atrapado, que lo tienen que subir con cuerdas.

-¿Dónde está?

Javi ya está atado.

Bueno, ¿preparados, muchachos? Venga, tirad de la cuerda.

Suavemente, ¿eh?

Arriba.

Arriba.

Agárrate bien a la roca.

Con las manos y los pies, ¿eh?

Vamos, suerte.

(SOLLOZA)

Vamos, que tiran de ti.

Muy bien, eso es.

Ánimo, ánimo.

Ya no queda nada.

Vamos, portugués.

(SOLLOZA)

(SOLLOZA)

(JADEA)

(SOLLOZA)

Ay, ay, ay. -¡Javi!

Eh, no se pongan nerviosos, ¡eh! ¡Javi!

¡Javi!

-Dios mío, mi hijo. -No.

-No mires.

-Tranquilízate.

-Quieta.

-Tiremos de la cuerda mejor. -Dame.

Con ritmo.

(SOLLOZA)

Así, lento.

Así.

Hijo, ven.

(LLORA)

Ya está aquí, Chanquete, ya está aquí.

Vamos, Javi.

-Vamos, chicos, falta poco.

Así, así.

-Vamos, ven aquí.

-Hijo.

¿Estás bien?

¿Cómo estás?

-¿Estás bien, Javi?

-A ver la rodilla.

-Eres un hombre, lo has conseguido.

Muy bien, muchacho. (JADEA)

Ahora vamos a por Pancho.

Cuerda.

Venga, chicos.

¡Pancho!

¡Ahí va eso!

¡Ahora tú!

Ahora a sacar a Pancho.

Lo primero, tirar de la cuerda. -Sí.

-Ya pasó. Venga, Chanquete,

que Pancho está en peligro. Vamos.

¿Preparados? Vamos, cuando queráis.

Un momento.

¡Vale, subid!

¡Ya, ya! ¡Venga, venga!

Suave.

Así.

Suave.

Más lento.

Ahí.

Venga, Pancho.

Vamos, muchacho.

-(TODOS) ¡Sí!

-Qué bien escalas, tío. Qué bestia.

-(RÍEN)

Ahora recuerdo que has sido campeón de la Cucaña.

Bravo, muchacho. Sí, señor.

Muchas gracias, señor... Chanquete.

Me llamo Chanquete.

Gracias. Pero dé las gracias a Pancho.

Sin él no habríamos hecho nada.

Muchas gracias, Pancho. Te has portado, ¿eh?

-Hijo, muy bueno.

Beatriz, hija, vámonos.

Desi, vente con nosotros.

-Soy la mamá de Beatriz, muy bien, muchacho.

-Vamos, Javi, tenemos que mirarte esa rodilla.

Ven con nosotros.

¿Les apetece tomar unas sardinas asadas con nosotros?

No, gracias. Están recién pescadas.

Es la hora de comer y nos estarán esperando.

-Gracias. De nada.

Hasta luego, Pancho.

Hasta luego, Javi.

Julia, Chanquete.

Hasta luego.

Adiós.

Estos portugueses...

Una plaga ese invento de las vacaciones.

Lo invaden todo.

Chanquete llama portugueses a todos los veraneantes.

Porque solo hay dos clases de gentes:

los que son de aquí y los forasteros.

Gracias, muchas gracias.

Que sean portugueses,

alemanes o madrileños, da igual.

Yo a todos les llamo portugueses porque es que vienen

de todas partes, ¿sabe? Hasta de Zaragoza y de Logroño

llegaron algunos. (RÍE)

Claro, adivinar de dónde es cada cual,

es mucho trabajo.

Y yo no estoy para esas.

¿Y a usted tampoco le gustan las sardinas asadas?

Bueno, yo es que soy forastera.

Portuguesa, quiero decir. (RÍE) Es muy distinto.

Usted ya lleva 15 días en el pueblo y se llama Julia.

Pero... El lugar es muy pequeño

y todos sabemos lo de todos.

¿Decía algo?

Sí, que me gustan las sardinas asadas.

(RÍE) (RÍE)

Tuvo que ser difícil subir esta embarcación hasta aquí,

¿no? ¿La Dorada?

Dio mucho trabajo.

Y costó... costó lo suyo.

Con el mismo dinero podría haberme hecho una casa.

A mí así me parece algo fantástico.

Casi irreal.

Si me pasé lo más largo de mi vida navegando en ella,

¿por qué no seguir embarcado en ella en tierra?

¿Le parece una buena razón?

No hacen falta razones para hacer lo que uno desea.

Vaya, hombre, tenemos visita.

¿Qué hay? Venimos a comer sardinas

con vosotros. Hala, subid rápido,

que empezó la fiesta. Buenas tardes.

Hola. Hola.

Fuimos a ver cómo estaba Javi y nos dijeron que...

Sí, que había venido a comer sardinas, ¿no?

Hala, sentaos por ahí.

¿Y qué habéis hecho del pequeño portugués?

¿Tito? -(RÍEN)

Otro. ¿No está aquí Tito?

-Menos cuento, que tú te has olido las sardinas

desde la playa. Y a mí que se me da

que todos estos se han puesto de acuerdo.

¿A que sí, Pancho? ¿Eh? (RÍEN)

Mire, Chanquete. ¿Qué?

Es mi barco mi tesoro, es mi Dios la libertad.

Mi ley: la fuerza y el viento,

mi única patria, la mar.

¡Muy bien, muy bien, portugués! (TODOS) ¡Bravo!

-Hola, Chanquete. Hola, Julia.

¿Qué haces aquí? -(RÍE)

Hola. Bueno, Julia,

haga usted el reparto, que yo voy a por... el tocadiscos.

A comer sardinas.

A chuparse los dedos.

(HABLAN TODOS A LA VEZ)

Primero el herido, primero el herido.

(HABLAN TODOS A LA VEZ)

-¡Yo quiero diez!

¡Yo quiero diez!

-Oye, ¿y a mí?

-Yo quiero diez. -Te la quité.

-Yo quiero otra.

-Ay, qué ricas.

(Acordeón)

(TODOS) ¡Eh!

¡Bravo!

(Acordeón)

(HABLAN TODOS A LA VEZ)

Verano azul - Episodio 1: El encuentro - ver ahora

Abuela de verano

Rosa María Sardá se mete en el papel de escritora y algo más díficil: abuela de 12 nietos. Y muchos de ellos te sonarán sus caras: unos muy jóvenes Óscar Casas con su hermano ChristianÁlvaro Cervantes, Pau Poch o Adriana Torrebejano. 

Durante 13 episodios, podrás ver las aventuras veraniegas de toda la familia, por eso, Abuela de verano es ideal para verla todos juntos y puedes encontrarla gratis en RTVE Play. Aquí tienes el primer capítulo para comenzar a disfrutar de ella.

Para todos los públicos Abuela de verano - Capítulo 1 - Ver ahora
Transcripción completa

Bueno, ¿me permite? No, no.

-Sí, por Dios, por Dios. Pero por favor.

-¿Qué lleva que pesa tanto?

Pues no lo sé, porque no tengo ni idea de hacer maletas.

-No es posible. ¿Eh?

-Eva Sagués.

No, es que no se lo va creer usted.

Estoy leyendo su libro. Estoy en el último capítulo.

No es una coincidencia.

Bueno, cojo una media de 100 aviones al año.

Lo raro es que no hayamos coincidido antes.

-Sí. Muy amable.

-No, no de amable nada, me lo tiene que dedicar.

Bueno, a mi madre también, no se lo creerá cuando se lo cuente.

¿Que viene a la presentación de un nuevo libro?

No, no.

Bueno, en realidad, algo bastante más difícil,...

...pasar un mes con mis nietos.

-No me lo creo, si usted es jovencísima.

Doce. -¡Doce! ¡Uh!

Sí. Es el regalo que les hago cada año a mis hijos.

El primero de julio cojo a toda la tropa y me los llevo...

...para la masía.

-Qué barbaridad. Pues yo llevo a mis sobrinos al fútbol.

Que lo odio entre otras cosas.

Soltero.

-De los que aún viven con su madre, sí.

Eh, sí, me lo firma.

Aquí. Su nombre.

-Joaquina.

Joaquina mi madre. Yo Joaquín.

Joaquín. -Sí.

Para Joaquina y Joaquín.

-Con cariño, Eva Sagués.

Con cariño, Eva...

-Sí, muy bien.

¿Esto? -Es mi tarjeta.

Es una... Es una invitación a cenar.

¿Con su madre? -No, conmigo.

Cocino como los ángeles, se lo advierto.

Bueno, pues...

Muy amable, muy amable. Gracias.

-Una cosa más. Sé que estoy abusando de su paciencia.

¿Le importaría una foto?

Es que no llevo nunca... -No, no, yo tengo móvil. Aquí.

Eh, ¿le importa?

Bueno. -Así.

A ver. Sonría.

Narra: "Ha comenzado el verano, y si miro hacia adelante a penas le veo..

...el final a este mes de niños con toda la organización que supone.

Sé que todo funcionará. En qué cama dormirá cada uno.

El cajón donde dejará la ropa. El lugar bajo las moreras...

...donde comerán. El botiquín de urgencias, el campo de fútbol.

Todo está previsto y a punto gracias a Abdel.

Que durante todo el año cuida del mantenimiento de la casa,...

...del jardín y de los campos.

¿Y los perros? ¡Lunes! Bonito, ¿qué tal?

-Señora, sigue sordo. ¿Eh?

-Sigue sordo. Ah, yo también.

Pero nos gustan que nos hablen. ¿A que sí? Lunes, qué guapo.

-Buen año para melones y tomates.

Bueno, no te preocupes, los niños se lo comerán todo.

¿Fuisteis al hiper? -Ayer.

Todo descargado. Cajas de leche, mermeladas, chocolates...

...y papel de culo.

Toneladas de papel de culo.

¿Por qué los niños gastan tanto papel de culo?

-Porque son ricos.

¡Eva!

Carmen, la maravillosa Carmen.

Capaz de llevar ella sola la organización de un ejército.

Y sin ella no sé qué sería de mí en este mes de julio.

Bien.

Sólo me quedan las persianas del piso de arriba y los baños.

Este año hay mucho polvo.

Como no ha llovido lo que tenía que llover.

Bueno, ¿cuántos vamos a ser?

Pues los mismos del año pasado y Miguel que ya ha cumplido 5 años.

¿?El que el año pasado estuvo dos días?

Que había que cortarle la carne con las tijeras.

Porque es hijo único y está muy mimado.

Pero aquí se le pasa.

Que Dios nos dé mucha paciencia. ¿Te has vuelto creyente?

No, sabes que no. Pero Dios también va a casa de los no creyentes.

Ah, testigo de Jehová. No.

¿Y tu hija?

Ahí está, aprendiendo a ir en moto. Pero no se la pienso comprar.

Pero bueno, ¡qué guapa está!

Qué guapos los dos.

Sí. A ella la trae loca.

Bueno, por lo que se ve a simple vista a mí también.

¡Espera, espera! ¡Oh, no!

Campana.

Mi nieto pequeño se llama Miguel.

Va a cumplir 6 años y siempre tiene hambre.

Es un misterio saber dónde pone la comida que traga.

-¿No habrás cogido las llaves del coche?

¿No las habrás tirado a la calle?

¿Y si ahora cojo yo el Kaka y lo tiro?

-Íbamos a salir a las 11, son y media.

-Ha tirado las llaves al balcón de la vecina.

-Pues los vecinos están de vacaciones.

Vas a ir a casa de la abuela...

¡Aunque sea a pie! -¡No!

-Sabes que irás.

Sabes que has hecho algo que está muy mal, ¿lo sabes sí o no?

¡Aaaaah!

Tengo una nieta de color rosa chicle. Se llama Julia.

Y nació sabiendo qué quería y qué no estaba dispuesta a soportar.

-¿No? ¿Quieres que volvamos al coche?

Tampoco.

¿Móvil?

Mira, ¿quieres oír la canción del móvil?

Música del móvil. ¡Espera, espera! Venga.

Venga.

Venga, ya está. Muy bien.

Marcado móvil.

Hoy Aurora cumple 14 años.

Es adicta al móvil y a la ropa de marca.

Tiene tanta prisa en crecer que de cada 3 palabras le entiendo 2.

-Es que quería pedirte una cosa.

¿Hoy es mi cumpleaños no? Sí.

-Y me prepararéis un fiesta como siempre.

Es que lo estaba pensando y... No quiero celebrar mi cumpleaños.

¿Y eso? -No estoy de humor.

¿Ni la tarta?

-¿Para ti es importante? No, no, por mí no, por tus primos.

-No se van a enterar.

Vale, vale, vale. Es tu cumpleaños, tú decides.

¿Tienes algún problema?

-Pues sí, que no quiero fiesta.

¡Pero qué haces! ¡Me podías haber sacado un ojo!

Es imposible vivir con estos inútiles.

-¿A dónde vas?

Nena, y si... (SE CORTA LA LLAMADA)

Adiós.

Quítale felicidades. -¿Le pongo cumpleaños feliz?

No, la niña no quiere cumpleaños.

-Pues aunque no quiera los va a cumplir.

Ay. -Un amigo mío me ha regalado...

...ciruelas. ¡20 kilos de ciruelas!

-Mañana traigo melacatones. ¡50 kilos de melacatones!

Oye, ¿no pretenderéis tú y tu amigo que me coma 70 kilos...

...entre ciruelas y melacatones?

-Es para hacer mermelada.

La intendencia en esta casa es un movimiento espectacular.

Afortunadamente cuento con Mercedes.

Que cada mes de julio viene a hacernos la comida...

...y deja la cena preparada.

-...tan deportista.

Mira, a estas horas ya están en la playa de Pals.

-¿Playa nudista? A mí no gusta playa nudista.

Oh. Mi familia no se ha puesto...

...un bañador en su vida. Claro.

-Y no hagas trampas.

Hasta que no haga que tu madre no diga ya.

-Preparados, listos...

Eh, eh, que todavía no he dicho ya.

¡Ya!

El mayor es Kioy. Apasionado, valiente, romántico.

Un chico que ha nacido para ser el primero en todo.

-Qué asco, pero qué asco. -Tampoco es para tanto.

Y tú desde luego, hijo. -Que yo no he hecho nada.

Feli es inteligente.

Y nada le gusta más que pelearse con todos.

Porque es lo que se dice muy suya.

Ladrido.

-¿Qué pasa? -¿Que qué pasa?

Feli, ¿qué es esto?

-Es Juanes, mamá. ¿Qué va a ser?

-¿Y tú ropa? ¿Y tus cosas?

-Me dijiste una bolsa.

Papá, prefiero ir desnuda que dejar a Juanes en casa.

-Yo al hámster lo dejo aquí.

-Pero, Laia, ¿cómo vas a dejar el hámster aquí?

-Pues que haga autoestop.

-Cariño, ¿no es un poco pequeño para hacer autoestop?

-Buenos días. Buenos días.

Cariño.

-Mira. ¡Huy, qué guapa!

Van llegando los niños. De 2 en 2 ó de 3 en 3.

Unos besos y se van corriendo al campo, que conocen...

...como la palma de la mano.

Los oigo gritar y jugar, como si llevaran aquí toda la vida.

A partir de ahora no hay tiempo para pararse a pensar.

Somos tantos que a penas terminamos una cosa ya hay que empezar otra.

En mi optimismo me digo que encontraré el momento de abrir...

...el ordenador y trabajar. Pero no habrá momentos libres.

Y aunque los hubiera, no queda un lugar libre para fabular.

Hola. ¿Cómo es? -Se llama Juanes.

¡Huy, me encanta! -Hola.

¡Qué guapo y qué pelo!

Estás más gorda tú. Tienes más guasa...

-Hola, Eva, ¡tú, guapa, como siempre!

-Eh, abuela. ¿Qué tal?

-Bien. ¿Cómo estás?

-Te vas a matar con eso.

-Ten, anda. -¡Ah!

¿Qué, criados, eh? ¿Te puedo felicitar?

¿Te puedo dar mi regalo? -¿Un regalo?

Ah, espera. No hay fiesta, no hay regalo.

Este año los mayores tenéis casa aparte. Idea de Abdel.

Te lo digo para que le hagas algún comentario. Le gustará.

-¡Eh, primo!

-Que ya no me dan miedo las arañas. -¡Me pillo primero sitio!

¿Le pasa algo? -¿A una madre le vas a preguntar?

Tiene 14 años, no me cuenta nada.

¿Yo a su edad te contaba cosa? ¿Tú? Tú, todo.

Una vez me dijiste que estabas embarazada...

...porque un chico te besó con lengua.

-Y tú me dijiste que los espermatozoides no subían tanto.

-¡Eh, me pido esta!

-De eso nada, a suertes. -A mí me da lo mismo.

-¿Sí? p'a mí. -Me estás chafando la ropa.

-Me da igual. -Quiere pelea.

-Pelea, pelea. -Paso.

-Estás muy rarita. -Es que tiene novio.

Teléfono móvil. -No tengo novio, imbécil.

¡Hola! Espera un momento. -El novio.

-Oye, no se puede tener móvil. ¿Lo sabe la abuela?

-Es que no puedo hablar. ¿Ya estáis en Begur?

Y a qué hora va a ser.

Aún no se lo he dicho a mi abuela.

No, problema ninguna, pero si...

-¡Oye, abre, que me estoy meando!

-¿En la playa? Genial.

-¡Que me meo! ¡Joder, va!

-¡Mea!

Nada, mi primo que es un pesado. ¡Que mees!

¿Y cuántos vamos a ser?

¿15? Ah, estupendo. ¿Y hasta qué hora va a ser?

-¡Que viene la abuela, eh! -Un mensaje.

-Más tonta no puedes ser. Es broma, hombre.

-¿Tú, qué, tienes 5 años?

-Eh, Teresa, qué tal. -Qué tal.

-Bien. -¿Sí? Joder, cómo has crecido.

¿Qué edad tienes ahora? -15.

-¿15? -¿Y tú?

-19. Estoy aprendiendo a ir en moto.

-¡Ah, ah! -¿Estás bien?

-¡Sí! -Bueno, pues nada, hasta luego.

-¡Ah!

(NARRA) ¿Ese afán de poner la casa en movimiento...

...no será una nostalgia que se esconde aún en mi corazón...

...escapada de los años en que mi vida era con niños...

...que crecían, iban a la escuela, se hacían mayores?

Un día y otro día, un mes y un año y otro año...

¿No será que no me bastaron para consolarme...

...del lento aprendizaje de la vida?

El aprendizaje de la soledad. ¿Todo bien?

-No me quiero sentar a su lado.

Nada de "yo no me quiero sentar a su lado; al lado del otro", no.

Ya estoy escarmentada. Donde estáis sentados ahora será siempre.

¿Entendido? ¿Vale? Sí.

Claro que sí. ¿Estamos todos? -Falta uno.

Miguel. Estará a punto de llegar. No te preocupes.

-Baja a la una, baja a las dos.

Baja a las dos y media...

-Usted se queda y luego nos vamos.

-No. He visto un restaurante viniendo para aquí.

Luego yo le llamo y le paso a recoger.

-Ahí se come fatal. -Tres menos cuarto,...

...tres menos diez... -¡Qué carácter tiene el niño!

-¡Y tres! Vámonos. -Pero, Joel...

-Que te he dicho que nos vamos. Yo tengo hambre.

-De verdad, si tenía muy buena pinta el restaurante.

-¡Qué bien huele!

-Joel, se va a quedar ahí y tendrás que volver.

-¿Yo? -¿O me vas a decir que vaya yo?

-¿Pero qué problema tiene ese niño?

-Lo llevo yo hace ocho meses en la barriga.

-¡Mi amigo Joel! -Hola.

-¿Niño o niña, señora? -Niña.

-Las niñas son una bendición de Dios. Yo tengo tres.

-Hola, ¿qué hay?

-Yo soy Abdel. Mucho gusto.

¿Tú eres amigo de Joel, te dedicas a las películas?

-No, yo al transporte.

-¡Aaah! ¡Mamá! ¡Mamá!

¡Papá! -Lunes, Lunes, ven aquí.

Miguel grita. -Recuerda que sigue sordo.

Las albóndigas.

¿Y tú? Menos beber y más comer.

Atento a la compañía que llegan Felipe y Leticia.

¿Y este quién es? -Traigo la bolsa, soy el taxista.

-Fatal, todo fatal. ¿Qué te ha pasado en la cara?

-Se ha pescado con un anzuelo. -Tres puntos.

¡Ay, esta niña! ¿Cuándo vendrá? -Ya.

Hola, Miguel. ¿Me das un beso?

-No.

Claro, tienes hambre, lo dejamos. -No quiero comer.

En esta casa se come. -No me quiero quedar en esta casa.

¡Oh, qué mentira más gorda!

-Vamos a la mesa.

-¡No quiero! -Vamos a la mesa.

Sí, cuando veas las albóndigas, cambiarás de opinión.

-Hola.

Chicos, ha llegado Miguel.

(TODOS) Hola, Miguel.

(TOSE) Pásame, por favor,...

...la fuente de ensaladilla, cariño.

Gracias.

Aquí está. Ya puedes servirte, Miguel.

Estamos esperando a que te sirvas. -No quiero comer.

¿No me digas que habéis comido? -No.

Ah. Entonces es imposible que no tengas hambre.

Y la ensaladilla está buenísima. ¿A que sí, Julia?

-Está muy buena. -A mí me gusta el huevo duro.

Claro y a Miguel también.

Y esta es su ración de ensaladilla.

Y aquí no se tira la comida. Vamos.

Come, Miguel.

Piensa en los niños que no tienen qué comer.

Son miles, millones son.

-Dale mi comida.

¿Cómo? -A los niños pobres, mi comida.

No. Mejor les damos tu reloj digital.

Eh, tus zapatillas de jugar al fútbol,...

...el televisor que te han puesto en tu habitación los papás.

Podemos ir pensando todo lo que les podemos dar, ¿no?

-Un peluche.

-Mamá, mamá,...

...para que se quede y os fastidie a todos, mejor nos lo llevamos.

-Queríamos ahorrarle el último de embarazo, pero...

Si le hacéis caso, estáis perdidos. -¡Estoy a punto de darle...!

¡Huy! Con una bofetada no arreglas nada.

-¿Ah, no? Pues una vez me diste. ¿Yo?

-Me dijiste: "Te voy a dar un sopapo".

Te lo dije, ¿pero te lo di? -Me dijiste: "Te voy a dar dos.

Uno del derecho y otro del revés", para que te acuerdes.

Y me acuerdo, mamá, bastante. Te acuerdas, claro.

No. Miguel os está echando un pulso.

Si perdéis los nervios, él gana.

¿Me oyes? Si lo lleváis a casa, él gana.

Miguel va a ir por la vida de ganador, eso lo sabemos todos.

Es una pena que se dé cuenta tan pronto.

-Ser padre es horroroso. Te conviertes en un represor.

-Mamá, ¿entonces te lo quedas? Claro que me lo quedo.

Me encantan los hombres difíciles.

-Ya sabemos que no apruebas cómo educamos a nuestros hijos.

Yo no he dicho eso.

-No, pero lo piensas. No.

Lo que pienso es que nuestros niños tienen demasiadas cosas.

Y casi todas inútiles.

-¿Demasiadas? Y el mensaje que reciben es que el mundo está fatal.

Que no hay quien lo arregle y sólo hay que pensar en uno mismo.

El taxista sorbe de la cuchara.

El gazpacho buenísimo, eh.

-A cuánto está Begur en bicicleta.

Pues en coche, diez minutos, pero en bici ni idea. ¿Por?

-Por nada.

¿Quieres preguntarme algo? -¿Yo?

Sí, tú.

-Aquí delante de todos estos no puedo hablar.

Pero antes ayúdame con el disidente.

No encuentra la cama.

Yo creo que es que no sabe leer, pero como es tan orgulloso.

Antes de preguntarle voy a entrar.

-Te tengo que decir una cosa, pero no sé si me dejarás.

-Yo quiero bailar en tu fiesta.

-¿A que no va a haber canciones en inglés?

-Te gustan que se entiendan. -No habrá fiesta, ¿entendido?

A ver, esta es tu cama. ¿Lo ves? ¿Conoces esta letra?

-No me voy a quedar.

-Pero si te lo vas a pasar muy bien.

-No me quedaré y esta letra es la M.

-¿No te caemos bien?

¿Y ta, te cae bien? -¡La ta no!

-Por qué.

Ay, tienes que colgarte la ropa.

Y... ¿este quién es? -El Kaka.

Oh, qué nombre tan bonito, ¿no?

El Kaka, es japonés.

-Pero... Si no quieres ayuda allá tú.

¿No querías ser maestra, eh?

-¡Disculpe! Disculpe, señora,...

Eh, mire es que su hijo me ha dejado el bañador...

...y a ver si podía yo... Sí puede, teniendo bañador.

Sírvase. -Muchas gracias.

Por cierto, las albóndigas... Mmmm, estupendas también.

¿Le echan nuez moscada, verdad?

Canela. -Ay, pues va a ser eso.

Bueno, ¿qué, eh? -¿No llevas sujetador?

No, con esta camisa no.

-¿Y no te duelen? ¿Y a ti, te duelen a ti?

-Las voy a tener como tú, ¿verdad? Dentro de 40 años es posible.

Venga, ¿qué quieres decirme?

-Quiero ir esta noche a una fiesta que organizan unos amigos míos...

Móvil. ...en Begur.

Sí.

-¡Ocupado!

-Estoy de compartir el baño con dos tías...

-¿Por qué te tapas tanto? -Por nada.

-¿Te ha crecido, verdad? -Déjame en paz.

-Tío, es que a mí no me crece. ¿A qué edad crece, a los 13, no?

¿Puedo mirar? -¿Por qué? ¡Anda!

-Joder, tío, no te preocupes, de mayor voy a ser urólogo...

...como mi padre.

Me dice que no me empane con lo de la medida.

Pero yo qué sé, no acierta ni una. ¿Puedo?

¡Buah, menudo cambio, tío!

-¿Ya? -¿No te molesta cuando te sientas?

¡Pero qué hacéis!

(RÍE)

-Cómo está la niña, ¿eh?

-¿Perdone?

-La niña, que está como quiere y como queremos.

¿Te digo una cosa?

Con una mirada consigo que venga aquí y me hable.

-Ya. -¿Que no?

-Usted es el dueño del taxi, ¿verdad? -Sí, claro.

¿Quieres que te de una vueltecita?

-No, lo que pasa es que se ha dejado el coche debajo de un árbol...

...y le han cagado todos los pájaros. Así que más le vale sacarlo...

...o se le va a quedar toda la mierda incrustada.

-Tiene carácter, ¿eh?

Me gusta, pero creo que lo tengo difícil.

Ahora, que tú lo tienes peor, ¿eh, chaval?

Un veranito con una yegua así, es para ponerse malo y volverse loco.

-¿Qué tal está el agua? -Muy buena.

-¡Eh! ¿Qué haces? ¿Te vas a despelotar o qué?

-Claro. -Alberto, tío es...

-Pero ¿qué? -Los niños.

Que pueden pasar por aquí...

...y no creo que este sea el mejor espectáculo para ellos.

-¿Los has llevado hace poco al cine? -Pues sí, el otro día fuimos a ver...

"La guerra de los mundos" de extraterrestres y Tom Cruise...

-Sí, ya, ya. Esta que destruyen toda la humanidad, ¿no?

-Bueno toda... Casi toda.

Se salva Tom Cruise, claro y unos cuantos por ahí.

-Ya, ya.

¿Y que es mejor? Que vean en la pantalla grande...

...las vísceras de toda la humanidad o el cuerpo desnudo y sano.

-Ah, tú te ves sano y carnal, ¿no?

-Me veo bien. -Pues yo prefiero a Tom Cruise.

-Pues es de mi estatura. -¿Ah, sí?

-Así que todos sois hijos de la matriarca, ¿no?

-No, todos no. Unos somos hijos y otros yernos.

-Yo soy muy bueno con las caras.

Seguro que sé quien es hijo y quien es yerno.

-¿Ah, sí? -Sí.

Yerno.

Yerno.

Y yerno.

¿Voy bien? -Vas fatal.

-Lo mío es el deporte. ¿Hacemos un campeonato de bombas?

-Si hombre, lo de lanzase y sacar agua.

-Sí, sí ya.

-Yo soy el mejor en esa especialidad. -¿Ah, sí?

¿Tú eres el mejor haciendo una bomba? -Sí.

-Pues no tienes mucho cuerpecito, ¿no?

-Parezco un escuchimizao pero me tensiono...

...y aumento por ocho mi masa muscular.

¿Hace un campeonato?

Venga. -Venga va.

-¿Jugamos 20 euros por cabeza? -Hecho.

-Vamos allá. Entonces hacemos tres rondas.

-¿Te apuntas?

-Comienzo, ¿eh?

-Por favor que inmaduros, un campeonato de bombas.

-La verdad es que debería participar porque con lo gorda que estoy...

...seguro que saco todo el agua de la piscina...

...y me llevo los 100 euros.

-Nada, nada, la mitad que yo.

-El taxista es un friki... ¿de dónde lo habéis sacado?

-Venía con el taxi.

-¡Ernesto, tensiónate más que vas a....!

Mira, si no sabes hacer la bomba ¿pá qué te juegas dinero?

Eso era una buena bomba y mírale que está mucho más flaco.

-Bueno, no ha estado mal, no ha estado mal.

-¿Todo lo hace con el mismo ímpetu? -Todo.

-Ellos son sexualmente activos, ya lo sabes.

-¿Ah, sí?

-¿Ernesto no? -Es que lleva una temporada un poco..

-Si es una temporadita...

-De dos años. (RÍEN).

-¡Campeón! -¿No sois un poco mayores para eso?

-Sí, Abdel sí, somos mayores.

-¿Cuánto se juega? -100 euros.

-¿100 euros?

Aplausos y vítores.

-Es un campeón.

-Ernesto venga va, rapidito que vamos a pillar tráfico...

...de los que van, de los que vienen y de los que no saben si van o vienen

Ayy....

-Estate quieta, cariño, que me haces cosquillas.

-Es que te he visto ahí tan fuerte tirándote a bomba, y claro...

-Para, Paula, por favor.

No te das cuenta de que esto es como estar en Tierra Santa.

-Antes no le ponías tantas pegas. -Antes era antes, es normal.

Al principio las cosas pues son de una manera...

...y luego con el tiempo pues...

Con el tiempo pueden cambiar y son de otra ¿me entiendes?

-Pues a mi me gustaría que fueses siempre como antes...

-Bueno, no te enfades. Luego en casa.

Sin niños, tranquilos... Con todo el piso para nosotros.

-He puesto una botella de cava a enfriar en la nevera.

-¿Ah, sí? -Sí.

-De cava. -Sí.

Y me he comprado unas cositas. -Unas cositas, ¿de que color?

Paula. -¿Qué?

-¿Tenemos tiempo de echar uno rapidito?

-Claro.

Espera, los niños.

-¿Pero que pasa con los niños?

¿Que, es mejor que vayan a ver las vísceras de la humanidad...

... en "La guerra de los mundos" del Tom Cruise...

...o que vean el cuerpo sano de un tío carnal suyo?

¿Sí? -Claro.

La cortina, la cortina.

-Perdón, es que me pensé que eras un primo o una prima.

Bueno, quiero decir... seguid, estáis en vuestra casa.

-Tsss, tsss...

Es mejor que vean "La guerra de los mundos".

-Lo sé, no me lo digas, están prohibidos los móviles.

La palabra prohibir no me gusta. -Pero prohíbes.

Bueno, somos muchos, hacen falta unas normas.

-Bueno, ¿me vas a dejar ir a la fiesta sí o no?

Pregúntaselo a tu madre.

-Me va a decir que te lo pregunte a ti.

Me duele que nos dejes sin tu fiesta de cumpleaños...

...por irte con otros. -No son otros, son mis amigos.

Y no tiene nada que ver con mi cumpleaños.

¿Son del colegio? -Sí.

¿Y están con sus padres? -Sí.

¿Qué pretendes ir a Begur en bicicleta...

...y volver también en bicicleta de noche?

-Me podrías llevar tú. Sí.

¿Y a qué hora voy a buscarte, a las 12?

-Sí, hombre, a las 12. ¿Antes?

-Si no quieres que vaya, me lo dices y ya.

No hace falta que me hagas sufrir. Aurora...

Ay, Aurora.

-Ay, mi amor.

Pórtate bien, ¿vale? Diego, no te rompas nada.

-Adiós. -Aurora, eres la mayor,...

...ayuda a la abuela, ¿eh? -¿Les has dicho si me deja...

...ir a la fiesta? -A mí no me hace ninguna ilusión...

...que vayas a esa fiesta. -¿Por qué?

-Porque la organiza tu adorado Molins.

Y francamente ese chico... -¿Qué le pasa?

-Que es un pijo, un facha. ¿Cómo me llama a mí,...

...la puta feminista, no? -Sólo lo dijo una vez.

-Una vez dicha son 100 pensadas.

Eh... -Ya no te voy a contar nada.

-Arréglatelas con tu abuela, yo ya me he ido.

Adiós.

-Cuídate, mi amor.

-Eh, cuidado.

El fin de semana te traeré ropa.

-¿Y qué me voy a poner mientras?

-¿Qué haces? -Le doy dinero para que...

...se compre algo en el mercadillo del pueblo.

-¿Tú todo lo arreglas con dinero?

-Es que para eso sirve el dinero, para arreglar las cosas.

-Sí, para arreglar el mundo. -El dinero lo arreglaría...

...si todos tuviéramos, pero es que unos tienen mucho...

...y otros no tienen. -Discutid en el coche...

...y decidme qué bañador me pongo. -Pregúntaselo a gángster.

Hasta luego. -¿Y yo?

-Chis. -¿Tú qué?

Si te crees que te van a querer más te equivocas.

-Yo sí te quiero más.

-Bueno, ¿qué? ¿No venís ni a despediros?

-Adiós. -Adiós.

-Adiós.

Adiós, cariño. Un besito.

No te olvides de que tienes que cuidar de la abuela.

-Sí, porque es vieja. -No, porque es tu abuela.

-Los abuelos son más viejos que los padres.

-Sí, hija, sí. Anda, nada con tus hermanos.

Cuando llegues allí te tiras de cabeza y al fondo,...

...a buscar tiburones, ¿eh?

-Si no sabe nadar. -¿No sabe nadar?

-No. -¿Y por qué no aprende a nadar...

...esta niña? -Bueno, ya aprenderá.

No hace falta que sea perfecta.

-Perfecta, ¿cómo quién? ¿Cómo tú, eh? ¿Cómo tú?

(RÍE)

-No, ya basta de piscina, Julia.

Mira cómo tienes los dedos. -Arrugaditos.

-Ve a quitarte el bañador y dáselo a Carmen para secarlo.

Te he dejado ropa para que te cambies.

-¿El vestido de los pececitos? -No.

Los pantalones rosa y tu camiseta favorita.

-¿La del osito? -Esa.

Muuac.

Anda ve. -Un beso.

No corras, ¿eh?

Paula, ¿has visto?

-¿Qué? -Habla en diminutivo.

-Claro, tiene seis años. -No, eso lo copia de tu madre.

-Es que aquí la única madre que funciona es la tuya.

-Pues ya la ves.

-Estás enamorado de tu madre. -No digas tonterías, por favor.

-Espero que no estés conmigo porque me parezca.

-Paula... Que no te pareces a ella además.

-Mejor. Muuac.

-Me voy intranquila. -Si no nos quiere despedir...

...nos evitamos el numerito. -¡Miguel!

No os preocupéis, se habrá escondido.

Aquí no se pierde. -Ya.

Admiro tu sangre fría. No creas si me paro a pensar...

...me iría con vosotros. Cada año creo que...

...no voy a ser capaz -Encantado de conocerla, señora.

El bañador. Se... lo regalo.

-Pues muchas gracias. En la primera librería...

...que encuentre le regalo un libro suyo a mi mujer,...

...¿eh? Gracias.

¿Usted no lee? -Yo muchísimo, lo que pasa...

...es que a mí me gusta más pues otros géneros, ¿eh?

Madre mía... Chis, chis...

-Sí. Eh, poesía, ensayo...

-No, no, ahora estoy leyendo uno... ¿Cómo se llama?

"Er código Da Vinci" Un tochazo así.

(GRITAN) ¡Aaah! -¡Me cago en la leche del niño!

Golpes.

No para, no para.

¡No para! Los niños no paran...

...hasta que no consiguen lo que quieren.

Lo que este quiere está a kilómetros de distancia de aquí...

...en un taxi. Hablando de taxi.

El taxista, ¿eh? Se ha comido 20 almóndigas el tío.

Como poco, ¿eh? Anda que menudo saque.

-Escucha, señora, agua fría, remedio santo.

Voy, cojo niño, tiro a la piscina.

Niño calla.

Niño odia abuela para siempre.

-Bah.

Hay que agotar la vía diplomática.

Es que...

No sé cómo se convence a un niño. Pues igual que a un hombre:

prometiéndole algo a cambio. Eso es chantaje.

¿Chantaje? Lo hacemos todos los padres.

Bueno, en mi caso las madres, porque como padre no hay.

-Pues se le dice que como no deje de dar la lata se quedará...

...todo el verano si helados. Eso sigue siendo chantaje.

Casi tortura. ¿Y el ruidito ese no es tortura?

-Mi madre es burra. De pequeña me quemó los dedos...

...para que aprendiera a no tocar la plancha.

-Hija, Carmen, de verdad, qué sádica.

Si no se los llegué a tocar.

¿Eh? Y no te has quejado cuando el de la moto te ha hecho...

...eso que llevas en el cuello, ¿verdad?

-La única manera de convencer a un niño es jugando.

Golpes.

(TARAREA)

-No me mojes, ¿vale?

¿Yo? Yo no te he mojado.

(TARAREA)

-Eh, qué soy un niño, ¿vale? ¿Cómo dices?

-¡Qué soy un niño!

Ah, ¿sí?

¿Eh? (GRITA) ¡Aaaaaah!

¿Has terminado? -¡Aaaaah!

No. Pues toma.

-¡Aaah! Venga, acompañadle.

-¡Noooo! Que se ponga ropa seca.

Chis. -¡Aaaaah!

Y de paso... -¡Aah!

Explicadle cuando se puede llorar en esta casa.

-Vale, ta. Chis.

A que, a que...

-A ver, Miguel, escúchame, sólo se puede llorar...

...cuando hay sangre. -¿Aquí te sale sangre?

-Yo el año pasado, jugando a que era un mono,...

...me di un trompazo contra un árbol...

...y me salió sangre por la nariz. -Y mi padre se ha hecho sangre...

...en la cara y no ha llorado. -Es que los padres no lloran.

-Mi madre sí, porque está. -Está embarazada.

-Ah...

Miguel, esta es tu litera y ahí está tu armario.

Y una de las normas de dormir es que no nos podemos levantar...

...antes de las nueve. -Y que nos dormimos cuando...

...la abuela apaga la luz. -No quiero.

-Si te dejas algo por el suelo la abuela lo secuestra.

-Y que te tienes que comer toda la comida que haya en el plato.

Y... ¿Qué más normas hay? No sé...

Ya está.

-No quiero.

-¿Sólo sabes decir no quiero?

-No quiero.

Mis fotos, fotos de hijos, hermanos y amigos...

...que no me canso de mirar.

Una postal de Humphrey Bogart que me envió Joel...

...cuando vivía en Nueva York.

El collage que hice tras la ejecución de Salvador Puig Antic.

Con la siguiente leyenda:

"Id con cuidado, manada de borregos...

...que aclamáis espadas, banderas y políticos.

Habiendo vivido como esclavos, como esclavos moriréis.

Y por último la noticia de la muerte de Franco...

...que permanece aquí todavía,...

...como una venganza, quizá, por el tiempo esperando...

...en vano la muerte de uno de los dictadores...

...más sangrientos de nuestra historia.

Hola.

-Eres una dictadora. Los nazis secuestraban libros...

...y tú mi móvil.

Yo, si acaso, te he incautado el móvil.

-Incautado. Dices palabras que no usa nadie.

Vivo de las palabras. -Y yo vivo de mis amigos.

El tal Molins... te ha mandado...

20 mensajes.

Veo que te tiene pillada.

-Si me envía tantos, será que está pillado él.

¿Es guapo? -No me gustan los guapos.

No sé, ¿es tipo... quién?

-Orlando Blume. ¿El de las moscas?

-Legolas. Ah.

¿Y cuánto mide? -Yo qué sé.

¿No lo sabes? A ver, cuando te besa,...

...¿te pasa media cabeza o la cabeza entera?

-Si me dejas ir a la fiesta a lo mejor me entero.

A mí no me gustaban muy, muy altos tam... ni muy, muy...

Manejables. ¿Sabes?

-Ya no te gustan los hombres. Claro que sí.

-Es que como dices: "me gustaban".

Bueno, porque ya no elijo.

Todos los que me miran, me gustan.

¿Qué pone?

T-k,... t-k,... t-k.

-Te cagas de lo que te quiero.

Por lo que veo, el Molins no... no va a vivir de las palabras.

-Va a ser Presidente del Gobierno.

He hablado con los padres del futuro Presidente...

...del Gobierno...

Y pasarán a buscarte, no, no llegas, no.

Media hora. -Pero tengo que lavarme la cabeza.

¿Tenemos secador, no?

No podrás volver después de las 12, ¿eh?

Los padres del presidenciable se acuestan temprano.

-¿No me devuelves el móvil? No.

T-k... gas. Te cagas.

To que te que ca...

Tan loco, tan loco, tan loco, tan loco, tan loco.

Puede que me equivoque...

Y que no vea las cosas como son.

Y es que el tiempo ha pasado...

...y tú te estáhaciendo mayor.

Puede que sin pensarlo...

...no se llegue a ningún lugar.

Y ahora que estás a mi lado...

...me ataré a tu boca para respirar.

Y estoy tan loco...

...que aprendo a saltar... -¡Miguel!

...corazones de hielo. Y estoy tan loco...

...que es perjudicial...

...sin ti. Y estoy tan loco...

...de esos besos largos que un día me regalaron tus labios.

Y estoy tan loco que hoy muero por verte...

...a pesar de todo.

-¿Quieres jugar conmigo a tirar pan a los pececitos?

No se hace así. Tienes que tirar trocitos pequeñitos.

Pero La...

¿Y tú? ¿Eh? ¿De dónde sales?

¿Quién te ha hecho eso? -Miguel.

-Está en el árbol.

Hombre, Miguel, llevamos media hora buscándote.

Bravo, lo ha conseguido.

Has ganado el primer premio al niño más latoso.

Anda, baja, que te daremos una medalla.

-No quiero.

Los tres mayores, a por él.

Vosotras, acá, venga.

(GRITA) Ah, Socorro.

Auxilio, socorro.

¡Socorro!

-¿Y esos gritos?

-Nada, mis primos que están jugando.

-¿Saldrá tu abuela a saludarnos?

-¡Ah!

-Me parece que no va a poder ser.

-Qué pena, nos habría hecho ilusión.

-Sí. -¡Socorro!

¡Auxilio! -Anda... sube.

-¿Y no te llevas nada por si refresca?

-Si refresca, ya lleva a nuestro hijo, no te preocupes.

-¿Qué? ¿Eh?

-Quiere llamar la atención.

-Es un mimado que quiere ir con su madre.

-A lo mejor no sabe portarse bien.

Uno de mi clase no sabe portarse bien.

-Si se quiere ir a su casa que se vaya, ¿no?

No siempre puedes hacer lo que quieras.

-Dices que somos libres. Ser libre no significa...

...que ahora yo me levante y te tire de los pelos.

-¡Zas!

Lo que quiero decir es que cuando se convive con otras personas...

...antes de... de hacer lo que uno quiere...

Pues hay que pensar cómo...

Cómo afectará... a los demás.

Si Miguel se va a su casa y no quiere estar con nosotros...

¿Cómo... cómo nos vamos a sentir todos?

¿Cómo nos afectará? ¿Cómo nos... cómo nos sentiremos?

-Mal, porque si no se quiere juntar con nosotros...

Significa... -Que le caemos mal.

-Pues a mí me da igual, ¿sabes? Porque tiene cinco años...

Y los de cinco son unos aburridos, ¿a que sí?

Teléfono.

-No estás cumpliendo las normas.

(TODOS) Eh.

Chis.

Hola, Aurora.

Habéis llegado bien.

Gracias por llamar, sí.

Sí, están todos muy bien.

Pásalo en grande.

-También les caemos mal. No, hombre.

-Ta. Sí.

-Que Miguel no se encuentra muy bien.

¿Cómo que no se encuentra bien?

-Le suenan las tripitas.

¿Cuántas has comido? -¿Eh?

Ciruelas. ¿Cuántas ciruelas has comido?

-Unos cuantos.

Mejor dime, cuánto rato has estado comiendo ciruelas.

-¿Como un capítulo de Doraemon?

Ta, ha comido media hora de ciruelas.

-Dios. -Por Dios.

(HABLAN A LA VEZ)

¿Doctor Utrera? -¿Qué?

Cencerros. Sí, soy yo, el doctor Utrera.

Ya, ya me gustaría, pero estoy ahora en un pequeño atasco.

Sí, bueno un atasco, es un poco complicado.

No sabría decirle cuánto tardaría.

Eh... bueno, no sé, calcule.

Media hora, una hora, no sé.

Hasta ahora.

-¿Me vas a pinchar?

No te va a pinchar. -Sí que me va a pinchar.

-No te voy a pinchar, tranquilo.

-Le va a pinchar.

Bueno, no, es que me he dejado los guantes, pero bueno... no...

Vamos a ver.

-¡Ah!

-Un poco más abajo le duele todavía más.

-Ahí, aprieta ahí. -Ya, ya sé dónde es, ¿eh, niños?

Chis. -Ah.

-Bueno... eh...

Esto es una...

(VOZ BAJA) Apendicitis.

-¿Qué es una apendicitis? -Como un cáncer.

Abajo, abajo todos.

-Mire, eh... lo que tendría que hacer es...

Usted va ahora... siempre me pasa.

Usted va urgentemente a las urgencias...

...del hospital de Palamós y dice que el niño...

...tiene apendicitis.

Pero, ¿está seguro?

-Sí, claro. Cada vez que le... le...

Le pincho, bueno no le pincho, le toco al niño,...

...se queja de este dolor agudo.

-¿Me voy a morir?

No, hombre, no, claro que no.

Oiga, doctor, no... no es que quiera enseñarle su oficio...

...o llevarle la contraria, pero este niño... ha comido...

...ciruelas durante todo, todo, todo un programa de Doriamón.

-No quiero llevarle la contraria, usted es escritora...

No se dice, se dice Doraemon Daoraemon, no Doraemón.

¿No cree que podía ser un empacho?

O una indigestión, que va a ser lo mismo.

-No, si sí que podría ser, claro, yo como médico...

Creo que es apendicitis, ¿no? Siendo apendicitis,...

...esto lo que, lo que tiene que hacer es llevarlo al hospital.

Sobre todo con rapidez, porque no sé si sabe...

...que una apendicitis no deja de ser...

Una apendicitis.

Bueno, pues nada, chavalín.

Pues te vas a poner muy bien enseguida.

-Vaya. Ciruelas.

-Ya, ya, pero una cosa no quita lo otro.

Esto sí que no se quita. ¡Carmen!

-Espérate. -Uf.

Pero doctor, ¿no prefiere que le deje otra camiseta?

Tengo otras más discretitas. -No, no, si ésta a mí me gusta.

Es que da origen a uno de mis ídolos.

Porque yo quería ser de pequeño superman...

...por aquello de salvar a toda la humanidad.

Y ahora la humanidad me vomita encima.

Ya, pasa eso.

Fíjese que yo quería ser Olvia Newton John...

...y aquí me tiene, o sea que... -Pues tiene cuerpo de Olivia,...

...lo he pensado antes, ¿eh?

No sé como aguanta la señora escritora con...

...con estos niños hiperactivos durante todo un mes...

...sin padres que los vigilen. Es para volverse loco.

No se crea, los padres vienen mucho. Un día sí y un día no, están aquí.

Bueno, pues aún peor, porque padres sobreprotectores,...

...hijos hiperactivos... Bueno, bueno, yo no aguantaría, ¿eh?

Que buenas están las ciruelas. Riquísimas.

-Bueno, pues nada. Que lo pase bien, ¿eh?

¿Me quedo con su camisa?

A ver si consigo quitar esas manchas de ciruelas.-Vale.

Pero fíjese que...

Mire, huela, huela.

¿No nota usted como...

...un olor a otra cosa?

-¿A qué?

A oveja o a queso, ¿no?

-Ya, eso puede ser porque a veces las ciruelas...

...sino están buenas del todo...

¿Sabes que?

Me las voy a llevar yvoy a hacer unos análisis...

...una cosa casera, pero efectiva, y luego le devuelvo el cestito.

Muy bien.

-Gracias, ¿eh? De nada.

Doctor, su cesto.

-Ya, gracias Olivia.

Adiós superman.

Teléfono.

-Sí. ¿Joel?

-¿Qué pasa, mamá? Tu hijo está un poco pachucho.

-Lo que faltaba.

El médico dice que tiene apendicitis.

Apendicitis, eso dice.

-¿Y qué hay que hacer? Según el llevarlo al hospital.

Me ha hecho un volante para el ingreso.

-No pareces preocupada. No lo estoy.

El niño está indigesto porque se ha hinchado a ciruelas.

Pero, bueno, haré lo que digáis.

-Mamá, si fuera tu hijo, ¿qué harías?

¿Qué haría? Pues yo...

Darle una tisana, acostarlo esta noche conmigo y esperar.

Si se pone peor, estoy a tiempo de llevarlo al hospital.

El volante lo tengo.

-Pues haz como si fuera tu hijo. Bien.

Cualquier cosa, os llamo, ¿eh?

-Vale.

-Cariño, no te pongas nervioso. -Que no.

-No te pongas nervioso, ¿vale? -No. Ya está.

-Me parece que ya.

Respira. Respira y muévete.

(NURIA ASPIRA Y ESPIRA)

-No pasa nada. -Respira.

Respira y muévete.

-¿Tienes el neceser? -Lo tengo todo. Como siempre.

-¿Me volverá a doler la barriga?

No, pero si te vuelve a doler, es muy importante, me despiertas.

-¿Dormiré aquí contigo? Pero sólo porque estás enfermo.

-No quiero. Yo tampoco, pero es así.

Ahora me voy a cenar con los demás.

Si te sientes peor, toca el silbato.

Ahora sube Carmen.

¿Se ha tomado la tisana? A regañadientes, pero sí.

¿El arroz hervido? Todo. Quería más.

A Joel también le encantaba el arroz hervido. A mí no.

Bueno, chicos, el postre y a la cama.

(TODOS) ¡No!

-Yo quería bailar. -Y yo.

-Y yo.

-Todos. -Pero una cosa, ta.

Aunque esto no sea un cumpleaños, habrá pastel, ¿no?

Claro que hay pastel.

Uno buenísimo que ha hecho Mercedes, de chocolate.

-Sin velas no tiene gracia. Si hay velas en el cajón.

-Aurora no tiene derecho a fastidiarnos su cumpleaños.

Vamos a hacer una cosa. Imitando a Lewis Caroll,...

...el escritor de "Alicia en el país de las maravillas".

Ah.

Vamos a celebrar nuestro no cumpleaños.

(TODOS) ¡Bien!

-Perdona.

-Aurora no está. ¿Con quién vas a bailar?

-Con... contigo.

-¿Conmigo?

-Sí. Por... ¿por qué no?

-Tienes razón. Por qué no.

Música.

Me asalta gente rara.

Me preguntan dónde paras, dónde has estado...

-No lo mires tanto que lo va a notar.

-¿Va a notar qué?

-Que te gusta un montón.

-Yo no sé ni para qué me invita. -Pero si es un pijo de cuidado.

-Bueno, ¿y qué?

-¿Eso no será lo que parece? -¿Qué haces?

-Corren por la fiesta un par de botellas de ginebra.

Ve con cuidado.

-¿Y tú por qué me vigilas? -Bueno, porque te conozco.

-Salgo con Teresa, la chica que trabaja en casa de tu abuela.

Que no le gustaría ver cómo te cueces...

...por un niñato como ese.

Chis.

¿Quieres que le cortemos el rollo?

¿Cambio la música? -Vale.

-A ver qué es lo que encuentro.

¿Por qué no pones música más tranquila...

...para cortarle el rollo a ese? (RÍE)

Música tranquila.

-¡Aurora!

¿Qué haces? -Nada.

-Me estabas mirando. -Qué va.

-¿Conoces a ese? -Un amigo mío.

-Es un pringado.

Pero si es tu amigo, igual te puede pasar unos porros.

-No fuma porros.

-¿Que no? Lo he visto fumar aquí un montón de veces.

Vamos a la disco. -¿A la disco?

-Sí. Tú y yo.

-Es que tengo que volver a casa a las 12.

-Hablaré con mis padres.

La calma y la memoria...

Que atrás quede el mal tiempo...

...y lo nuestro sea más...

...que una simple historia.

Y digo todo esto no por verte llorar...

...es que sólo me queda ya...

...estar contigo.

Estar contigo.

Y es que sólo tú...

...sabes de mi fragilidad.

Sólo quiero que tú...

...sepas, sepas, sepas...

...que la vida se nos vuela.

Estar contigo.

Es que sólo tú...

...sabes de mi fragilidad.

Sólo quiero que tú...

...sepas, sepas, sepas...

...que la vida se nos vuela.

Y merece la pena...

...vivirla contigo.

(TARAREA)

Aunque deje secuelas...

Estar contigo.

Estar contigo. Oh, oh.

Uh...

Un momento.

Antes de soplar que cada uno piense un deseo.

(NARRA) Gustavo quiere ser Ronaldinho.

Leonor quiere bailar en el Liceo.

Ernesto quiere descubrir la vacuna del sida.

Bioy ganar la copa Davis.

Katia convivir con una tribu de gorilas en Tanzania.

Coral quiere ser escritora, como yo.

Julia, princesa. Feli, anarquista.

Iñaki, actor.

En cambio, Diego ha pedido que mañana para comer...

...pongamos espagueti a la carbonara.

¿Y Miguel?

Molins. Molins casa.

(CARRASPEA) ¿Señora Molins?

Soy Eva Sagués. La abuela de Aurora.

Disculpe que la moleste a estas horas, pero... ¿Cómo?

Sí, pero quedamos que la acercaban a las 12.

Ah. ¿Un amigo de su hijo que tiene coche?

Ya. Sí. Claro, han insistido mucho, pero...

La verdad, me parece una irresponsabilidad por su parte.

Sí, sí. Claro.

Muy enfadada estoy, ¿para qué le voy a engañar?

Se acerca un vehículo. Y preocupada también. Ajá.

Si, ya me imagino que los amigos de su hijo son estupendos...

¿Aurora?

¡Aurora! Cállate.

-Ha sido el peor día de mi vida.

-Se han ido todos a la disco y los seguratas le han pedido...

...el carné y no le han dejado entrar.

Ha venido caminando sola hasta el chiringuito.

-Que me han echado delante de todos, es que ha sido patético.

Molins se ha quedado dentro. -Si ya le he dicho que es un pijo.

Pero lo que yo le diga... Yo me voy a marchar...

...que no quiero que mi colega, que es un poco anárquico,...

...empiece a regalar copas.

-Gracias. -Cuídate.

Gracias. -Hasta luego.

-¿Puede ser que una persona... se enamore mucho...

...y luego se le pase?

El amor es muchas cosas y cada uno lo ve a su modo.

-Es que esta mañana Luis me quería, ¿eh?

Pero esta noche no.

-¿A ti te ha pasado? Quiero decir...

¿Has hecho el ridículo por algún chico?

Muchas veces.

-Duele. Sí.

Todo lo que importa implica un riesgo.

En ocasiones lo das todo y no recibes nada.

Pero aunque te parezca mentira, ahí está la gracia.

Un autor, el maravilloso Col Je, escribía...

"El deseo es embeleso,...

...nunca un intercambio".

-Eso quiere decir que si le deseo no soy tonta.

Cumpleaños feliz,...

Suénate la nariz...

Gracias, ta.

Feliz cumpleaños, felicidades.

¡Aurora!

El gallo cacarea.

Móvil.

Móvil.

Sí. -Mamá, apunta una más.

¿Qué? -Hemos parido 20 días...

...antes de lo previsto. ¿No me digas?

-La recién llegada se llama Ariadna.

Ha pesado 2,850 kg...

¿Y Nuri cómo está? -La nave nodriza la ha expulsado...

...sin sufrir ningún percance. Felicidades.

-Me gustaría emborracharme, pero a estas horas...

...no sé dónde ni con quién. ¿Me puede sostener esto?

Gracias.

¿Y la niña cómo es?

-Muy fea y peluda,...

...se parece a mí. Pobrecita.

-Pero... ¿el rebelde sin causa cómo está?

(SUSURRA) Duerme como un tronco.

Y me agarra tan fuerte que mañana voy a tener agujetas.

-Luego le llamo y le doy la noticia.

Bien. Miguel ya está preparado para cualquier cosa.

Ni se acuerda de que no quería pasar las vacaciones con nosotros.

-No te fíes. Es muy terco.

No más que yo. Besos a los tres. Chao.

Échate p'a allá, venga.

Venga, que me dejas los dos lados.

(LOS PERROS LADRAN)

(EL GATO MAÚLLA)

-¡Las nueve!

Digo todo esto por hacerte llorar.

Lo mejorará...

-¿Qué hacéis? -Calla, no lo estropees.

¡Manos arriba!

-¡Gilipollas, obsesos, traed aquí la cámara!

-¿Qué pasa? -Lo hemos cazado en pelotas.

-Trae la cámara ahora mismo.

-Ahora sólo falta la tuya. -¿La mía?

-Claro. Tu foto en bolas. -¿Y por qué la mía?

-Porque tú también te tapas. -¿Y qué hay de malo en eso?

-Malo, no, pero ¿sabes qué? Es que parece que escondas...

...el anillo único. -¡A la piscina!

(SILBA)

(EL GATO MAÚLLA)

¿Miguel?

-No me sigas.

(EL JABALÍ GRUÑE)

(EL JABALÍ GRUÑE)

El grupo de Teresa buscad en la casa y en el jardín.

Carmen, por el camino hasta la carretera.

Y nosotros en el bosque.

Es importante que nadie se separe, todos juntos,...

...móviles,...

Yo llevo el de Teresa. -Yo el mío.

Vale, no puede estar muy lejos.

Lo encontraremos enseguida.

(LADRA)

(EL JABALÍ CHILLA)

Silbato.

(TOCA EL SILBATO)

Lo que me faltaba. -¿Son cagadas de perro?

No, de jabalí. -¿Voy a por una pistola?

Móvil. Es de fogueo.

-Pero impresiona. Sí.

-¿Mamá? -¿Quién era?

-Alguien que se equivoca.

-Es Lunes, conozco su voz. -Los perros no tienen voz.

-Por ahí. -Pues entonces qué tienen.

Silbato. -¡Lunes!

(GRITAN) ¡Aaaah!

-¡Dios!

Miguel, ¿estás bien? ¿Te has hecho daño?

-Yo no me he hecho daño, ¿y tú? -Yo no, cariño.

-¿Dónde vas tú, niño? -A mi casa de Barcelona.

-Pues ahora no puedes ir.

-¿Por qué no?

-Porque me tienes que pagar la reparación de la furgoneta.

-Es que yo no tengo dinero.

-Pero tienes brazos y puedes trabajar.

-Los niños no trabajan. -En mi país sí.

Y aquí es mi país, me ayudarás con las gallinas.

Me ayudarás con el huerto, me ayudarás con los melocotones.

Tenías razón, Miguel es incluso más terco que yo.

-Cómo la lías, tío. -La ta está muy enfadada.

Te lo paso. Tú y yo ya hablaremos,...

...ahora tu padre quiere presentarte a una persona.

-¿Sí?

-Presta atención, te va a hablar tu hermana.

¿Tu reloj funciona? -Sí.

Pues acuérdate que las dos y media tiene que tocar...

...la campana para llamar a la tropa a comer.

-¿Yo? Empezamos por el pequeño...

...y vamos subiendo.

-Es que a veces no me quiero portar mal, pero me sale.

¿El qué? -La rabia.

¿Te sale como el agua cuando abres un grifo?

-Sí. Tú no quieres, pero te sale.

-Soy malo.

¿Y si intentamos cerrar bien el grifo cuando la rabia...

...quiera salir? ¿Qué te parece?

-¿Cuando se mayor seré un asesino?

No, hombre, no, claro que no. -¿Es fea?

¿Quien yo? -No. Ariadna.

Ariadna. Pues no lo sé porque no la he visto.

Debe ser muy pequeña, como un conejito,...

...más pequeña que el Kaka.

Y no... ve, no habla,...

Te voy a decir un secreto.

La primera palabra que va a aprender...

...va a ser tu nombre.

Miguel.

(NARRA) Volvemos por el camino del bosque,...

...el aire huele a espliego, romero y tomillo.

Y no puedo dejar de pensar que ese aroma...

...lo sienten también los niños cuando van por el campo.

Y me emociono al pensar que mi regalo de cada verano...

...durará más que yo misma.

Que en la profundidad de su memoria siempre habrá un rincón...

...en el que el encanto de estas vacaciones formará...

...un territorio de amor y complicidad.

Y en esa memoria estaré con ellos, aunque entonces no me sea dado...

...disfrutarlo porque mi turno ya habrá pasado.

Mi turno toca ahora en el presente...

No en el futuro.

(SILVATO).

-¡Venga! Hoy es un día muy especial.

Es una sorpresa, muy, muy especial.

(TODOS) Alá, que guapo.

-Son guapísimo papá. -¿Quienes son guapísimos?

-Los burros. -¿Qué burros?

-Les hemos puesto nombre y lo he elegido yo.

Y tienen un establo, y les doy paja...

-Pero si esta burra está preñada. No, no puede ser.

-¿Me puedo quedar con ellos todo el verano? -¿Qué?

El verano es la estación de los amoríos.

-Siempre te metes conmigo, todos los años.

-Últimamente te estas volviendo muy cascarrabias...

...y eso no sienta bien.

-Pero este va a ser diferente.

-Hace dos meses que no me viene la regla.

-Nuestra hija no se quiere venir de vacaciones con nosotros.

El trato es que los padres solo aparecen los fines de semana.

-No tengo fuerzas para tener otro hijo.

A esta chica le gustan demasiado los chicos...

...va a ser muy desgraciada, os lo digo.

Que se ha ido, ¿quién? -Los perros.

-Acabo de comprar un perro por Internet.

-Tú adoptas perros, yo niños.

-Estás loca.

-Hay mucha sangre.

-Me ha estado coceando. -No.

-Están muertos y los has matado tú.

No es maldad Feli es... -Lo que hay que hacer, hay que hacer.

Es instinto.

-¿Puedo rezar contigo?

-¿Si te dejo viéndole me dirías que te parece?

Voy a escribir sobre esta casa.

Sobre los niños, sobre mí, sobre Abdel, sobre el huerto,...

...sobre los animales, sobre ti.

-No lo ha leído.

Una abuela de verano.

-Tú mira y escribe.

Mira y verás como se hacen hombres y mujeres...

Una abuela intermitente.

Abuela de verano - Capítulo 1 - Ver ahora

Historias de Alcafrán

Se trata de una comedia de José Mota que muestra una singular, disparatada y divertida visión del mundo de hoy, ambientada en un pueblo ficticio de La Mancha. Para los más fieles seguidores de La hora de José Mota, Alcafrán les será familiar, ya que es el pueblo dónde vivían algunos de sus personajes, y también salió en el programa. ¿Tienes curiosidad por saber quiénes aparecen? ¡Ya puedes ver el primer capítulo! No pararás de reír. 

Series de misterio

En RTVE Digital no faltan los thrillers y series de misterio como Néboa Malaka. También Leonardo, la súper producción internacional de RTVE que mezcla el misterio con la vida de Leonardo da Vinci, y que tienes disponible hasta el 14 de agosto. ¡Engánchate a ellas y corre a verlas para descubrir la verdad!

La caza

Basada en el libro "Monteperdido" de Agustín Martínez, La caza cuenta la desaparición y búsqueda de dos niñas de once años. Megan Montaner, Alain Hernández se meten el papel de los guardias civiles que investigan estas extrañas desapariciones. Su éxito de su primera temporada hizo que fuera renovada para una segunda con nuevos asesinatos, nuevas investigaciones y una nueva localización: Tramuntana. La Caza consta de 16 capítulos disponibles en RTVE Play, y que no puedes perderte

No recomendado para menores de 16 años La caza. Monteperdido - Capítulo 1: El deshielo - ver ahora
Transcripción completa

(Viento)

(Música new age)

(Pájaros)

Buenos días.

¿Has dormido bien?

(Canta un gallo)

No quiero que sea lunes.

¡Está nevando! ¡Está nevando!

¡Hala!

Buenos días. Buenos días.

Papá, date prisa. Quiero llegar antes al cole para jugar con la nieve.

¿Me puedo duchar antes? ¡No!

Papá se ducha y nosotras preparamos el desayuno.

Ve a ducharte, venga. Bueno, venga, va.

¿Me estáis echando de la cama? ¡Fuera!

¡Venga, dormilón! ¡A sus órdenes!

Ana se ha empeñado en que avise a Lucía.

Álvaro las lleva al cole, ¿vale?

No, tranquila, aún nos queda un poquito.

Vale, os esperamos aquí. Venga, un besito.

¡Ana!

Que aún tienes que desayunar.

Mañana se lo entregas. -Si no me queda nada.

¿Tienes amarillo?

Gracias.

Podría pintarlo con nieve.

-Estaba pensando bajar a Barbastro, al centro comercial.

Por si te apetece.

Pues sí, tendría que comprarle ropa, pero tiene piano.

Vamos, niñas, ¿estáis listas? Hola, Montse.

Un momento.

¿Para eso me levantas antes? ¿No queríais jugar con la nieve?

Ya casi estamos. Venga, "porfa", "porfa", Lucía, entrégalo mañana.

-Voy, espera. -Venga, "porfa", vamos.

Uno, dos,... Corre, está contando a la de tres.

Que ya vamos. ...tres,...

Vamos, vamos, vamos.

(RECALCANDO) ...cuatro.

Venga, vamos.

(Música tranquila de guitarra)

(Timbre)

-Estaba más tranquila. -Es normal.

(Gritos de niños jugando)

-Molaría. -Mucho.

-¡Lucía!

-Ya está aquí otra vez la pesada. -Pero no la mires, ¿vale?

-Oye, chicas, esperad.

-(INSEGURA) Anda, Ximena, que... ahora iba a buscarte.

¿Tenemos que ir a piano, verdad? -Sí.

Lucía, ¿que se ha hecho tu hermano en el pelo? Parece una cerilla.

-Sí, vale se lo diré. -No, no, es que en serio,

le queda muy mal, porque con lo guapo que es Quim...

-Pero, ¿por qué eres tan pesada? -Venga, chicas, ya.

-¿Crees que mi hermano se va a poner supertriste por lo que le diga

"la colombiana"? Si ni siquiera sabe cómo te llamas.

¿Pero qué haces?

-¡No me vuelvas a llamar "la colombiana"!

-¡Espera! ¿Adónde vas? ¡Ximena!

Ximena, ¿adónde vas? ¡Espera!

(Música dramática)

¡Lucía!

Lucía, ¿estás ahí?

¡Lucía!

¡Lucía!

¡Uh!

(Crujido)

Oye, Lucía, si esto es una broma, no tiene gracia, ¿eh?

(Viento)

(Sintonía telediario)

-La Guardia Civil ha pedido la colaboración ciudadana.

La localidad oscense de Monteperdido se ha movilizado

para emprender la búsqueda de las niñas

desaparecidas en el día de ayer.

-Dos niñas de once años salieron del colegio "Valle del Ésera",

pero nunca llegaron a su casa.

Su rastro se pierde en el bosque que tengo a mi espalda...

-Las niñas conocían bien el camino, como ha asegurado el padre de...

-El portavoz de la Guardia Civil... -Las tareas de búsqueda...

se han tenido que suspender... -...un amigo de la familia.

-El tiempo pasa y es difícil olvidar lo sucedido.

-...no pierden las esperanza... -Y ha pedido a las autoridades...

-La investigación nunca deparó...

(VARIAS VOCES A LA VEZ)

-...y Lucía,

cuyos rostros se hicieron familiares para todo el país,

que esperaba que en cualquier momento miembros de la Guardia Civil

lograran dar con ellas.

"-No queremos rendirnos.

No podemos hacerlo, por la memoria de nuestras hijas.

Ana y Lucía desaparecieron

un 10 de febrero de 2014."

Hoy no están junto a nosotros,

pero eso no significa que hayan desaparecido de nuestras vidas.

Siguen tan presentes como aquel día.

Son la razón que hace que nos levantemos cada mañana,

porque no queremos resignarnos,

no queremos pasar página.

La Guardia Civil...

ha dejado de destinar recursos a la investigación,

pero las preguntas siguen ahí, sin respuesta.

¿Dónde están nuestras hijas?

¿Quién se las llevó?

Y nosotros... no queremos ni podemos bajar los brazos,

pero tampoco somos capaces de hacerlo solos.

Necesitamos la implicación de las autoridades,

que escuchen nuestras peticiones.

Me gustaría que el padre Bertrand se acercara y termináramos

con una oración por las niñas.

Gracias.

-Dios todopoderoso,

te pedimos que nos devuelvas a nuestras hijas

Ana y Lucía.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

"Padre nuestro que estás en los cielos..."

Los padres de Lucía: Montserrat y Joaquín Castán.

Él ha estado llevando lo de la fundación.

¿El que salía en televisión?

Cada vez que le dejaban.

Y, por otro lado, también tenemos a los padres de Ana.

Ellos están separados.

Y de Álvaro Montrell no tenemos ni datos de domicilio ni teléfono...

¿Quién ha llevado este caso? Creo que fue Salazar.

Pues es un desastre.

¿Leíste el informe de actuación de las primeras horas?

Tardaron más de dos días en establecer los controles.

¿Por qué se marcha?

La Comandancia de Huesca me ha dicho que la UCO de Madrid queda al mando.

Así es. ¿Y el conductor?

No hemos podido volver a bajar al barranco. Hace viento

y es peligroso.

¿Tenemos datos del coche?

Quitaron la matrícula.

¿Y de la niña? ¿Sabemos algo?

Aún es pronto.

Vamos.

La USECI ha puesto un control de carretera más arriba.

¿Avisamos al puesto de Monteperdido?

¿Sabemos algo más de la familia de Ana?

De Álvaro Montrell poco sabemos.

Hace 5 años fue detenido, pero no tenían nada en firme contra él.

De hecho, ni siquiera presentaron cargos.

Y su mujer, Raquel Mur, todavía sigue viviendo en la misma casa.

(SUSPIRA CANSADA)

No puedo más, todos los meses igual.

¿Cuándo se lo vas a decir?

¿Os echo una mano?

No, no queda nada.

Muy bien.

"Nieve". "Nieve".

Dile "Hola, Raquel".

Disculpad.

Burgos, dime.

Cabo Víctor Gamero,

es el comandante que está en el puesto de Monteperdido.

Nos recogerá cuando lleguemos al pueblo.

Esta vez voy quedar yo como el simpático, ¿te parece?

Me toca conducir, y no debería. El teniente al mando nunca conduce.

¿Qué vas a hacer cuando yo no esté?

¿Caminar?

¿Y tú desde cuándo llevas gafas?

Me hago mayor, Sara.

Las carreteras están cortadas

y el testigo sigue en el cuartel de Barbastro.

Gaizka Elordi, se llama. Nada reseñable en su declaración,

iba de camino al pueblo cuando vio el coche.

¿Contento?

¡Gutiérrez, nos quedamos en el puesto!

Deberían darnos más medios,

en lugar de hacernos depender de la gente de aquí.

Santiago Baín, teniente de la UCO.

A sus órdenes, mi teniente. Cabo Víctor Gamero.

Ella es la sargento Sara Campos.

Sargento. Me habría gustado que me informaran

de que cortaban la carretera de acceso. ¿Qué ha pasado?

Queremos conocer a las familias de Ana y Lucía. ¿Nos lleva a sus casas?

Claro. ¿Por qué?

Cabo, tenemos prisa. No hemos venido a charlar.

Nos ha dado plenos poderes.

En cuanto podamos, le daremos los detalles.

Síganme.

¿No hemos venido a charlar?

¿Puedo quedármelo?

Van a pensar que he empezado a mudarme.

Así me ahorro contárselo al jefe.

¿Te recojo mañana y desayunamos juntos?

Vale.

Anda, vete, vete.

(Teléfono)

Yo me encargaré de la relación con las familias.

¡Víctor!

¿Ha avisado a las familias? Quería asegurarme de que estarían

para que no hicieran el viaje en balde, sargento.

-¿Qué está pasando? ¿Joaquín Castán?

¿A qué vienen?

Espérenos en su casa, enseguida hablaremos con usted.

Por favor.

Por aquí.

Víctor. Creo que tenemos derecho a saberlo.

No sé qué está pasando, Joaquín.

(Timbre)

Agentes de la UCO. ¿Podemos hablar dentro?

Sí, sí, claro.

Pasen.

Perdonen el desorden, es que no esperaba a nadie.

Tranquila, Raquel. Son buenas noticias.

Hemos encontrado a Ana.

Tuvo un accidente de tráfico, está en el hospital de Barbastro.

Sufrió una fuerte conmoción.

Los médicos todavía no han dado un diagnóstico definitivo.

(SOLLOZA)

¿Seguro que es ella?

Completamente. Es su hija, es Ana.

¡Oh, Dios mío!

Vamos a acompañarla al hospital. Sí.

¿Y Lucía? Esta mañana,

los servicios de emergencia de Barbastro recibieron un aviso.

Un coche cayó por el barranco a la altura del kilómetro 75

de la carretera a Monteperdido. Se desplazó una unidad del GREIM

de la Guardia Civil de Jaca y una ambulancia.

La zona era de difícil acceso,

pero se comprobó que el conductor había fallecido.

También había una joven. Estaba viva, aunque inconsciente.

La evacuaron y trasladaron al hospital...

Déjese de prolegómenos. ¿Es mi hija sí o no?

Ambos no llevaban documentación.

En el hospital le sacaron unas muestras y...

el sistema reveló una coincidencia. Se trata de Ana Montrell.

(SORPRENDIDA)

¿Y mi hija?

-La niña, ¿qué ha dicho Ana?

Todavía nada, la mantienen sedada por el accidente.

-¿Dónde está mi Lucía?

Un helicóptero batió la zona en cuanto tuvimos los datos, pero...

no hemos encontrado nada. Creemos que ella no iba en el coche.

¿Y qué están haciendo aquí? ¿Qué barranco es? ¿El de El Cajigal?

El viento les impedía seguir.

Retomaremos la búsqueda cuando amanezca.

El conductor aún sigue atrapado en la carrocería.

¿Y saben quién es ese hijo de puta?

Lo averiguaremos.

Está muerta, ¿verdad? ¿Lucía está muerta?

Sé que no son las mejores noticias, pero...

5 años después hemos encontrado a Ana.

¿Está muerta?

Estamos más cerca que nunca de saber qué ha pasado con Lucía.

Luci, mírame. Lucía no está muerta.

-(SOLLOZANDO) Mi niña... -No está muerta.

Establece tú el puesto de mando y busca un sitio donde podamos dormir.

¿Y tú?

Yo iré con ella al hospital.

¿Me acompaña?

(Arranca coche)

Sargento.

El cuartel está en la carretera del colegio. ¿Quiere ir primero allí?

¿Entre las familias tienen problemas?

¿Lo dice por Joaquín? (ASIENTE)

No, no pasa nada.

Siempre han estado muy pendientes de Raquel. Lo que pasa es que...

supongo que no esperaban que pasara esto. Ya está.

Son buenas noticias.

No para todos.

¿Puedo preguntar quién era el hombre, el conductor?

No, todavía no lo sabemos.

No hemos identificado el coche porque no tenía matrícula.

¿Y qué hacía tan cerca del pueblo?

(ASUSTADA) ¡Joder! ¡Ay!

Le presento a "Nieve". ¿Le gustan los perros?

No. No nos entendemos muy bien.

¿Va a estar todo el tiempo con nosotros?

En cuanto lleguemos, lo suelto. Se sabe el camino a casa. ¿Verdad?

¿Es el bosque en el que desaparecieron las niñas?

(ASIENTE)

Hacían todos los días el mismo camino para ir del colegio a casa.

Y atajaban por ahí, por la pinada.

Nadie pensaba ya que fueran a volver.

Bueno, que Ana fuera a volver.

Vamos a encontrar a Lucía.

Hemos puesto un control a la salida del pueblo. No hay otra, ¿no?

Es la única forma de salir del valle.

Y esta vez lo vamos a hacer bien.

Se hizo todo lo que se pudo.

Y no fue suficiente.

Señores, os presento a la sargento Sara Campos.

A sus órdenes. -Mi sargento.

Ellos son los guardias Pujante, Rojas... Bueno,

ya los irá conociendo a todos. A partir de ahora,

la UCO está al mando. Órdenes de comandancia.

¿Cómo está Ana? ¿Se sabe ya algo?

Hasta mañana no creo que haya novedades.

Y este sería su despacho. Nos va a tener que perdonar,

porque está un poco desordenado, pero es que lo usamos de almacén.

Era para los nuevos guardias, pero nunca los han destinado.

Necesitará un ordenador.

No, tengo el mío. Muy bien.

Rojas está de guardia. Si necesita algo...

Yo llevaré sus maletas al hostal La Renclusa.

También Rojas le puede acercar después. Bienvenida.

Recójame a las 6:30.

También puedo conseguirle un todoterreno.

No me gusta conducir. A las 6:30 pues. Con su permiso.

Aquí es.

(RESPIRA HONDO)

¿Estás bien?

(SOLLOZA)

(Gruñido de animal)

¿Hola?

¿Hay alguien?

(Gruñido de animal)

(JADEA)

¡Mierda, mierda, mierda! ¡Joder!

(COMPASIVA) Hey, hey, hey. Shh...

¡Joder!

(Lamentos del perro)

(EN VOZ BAJA) Joder...

Te juro que no lo vi. ¿Qué ha pasado?

Se me tiró encima en el bosque y le disparé. No sabía que era tu perro.

Le he puesto un apósito. Y Rojas me ha traído. No sabía...

Váyase. ...tampoco muy bien qué hacer...

(SUSURRANDO) Ya está. Vale...

Vale, vale. Vale, tranquilo.

(CARIÑOSO) Shh...

(El perro aúlla)

¡Joder, Nicolás!

(No da señal)

¡Mierda!

Tranquilo, amigo, ya está.

Lléveme al hostal.

Tiene que despertarla.

No puedo hacerlo.

La vida de otra niña depende de esa decisión.

Y yo le digo que no puedo retirarle la sedación,

no puedo correr ese riesgo. Lo siento mucho.

Espero que no tengan que arrepentirse.

¿Qué?

Han puesto guardias en la entrada a la UVI,

no hay quien se acerque a la niña. -¿Sigue dormida?

No sé. Te lo habrían dicho a ti, ¿no?

Sí, seguro.

-¿Y tu madre? -Igual que siempre.

De noche en el hospital, por si le sienta mal la diálisis;

y, por la mañana, de vuelta a casa.

-¿Y este qué hace aquí?

Álvaro, ¿de dónde sales tú ahora? Oye, ¿estás sordo o qué?

¡Olvídame! ¡Eh!

¡Que me dejes! ¿A ti quién te ha avisado?

Quiero ver a mi hija. ¡Contesta!

¡Joaquín! Por favor.

No deje que se acerque a la niña.

Santiago Baín, de la UCO. Quiero ver a mi hija.

Acompáñeme, por favor.

¿Cómo has llegado tan rápido?

¿Cómo está?

Sedada. Tiene una conmoción cerebral.

No se atreven a despertarla.

¿Quién le ha dicho lo que ha pasado? Hemos intentado localizarle,

pero no teníamos datos de su teléfono ni domicilio.

Gaizka.

Fue quien encontró el coche y dio el aviso.

En el cuartel le dijeron que la chica era Ana...

y me llamó.

¿Adónde?

A... Posets.

Hace cuatro años que Gaizka me deja vivir en su negocio y...

y le echo una mano.

¿En Posets?

¿Qué saben?

No mucho. El conductor ha fallecido,

pero creemos que fue él el que las tenía secuestradas.

Aún no hemos logrado ponerle nombre y apellidos. Es nuestra prioridad.

Esa y que su hija despierte.

Y nos cuente quién se las llevó y dónde está Lucía.

"Mamá, ¿pero sabes grabar?

-¿Tú qué crees? -Es el botón rojo.

-Ya, ya lo sé. Venga, ¿qué me quieres enseñar?

-Mira lo que sé hacer. -Listilla.

¡Guau! (RÍE)

-Mira, voy a hacer el puente también.

-Lucía, te vas a romper la nuca. -Que no.

-¿No te pinchan las agujas esas los pies?"

(Puerta)

"A ver, otra co..."

¿Quim?

-Ahora, no, mamá. Quiero meterme en la cama.

Mañana me cuentas lo que sea. -Han encontrado a Ana.

Está viva.

Soy Sara Campos. Creo que el cabo Gamero ha reservado dos habitaciones.

Los de Madrid, sí.

Habitaciones... 11 y 12.

(NERVIOSA) Víctor, el cabo, trajo su equipaje

y lo subimos a su habitación.

El desayuno se sirve en la salita, de siete a diez.

¿Podría tomar algo caliente?

La cocina ya está cerrada,

pero tiene una máquina de café abajo.

-¿Insomnio?

Vivo ahí enfrente.

Todas las noches la misma historia:

camisón, vaso de leche

y, después de dos horas dando vueltas por la cama, a tomar por culo,

otra noche en vela.

Nada, me doy a dar una vuelta por... por el pueblo

hasta que se me hinchan los ovarios. Y entonces me vengo aquí.

Es que a Elisa no le importa que me tumbe un ratito ahí, ¿sabe?

¿Puedo?

Caridad.

Sara Campos.

¿Has matado a alguien, Sara Campos? ¿O eres tú la muerta?

No es... Ha sido un accidente esto.

Pues... habría que ver al otro, ¿no? (RÍE)

No, no está muerto. Bueno, no lo sé.

Pero, vamos, ha sido un perro.

Ah, bueno. Entonces, si es un can, que le zurzan.

Ahí se pudra el bicho.

Hay demasiados canes. Se cagan y se mean por todas partes.

Estás aquí por lo de las niñas, ¿verdad?

Qué cosa más fea.

No se me permite hablar del caso. ¡Dios me libre

de obstruir una investigación!

Si me disculpa, me voy a descansar.

¡Qué hija de puta!

No, lo digo porque, claro, tú ahora te vas a dormir,

y a mí me quedan todavía una cuantas horas hasta la amanecida.

No te preocupes por el perro, Sara Campos.

Víctor ya ha llamado a Nicolás, el veterinario.

Seguro que sale de esta.

¿Quién le ha dicho que el perro era de Víctor?

Esto es muy pequeño.

Ya te darás cuenta.

-¿Tú crees que Lucía está viva?

Nicolás, has tardado dos horas en llegar.

Déjate de preguntas y ocúpate de "Nieve", anda.

La bala ha salido limpia. Mira,

calibre nueve.

Ya sé que es calibre nueve.

¿No la vas a denunciar? Menuda forma de empezar con la UCO:

"La sargento que odiaba a los perros".

Esto pasará factura, tienes que estar con ella todo el día.

Muy gracioso. ¿Y el perro qué?

Bueno, sobrevivirá. Con una cojera a lo mejor.

Le ha tocado el músculo. ¿No puedes hacer nada más?

Oye, hago lo que puedo. Que lo mío son las vacas. ¡Encima!

(SUSPIRA)

Perdona.

(Ranchera mexicana en el móvil)

Yo no bailo, ¿eh?

Es para él.

No sé por qué, pero las rancheras... le relajan.

Buenos días. Buenos días, mi sargento.

¿Qué tal está el... perro?

El "perro" se llama "Nieve".

Y está bien. Nicolás, el veterinario, se ha quedado con él.

No lleva documentación.

¿Pueden destaparlo?

Hasta que no saquemos el coche,

no vamos a poder ver el número de bastidor para identificarlo.

¿Le suena de algo?

No. Y no creo que sea de la zona.

¿Y qué estaba haciendo aquí?

¿Por qué iba a volver con Ana?

Han sacado todo lo que había dentro.

Estaban fuera del coche. Siempre pierden los zapatos.

Ni papeles del coche ni teléfono móvil.

Rastrearon los alrededores por si lo perdió en la caída, y nada.

Tampoco hay señales de que pudiera haber alguien más en el vehículo.

(Móvil)

¿Por qué no estás aquí? "Ana está peor, con convulsiones."

La están bajando a quirófano. ¿Qué tienes tú?

"Nada. Necesito más tiempo para identificar el cuerpo."

No lo tenemos, Sara. No lo tenemos.

(CONVERSACIÓN LEJANA)

Tenías que haberme llamado anoche, habría venido para estar contigo.

Joder, Montse. No quiero ni pensar lo que habrás pasado.

-Estoy bien, Rafael. Ahora la que menos importa soy yo.

-Bueno, si es que todo está en manos de Ana, ¿no?

-Es la única que puede decirnos algo,

aunque sea que mi hija está muerta. -Venga, no te pongas en lo peor.

Si tuvieran esa sospecha, se lo habrían dicho a tu marido.

-¿Te quedas con mi hermana?

Iré al hospital por si Joaquín necesita algo.

(MONTSE) Gracias, Rafael. (NICOLÁS) ¿No te ha llamado Raquel?

(MONTSE) A lo mejor tenía que haberla llamado yo.

(NICOLÁS) Déjala ahora. ¿Qué te va a decir? La niña está en el quirófano.

(MONTSE) Al menos está a su lado.

(NICOLÁS) Bueno, Quim está arriba. ¿Qué más quieres?

(MONTSE) ¿Que qué más quiero? -Bueno, sí, ya sé que...

(MONTSE) Nunca me imaginé que...

-Es posible que mañana aparezca tu hija.

Voy a por un café. ¿Quieres tomar algo? Bajo a la cafetería.

No.

Va a salir bien. Tiene que salir bien.

Tiene un coágulo en el cerebro.

Cinco años esperando.

Tú... Tú no sabes lo que ha sido.

Para mí también han pasado cinco años.

Con Gaizka.

Ni una llamada.

¿Me habrías cogido el teléfono?

Necesito aire.

Mira, este periódico es de hace dos meses.

Llenó el depósito hace dos días. Lo tenemos.

Este es el número de transacción. Llama a la jefatura,

que te den los datos de la tarjeta.

Voy.

No puedo garantizarle cuál será el resultado.

¿Pérdida de memoria?

Puede ser. Tenemos que realizarle una craniectomía descompresiva.

Aunque el edema no es grande, la presión aumentaba y...

Entiendo, entiendo.

Disculpe.

Dame una buena noticia.

Tenemos su nombre: Simón Herrera. Y una dirección en Ordial,

un pueblo a 20 km de Monteperdido. Estamos yendo para allá.

"Dame la ubicación, iré enseguida." Necesitaré una orden judicial.

"No hace falta que la esperes, hablaré con Figueroa. Ten cuidado."

(Sirena)

¡Guardia Civil!

¡Lucía!

Lucía.

Lucía.

Arriba está limpio.

Voy afuera.

¡Mi sargento, hemos encontrado un cobertizo!

-Limpio, mi sargento.

-¡Simón!

Pilar, tenemos hablar sobre Simón.

Ayer su marido tuvo un accidente de tráfico.

Su coche cayó por un barranco y...

y falleció.

Pilar, ¿entiende lo que le estoy diciendo?

Sé que estos momentos tienen que ser muy difíciles, pero necesito

hacerle unas preguntas sobre él. Es importante.

En el coche, junto a tu marido, había una persona también.

Una chica de dieciséis años, se llama Ana.

¿Sabe usted que podía hacer esa chica con su marido?

Seguro que a Simón le parecería bien que compartiera con nosotros

todo lo que sabe sobre esas niñas.

¿Qué niñas?

Lucía y Ana.

¿Simón nunca le dijo nada de ellas?

(Ruedas de coche)

Al final me soltaron a las tantas del cuartel.

¿Cómo estás? ¿Cómo estás, Ana?

No lo sé.

Debe de tener algún retraso mental, la pobre mujer

ha sido incapaz de entender que su marido ha muerto.

¿Has registrado ya la casa? Un primer vistazo,

pero nada que lo relacione con las niñas.

Trabajaba para seguros de coches con esta grúa.

No podía ser tan fácil.

¿Seguro que la señora no sabe nada más?

Sara.

Pedí los datos de Simón. Échale un vistazo.

Dos años en Martutene por posesión de pornografía infantil.

¿Sabía que su marido estuvo en prisión?

Fue hace mucho tiempo.

Le pusieron cosas que no eran suyas.

A Simón le gustaban las niñas.

Estuvo en la cárcel por tener pornografía infantil:

vídeos y fotos de niñas de siete y ocho años desnudas, practicando sexo.

Ahora había cogido a las niñas de Monteperdido: Ana y Lucía,

¿las recuerda?

Mi Simón no hace eso.

Sí que lo hacía. Él es bueno.

Tengo que... preparar la comida.

No tiene que preparar nada, Pilar. Tiene que ayudarnos.

Queremos encontrar a Lucía.

No sé quién es Lucía.

Esa niña ahora puede estar sola, Simón ya no está para cuidarla.

Tiene que estar en la carretera por si entra un aviso.

A veces no puede volver, pero yo le guardo la cena.

Se la guardo en el horno y se la caliento cuando llega.

¿Dónde podía estar, Pilar? Le mentía, ¿lo sabe?

Simón no se quedaba atascado en ningún sitio.

Simón no me miente. Sí que lo hacía, Pilar.

¿Dónde las tenía?

Nuestros padres murieron.

Las carreteras son malas.

pero aquí se está bien.

Aunque... los políticos

no se gastan nada en arreglarlas,

(LLORANDO) se lo meten todo en los bolsillos.

Claro.

Muchas gracias, Pilar.

Si necesita algo, dígaselo a un agente.

Se quedarán aquí con usted.

Acompáñeme.

Mi Simón no me mentía.

Este es mi número de teléfono.

Llámeme con lo que sea.

Si está asustada, si se acuerda de algo, aunque sea una tontería...

En cuanto sepamos algo, lo diremos. -¿Diréis qué? ¿Qué vais a decir?

(HABLAN VARIOS A LA VEZ)

Ni siquiera ha preguntado por el cuerpo de su marido.

A saber qué tendrá ahora mismo en la cabeza.

Avisa a Criminalística, que recojan huellas.

Aunque no creo que encuentren nada. Tengo que volver al hospital.

No la dejes sola.

Le diré al cabo que deje a un par de agentes.

(CONVERSACIÓN ACALORADA)

En cuanto sepamos algo...

¿Por qué no se quedarán en sus casas?

Porque todo esto es su casa, Sara.

Quedaros tranquilos...

Hemos conseguido controlar la hipertensión intracraneal.

¿Cuándo podré verla? Está en Reanimación,

pero, en cuanto despierte de la anestesia, os avisaremos.

Podéis estar tranquilos, de verdad. La cirugía ha ido muy bien.

(SOLLOZA)

Perdona. Perdona. Qué tonta. No, no digas eso. No digas eso.

Voy a tomar el aire. Claro.

Raquel, felicidades.

Podéis ir a la cafetería a tomar algo o incluso iros a casa a descansar.

Todavía le quedan unas horas. Si hay cualquier novedad, os avisaremos.

¿La operación... tendrá secuelas?

Todavía es muy pronto para decirlo.

Lo más difícil ya ha pasado, ¿verdad, doctora?

Sí. Si me disculpáis...

(ASIENTE)

El... El hombre que estaba en el coche,

¿saben algo más?

Lo estamos investigando.

No se ha movido de la casa.

Los guardias han estado registrando, pero hace un rato que se han ido.

A la "muller" ni se la han llevado al cuartelillo.

-¿Tampoco están los de la UCO? -No.

-¿Los conocías?

Al matrimonio, digo. -No son del valle.

Bueno, él trabajaba con la grúa. Alguna vez me lo habré cruzado.

Pero nunca salían de la casa, sobre todo la "muller".

La Teresa dice que es retrasada.

-(FARFULLA)

Quiero verla. -Sabes que no puede ser, Joaquín.

¡Déjalo pasar, a ver si habla de una vez!

-¿Qué habéis hecho con la niña? -¡La pobre niña!

-¡Que salga! -Venga, alejaos.

Vamos a tener la tarde en paz, por favor.

-¡Asquerosos! -¡No merece tanto cuidado!

-La tonta se está riendo de nosotros. ¡Esa sí que sabe dónde está la niña!

-¡Que salga! ¿Qué le ha hecho a Lucía?

-Está protegiendo al cerdo del marido.

-¡Cerdo! -¡Sinvergüenza!

-¡Vamos! -¡Asquerosos!

Es la foto de Simón en la cárcel de Martutene hace doce años.

Cuando salió de allí, se vino a vivir aquí.

¿Y todo eso qué es? Partes del seguro.

Simón los tenía en casa.

En un lado están los dígitos del cero al nueve

y en el otro el número de veces que aparecen en los partes.

¿Y qué significa? Es una ley matemática.

En una serie de números, el 1 tiene que aparecer en mayor proporción

y aquí solamente aparece un 7%. ¿Ve el 9?

Un 12%, cuando no debería superar un 5%.

¿Puedo?

Claro.

¿Tiene hambre? Íbamos a subir a por unos bocadillos de chiretas.

Es... arroz con tripa de cordero. Están riquísimos.

¿A qué viene eso?

No, nada. Me ha dejado impresionado, lo reconozco.

Pero... más nos vale seguir con los interrogatorios

porque no creo que una regla matemática nos devuelva a Lucía.

Simón manipulaba los partes, los kilómetros son falsos.

Vale, hacía trampas al seguro. Un cabrón. ¿Y?

Sus movimientos son falsos.

Simón no quería que se supiera adónde iba con la grúa.

El coche del accidente no tenía matrícula.

Simón lo encontraría en la carretera y no quiso dar parte.

Y los vecinos no nos dirán nada, ya se encargó él de no dejar rastro.

Ni siquiera quien estaba al mando de Monteperdido lo conocía.

Estamos yendo por el lado equivocado.

Y supongo que por esto están al mando.

Estamos al mando porque Santiago es el mejor y porque Vds. en 5 años

han sido incapaces de dar un solo avance en el caso.

¿Va a ser siempre así?

Siempre que se equivoque.

¿Por dónde seguimos, mi sargento?

Pilar. Es lo único que tenemos y hay que hacerle hablar.

A sus órdenes.

Buenos días, princesa. ¿Cómo estás?

Nadie puede hablar con ella antes que nosotros.

Tienen que perdonar, pero no van a poder verla.

Debemos hablar nosotros primero, forma parte de la investigación.

Por favor, hace cinco años que no veo a mi hija.

Lo entiendo, pero les pido que me comprendan.

Señorita, mi Simón no me mentía.

No me mentía.

-¡Cerdo! -¡Sinvergüenza!

-¿Dónde se ha escondido? -¡Vamos!

-Vale ya, ¿eh? Si no, te voy a tener que detener.

-Gracias.

-¡Hagan el favor!

-Cariño, Ana ha despertado.

-Marcela ha llamado a Joaquín.

La niña está en la habitación con los guardias, despierta.

Van a encontrar a Lucía, ¿verdad?

-Claro que sí.

Hola, Ana.

Me llamo Santiago. Ella es Sara.

Somos de la Guardia Civil y estamos aquí para ayudarte. No tengas miedo.

Sé que ahora todo tiene que ser un lío.

Tuviste un accidente, ¿recuerdas eso?

Poco.

La doctora dice que te vas a poner bien muy pronto.

Vamos a dejarte descansar, pero...

antes tenemos que hacerte un par de preguntas.

¿Dónde está Lucía?

¿Está bien Lucía?

Haz un pequeño esfuerzo, Ana.

Queremos encontrarla. Sus padres la están buscando, como todos.

Por eso necesito saber si está bien o no.

Tiene que estar bien ella.

Ella se quedó en el agujero.

(Cristal roto)

-¿Dónde está la niña? ¡Trae a Lucía!

-¡Puta idiota! ¡Sal de ahí, no te escondas!

(Muchedumbre iracunda)

¡Que salga!

¿Qué es el agujero? ¿El lugar donde os tenía?

¿Dónde está ese agujero?

¿No lo sabes o tienes miedo a hablar?

La montaña.

-¡Hagan el favor! ¡Que no! -¡Sacadlos!

Nadie va a hacerte daño, nunca más. Ni te vas a quedar sola.

El hombre que te encerró ya no puede hacerte nada. Está muerto.

¿Qué?

En el coche. Caísteis por el barranco, él murió en el accidente.

Por eso necesitamos encontrar a Lucía cuanto antes.

Se ha quedado sola en el agujero.

Él... Él no me hizo nada.

¿Quién? ¿Simón? ¿El hombre del coche?

Eso no importa ahora, ya tendremos tiempo de hablar de él.

Él me sacó... del agujero.

¿Quién te sacó del agujero?

El hombre del coche. Él me encontró.

No pudo coger a Lucía porque ella estaba dentro.

Un momento.

(MÓVIL) "-¡Iros de aquí! (MÓVIL) -Señorita,

Simón no me mentía. No me mentía."

(Timbre teléfono)

(Timbre móvil)

¡Pilar!

Mi sargento.

¿Estás con Pilar? Intento comunicar con ella.

¿Pilar?

Sí, sí, estoy aquí. He entrado a verla.

"Vale. Dile que nos equivocamos,

que Simón no se llevó a las niñas. Él fue quien rescató a Ana."

Fue su marido el que la salvo.

"Víctor, ¿me estás escuchando?"

¿Sara?

Avisa a emergencias. Te llamo más tarde.

¿Cómo es?

Os ha tenido encerradas, no le debes nada.

¿Cómo se llama, Ana? Tú estás a salvo, pero Lucía sigue ahí fuera.

Sé valiente, dame su nombre. No lo sé.

¿O es que no quieres que Lucía salga?

Sí que quiero. ¿A qué esperas entonces?

¿Cómo es? No lo sé.

Eso es imposible.

¿Es alto? ¿Tiene barba? ¿Cómo lleva el pelo?

No lo sé, nunca le he visto la cara.

Me duele la cabeza.

Él se escondía.

Entonces,

¿cómo hacía para que nunca le vierais la cara?

Porque llevaba un casco.

Un casco negro.

¿Cuánto tiempo más vamos a tener que esperar? Quiero estar con mi hija.

En cuanto sea posible.

¡Hace cinco años! ¡No hemos podido ni abrazarla! ¡Necesita vernos!

Álvaro... ¡Déjales hacer su trabajo!

(Móvil)

(GAIZKA) "¿Qué? ¿Cómo va todo? He oído que Ana está bien."

La tienen los de la UCO. Ni siquiera me han dejado verla.

"Tranquilo, ahora vas a pasar todo el tiempo del mundo con ella.

¿Necesitas algo? Ropa, o lo que sea, que estoy en el negocio.

He venido a por material para una ruta."

No lo sé. Sí, tráeme algo de ropa.

De momento, no pienso moverme de aquí.

"OK, en un rato voy a verte."

Oye, Gaizka...

Gracias.

"¿Cómo es ese casco, aparte de negro? ¿De motorista?

¿Es un casco de hacer algún deporte? ¿De hacer alpinismo?

(ANA) Le tapa la cara."

Tiene un cristal negro.

Y agujeros en la barbilla.

(SOLLOZA)

Me duele la cabeza.

Avisa al médico.

Lo estás haciendo muy bien, Ana.

Perdona que sea tan pesado con tantas preguntas, pero...

cada detalle es muy importante.

Lucía está sola.

La vamos a traer de vuelta.

Está cansada y dice que le duele la cabeza.

(Marcación telefónica)

(PILAR) "Señorita, Simón no me mentía.

¡No me mentía!"

(Música dramática)

¿Te acuerdas de mí?

(SOLLOZA)

¿Te has cambiado el pelo?

Tú también.

Estás... Estás preciosa.

(LLORAN)

Ya está, ya ha pasado todo. Ya estás en casa.

(Golpeteo rítmico)

(Canción folclórica)

¿Saben si la Guardia Civil tiene ya un sospechoso?

-No nos comentan gran cosa, pero yo tengo uno.

-¡Se acabo el circo!

-Son como alimañas.

(Grito agudo)

Déjame hablar con Ana.

¿Acaso no sé llevar un interrogatorio?

Después de tantos años, os hiciste amigos.

No tienes que avergonzarte de eso. Yo no soy amiga de Silbán.

¿Silbán?

Debemos ser pacientes.

¿Hasta que ese hijo de puta mate a mi hija?

(Grito agudo)

Era un gigante. Un día conoció a una joven pastorcilla y...

se enamoró de ella.

-¿Y papá? ¿Hay algo que quieras contarme?

Aquí la gente le tiene más respeto a la montaña que a Dios.

La montaña es un laberinto. ¡Rápido!

Nunca te puedes fiar de ella.

¿Saben algo de tu hermana? -Que está muerta.

No te tengo en mi lista de sospechosos.

Aquí en Monteperdido no te van a faltar.

-Sabes que puedes pedirme lo que quieras.

-Te voy a llevar a casa.

¡Sara, no entres ahí! ¡Déjala en paz!

La caza. Monteperdido - Capítulo 1: El deshielo - ver ahora

Néboa

Emma Suárez se mete en el papel de una inspectora que tiene que investigar la misteriosa muerte de una joven durante el Entroido en la fictia isla gallega de NéboaUn asesinato que ya tuvo lugar también años atrás en dos ocasiones. ¿Será el mismo asesino? ¿Quién está cometiendo esos crímenes? Lo puedes descubrir en los ocho capítulos de la serie en RTVE Play.

Malaka

Malaka cuenta la investigación de la desaparición de la hija de un importante empresario de Málaga. Se harán cargo de ella dos policías perseguidos por su pasado y a los que dan vida Salva Reina y Maggie Civantos. A pesar de ser muy diferentes, tendrán que aunar sus formas de trabajar para resolver el caso en los ocho capítulos que tienes disponibles en la web. ¡No te la pierdas!

Series protagonizadas por mujeres

Si lo que buscas son series que cuenten las historias de superación de mujeres o puedes perderte La otra miradaIsabel o La Señora. 

La otra mirada

Sevilla, 1920. Una Academia de Señoritas es la protagonista de La otra mirada en un homenaje a la institución educativa. Esta ficción con un gran elenco femenino, retrata la sociedad de la época a través de las mujeres adultas y jóvenes. Maestras y alumnas comparten problemas y retos muy actuales. Protagonizada por Macarena García, Patricia López Arnaiz y Ana Wagenersus dos temporadas están completas en RTVE Play ¡No te arrepentirás de verla! Aquí tienes el primer episodio de la serie.

Isabel

La serie que narra la historia de Isabel la Católica, desde su infancia hasta su muerte, y está considerada como una de las mejores ficciones históricas¡Adéntrate en la historia de Isabel, que con sus defectos y virtudes, no paró de luchar para llegar a ser reina! Además de todos los hechos históricos, narra también las pasiones, emociones y renuncias de una mujer adelantada a su tiempo y que no se conformaba con acatar las órdenes de los hombres que solo la querían como moenda de cambios. Isabel, protagonizada por Michelle Jenner y Rodolfo Sanchoconsta de 39 capítulos en tres temporadas que tienes disponibles en RTVE Play.

No recomendado para menores de 12 años Capítulo 1 de Isabel
Transcripción completa

(Agoniza).

Majestad, majestad.

¡El rey ha muerto!

¡El rey ha muerto!

¿Qué ha ocurrido? ¿A qué viene tanta prisa, caballeros?

Lo siento, alcaide,

traemos un mensaje para doña Isabel, infanta de Castilla.

¿Sabéis si antes de morir mi hermano dijo algo

o firmó algún documento sobre quién heredaría su corona?

No, alteza.

¿Daréis fe de vuestras palabras?

No tengáis duda de ello.

No hay tiempo que perder; Chacón, preparadlo todo.

Perdón, alteza, hay algo que debéis saber.

Diego Hurtado de Mendoza ha convocado una junta

para dilucidar quién es heredera de la corona:

vos o doña Juana, la hija del difunto rey Enrique.

No hay nada que dilucidar.

Se acabó tener paciencia; ya he tenido bastante.

Alteza, tal vez deberíais esperar la decisión de esa junta.

Al contario, razón de más para darse prisa.

Muchas cosas hemos pedido los Mendoza

y apenas nos dieron migajas.

Pero... No esperaré, Cabrera.

Os ruego que deis a estos caballeros ropa secay comida caliente.

Luego, convocad al comendador, a jueces y a regidores.

Ese es el protocolo, ¿no es cierto?

Portazo

¿Qué os preocupa?

Vuestro marido,

¿qué opinará de no estar presente en la proclamación?

Fernando lo entenderá,

él también ha luchado para que llegara este momento.

¿Y si no lo entiende? ¿No tiene menos carácter que vos?

Entonces, aprenderá algo importante: él mandará en Aragón,

pero quien manda en Castilla soy yo.

¿Malas noticias? El rey Enrique ha muerto.

¿Y a qué viene tanta seriedad? Todo va con nuestros planes.

Hemos ganado la batalla y vos seréis rey de Castilla,

como lo seréis de Aragón.

¿Qué más os cuenta vuestra esposa?

La carta no me la envía Isabel, sino su cronista,

mi amigo Alonso de Palencia.

Ya, ¿y qué os preocupa?

Que quiera proclamarse reina sin mí a su lado.

Dios quiera que no cometa ese error.

Don Rodrigo de Ulloa, contador mayor del reino.

Don Garci Franco, miembro del Consejo Real.

¿Juráis por Dios que el rey, don Enrique,

ha fallecido, que estuvisteis allí para saberlo.

(Los dos): Juro.

¿Dijo el rey en sus últimas palabras, o dejó escrito alguno

que fijara legítimo heredero que reinase en estos reinos?

Juro que ni habló ni escribió sobre el tema.

Así también lo juro.

Apelo al derecho de la infanta Isabel

a suceder en la Corona al rey Enrique como hermana legítima

y heredera universal que es por los Pactos de Guisando.

Y puesto que aquí se halla su alteza

aquí debe ser proclamada, según las leyes de estos reinos.

¿Alguien se opone a ello?

Que así sea.

Bullicio

¡Viva la reina! -(Todos): ¡Viva!

¿Está todo preparado?

Sí, majestad.

Vos id a mi lado, que bien merecido lo tenéis.

Por fin vais a tener vuestra Corona. Y vos vuestra venganza.

¿En que pensáis?

En una niña con la que jugaba al ajedrez.

Isabel,

Isabel, os toca mover pieza.

Pero hay algo que no entiendo de este juego.

¿El qué?

Ser reina es algo muy importante, ¿verdad?

Lo es.

Entonces, ¿por qué solo se mueve de cuadro en cuadro,

si hasta los alfiles y las torres tienen más lustre y movimiento?

Buena pregunta.

¡Mamá!

Hola preciosa.

¿Mi hija juega bien al ajedrez, don Gonzalo?

Aprende rápido, alteza. Ojalá hiciera lo mismo con el latín.

Es hora de ir a rezar.

¿Qué tal ha pasado la noche?

Bien, aunque con ella nunca se sabe.

Está tan feliz, y de repente...

De repente, llama a don Álvaro.

Sí, es como si le viera, como si pudiera hablar con él.

La gente del pueblo ya lo comenta en la plaza.

¿Puedo preguntaros una cosa?

¿Por qué recuerda a don Álvaro y no a su marido?

En todos estos años no la he oído nombrar al rey Juan,

que en paz descanse. Es una larga historia.

¿Se puede saber qué haces cosiendo?

Porque no hay dinero ni para costureras.

El rey Enrique ni responde a mis cartas,

acabo de mandar mensaje de ello al arzobispo Carrillo,

a ver si consigue algo con su influencia.

Pero si Isabel y Alfonso son sus hermanos.

Será que tiene cosas más importantes que hacer.

¿Estáis seguro que este artilugio puede funcionar?

Tendréis un hijo, ya lo veréis, majestad,

he rezado para que así sea.

Mal asunto que la ciencia necesite de oraciones.

No os desaniméis, majestad.

Vuestro problema es el ayuntamiento, nada más.

Si fuese otro, esta cánula no tendría vuestra semilla.

Ahora solo se trata de simular la... -¡Queréis dejar de hablar

y hacer lo que tengáis que hacer, por Dios!

Sí, majestad.

Tranquila, Juana.

Bien parece que dedicáis más tiempo al combate que a los rezos.

Y vos más tiempo a las intrigas que a la espada.

Bien sé que os basta con la palabra

para manejar las cosas a vuestro antojo.

No creáis, ya no tanto, todo va de mal en peor en palacio.

Enrique solo tiene ojos para el advenedizo de Beltrán,

y aún no ha nacido heredero.

Eso me preocupa más, Pacheco.

Si con la segunda esposa tampoco puede,

ya no podrá decir que es víctima de un embrujo.

Hasta la gente del pueblo hace chanzas con eso.

Dicen que es cien veces más fácil estafar a un judío

que el rey tenga un hijo.

Y si no tiene hijos, ya sabemos quién heredaría la Corona.

El infante don Alfonso.

Por supuesto, no iba a ser su hermana Isabel.

¿Una mujer reina de Castilla?

Ruego a Dios que no permita tal barbaridad.

Las mujeres no están hechas para gobernar reinos,

sino para casarse y tener hijos.

Cuando Isabel crezca la casaremos con un príncipe o rey extranjero,

como es costumbre.

Don Alfonso será el heredero.

¿A cazar a Madrid?

¿No podéis hacerme compañía en momentos tan difíciles?

(Alterada): No, claro, preferís ir a vuestra reserva

a hacer compañía a vuestros animales.

Calma, el médico recomendó reposo.

(Grita): No hago más que reposar, Enrique.

Por favor, no quiero estar sola.

No lo estaréis: están vuestras damas.

Y cualquier cosa que necesitéis, Juana, cualquier cosa,

llamad a don Beltrán,

que como mayordomo de la casa real os la conseguirá.

Hay asuntos en los que solo puede ayudar un esposo.

¡No me sigáis, no quiero más sombra que la mía!

Disfrutad de vuestros animales, parece que os place más que yo.

Lo siento, majestad, no os merecéis esas palabras.

Bueno, no le falta razón.

¿Sabéis por qué me gustan más los animales que las personas?

Porque son leales cuando acompañan y nobles cuando luchan;

ellos jamás te traicionan ni te exigen nada.

(Gemidos).

¡Seguid!

Llaman a la puerta

Podéis pasar.

Buenas noches, majestad.

Estáis sola.

Sois muy perspicaz, Beltrán.

Me habéis hecho llamar, ¿en qué puedo serviros?

Majestad, por favor.

El rey ha ordenado que os llamara si necesitaba algo.

¿Me rechazáis?

Jamás haré nada que el rey no me ordene.

Buenas noches, majestad.

¡Qué flores tan bonitas, cómo huelen!

Pues no se hable más.

Beatriz, ¿qué hacéis arrancándolas?

Para vos, majestad.

No me deis ese trato, ya no soy reina.

Para mi lo seréis siempre, señora. -Y para la gente de Arévalo.

Yo no debí ser reina nunca, ¡entendéis!

¡Nunca!

¿Qué le pasa?

(Alucina): Don Álvaro...,

por favor..., tenéis que perdonarme.

(Susurra): Don Álvaro.

(Las dos): Señora, ¿estáis bien?

¡Señora!

Yo solo he cazado uno.

No te quejes, que de latín sabes más que yo.

Pues en la Corte es más útil el latín que cazar conejos.

Ya me gustaría conocer la Corte.

¿Es verdad que ahí se escucha música a todas horas?

¿Y se representan obras de teatro y los poetas leen sus rimas?

Cierto, vuestro hermano en eso es igual que vuestro padre.

Podría invitarnos a visitarla. Todo a su tiempo, Isabel.

¡Mirad!

Esperad aquí.

¿Qué habrá pasado, hermana? No lo sé.

Tenemos que volver a palacio. ¿Qué ocurre?

Nada, pero quiero que cuando lleguemos

os quedéis en vuestros aposentos.

Habéis hecho lo que teníais que hacer.

Estábamos tan asustadas...

(Llora): Hablaba con don Álvaro, como si lo tuviera delante

y nosotras no veíamos a nadie..., de repente se desmayó.

Tranquila, Beatriz, tranquila.

Isabel, ¿qué haces aquí? Es mi madre.

Señora, ahora está descansando... Quiero estar con ella.

Haced lo que os he dicho. Pero...

¡Ahora mismo!

Las órdenes son para obedecerlas.

Pasad, pasad.

Por favor, don Juan, comed con nosotros.

Gracias, señor.

Sabéis que no soy de costumbres morunas.

¿Qué queréis? Hablar con vos.

A solas.

Quieto.

(Suspira): Pacheco, si tenéis que decir algo,

decidlo delante de don Beltrán de la Cueva.

No hablaré delante de este advenedizo.

¿Os atrevéis a insultarme? -¿Acaso no lo sois?

Ocupáis cargos que por linaje, otros merecerían más que vos.

Retiraos, retiraos, retiraos.

Desnudad el torso.

Majestad.

Obedeced a vuestro rey.

¿Veis...

esta cicatriz?

Sí, la veo.

Pero no visteis el espadazo que la causó,

no estabais allí.

Yo sí,

a punto de morir en la frontera mora

y ningún noble hizo nada por evitar mi muerte segura.

Solo Beltrán lo hizo

y estuvo a punto de perder la suya.

Miradla bien, Pacheco, miradla bien,

miradla bien.

Y cada vez que no entendáis porqué le quiero a mi lado,

recordadla.

La recordaré,

pero vos recordad otras muchas cosas.

Hum.

¿Puedo retirarme, majestad?

Por supuesto.

Y vos podéis vestiros.

Con vuestro permiso, majestad.

Sabéis que Pacheco no es santo de mi devoción,

ni yo de la suya,

pero toda Castilla sabe que os ha acompañado hasta el trono.

Pero no sé si lo ha hecho para quedarse con él.

Es una época nueva, Beltrán,

y Castilla necesita hombres nuevos y leales.

Los necesita tanto como yo un hijo, para que cesen rumores y chanzas.

(Indignado): ¿Cómo se atreve a faltarme así?

Y más delante de ese afeminado,

seguro que le gusta más que su esposa, por eso no la preña.

No os creáis los rumores que vos mismo lanzáis.

Recordad que vuestros enemigos decían lo mismo de vos y el rey.

¡No me cambiéis de tema!

He educado a Enrique y he eliminado a todo aquel

que se interponía entre él y la Corona.

(Grita): ¿Y ahora así me paga?

Calmaos, os lo ruego. -¿Por qué habría de hacerlo?

Maldita la necesidad que tenemos de reyes

si son como este.

No le gusta su cargo, todo lo tengo que hacer yo

porque el señor prefiere tocar el laúd,

hablar con poetas

y poblar sus reservas de animales exóticos.

¿Sabéis que le ha regalado el embajador de la India?

¿Oro, especias? No, para qué.

Un leopardo. -¿Un qué?

(Grita): Un leopardo,

una especie de lince pero con menos bigotes.

¿Esto se hunde y a vos os da por reíros?

Tranquilo, aún nos queda una baza importante.

¿Recordáis cuando hablamos de su posible heredero,

el infante Alfonso? -Perfectamente.

He recibido una carta de su tutor, don Gonzalo Chacón, al que conocéis.

De ella se deduce que el rey Enrique no cumple con la retribución pactada

a la muerte de su padre, Juan II,

y que tiene a su madrastra y a sus hermanos Isabel y Alfonso

a dos velas.

Por si algo le pasara a nuestro rey,

tal vez deberíamos ir pensado en el siguiente.

¿Qué planeáis?

He pensado que si vos colaborarais con algún dinero que añadir al mío,

el infante Alfonso y su preceptor Chacón

nos lo agradecerían cara al futuro.

Me parece buena idea.

Yo mismo se lo llevaré. -Preferiría hacerlo yo,

vuestras relaciones con Chacón no son buenas;

no se habrá olvidado de lo que le hicisteis

a su buen amigo don Álvaro de Luna.

El tiempo lo cura casi todo,

y lo que no, lo cura el dinero.

Sí, pero...

Vos sois experto en rezos y con la espada,

dejadme a mí las negociaciones.

Gracias por vuestras atenciones,

hacéis que nuestro viaje sea doblemente agradable.

Primero, porque es grato encontrar a personas tan queridas.

No tenéis nada que agradecer, excelencia,

en esta casa se atiende bien hasta a los mendigos.

¿Qué no íbamos a hacer con quien viene de la Corte?

Gracias, alteza.

Veo que vuestra hija es digna heredera

de la belleza de su madre.

Y vuestro hijo guarda los modales exigidos

a todo maestre de la Orden de Santiago.

Así lo quiso su padre, el rey, en su lecho de muerte.

Y Alfonso hará honor a tal cargo.

Un cargo de riquezas inigualables.

Lástima que esas riquezas tengan que pasar antes por la Corte,

porque aquí no nos llega ninguna.

Me ha informado el arzobispo Carrillo.

He venido a solucionar el problema.

Muy bien, pues sabiendo ya la buena nueva,

creo que será mejor que negocien los hombres.

Hijos, es hora de ir a dormir.

Don Gonzalo, ya sabéis que gozáis de toda mi confianza.

Creo que yo también os dejaré; soy hombre de acción

y las palabras me marean más que el vino.

La de vueltas que da la vida;

otra vez frente a frente.

Espero llevarme mejor recuerdo de esta ocasión

que de la última vez que nos vimos.

Seré sincero con vos:

sé que hay cosas que jamás me perdonaréis.

Es difícil perdonar

a quien instigó la muerte de don Álvaro de Luna,

mi maestro y amigo.

¿Habéis disfrutado del poder que conseguisteis con ello?

El pasado es como la leche derramada,

ya no se puede recoger.

Hay que pensar en el presente, en el bien de Castilla.

Para mí lo primero es el bien de los infantes

y lucharé por ellos, sin que me duela el pasado.

Me alegra oír esas palabras,

puede que nuestros intereses sean pronto los mismos.

Perdonad que os importune, señora.

¿Qué hacéis vos aquí? -Solo quería hablar con vos.

Sé de vuestros problemas económicos,

sé que yo no soy de sangre regia como vos...

Os ruego me dejéis entrar a mi alcoba.

Escuchadme: yo os podría ofrecer seguridad,

no os faltaría de nada, ni a vos ni a vuestros hijos.

Sois tan hermosa... -¡Os ordeno que os retiréis!

¿Por qué chilláis? No os voy a hacer ningún mal.

(Forcejeos).

Retiraos.

Mi tío, el arzobispo de Toledo, y yo hemos dispuesto adelantaros

todo lo que os debe el rey.

Espero que sea suficiente.

Lo es, y sobra.

¿Queréis decir que este dinero no viene del rey Enrique?

No, el rey tiene otras tribulaciones que espero no perjudiquen al reino.

Supongo que querréis algo a cambio.

Que sigáis cuidando de los infantes

y que les hagáis saber a ellos y a su madre

quién les defiende en la Corte.

(Angustiada): Ayuda, ayuda, por favor.

Ya no sois reina, y si lo fuisteis

fue porque os metieron en la cama de un rey como una furcia.

¡Dejadla en paz!

Vaya, la infanta ha salido mandona.

Hija, vuelve a tus aposentos, por favor.

No hasta que se vaya.

¿Y me vas a obligar tú? No, os voy a obligar yo.

¿Qué hacéis, malnacido?

Nadie que me haya dicho eso ha seguido viviendo.

¡Deteneos!

Guardad la espada, hermano.

Ahora mismo.

Señora, siento esta afrenta.

Será mejor que descanséis, señora.

Y vosotros retiraos, os lo ruego.

Si queréis que colaboremos, atad bien corto a vuestro mastín.

¡Se puede saber qué intentabas!

Nada, lo juro, solo estaba siendo amable.

Pero me despreció, me miraba con asco.

¿Quién se cree esta gente que es, Juan?

No son mejores que tú ni que yo.

Tienes que hacer solo que yo te diga.

¿Entiendes, hermano?

Solo lo que yo te diga.

¿Tres faltas ya? Mi artilugio ha funcionado.

¿Es verdad lo que decís?

Que caiga muerto ahora mismo si no es así, majestad.

La reina está embarazada.

Esto abre un nuevo camino para la medicina

y nadie podrá decir que lo ha conseguido un médico judío.

Podéis marcharos,

os aseguro que seréis pagado con creces.

Gracias, majestad.

(Emocionado): Vamos a tener un hijo.

¿No os alegráis?

Claro, tanto como vos.

Fue la razón por la que me trajisteis a Castilla

y jamás hubiera sido feliz si no os hubiera ayudado él.

Gracias, Juana.

Por eso, me atrevo a pediros un deseo.

¿Cual es?

El futuro de Castilla lo llevo en mi vientre

y nada ha de interponerse entre nuestro hijo y la Corona.

Os he convocado con urgencia, como mis principales que sois,

porque quiero que seáis los primeros en saber la noticia:

la reina está embarazada.

Murmullos

Maravillosa noticia, majestad.

Vuestra felicidad es la nuestra, señor.

Deberíamos festejarlo con el pueblo. No, ya habrá tiempo cuando nazca.

Pero encargaos de difundir la noticia,

estoy harto de rumores e intrigas. Así se hará.

También ordeno otra cosa:

quiero que los infantes Alfonso e Isabel

sean traídos de inmediato; mi esposa así lo desea,

y yo también.

Pero, majestad, la salud de su madre es débil

y apartarles de ella podría traer consecuencias funestas.

Peores consecuencias para ellos y para mi hijo

serían que alguien les quisiera utilizar contra mi persona...

y mi reino.

Me parece una sabia decisión, majestad.

¿Opináis vos lo mismo, Beltrán?

No opino sobre lo que dice mi rey: obedezco.

Curiosa manera de ocultar vuestra falta de ideas.

Rogaría al marqués de Villena que delante de un Mendoza

nadie sea vilipendiado por su fidelidad al rey.

Seguro que no lo ha hecho con esa intención,

¿verdad, Pacheco?

Por supuesto que no, majestad. Menos mal.

Por un momento he llegado a pensar que ni en días tan felices como este

iba a librarme de vuestras disputas.

Os pido la palabra, majestad. Hablad.

Me gustaría ser yo quien traiga a los infantes

doña Isabel y don Alfonso. Concedido.

Señora.

No os llevéis a mis hijos, eminencia, el rey va a tener el hijo que quería,

¿por qué me quita a mí los míos?

Poneos en pie, señora, os lo ruego, poneos en pie.

Ya está todo preparado.

No estés triste, madre.

Solo es un viaje, y por fin vamos a conocer la Corte.

¿Y si no queremos ir?

Si el rey lo manda, tendremos que ir.

Las órdenes hay que obedecerlas, Alfonso.

Estad tranquila, madre.

No sé que va a ser de mí sin vosotros, hija.

Vendremos a veros.

Tenéis que estar contenta; por fin se acuerdan de nosotros.

Si no les importáramos, ¿nos llamarían?

Eso es lo que me preocupa: que les importéis demasiado.

No os preocupéis, seremos cuidadosos y educados

y nunca dejaremos que nadie nos falte a la dignidad y al orgullo

porque somos hijos de reyes

y porque vos nos habéis educado para serlo.

Y dejad de llorar, os lo ruego.

Que no quiero acordarme de mi madre llorando por sus hijos.

Juradme que cuidaréis de ellos.

Con mi vida si fuera necesario, creedme.

Música y bullicio

¡Qué pequeño era Arévalo!

Aquí están.

Isabel, Alfonso, bienvenidos a la Corte.

Gracias, majestad.

Gracias, majestad.

Os presento a don Beltrán de la Cueva,

mayordomo de la casa real, estará atento a vuestras peticiones.

Será un placer serviros, altezas.

¿Dónde está mi hermano, el rey? ¿No viene a recibirnos?

Seguro que su majestad está atendiendo asuntos de gobierno

que no pueden esperar. -Así es, en efecto.

Me han dicho que eres muy piadosa.

Me he permitido colocar

un pequeño altar y un reclinatorio en tu alcoba.

Os lo agradezco de corazón,

así podré rezar por mi madre y me sentiré menos sola.

Estad tranquila,

vuestra alcoba no está lejos de la mía,

por si necesitáis algo a cualquier hora.

Pues, no hay más que decir:

Beltrán, vamos a enseñarles sus aposentos.

Por supuesto, majestad.

Aunque antes pasaremos por la cocina,

seguros que estáis hambrientos del viaje; por aquí.

Golpes

Gemidos

Gemidos

(Reza): "Pater Noster, qui es in caelis,

sanctificétur nomen Tuum,

fiat volúntas tua, sicut in caelo et in terra.

Panem nostrum cotidiánum da nobis hódie,

et dimitte nobis débita nostra".

Gemidos

Gemidos

¡Eminencia!

Eminencia, por favor, abridme.

¡Eminencia!

¿Qué sucede, alteza?

¡Isabel, esperad!

(Solloza).

Isabel, querida, tienes mala cara, ¿dormiste mal anoche?

Me costó un poco al principio,

pero luego pude dormir sin problema.

Buenos días, majestad, ¿puedo pasar?

¿No tenéis que oficiar misa, eminencia?

Venía precisamente para invitar a los infantes a ella.

Señora.

Perdón.

¡No! Que lo limpie él.

Ni se te ocurra hacerlo, Alfonso.

Recuerda lo que nos han enseñado. ¡Limpia lo que has tirado!

Somos hijos de reyes, y mi hermano no va a limpiar nada.

Gracias, pero no es la limpieza tarea de un arzobispo.

Pido permiso para salir de la sala. Lo que gustes.

Así me evitas tener que aguantarte, niña insolente.

Vamos, Alfonso.

¿Sabéis dónde está el rey?

Llevadme donde esté, os lo ruego. Esperadme fuera.

Comprendo vuestra impaciencia por tener un hijo, majestad,

pero todo esto es innecesario.

¿Quién sois vos para decirme lo que es necesario o no, eminencia?

La historia da muchas vueltas, majestad,

y no conviene sembrar vientos porque se recogen tempestades.

¡Ja! ¡Ja, ja, ja, ja!

¡Vino!

Mirad, el rey está practicando con arco.

Sí, estos deben de ser los asuntos de Estado

que le impedían recibirnos.

Ruego perdón por interrumpir vuestra tarea, majestad.

¡Hermanos, qué alegría me da el veros!

No, perdonadme vosotros a mí

por no haberos recibido personalmente

ayer tuve un día muy atareado y hoy..., hoy iba a saludaros...

después de tirar con arco.

¿Qué tal vuestra estancia en la Corte?

Precisamente de eso quería hablaros.

Pues hacedlo con toda confianza, Isabel.

Ruego nos deis permiso

para volver a Arévalo con nuestra madre.

No..., no es tan fácil, hermana.

Entonces, dejad que ella venga a la Corte.

Ella ya reinó la Corte; no es su sitio, Isabel.

¿Por qué nos habéis hecho venir?

Isabel, un rey no tiene por qué dar razones de sus órdenes.

Tranquilo, es mi hermana quien me lo pregunta.

Estáis aquí por vuestra propia seguridad.

Son tiempos convulsos

y cualquier noble sin escrúpulos puede utilizaros de bandera

para intereses mezquinos en contra de la Corona.

Pero nosotros siempre os seremos leales.

Sois muy joven para explicaros todo con detalle,

con el tiempo entenderéis lo que hago.

Y cuando nazca mi hijo podréis volver tranquilos a Arévalo.

¿De verdad? Por supuesto.

Ejercer el poder es muy complicado, tiene sus responsabilidades

y vosotros, como familia del rey,

tenéis que empezar a aprender las vuestras.

Vos, Isabel, sin ir más lejos,

pronto deberéis casaros con quien se os proponga.

Perdonadme, pero yo me casaré con quien quiera.

Cuando llegue ese día, Isabel,

tendréis que mirar por el bien de Castilla

antes que por el vuestro.

Tranquilo, dejadla soñar ahora que puede.

Os voy a proponer algo que creo os gustará.

¿Queréis ser la madrina de mi hijo?

¿Yo la madrina?

Será un honor, Enrique.

Y vos, por la cara que ponéis mirando las dianas,

seguro que estáis deseoso de probar con el arco.

¿Puedo?

¡Por fin habló! (Ríe).

Empezaba a temer que fuerais mudo; claro que podéis.

Tomad. ¡Arco!

Este Enrique nunca dejará de sorprenderme,

es como si fuera dos personas en una.

No recibe a sus hermanos, permite que la reina les humille

y luego les trata con un cariño que emociona verlo.

El rey es capaz de no saludaros un lunes

y acordarse del cumpleaños de vuestros hijos

el miércoles siguiente.

Es peligroso, a veces pienso que algo le falla en su cabeza.

Es el rey.

Esperemos que ahora, con la descendencia, todo se calme.

Por cierto, vos que tenéis tratos con Dios,

preguntadle si el Espíritu Santo ha obrado el milagro

de que se le pusiera dura.

Porque que lo haya logrado

un viejo médico castellano con su ciencia...,

¿quién va a creerse eso?

Prefiero cree en milagros

que en los rumores que por ahí circulan.

Supongo que los conocéis. -¿Que el padre es Beltrán?

Los conozco bien.

Los he propagado yo, ¿quién si no puede haber sido?

Viaja con la reina, la visita en sus aposentos...

Es su obligación: es mayordomo de palacio.

Y al parecer, también el semental.

Y bien pagado.

El rey le ha duplicado sus bienes desde el embarazo de la reina.

Vos seguid de cerca a Alfonso, protegedle.

A él y a su hermana, que sepan que estamos a su lado.

¿Seguís pensando en Alfonso como futuro heredero?

Nunca se sabe.

Si el rey no cambia; algo tendremos que hacer.

(Suspira): Pobres, solo piensan en volver a Arévalo con su madre.

El rey les ha prometido que les dejará partir

en cuanto nazca su hijo.

Exacto:

su hijo.

Porque como sea niña,

que Alfonso e Isabel salgan de esta Corte

será otro milagro.

Tranquila, un poco más.

Un poco más.

Llanto de niño

¿Qué ha sido?

Niña, majestad.

Dejadme que la vea, dejádmela.

Mi niña.

Hola, mi amor.

¿No os acercáis?

¿Acaso la vais a querer menos por ser una niña?

Ya tenéis lo que tanto queríais,

¿podremos volver ahora con nuestra madre?

No es momento de hablar de eso, Isabel.

Laman a la Puerta

Podéis pasar.

¡Hermana!

Tenemos que hablar con Enrique,

tenemos que recordarle su promesa de que en cuanto fuera padre...

¿Qué ocurre?

Que no volveremos a casa, Alfonso.

Pero..., ¿por qué?

Porque es una niña, don Gonzalo, por eso mis hijos no volverán.

Y vos lo sabéis tan bien como yo: un hijo habría asegurado la sucesión.

Una hija casada con un rey extranjero pondría Castilla en manos extrañas.

La vida de mis hijos ya no será la misma

con el nacimiento de esa niña.

No os preocupéis:

moveré Roma con Santiago para protegerles.

Sé que lo haréis,

y que lucharéis, aún sabiendo que tenéis la batalla perdida.

Tengo tanto que agradeceros, don Gonzalo...

Por favor, señora.

Dejadme hablar, por si mañana no puedo.

Vos en vez de odiarme por promover la muerte de don Álvaro,

vuestro maestro,

habéis educado a mis hijos como si fueran vuestros.

Vos no firmasteis su sentencia.

Pero yo... intrigué para que el rey la firmara.

Lo siento tanto.

Por eso... Dios me castiga, don Gonzalo, lo sé.

Por eso hace que me visite el espíritu de don Álvaro,

para recordarme mi pecado.

¿Puedo pediros un favor?

Visitad a mis hijos.

Hacedles saber que su madre los quiere

y los querrá siempre.

Y volved con noticias suyas.

Os juro que lo haré, alteza,

pero antes haré lo que pueda para que vengan a visitaros.

¿Y cómo lo vais a conseguir? Hablaré con los Mendoza.

Solo ellos pueden convencer al rey de que les deje volver.

¿Os gusta?

Temo hablar de arte con su excelencia;

sabéis mucho más que yo.

Siempre tan prudente, Chacón, y hacéis bien

porque esta pintura es peor que el estiércol en una ensalada.

¿Sabéis quién la ha pintado?

No, excelencia. Yo mismo.

Dios mío, soy un pintor desastroso.

Probablemente por eso pago a los buenos pintores,

para que ellos trabajen a su libre albedrío.

Es una forma de equilibrar la balanza, supongo.

Ya sabéis que los Mendoza siempre buscamos el equilibrio.

Y la justicia:

el honor de vuestra familia no admite duda en el reino.

Por eso he acudido a vos.

Gracias por vuestras palabras, pero vuestro esfuerzo es en vano.

¿No vais a hacer nada por los infantes?

No debo.

Vos sois un buen cristiano

y tenéis que saber que su madre está gravemente enferma.

No insistáis,

el rey ha decidido y nuestra misión es obedecer.

No soy un intrigante como Pacheco, que se mueve como una veleta.

Ni queremos ser más reyes que el propio rey,

como quiso serlo vuestro amigo, don Álvaro de Luna.

Nosotros, los Mendoza, debemos ser estables

y no admitimos otras influencias que las del rey.

Y más ahora, que ha tenido a bien

casar a don Beltrán de la Cueva con mi hija Mencía.

Lo siento, don Gonzalo.

Bien,

solo me queda daros las gracias por vuestro tiempo.

No hay de qué,

siempre es un placer hablar con alguien tan culto como vos.

Por cierto,

en unas horas salgo para la Corte a jurar lealtad a la princesa Juana:

si queréis acompañarme...

Iría, pero solo para ver a Isabel y Alfonso

y sé que eso no es posible.

Ya he escrito al rey varias veces sin respuesta.

Eso le pierde a veces a nuestro querido rey:

su falta de elegancia y de cuidado por el detalle.

No os preocupéis, venid conmigo, yo me encargaré de que les veáis.

Os doy mi palabra.

Eso me es suficiente,

nada vale más que la palabra de un Mendoza.

Reunión de nobles con el rey, empieza el teatro.

No hagáis bromas. -¿No veis que todo es una farsa?

Mirad a Beltrán.

¿Qué hace del lado de los Mendoza?

¿No sabéis las últimas noticias?

La hija de don Diego Hurtado de Mendoza

se casará con nuestro amigo Beltrán.

¿Beltrán va a entroncar con los Mendoza?

Y recibirá el condado de Ledesma;

nunca un puto fue pagado tan generosamente.

¿Necesitáis más pruebas?

Bastón de mando

¡Sus majestades los reyes!

Miradlos detrás, como perrillos falderos.

Por fin os dais cuenta de la situación.

¡Tiene la palabra el rey!

Bienvenidos, damas y caballeros.

Estamos hoy aquí reunidos por una sola razón:

jurar lealtad a mi hija Juana como heredera de la Corona.

Podéis comenzar.

Los presentes, según sean nombrados,

jurarán lealtad a la princesa doña Juana

postrándose ante ella.

Doña Isabel de Castilla, infanta del reino.

Don Alfonso de Castilla, infante del reino

y excelentísmo maestre de la Orden de Santiago.

Don Alonso Enrique... -¿Vos queréis?

¡Jurar! No tengo alma de mártir.

Pero, si lo que decís es cierto, algo habrá que hacer.

Y se hará:

venid a verme esta tarde y lo sabréis.

Su excelencia don Alfonso Carrillo de Acuña,

arzobispo de Toledo.

Os toca, mirad la cara de la niña; es igual que su padre.

(Susurra): La llamaremos la Beltraneja.

Tal vez tengamos suerte y nos dejen volver ahora.

No te hagas ilusiones, Alfonso.

Llaman a la Puerta

¡Pasad!

¡Don Gonzalo! Alfonso.

Isabel.

Muchas gracias, excelencia.

No hay de qué, lo que prometo lo cumplo.

Contadnos, ¿cómo está nuestra madre? Con muchas ganas de veros.

Por eso me ha enviado, para que le de noticias vuestras.

Pero, ¿está bien?

Muy bien, ha vuelto a coger el gusto de los paseos por el campo.

Le faltáis vosotros, es lo único que le apena.

¿Qué tal vuestra vida en la Corte?

Mal. No exageres, Alfonso.

Mal, mal, no, nos cuidan.

Echamos de menos vuestras clases y las de nuestra madre

pero no tenemos queja.

Pero si acabamos de hablar... ¡Tonterías!

Un día malo lo tiene cualquiera, Alfonso.

Decidle a nuestra madre que estamos bien

y que no tenemos queja de nada.

A veces no te entiendo, hermana.

¿Por qué no nos damos un paseo por el jardín?

Hace un día precioso. Por mí, encantado.

Alfonso, ¿me dejas un minuto con don Gonzalo?

Quiero darle un mensaje para Beatriz.

Os espero fuera.

Vos diréis.

¿Me concedéis unos minutos para escribirle una carta a Beatriz?

No tardo nada, y así podréis llevarla a Arévalo.

Por supuesto, os espero fuera.

No os dejéis marear por las quejas de mi hermano.

Gracias por el consejo.

Isabel, ¿habéis sido sincera en vuestras palabras?

¿Es verdad que estáis bien en la Corte?

¿Es verdad que mi madre está bien?

Claro, ¿por qué os habría de mentir?

¿Y por qué habría de mentiros yo a vos?

Soy hija de reyes, no mentiría nunca.

Ya veo que os manejáis con la responsabilidad

que debe tener una reina.

Si Dios quiere que llegue a serlo, no dudéis de que estaré preparada

y será gracias a vos.

Por la presente declaro

que se me ha hecho jurar forzado y contra mi voluntad

lealtad a la princesa Juana,

que es hija de la reina, pero no del rey.

¿Estáis seguro de lo que afirmáis?

¿Estáis seguro que queréis seguir trabajando de notario?

Sí, excelencia. -Pues escribid, necio.

¿Queréis también dar fe de este asunto?

No, con vuestro juramento basta.

(Os escribo esta carta a vos, Beatriz,

pero quiero que la leáis en alto delante de don Gonzalo y doña Clara,

a mi madre no, que no quiero que sufra).

Perdonad, don Gonzalo,

por no haber sido clara con vos delante de Alfonso.

Aún no entiende ciertas responsabilidades

que, como familia de reyes, tenemos que asumir.

A veces con pena.

(Decid a mi madre que cada día sus hijos la quieren más

y siempre tenemos presente el día de nuestra despedida).

A vos, don Gonzalo, agradeceros vuestros cuidados y atenciones

que más que las de un tutor han sido las de un padre,

pues padre os podemos llamar.

Porque de los pechos de vuestra esposa,

mi querida Clara, me amamanté.

A vos, Beatriz,

mi mejor amiga,

mi hermana,

deciros que os echo de menos

porque aquí no puedo hablar con nadie

ni divertirme, como lo hacía con vos.

Juro que si algún día Dios me lo permite...

(Haré pagar a quienes me están haciendo vivir este infierno,

porque no pondré la otra mejilla,

sino que cobraré ojo por ojo, diente por diente.

Porque no puedo entender verme aquí presa,

lejos de mi familia, que lo sois.

Os quiere, Isabel).

Isabel.

Isabel.

Perdona, Alfonso, se me había ido el santo al cielo.

Está refrescando, deberíamos volver a palacio.

¿Para qué? No hay nadie allí a quien quiera ver.

¿Sabes por qué vengo aquí?

Miro al cielo y me imagino que estoy en Arévalo

y recuerdo a la gente que quiero y no me dejan ver

desde hace cuatro largos años.

No te vengas abajo, hermana.

Enrique ha ordenado celebrar fiesta por tu mayoría de edad.

Sí, pero en esa fiesta no estará madre.

(Suspira): Yo también la echo de menos.

Mucho.

Pero hay cosas que mejor no pensar todo el rato en ellas.

Te equivocas, hay que hacerlo.

Yo no olvido, ni olvidaré nunca.

(Suspira): Vamos a palacio.

Si no te importa, preferiría seguir un rato aquí sola.

Me sorprende que pongáis tanta confianza en mí.

Sé que solo vos podéis interceder por nosotros ante el rey, majestad.

Hmm..., me lo pensaré.

Os lo ruego,

es solo una visita a nuestra madre.

Son años los que llevamos años aquí, desde que se nos trajo de Arévalo.

No sabemos nada de ella,

y su salud ya era delicada cuando nos fuimos.

Pensad en ella vos, que sois madre.

¿Qué sentiríais si os apartaran de vuestra hija?

Os lo suplico.

Por mi hermana y por mí.

Dejadnos a solas.

Levantaos, por favor,

sois el maestre de la Orden de Santiago.

Hablaré con mi esposo, el rey.

¡Gracias, majestad!

Pero antes os pediré un favor.

En la celebración del cumpleaños de vuestra hermana

lo sabréis.

Y si queréis volver a vuestra madre, lo aceptaréis sin queja alguna.

¿Os queda claro?

Sí, majestad.

Música cortesana

Perdonadme, tengo asuntos importantes que tratar.

Vuestro hermano tiene claros sus objetivos.

A veces pienso que Dios dispuso

que tuviera el cerebro en la entrepierna.

Mirad a Alfonso, ¿no le veis muy triste?

Muy triste y muy solo, sí.

Parece que en vez del cumpleaños de su hermana

estuviera en un funeral.

¡Atención!

¡Su majestad la reina y la infanta doña Isabel de Castilla!

Hermano, seguid con la dama de antes,

ya tuvimos problemas con la madre, no los tengamos también con la hija.

Estáis bellísima, Isabel.

¿No es cierto, Alfonso?

El vestido es precioso, hermana. Un poco escotado para mi gusto,

pero cuando a la reina se le mete algo entre ceja y ceja...

Todos sabéis

que no me gustan las celebraciones

y que más de dos personas son multitud para mí.

Pero hoy es un gran día:

mi hija, la princesa Juana, crece sana y feliz

y hoy cumple mi querida hermana su mayoría de edad.

Felicidades, Isabel.

Como regalo de cumpleaños

os concedo algo que esperáis hace tiempo

y que os habéis ganado por vuestra perseverancia:

podéis visitar a vuestra madre en Arévalo.

¡Gracias, majestad! ¿Has oído, hermano?

Pero tengo otro motivo más para estar alegre:

os anuncio el próximo nombramiento de mi fiel Beltrán de la Cueva

como maestre de la Orden de Santiago.

Pero si ese es el título que te dejó padre en testamento.

¿Qué has hecho, Alfonso?

¿Has oído eso?

(Iracundo): No estamos sordos,

no aguanto más, es hora de hacer valer mi juramento.

¿Me seguís? -Sin duda.

¡Aaay!

¡Qué alegría poder volver a veros!

Isabel, estáis hecha una mujer.

Sí, pero recordad que sigo siendo vuestra hermana mayor.

¡Beatriz!

¡Alfonso! ¡Qué alegría!

¿Y mi madre?

¿Dónde está nuestra madre?

Os acompañaré a verla.

El almirante don Fadrique, el conde de Benavente,

el conde Manrique; conde de Paredes, Diego Estuña; conde de Miranda,

el arzobispo Carrillo.

¿Estáis seguro, don Diego? Lo estoy, señor.

Todos preparan algo contra vuestra majestad

bajo el mando de Pacheco.

Y aún... hay más.

Ahorradme la lectura, os lo ruego.

Es un acta notarial,

tiene la misma fecha que cuando firmamos lealtad

a vuestra hija doña Juana.

En ella Pacheco da fe de que juró lealtad por la fuerza

y de que...

Es tan grande la infamia, que me cuesta decirla.

¿De qué da fe ese traidor?

De que vuestra hija es hija de la reina,

pero no vuestra, sino de don Beltrán de la Cueva.

(Grita indignado): Hijo de puta.

Ha estado preparando esto durante todo este tiempo.

Alfonso e Isabel serán sus próximas piezas

si no lo evitamos.

Beltrán... ¡Beltrán!

Hay que traerlos a la Corte de inmediato.

(Susurra): Madre,

somos nosotros.

¿Vosotros?

Sí, Isabel y yo, Alfonso.

No..., tu no eres mi hijo.

¿Dónde están mis hijos?

(Llora): ¿Dónde están mis hijos?

Para esto he regalado la Orden de Santiago,

para ver a una madre que ni me reconoce ya.

¿Dónde están mis hijos? Madre.

Portazo

Madre, tranquila.

Tranquila, tranquila.

Vamos, por favor, comed algo,

que sin comer no se llega a ninguna parte.

Gracias, Clara, pero no tenemos mucha hambre.

Yo también voy a tomar el aire. Os ruego que os quedéis, Alfonso.

¿Para qué, Chacón?

¿Vais a decirme la verdad?

¿Vais a decirme que mi madre ya estaba enferma

la última vez que nos visteis en la Corte?

¿Qué hubierais ganado sabiendo la verdad?

¿Tú lo sabías?

Lo supe desde el instante que le vi la cara a don Gonzalo.

¡Me tomáis todos por tonto! ¿Por qué no me lo dijiste?

Porque a veces es más importante la responsabilidad que la verdad.

Siempre tienes palabras para todo, hermana,

pero a veces las palabras no bastan.

¿Qué está pasando, don Gonzalo?

¿Sigue mi madre en sueños llamando a don Álvaro de Luna?

Sí.

Es hora de que me expliquéis todo lo que tenga que saber.

Era mi maestro y mi mejor amigo.

Nunca nadie defendió a vuestro padre como él.

Luchó contra los nobles que hacen de Castilla un avispero

y eso fue su perdición:

Pacheco logró que el rey firmara su sentencia de muerte.

No lo entiendo,

si eran tan amigos...

A veces los reyes son débiles

y aceptan cosas terribles para conservar el poder.

Pero el rey Juan no pudo soportar la pena por lo que había hecho

y murió en un año; vos teníais apenas tres.

Y mi madre empezó con sus delirios.

¿Y por qué quiso mi padre que fuerais vos mi tutor,

el mejor amigo de don Álvaro?

Por mala conciencia y porque sabía que os sería siempre leal,

y quizá porque yo no tengo la ambición de poder de don Álvaro;

no lo sé.

Me limito a cumplir el honor que me concedió.

Y si no tenéis ambición, ¿qué os mueve a seguir luchando?

Quiero que Castilla se quite de encima

los nobles que le chupan la sangre

y que no dudan en asesinar cuando les viene en gana.

Quiero una Castilla con un rey que mande y no se deje mandar.

Sueño con eso todas las noches.

¿Me permitís compartir ese sueño?

Nada me haría más feliz.

Señor, lo siento,

pero traigo órdenes del rey de llevar a los infantes a la Corte.

Alfonso ya está fuera con mis hombres.

¿Qué ocurre?

No es momento para explicaciones, alteza debemos partir de inmediato.

No sin antes despedirnos de nuestra madre.

Algún día haré pagar a Enrique por todo esto.

Cálmate, Alfonso, hay que mantener la calma.

Debemos evitar mostrar dolor o pena porque eso nos hará más débiles.

Ya llegará el día

en el que los que nos alejan de nuestra madre

se arrepientan de haberlo hecho.

¿Y si no llega el día en el que pase eso?

Juro por Dios que llegará;

no haré otra cosa en la vida que luchar por eso.

Niegan que nuestra hija tenga derecho a heredar el trono,

¿qué más tenéis que pensar?

¡Aquí están nuestras exigencias! ¡Habrán de ser aceptadas!

Un Mendoza nunca traiciona a su rey, ni siquiera cuando se equivoca.

El rey negociará, ha convocado una reunión en la Corte.

Para vivir así, no merece la pena ser hijo de rey,

mejor haber nacido campesino.

Castilla está dividida en dos y Alfonso e Isabel están en medio.

No queremos a nadie a nuestro lado. Será el doncel de vuestro hermano.

¿Doncel? Espía, querréis decir.

Aceptaré todas vuestras condiciones, todas excepto una:

no desheredaré a mi hija.

¡Ni se os ocurra!

No os quiero ver cerca de mi hija

o volveré a prohibiros que paseéis libremente por palacio.

Debemos convencer a los nobles que todavía están indecisos:

ofrecerles cargos en el futuro, sobornarles si es preciso.

Si vais a seguirnos, no os acerquéis más de veinte pasos.

Tienen que pensar que negociamos de buena fe,

darles algo importante.

¿El qué? A Beltrán de la Cueva.

¿Cómo es posible que no lo veáis?

Matadme, y la guerra que tanto queréis evitar

empezará mañana mismo.

¿Por qué nos hacen esto?

¡No sabéis lo que se espera de una mujer de la familia real!

Que tenga más dignidad que la vos tenéis.

Todo está preparado,

el arzobispo Carrillo os espera en las caballerizas.

¡Basta! Quieren que el rey firme, ¿verdad?

Si no, nos matarán.

Yo cumplo con mi obligación. -Tenéis un gran futuro, Gonzalo.

Sois el rey, ¿no?, nacisteis para mandar.

Algún día le diré a la reina lo mucho que la odio.

Por Castilla. (Todos): Por Castilla.

Tengo que evitar la guerra.

¿Calculáis las consecuencias de esa decisión?

¡Viva el rey Alfonso! (Todos): ¡Viva!

¿Qué le daremos a cambio? A Isabel.

Hay que evitar esa boda como sea,

si el rey de Portugal pone sus tropas al servicio de Enrique,

todo lo que hemos hecho no servirá para nada.

Los nobles se están dividiendo, sin Pacheco no son nada.

No voy a negociar con el rey, voy a sacarle de palacio y traerle.

¿Pretendéis secuestrarlo?

Si realmente está pasando algo, cuanto menos ruido hagamos, mejor.

¿Qué está pasando aquí?

Subtitulación realizada por Cristina Rivero.

Capítulo 1 de Isabel

La Señora

La Señora cuenta la historia de Victoria, una señorita de una familia burguesa de los años 20 que tiene que hacerse cargo del negocio familiar tras la muerte de su padre en una época en la que la mujer carece de derechos e iniciativas propias. Avanzada a sus tiempos, Victoria rompe con todos los moldes de la sociedad en la que vive. La serie cuenta además la historia de amor imposible de su protagonista con Ángel. Está protagonizada por Adriana Ugarte, Rodolfo Sancho y Roberto Enríquez. Si quieres conocer su historia al completo, no puedes perderte las tres temporadas completas y gratis de La Señora en RTVE Play.

No recomendado para menores de 7 años La Señora - Capítulo 1 - Corre el año 1920, y Victoria Marquez, regresa a su ciudad hecha ya toda una mujer tras cinco años en un colegio de señoritas de Madrid - Ver ahora
Transcripción completa

"One, two. One, two, three, four".

Música

Dice mi madre que Victoria lleva falda corta.

-No me lo puedo creer. Espero que venga de largo.

-Ella habrá pedido esta orquesta. -Ay.

Al hijo selecto, al hijo selecto. -Que no, que no, que no.

No me vengáis con...

-Perdone. -Gracias.

Aurora, a la cocina.

Madre mía, madre mía.

-¡Adela! Hay que hacer más mantequilla.

-Ahora, ahora.

Ya era hora. ¿Qué pasa arriba que tardáis tanto?

-Necesito más hielo. -Lo estoy haciendo.

-Nena, cuidado con la jarra.

-Las copas ya están listas. -Pues tráelas.

¿Lo llevas todo? -Sí.

Irene.

Me tengo que ir ya. Me gustaría acompañarte.

No vuelvas tarde.

No te preocupes.

Gonzalo.

Descansa, ¿vale?

Álvaro, Hugo, ¿cómo estáis? Estupendamente.

Pablo. Mi sobrino Alejandro. -Álvaro.

-Vive con nosotros.

Encantado. -Mucho gusto.

-No has escatimado gastos...

...con tu hija. Todo es poco por ella.

¿Dónde la escondes? No ha salido de la habitación.

-No habrá decidido qué ponerse. Las mujeres...

-La espera vale la pena.

-Este acaba de quitarse el pañal y habla como un catedrático.

Infeliz. Pablo, acompáñalos.

Que tomen algo. -Por favor.

Encarna, por favor. -¿Sí?

¿Cómo estoy? ¿Estoy guapa o no?

Prefiero los vestidos de antes. Ya estoy lista, mira.

Ay, mi niña.

Estás hecha una mujer.

Voy a avisar a tu padre.

Ya está lista.

Por favor, amigos, un poco de atención.

Aquí está la reina de la fiesta.

Aplausos

Y tú calladito.

No puede ser.

Esas malditas botas.

¡Vamos, vamos! Espera.

Corre, Victoria. Voy.

¿En qué estaba pensando? -Estaba pensando...

Estaban leyendo en invernadero.

-Esos niños son peor que un rabo de lagartija.

-¿Lagartija? Es peligroso para los niños.

-Peligrosa seré yo como los pille. ¡Victoria, Pablo!

¡Corre, Pablo!

¿Y esos?

¿Te da miedo?

¿A mí? No digas tonterías.

¡Haz que suba más, Pablo!

Qué pena.

Se ha quedado sin su juguete. -Déjalo.

Es imposible cogerla. Es el regalo de papá.

No se dará cuenta. Se ríen de nosotros.

Olvídate de ellos. No.

Victoria, Victoria.

¿Dónde vas? ¡Victoria!

¡Vuelve aquí! -Si se cae de ahí, se mata.

-Callaos de una vez.

-¡Agárrate fuerte! Tranquilo.

Ten cuidado, por favor. Tranquilo.

¡Agárrate fuerte!

Ya la tengo.

¡Cuidado! ¡Victoria!

¡Voy por ella! Déjame.

¡Victoria, agárrate!

Cuidado, que resbala. Suelta la cometa.

Es un regalo de mi padre.

¿Será posible?

Dame la mano.

Venga.

La mano.

Gracias por salvarme.

De nada.

Me llamo Victoria.

Yo Ángel.

Gracias por ayudarla.

De nada.

Vámonos.

¿Los hijos de Márquez andaban por ahí?

No es sitio para niños ricos y menos para ella.

Bueno, es valiente.

Quita.

Esa niña anda por ahí como una salvaje.

Aunque tengan criada,...

...se nota que no tiene madre.

¿Ha ido a la iglesia?

No le digas nada a tu hermano. No.

Don Enrique hablará con el doctor por lo de las medicinas.

No tenemos para las medicinas. Nos llegará, madre.

No debe perder la esperanza.

Para ya. Qué bueno.

Tu hermano. Guarda eso. Hijo.

¿Qué te ha pasado? -Se cayeron unos puntales.

No se vino la galería abajo de milagro.

-Hay que limpiar la herida. -Es un rasguño.

Se nos caerá la montaña encima, y como si no fuera con Márquez.

Solo echa cuentas de su dinero. Yo quiero trabajar.

Ni hablar. Mientras yo pueda, tú seguirás estudiando.

Hace falta el dinero. He dicho que no.

Los pequeños entran al fondo. ¿Y las medicinas?

Tú no te metes en la mina.

¿Estamos?

Estamos.

No estás hecho para esto, Ángel. Sabes leer.

No has nacido para picar piedra.

Te prometo que... Déjalo estar.

Y no hay peros que valgan.

Vicenta, déjanos a solas. Sí, señor.

Tenemos que hablar seriamente.

No fue con mala intención. No valen excusas.

Tu comportamiento es inaceptable. Señor, está arrepentida.

No la defiendas.

No se comportó como una señorita.

Venga, sal ya.

No está bien que os vayáis. Miss Waus está disgustada.

¿Se le ha puesto la roncha por el cuello?

A veces pienso que la educación que te doy no es la adecuada.

Entre la mina y los barcos trabajo mucho.

Si tu madre estuviera...

Papá.

Mamá no está, pero tú sí.

Debes pensar en el futuro.

Un día, yo no estaré.

Y deberás ser una señora.

No te pongas mustio.

Si es que ya me conoces.

No me puedo quedar en casa encerrada.

Necesito salir, ver el cielo y el mar, si no me ahogo.

Te pareces mucho a mí.

Eso decía mamá.

Felices sueños.

Habla en latín

-Irene, ¿estás bien?

-Algo le pasa a la marquesa.

Vamos a sentarnos.

¿Sigues indispuesta? ¿Avisamos al doctor?

-No, se me pasará. ¿Crees que Gonzalo habrá llegado?

-Iba de caza.

-Mejor, así me dará tiempo a ponerme guapa.

-Estamos de buen humor.

-Con un poco de suerte, dentro de poco...

...habrá mucho que celebrar.

-¿No estarás...? -Es pronto.

Pero creo que estoy encinta, Catalina.

-El doctor te revisó... -A veces excede en su prudencia.

Lo único importante es el bebé.

-¿Has visto a la marquesa? Dicen que está enferma.

-Está tan blanca como la leche. ¿Tú qué crees, Victoria?

Ni me va ni me viene. -Era solo un comentario.

Qué guapa. ¿La falda es nueva?

Creo que sí. -¿Crees?

No olvidaría que llevo falda nueva.

¿Vamos al paseo o nos quedamos aquí?

Miss. Miss, vamos.

-Está hecha un chicazo. -Y que lo digas.

Ya está el coche.

-Señora marquesa, ¿se acuerda de mí?

Soy Amalia. Estuve sirviendo en casa de sus padres y en la suya.

-No, lo siento. ¿Qué quiere de mí?

-Ya no trabajo en la fábrica.

No puedo mantener a mis hijos. -Pida limosna.

-Por favor, acépteme.

-No moleste, por favor. -No se arrepentirá.

-Venga mañana, yo me encargo del servicio.

-¡Catalina, vamos! -Gracias.

Muchas gracias.

-Amalia.

¿Y qué quiere que haga?

Somos 4 bocas a alimentar. -Podrían ser tres.

Ángel es listo.

Lee perfectamente y algo entiende de latín.

Y me consta que es piadoso.

-No siga por ahí, padre. -Podría ingresar en el seminario.

Sería una carga menos y os ayudaría.

-Salvador no quiere que estudie con usted.

Sé que no va a misa, pero es trabajador.

Y mira por nosotros.

-Terminará como tu marido, postrado en cama y sin aliento.

-Eso no pasará. -Pasará si no lo evitas.

Disparo

¡Vamos, huele, huele!

¡Vamos, corre, huele!

¡Vamos, vamos!

¡Vamos, vamos!

¡Ya le tenemos! ¡Vamos, huele, huele!

Por aquí.

¡Vamos, huele, huele! -¡Al río!

Tira al río. -Vamos, vamos.

-Tiene que estar por aquí. Joder.

-¿Dónde estás?

¿Dónde estás?

Maldito seas, cabrón. ¿Dónde está?

-El marqués. -Nada, señor.

Es un chico muy rápido, ni los perros lo alcanzan.

-Ya le veo. Sal de aquí, cabrón.

Sal de aquí, vamos. -Cuidado, cuidado.

-Aquí está el ladrón. ¿Y las piezas?

-Yo no he robado nada. ¿Qué haces?

¿No ves las ropas de este chico? Este no es.

Eres el hijo de Márquez, ¿verdad?

Sí.

¿Qué hacías aquí?

Me gusta caminar por el bosque.

Este coto es mío. ¿Sabes quién soy?

Gonzalo López.

Vaya.

Hacía tiempo que nadie me llamaba así.

Tu padre es más respetuoso.

Eres valiente, pero todo tiene un límite.

No te vuelvas a meter en mis cotos.

No le explicaré a tu padre por qué mis perros te destrozaron.

-Fuera.

¡Arre, arre!

Vamos.

Alfonso.

Alfonso.

Ven aquí, Alfonso. Ven con Vicenta, ven.

Ven aquí, ven. Ven aquí, Alfonso.

Sé un mono obediente. Deja la silla.

Mira, Alfonso.

Mira qué bueno.

Toma.

Ay.

A ver si se pierde y no vuelve.

Qué asco de bicho.

Por mucho que se empeñe, el rey se casó con una inglesa.

Neutral no va a ser.

Pero bueno,...

...a Ricardo no le importa.

¿No llevas a Alfonso?

Es un nombre perfecto para un mono, ¿no crees?

Si España sigue neutral, todos nos beneficiaremos.

-Tú mandas hierro al extranjero. Malgastan su fortuna en la guerra.

-Siempre saca ventaja. -Eso pensaba Riaza.

Es mi mejor momento y me comparas con un infeliz que se arruinó.

Gracias, Aurora.

Pero la envidia no os mueve.

No te lo tomes a mal, es preocupación.

-Álvaro tiene razón, no has contado con el marqués.

Igual que hizo Riaza.

Ni soy como Riaza ni me arrodillo ante nadie, por muy marqués que sea.

No es fácil escapar de Gonzalo, le rindes cuentas.

Pero no me controla.

-Olvídalo, Germán. Dice que somos unos cobardes que...

...nos vendemos por miedo. Plantémosle cara.

Los Castro siempre han tenido estas tierras y no cambiará.

Si estuviéramos juntos, podríamos.

Sin nosotros no es nada.

-Los socios no se ponen de acuerdo y quieres que se enfrenten a Gonzalo.

Los hermanos están condenados a no entenderse.

Deberíamos olvidar las diferencias y pensar en nuestros intereses.

Eres el único que ha conseguido mantener a Gonzalo fuera.

No deberías quejarte.

Siempre ha pretendido tu mina. -No te llevará a ningún lado.

Gonzalo siempre será un peligro.

Adela.

Corta más carne, puede que se queden a cenar.

-Lo que nos faltaba. -Lo mismo te da.

Trae.

¿Has arreglado ya el coche? -No, esta noche.

-¿Por la noche? ¿Y cuándo duermes?

Lo que viste en el invernadero...

-No vi nada.

-Mira qué guapa estás así, aunque la falda es demasiado corta.

¿Habéis visto a Alfonso?

-¿Al mono? Si entra aquí, lo reviento.

Qué bruta eres. Vicenta, ¿tú le has visto?

No, no le he visto en todo el día. Ya.

Qué pena, pensaba leeros un poquito.

Pero tengo que buscarlo. -No se vaya así.

¿Qué pasa entre Rosario y Pepe? Anda.

-Oh. Disculpe. ¿Adónde vas?

-Ni que hubieras visto un fantasma.

El señor va a la ruina. -¡Virgen santa!

Si ya lo sabía yo. El señor ha enfrentado al marqués.

-Con el cariño que le he cogido a esta casa.

-¿Qué estáis diciendo? Menos hablar y más trabajo.

Venga, arreando.

A ver si encuentro al mono.

Toma.

Alfonso, ¿dónde estás?

Alfonsito.

Miss, ¿le pasa algo?

Mis dos hermanos. Hace un mes que no sé nada de ellos.

¿Están en la guerra? Sí.

Tendré que volver, debo estar junto a mi familia.

¿Irse?

No puede hacer eso.

La institutriz de Piluca se fue y los van a internar.

"Oh, my"...

Usted solo piensa en sí misma, ¿verdad?

-Por fin te encuentro. Ven al garaje.

Ahora no. Tienes que venir.

¿Qué pasa? Vamos.

Dios mío. ¿Qué ha pasado?

Lo encontré en el coto del marqués.

Estaba cazando.

Llévaselo a Galindo. Ahora no, estás herido.

Creo que tiene una bala dentro.

¿Qué hacemos?

Hay que sacarla. Avisaré al médico y a papá.

Se preguntarán quién le disparó.

Y de dónde sacó la liebre.

¿Sabes lo que hacen con los furtivos?

Has tardado mucho. Irene te estuvo esperando.

Está en su cuarto. La caza se complicó.

Laguardia vino buscándote, parecía ansioso por hablarte.

Estoy enterado.

¿No te importa que Ricardo duplique las ventas?

Está en racha y me alegro por él.

Necesita llevar el hierro a sus buques.

Y para eso, tiene que negociar el paso por mis tierras.

No me engañas, siempre has querido esa mina.

La mina seguirá ahí.

Y la buena suerte,...

...tarde o temprano se termina.

Hay que saber esperar.

¿Algo más?

¿Qué quieres?

¿Se te dio bien la caza?

No me puedo quejar. Mi padre decía que eras buen cazador.

Mi venerable suegro.

Nunca me consideró bueno para su hija.

No era generoso, ni siquiera con los que le dieron motivos.

En cualquier caso, brindo por su memoria.

Y por el apellido que perpetuarás.

¿Irene?

¿Está...?

Antes de entrar, lávate. Hueles a perfume barato.

¿Es cierto?

¿Sí? Sí.

¡Huy!

Bájame. Bájame, loco. ¡Bájame!

Bájame, por favor. Ni hablar.

Suéltame.

Alcohol y cuchillos. ¿Cuchillos?

Hay que sacarle esa bala.

Hazlo tú.

Se moverá mucho, yo le sujeto. Toma.

Toma, coge.

No lo pienses.

-No lo haga, señorita, se desangrará.

Es el hijo de Salvador.

-Los guardias del marqués. No podemos avisar.

-Si le encuentran, me meten en un lío.

-Hay que ayudarle. No avises a mi padre.

Justo nos va a ayudar, ¿verdad?

-Tráiganme el orujo blanco que Adela guarda en la cocina.

Bueno, ya está. Ahora tiene que pasar la noche.

Yo me quedo con él.

Le va a doler mucho. Mantenle caliente, y que no se mueva.

Avisad a la familia. Justo.

Gracias.

Tranquilo.

Estoy aquí.

Mi madre te protegerá.

Esto no puede ser.

-Le ha cuidado toda la noche.

Está muy débil aún.

-En cuanto despierte, fuera.

-Descuida.

Lo quiero fuera, Justo.

¿Qué es eso de que casi se cae una galería?

Exageraciones de los hombres.

Es normal que se mueva un poco.

Te dije que quería dobles vigas.

No nos sirve de nada abrir nuevas galerías.

Que no se escatimen gastos.

En mi mina no habrá muertos, ¿entendido?

Sí, señor.

Busque hombres, doblamos la producción.

¿Doblar? Pero eso significará...

El doble de inversión, sí, pero haga lo que le digo.

Contrate más hombres.

Sí, señor. Daré instrucciones.

Entramos ya. -Sí.

-Anda, hijo.

Vamos para abajo.

El señor quiere doblar la producción.

-¿Busco más hombres? -No.

Esos muertos de hambre harán cualquier cosa.

Nos lo agradecerán. -Pero el señor...

-El señor viene de tanto en tanto y no tiene por qué enterarse.

Tararea

¿Habéis visto a la niña? -Maldito bicho.

-¿Qué haces? -Se comía las almendras.

Ya lo dije, que si entraba, lo cortaba en cachitos.

-No seas animal. ¿Y la niña? -En el jardín.

-Se iría con Pablo. -Él está en el jardín.

-Ya se nos escapaba día sí, día también, y ahora sin la inglesa.

-Para lo que servía...

-A callar.

Es una zona maravillosa.

Gracias.

Cualquier día vamos.

Te veo ahora.

Álvaro.

Ricardo.

Gonzalo. Por cierto, ¿dónde está tu hijo?

Visitando la Quinta de la Fuente. ¿Por qué?

Tenemos algún asunto pendiente.

No te preocupes, tu hijo es un buen chico.

Algo impulsivo, pero bueno.

Si me disculpáis...

Tengo asuntos que atender.

Los hijos hacen que nos sintamos vulnerables.

Lástima que no goces de esa experiencia.

Por poco tiempo, espero. Un jerez, por favor.

Vaya, no sabía que Irene estuviera encinta.

Felicidades. Estamos a solas, menos florituras.

¿A qué has venido?

¿A qué he venido? En esta ciudad las noticias vuelan.

Sé que has duplicado beneficios.

Sabía que estarías al tanto.

Nuestro trato estaba claro.

El ferrocarril no es de tu propiedad.

Pero pasa por mis tierras, y la línea podría quedar suspendida.

Inconveniente para ti que el hierro no llegara a puerto.

Yo también puedo hacer llamadas. A ver quién es más fuerte.

Quieres que entre en tu juego, pero no lo haré.

¿Cuánto quieres?

Un beneficio proporcional al que tú obtienes.

Lo tendrás.

Creo que podemos hacer las cosas de otra manera.

Yo admiro tu coraje y tu buen olfato para los negocios.

Estamos llamados a ser socios. Ojalá se imponga tu buen juicio.

Antes muerto.

Espero que no llegues a ese extremo.

Y, Ricardo,...

...la próxima vez ahórrame el tener que venir a recordarte el pacto.

Mi paciencia tiene un límite.

Ricardo.

¿Necesitáis uno más?

Tú sabes quién es ese chico, ¿verdad?

-¿Qué chico?

-Sabes de sobra de quién te hablo. El chico de la bala.

-Ah, ese chico.

-Sí, ese chico.

Bueno,...

...¿a qué esperas para contarme? ¿De quién es?

-De su padre y de su madre.

-No me hagas rabiar.

-Es hijo de Salvador Ruiz, el de la mina.

El mayor trabaja allí.

-En la mina del señor.

Ay, Dios mío.

La niña con un zarrapastroso. -Nadie dice que esté con él.

-¿Con él? Eso no lo digas ni en broma.

No consentiré que ande con él. ¡Por encima de mi cadáver!

Espera, puede ser peligroso. ¡Vamos!

Hay trampas, estamos en el coto del marqués.

Sal ya y déjate de tonterías.

¡Victoria!

Victoria.

No chilles o le asustarás. ¿Está ahí?

Sí. Ven.

Siempre viene aquí.

Como tú.

"Rosarito, viese de súbito dominada por tan viva sensibilidad,...

...que la escasa energía de su cuerpo...

...no correspondió a la excitación de su espíritu".

"Desfalleciendo, dejose caer sobre una piedra...

...que hacía de asiento en aquellos lugares".

"Pepe se inclinó hacia ella".

"Notó que cerraba los ojos".

"Apoyando la frente en la palma de la mano".

"Poco después, la hija de doña Perfecta Puerentinos...

...dirigía a su primo".

"Entre dulces lágrimas,...

...una mirada tierna...

...seguida de estas palabras:"

"'Te quiero desde antes de conocerte'".

Qué emoción.

Se me han saltado las lágrimas.

-Ay, mi niña, el amigo de su padre escribe unas novelas...

...de aúpa. No sé qué diría de esto don Benito.

Ay.

Y lo bien que lee mi niña.

Déme un beso.

Corazón mío.

Puerta

¿Sí?

¿Puedo hablar con usted? Por supuesto, Vicenta.

¿Qué ha hecho esta vez? Escaparse.

Tampoco es para tanto. Alfonso se escapa y siempre vuelve.

No me refería al mono, sino a Victoria.

Hablaré con ella.

No, señor, esta vez no será suficiente.

¿Pasa algo más?

Sale al bosque como si fuera una salvaje.

Antes se toleraba, pero es una mujer.

Ya tiene una edad, señor.

Hay cosas que no debería hacer.

Siempre he tratado de ser...

...un buen padre, tratarlos con cariño.

Llenar el vacío de su madre.

Y solo he conseguido malcriarlos. No he querido decir eso.

Puede que tengas razón.

Me acostumbré a tratar con hombres y se me olvida que nació mujer.

Bueno, ya es una mujer.

No puede seguir así y menos desde que no tiene institutriz.

¿Y? ¿Qué propones, Vicenta?

A los Vélez los han mandado a un internado. A Madrid.

Es uno de los mejores. ¿Madrid?

Harán de ella una señorita.

Debemos pensar en lo mejor para la niña.

Y lo mejor es alejarla de la montaña.

Podéis iros.

Me han dicho que tu padre está mejor. Sí.

Gracias a las medicinas que te ha conseguido Victoria.

Claro que estoy al tanto.

¿Y qué pensabas?

Aquí los chismes corren como galgos.

La cosa no trascendió y se tomarán medidas.

¿Qué clase de medidas?

La llevan a un internado en Madrid.

¿Quién se lo ha dicho? Quien me nombró vuestros encuentros.

Pensaba que eras distinto a los demás.

¿A Madrid? Y ahí no queda todo.

Quieren garantías de que la dejarás.

Les di mi palabra de que así será.

¿De qué me habla?

Hijo,...

...lo mejor sería que entraras en el seminario.

Su familia estaría tranquila y tú podrías ayudar a la tuya.

No me dejan opciones.

Sin dramas, Ángel. Es lo mejor para todos.

Mi hermano no pensará eso.

¿Qué quieres, trabajar para su padre?

¿Crees que te mirarán mejor?

Si entras en el seminario, a tu padre no le faltará de nada.

Ya me contarás.

Iré pronto a verte. Eso espero.

Cuídate mucho.

-Cuánto la voy a echar de menos.

¿Ahora quién me va a leer?

Adela... Mi niña.

-No uses los zapatos viejos para ir a misa.

Y los vestidos nuevos, para el fin de semana.

No te pongas al sol.

Cuídate mucho, Victoria, por favor.

No os olvidéis de mí.

"Me llevan a Madrid a un internado".

"Mi padre no me ha escuchado".

"Tu padre solo piensa en tu bien, Victoria".

"No llores".

"Volverás en verano".

"Es lo único que me consuela, poder volver a verte".

"Solo será algún tiempo, se pasará enseguida".

"¿Me esperarás?".

"Esperaré el tiempo que haga falta".

Bienvenido. Vamos, todos te esperan.

¿Te va bien en este trabajo? Bien.

Tus buenos reales te sacarás. Sí.

No veo a mi familia desde hace cuatro años.

Este año vuelves para casa. Lo hago gustoso y ayudo a los míos.

Eso está bien.

Y de paso, me quedo yo con algo.

¿Quién te escribe tan a menudo? Mi hermana.

Sí, claro.

Tu hermana.

¿Adónde vas? Tenemos misa. Ahora no puedo.

¿Qué tienes que hacer? Cosas mías.

"Espero que tu familia siga bien".

"Me alegró mucho saber que habías conseguido ese trabajo".

"Así podrás ayudar a tu hermano y a tu madre".

"Los días pasan tan lentos en Madrid".

"Solo respiro los fines de semana cuando me escapo de aquí".

"He conocido a unas chicas muy divertidas".

"Tienen amigos estrafalarios".

"Bailan una música que se llama charlestón".

"Madrid está tan lejos de nuestra tierra".

"A pesar de estar lejos, te siento cerca".

"No hay un solo día que no piense en nuestro bosque".

"Ángel, te quiero desde antes de conocerte".

"Querida Victoria".

"También yo te echo de menos".

"Las cosas han cambiado mucho desde la última vez que nos vimos".

"Mi trabajo mantiene mi cabeza ocupada".

"Aunque se me hace duro pensar en lo lejos que nos encontramos".

¿La quieres?

Sí, padre.

Entonces, debes olvidarla.

Esa chica y tú nunca viviréis en el mismo mundo.

Debes apartarte de ella.

O la condenarás a la infelicidad. ¿Cómo?

¿Cómo la olvido si no dejo de pensar en ella?

¿Cómo voy a hacerlo?

Tu único refugio es la fe, hijo mío.

Entrégate a Dios.

Dios, ¿cómo lo hago?

¿Cómo lo hago?

Hijo mío.

-¡Me cago en Dios!

¡Le voy a matar!

-¡Quieto!

¡Mató a mi padre y ahora, al hijo de Eusebio!

-¡Quieto, coño!

-Ya le has oído.

-Calla y sal de aquí, a ver si me arrepiento.

¡Tira!

Hay otra forma de hacerlo.

¡Madre mía!

Tenemos hora en el sastre.

-Pero ¿trajes nuevos?

-¿No querrás ir hecho un adefesio?

Yo corro con los gastos. Hay que dar la mejor impresión.

-A ver si Victoria te hace caso. -Nos carteamos.

-Que te conteste ya es algo.

-Victoria es distante y fría, lo reconozco.

Pero en el fondo,...

...lo prefiero.

-Hablas como si te fueras a casar con ella.

¿Por qué no me lo habías contado? -Ni ella lo sabe.

-¿Y si te dice que no? -Por Dios.

-¿El marqués de Castro está invitado?

-Creo que sí. -Ricardo no lo soporta.

A Gonzalo se le acredita el 30% de la sociedad. El resto es tuyo.

Bueno.

Me gustaría terminar con esto. Lo siento, Ricardo.

Nunca pensé que este momento llegaría.

¿Quién nos iba a decir que ese buque iría a pique?

Una mala racha.

Demasiada inversión comprometida.

Y ahí estaba Gonzalo, agazapado.

¿Sospechas?

Gonzalo es capaz de cualquier cosa.

Pero bueno, lo único que quiero es volver a estar con mi hija.

Los años, que están ablandándome. -Disculpad.

Pensé que no había nadie. Pasa, hijo, Adolfo ya se va.

Espero verte en la fiesta. Lo intentaré.

Ricardo, Pablo.

Acabo de firmar mi sociedad con Gonzalo.

No esperes felicitaciones.

Es la única forma de mantener las exportaciones.

Los negocios se mantienen a cualquier precio, ¿verdad?

¿Se puede saber qué te he hecho yo?

No quiero discutir.

¿Estás al margen? Sí.

No te ha faltado nada. Has podido estudiar en la universidad.

Yo nunca te he pedido nada. Sí, eso es verdad.

Desprecias todo.

Se debe a estas lecturas, ¿no?

¿Requisas mis libros? Esto solo son sueños imposibles.

No, Rusia lo prueba.

Sueños, quimeras imposibles.

Eres mi heredero. Implícate en los negocios.

Tengo otros planes. ¿Cuáles, la política?

Yo no soy como tú, papá.

Hay precios que no pienso pagar.

Pablo, ¿qué hay de indigno en nuestros negocios?

No entiendes nada.

-Perdón. Señor.

Sí, Justo, ¿qué pasa?

Han mandado un recado de la mina.

Te juro que van a pagar por lo que han hecho.

¿Todo está bien, doctor?

-Tienes que descansar.

-¿La criatura está bien?

No lo voy a perder.

-Irene, tienes que descansar. -No perderé este hijo.

-Tranquila.

No voy a perder este hijo.

Le dije que tenía que esperar un año desde el último aborto.

¿Dónde está?

La he mandado reposo.

Lo perderá, ¿no?

Conozco a Irene. La traje al mundo.

Siempre fue una niña débil.

Pero su padre y yo confiamos en que con cuidados, tendría una vida larga.

Lamentablemente, te quiere demasiado.

Se arriesga para darte un hijo.

Tranquilo, no es la primera vez que se pone así.

Saldrá adelante.

Nunca pasa del quinto mes de embarazo.

Nunca podré tener hijos.

Me gustaría tanto poder descansar.

No pienses en eso.

Deberías estar satisfecho.

Has cerrado la sociedad con Ricardo. Sí.

Es su actitud lo que me molesta.

Cree que puede despreciarme...

...cuando he salvado su maldito negocio.

Su hija Victoria vuelve a casa.

Me han invitado a la fiesta. A mí y a media comarca.

Irene no podrá acompañarte.

Ya lo sé.

Tendré que ir solo.

Claro.

Voy a preparar las medicinas de Irene.

-Señora. -¿Sí?

-Quería pedirle permiso para irme antes.

Mi hijo vuelve a casa y me gustaría recibirle, pero si no...

-Claro, Amalia, ve.

Buenas, adelante.

Al fondo a la derecha.

vamos.

Las manos. Enséñamelas.

A ver.

Las manos.

¿Trabajas en la fábrica de tabaco?

Destiñe las manos de amarillo.

-Mis uñas están limpias.

-Pareces más espabilada que las demás.

Estarás en el salón principal. Llevarás guantes.

Acompañadme.

Venid por aquí.

Este es el despacho del señor. Aquí va la orquesta.

Salida de la cocina hacia el salón.

-¿Dónde lo habré metido?

-Yo...

Lo siento.

-¿Qué haces aquí?

-El ama nos está enseñando la casa.

Me he despistado.

-Seguro. -Si me disculpa.

-No te darían mucho por él.

-No pensaba llevármelo. Solo lo leía.

-Balzac es de mis favoritos.

¿Por quién llevas luto?

-Por mi primo.

Trabajaba en vuestra mina.

-Lo siento.

-Seguro.

Si de verdad le gusta Balzac, debería mirar en otra estantería.

Este es de Dostoievski.

Come esa sopa, que estás muy delgado. Estoy bien, madre.

Solo te queda un año de seminario.

Me parecerá mentira verte de cura. De momento, diácono.

¿Qué pasa, madre? Es bueno, ¿no?

Claro.

Pero no puedo contener la emoción.

¿Por qué no está Salvador?

Tu hermano anda muy liado en el trabajo.

¿Pasa algo?

Las amistades que frecuenta. Unos compañeros de la mina.

Andan metidos en líos.

¿Qué clase de líos? Reuniones y esas cosas.

Hace unos días, murió el hijo de Eusebio.

Los ánimos andan caldeados.

No sé qué va a pasar.

Tranquila, que no será nada.

Eso espero.

Hombre.

El hijo pródigo ha vuelto.

Hermano.

¿Lo llevas todo?

-Sí.

Tu padre ha tirado la casa por la ventana.

¿Qué tal está Victoria?

-Estupenda.

¿Me disculpáis? -Sí.

-Siempre hay un garbanzo negro.

-Gracias. -No hay de qué.

¿Se puede saber qué te pasa?

-Nada.

¡Vaya con el curita!

La hora que es y no ha vuelto. -Ni volverá.

Ha ido a casa de los Márquez.

-¿De los Márquez, del patrón?

-Sí, don Enrique tiene mucho trato con ellos.

Y hoy dan una fiesta.

-¿Ángel está en la fiesta? -Sí.

¿Cómo no me lo has dicho?

Música

No debería haber venido. Al contrario.

Tienes que enfrentarte a ella. Has hecho lo más difícil.

No te despegues de mi lado. ¿Entendido?

Toma.

Ponte bien recta.

Estás muy encorvada.

Y nada de hablar.

-Sí, señora.

-¿Hiciste lo que te dije? -Tranquila.

-Ese mono es capaz de todo.

Venga.

-¿La niña está guapa? -Sí.

¡Eso no se saca ahora!

Bien recta.

Voy a ver a la niña. -Venga.

Parece que Victoria no le hace ascos a mi hijo.

Se han estado carteando.

Victoria no me ha dicho nada. ¿Te pasa algo?

Gonzalo no ha llegado.

Ya vendrá.

Es tu socio, ¿no?

Las noticias vuelan.

Te lo dije, todos pasamos por el aro.

Aún tengo el control mayoritario. Ahí está.

Gonzalo, bienvenido. Ricardo.

¿Y tu mujer? Te manda saludos.

Se sentía indispuesta.

Una lástima.

Quiero saludar a tu hija.

Soy tu nuevo socio.

Por supuesto.

No sabía que tu padre fuera amigo del marqués de Castro.

-No lo es.

La niña está lista.

Da un redoble alto y fuerte.

Redoble

¡Amigos, un poco de atención!

Aquí está la reina de la fiesta.

Aplausos

¿Por qué no baja? -Ni que hubiera visto un fantasma.

Hija mía, estás bellísima.

Gonzalo.

No lo entiende, tengo que entrar. Mi hermano está dentro.

-Vete a dormirla al puerto.

-Déjeme entrar.

-¿Eres hijo de Salvador? -Sí.

-¿Qué pasa? -Mi hermano está en peligro.

Victoria.

¡Cuánto te has debido reír de mí!

Deja que te lo explique. ¿El qué?

¿Por qué llevas sotana? ¿No te parece tarde?

No tenía opción.

Tenía que ingresar en el seminario. Era todo mentira.

No me echabas de menos.

Ni aguardabas el momento de volver a verme.

No es cierto. Eres un miserable.

Tú piensas que la gente como yo podemos elegir.

Claro que podéis elegir.

Me has tenido años mandando cartas, dejando que me hiciera ilusiones.

¿Ilusiones para qué?

Para nosotros dos.

¿Te parece poco?

Victoria.

Todos tiene una fortuna como tarjeta de presentación. ¿Y yo?

Lo que no tienes es mi respeto.

Pensar que durante todo este tiempo...

...no soñaba con otra cosa que volver a verte.

Ya estamos donde debíamos.

La señorita abofetea al don nadie y todo queda en su sitio.

Sí.

Pero...

...lo que siente la señorita...

...es que le han quitado lo que más quería.

¿Y el señor? -En el salón.

¿Qué pasa, Justo?

Justo.

-Señor. ¿Qué ocurre, Justo?

Tenemos un problema. Ahora no, habla con Vicenta.

Perdón. -¡Por Dios!

-Señor. -¿Qué pasa?

-Hay que evacuar. -No puede ser.

-¡Ya!

-¿Qué está pasando?

-Deja la bandeja y sal.

-¿Que dices? -¡Que salgas!

Te quiero desde antes de conocerte y lo sabes.

¡Qué tonta he sido!

Tenemos que salir de aquí.

No pasa nada. De la casa.

¡Qué dices! ¿Qué pasa?

Vámonos. No.

¡Salid ya, rápido!

Hay que salir de aquí.

Vuelve a tener fiebre.

¿Hay que llamar a Freire?

No, con unas compresas es suficiente.

¿Te ha pasado algo?

Los mineros colocaron una bomba en la casa.

¿Qué?

Creo que no ha habido muertos.

Pero tú estás bien, ¿no? Estoy bien.

Toda la gente salió gritando, pisándose los unos a los otros.

Lo importante es que estás bien. No importaba nada.

Ni dinero ni posición.

Todos eran iguales.

Como ratas saliendo de un barco que se hunde.

Todos iguales.

Música

Irene.

¡Gonzalo!

¡Qué tarde llegas!

Estuve en casa de Márquez.

¿Su hija te parece guapa? Sí, guapa.

Me hubiera gustado acompañarte.

¿Me has echado de menos? Pues claro.

Siempre te echo de menos. Todo volverá a ser como antes.

Te lo prometo.

Claro que sí.

Claro que sí.

¡Le dije que no se jugaba con la seguridad de los obreros!

Pidió que se doblaran los turnos.

¿Y los puntales de refuerzo? Se colocaron.

La galería no los tenía y murió un niño.

Justo ahí no dio tiempo.

Alonso, no me gustan las excusas ni los ladrones.

¿Qué quiere decir? Lo que ha oído.

Ahora tengo mucho que hacer, pero esto no se me olvida.

Voy a ser su sombra.

No tengo nada que ocultar.

Más le vale.

Si lo tiene, lo encontraré.

Ha pasado por dejar las cosas a medias.

Manda el recado al marqués de Castro. -Ahora mismo.

¿Vas a ir a la mina? -¿Qué quiere que haga?

-Sería mejor dejar que las cosas se calmen.

-Hice lo que debía, les avisé. Deberían estar agradecidos.

Porque estaba yo.

Veo cómo me lo agradeces. Pudo morir mucha gente.

Ricos. Personas.

No les importan nuestros muertos.

Por eso les estabas dando coba. ¿Qué hacías allí?

¿Qué hacías? Acompañar a don Enrique.

Te sorbió el seso. ¡Puta iglesia!

¡La iglesia está con los que sufren! ¡Está con los que más tienen!

-¡Déjalo ya, ya está bien!

Pasos

Venga, papá, no lo pienses más.

No sé cómo ha podido suceder. ¿En qué me he equivocado?

Has hablado con Pablo.

No pensamos igual.

Y han aumentado las diferencias.

Todo lo he hecho por vosotros y por esta tierra.

Tu hermano no comparte mi visión del mundo.

Pablo es distinto.

Cierra los ojos, Victoria.

¿Lo notas?

¿Notas cómo palpita la montaña?

De la montaña y de esta tierra...

...sacamos la fuerza para seguir adelante.

No importa lo difícil que sea el camino.

Siempre nos levantamos y seguimos.

Así he conseguido todo lo que tengo.

Y tú saldrás adelante.

Mírame.

Pase lo que pase,...

...debes ser fuerte como esta tierra.

Tienes que levantarte y seguir.

Vamos.

¡Victoria!

¡Me irrita la gente que me miente!

Tenemos que hacer algo. Lo que importa es el fin.

Y nuestra dignidad. -La huelga.

Te quiero desde siempre. Daría mi vida por ti.

¡Nicolás, Nico!

¡Loca, loca, loca!

Disparos

Gonzalo. -¡Irene, Irene!

Mi paciencia tiene un límite. Ricardo lo sobrepasó.

¡No, no!

No es tan fácil. ¿No lo entiendes? ¿El qué?

No lo demoremos, está decidido.

¿Decidido?

-No sabes lo feliz que me haces.

¡Venga, salud a todos!

Salud a todos.

La Señora - Capítulo 1 - Corre el año 1920, y Victoria Marquez, regresa a su ciudad hecha ya toda una mujer tras cinco años en un colegio de señoritas de Madrid - Ver ahora

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HIT

HIT, el acrónimo de Hugo Ibarra Toledo, un profesor polémico que llega al Anne Frank para mejorar el ambiente hostil en el que se encuentra el instituto. Es un personaje marcado por un traumático pasado, que selecciona a un grupo de alumnos y les ofrece unas clases nada convencionales. A través del original método de trabajo propuesto por HIT, cada capítulo irá abordando temas como la soledad de los más jóvenes en la era de las redes sociales, el sexo y las adicciones, o la falta de apoyo al trabajo de los docentes. No te pierdas el primer capítulo de la serie en RTVE Play.

No recomendado para menores de 16 años Hit - Capítulo 1: La infección - Ver ahora
Transcripción completa

(MUJER) A punto he estado de no venir.

Pero no quería dejarte colgado en la primera cita.

Me he dicho:

"Carla, por muy mal que estés, Hugo no tiene culpa de nada".

Te llamabas Hugo, ¿verdad?

Sí, me llamo Hugo. Ay, sí, sí, perdona.

De verdad, esta mañana iba todo tan bien...

Por la mañana gimnasio, reunión con mis socios del bufete,

comida con mi madre...

Esta tarde, cuando me arreglaba para venir,

salgo de la ducha

y me lo encuentro tirado en el suelo.

Respirando muy fuerte, como si no le entrara el aire.

Me he vestido deprisa y lo he llevado a la veterinaria.

Ay, José Luis, ¿cómo estás?

Ponme una copa de vino blanco, del que me gusta.

¿Quieres vino también? No.

No bebo. Un agua con gas.

¿Eres abstemio?

Soy alcohólico.

¿Has tenido perro alguna vez?

No.

Pero te gustan los perros, ¿no? Si no, no tenemos nada que hacer.

Mira mi Bimbo.

Mira qué lindo.

¿No te parece el más guapo del mundo? Sí, es bonito.

Bimbo es... bueno, era.

Era el perro más guapo del mundo y el más limpio.

Por eso, cuando estaba de camino a la veterinaria,

lo llevaba en brazos y de repente se ha hecho pipí encima,

¡buah!

He dicho: "Ya está.

Ya está, Carla. Bimbo se muere, se muere".

Gracias, José Luis.

Ay, perdón.

No, no. Es igual.

Oye, no te vayas a pensar que soy una chica coñazo

que llora por todo. No, no.

Tú pareces interesante.

No sé, tienes una mirada así como...

¿Qué?

Por favor,

no me lo tengas en cuenta, pero...

de repente me has recordado a Bimbo.

No me hagas caso.

Vamos a echarle un ojo a la carta. ¿Me disculpas un minuto?

Sí, claro. Claro.

Perdona.

Que me ha surgido un problemita, me tengo que ir.

¿Se lo comunicas a la señorita cuando pasen unos minutos?

Mira, yo te dejo dinero para que te cobres lo que te pida.

Y si sobra algo te lo quedas tú, José Luis.

(Murmullos)

Si cierran el colegio, no habrá nada que mantener.

Que estos recortes no los voy a hacer.

Que no, que esto es muy drástico.

Son los números del administrador, es lo que hay.

Bueno, pues que los cambie.

¡Ester! ¿Qué pasa?

Hay coches ardiendo.

¿Cómo coches? Mira.

Madre de Dios. ¡Corre!

-¡Alberto! -¿Qué?

-Se está quemando tu coche.

Le llamo del colegio Anne Frank. Hay un incendio.

-¡Fuego, joder, hay fuego! -¡Fuego!

¡Chicos, atrás! ¡Eh, quietos!

-¡Que nadie se acerque a los coches!

-¡Atrás! ¡Todo el mundo atrás!

Que nadie se acerque a los coches, ¡formad un cordón! David.

¡Alberto! ¡Alberto, sal!

¡Alberto! Helio, sácalo de ahí.

¡Sácalo!

(Explosión)

¡No!

¡No, no!

(GRITA)

¡Apagadlo!

¡Apagadlo!

Vamos.

Ajústalo bien ahí.

Estás pinchado, Hugo.

Gracias.

¿Listo? Vamos.

(Aplausos)

"La filosofía del aula en esta generación

será la filosofía del gobierno en la siguiente generación".

Esta frase no es mía, ¿eh?

Esto lo dijo Abraham Lincoln hace ya 150 años.

¿Y qué pasó con él? Que le pegaron un tiro.

Me llamo Hugo Ibarra Toledo, mis amigos me llaman HIT

y desde muy jovencito sentí la llamada

para dedicarme a lo que para mí es

la profesión más difícil del mundo: ser maestro.

Debí hacerlo fatal, me echaron de la hermandad.

(Risas)

Pero no me importa, ¿eh?

Ahora gano el triple ejerciendo de mosca cojonera.

A ver, ¿aquí quién es maestro o maestra?

Levantad las manos.

Y de vosotros, ¿quién se siente bien pagado?

Por el contrario, ¿quién de vosotros se siente...

continuamente maltratado, puesto en duda,

ninguneado por alumnos o familias?

Y una cosita más, ¿a quién le gustaría que,

no sé, un cataclismo hiciera desaparecer

todos los teléfonos móviles sobre la faz de la Tierra?

¡Y las redes sociales, que nos hacen "bullying"!

Por ahí va a ir la conferencia. Quiero hablar de cosas que a veces

resultan incómodas, que a veces no son políticamente correctas.

Quiero hablar de nuestros niños, de nuestros jóvenes,

pero sobre todo quiero hablar

del futuro de mierda que les espera.

La globalización y la tecnología

están destruyendo profesiones

que hasta hace cuatro días llamábamos "seguras".

El capitalismo voraz está abriendo cada vez más

la brecha entre ricos y pobres.

Tenemos una banca corrupta,

una clase política que no está a la altura,

el crecimiento de la ultraderecha, yihadismo,

tenemos terrorismo, tenemos nacionalismos.

Estamos bien entretenidos en todos los "-ismos".

Eso sí, mientras, vamos haciendo crecer la isla de plástico,

vamos prendiéndole fuego al planeta y destrozando la biosfera.

Resumiendo, estamos dibujando el peor escenario posible

para la generación que hoy está en clase.

Pero todavía disponen de un arma.

Tienen una sola arma:

nosotros.

Nosotros.

Nosotros somos la única arma de la que disponen.

Sin embargo, en este país en los últimos años

35 000 docentes solicitaron la ayuda del Defensor del Maestro.

Fueron maltratados, fueron insultados,

fueron agredidos...

Esto deja un estrecho margen para la educación.

Más bien causa depresión, bajas laborales, ansiedad...

O sea, que podemos afirmar que la única arma

de la que disponen para cambiar el mundo se queda sin municiones.

Es verdad que a clase acuden cada día más

alumnos completamente maleducados,

soeces, violentos en muchos casos.

Llámame loco. De hecho, ya me lo llaman,

pero a lo mejor

hay cierta responsabilidad en los padres.

En unos padres tan preocupados por llegar a fin de mes

que delegan la educación de sus hijos

en las televisiones, en los móviles, en las pantallas.

Pero ahora os quiero presentar a la que para mí es

la palabra clave de esta conferencia:

autoridad.

Hay quien se acojona, ¿no?

No sabe uno cómo relacionarse muy bien con esta palabra.

Sin embargo, si acudo a la filosofía, "autoridad" sería

"el rasgo natural que otorga al que la posee

el don de ser respetado".

(Móvil)

Mira, hablando de respeto.

El móvil, señora. No, el mío no...

No puede ser.

(Móvil)

Perdón. No, adelante. Contesta.

Pensaba...

No quiero interrumpir una llamada tan importante.

He dicho "lo siento", ¿qué quieres que haga?

Sí, siéntelo todo lo que tú quieras,

pero el ritmo de la conferencia me lo has jodido.

¿Qué hago ahora? ¿Le requiso el teléfono,

te echo de aquí? ¿Qué hago?

¿Alguna idea?

Que sigas. ¿Eh?

Que sigas con tu rollo, que ya la has humillado bastante.

Hombre, un disidente. Me pone, ¿eh? Me pone.

A lo mejor es médica y debe atender una urgencia.

Sí, sería su problema.

El mío es que estaba dando una conferencia y me la ha jodido.

Me ha fastidiado el ritmo de la clase.

Esto no es una clase.

Tampoco es un debate y debatimos entre qué hacer y no hacer

a partir de una llamada que no nos importa.

Un poco de tolerancia, señor Ibarra.

La tolerancia también es parte de la educación.

Nunca he sido yo muy partidario de la tolerancia en general.

Ah, ¿no? No, no.

¿No sabes la paradoja de la tolerancia?

No. Si queremos una sociedad tolerante,

habrá que ser intolerante con la intolerancia.

Esto últimamente no se entiende mucho

y hay quien cree que el fascismo es una opción más.

(Aplausos)

La culpa siempre de los niños o de los padres.

De los profesores nunca.

La culpa a lo mejor es de una sociedad

que aplaude la cutrez para llegar al éxito.

Un poco de autocrítica no le vendría nada mal.

No, no nos vendría mal a ninguno.

Tú eres un bocazas.

(PÚBLICO) ¡Eh, eh! -No, no. No, ¿eh?

Aquí tenemos a un profesor que fracasó en su trabajo

y que echa la culpa a los demás.

-Los profesores no son perfectos. Usted es un ejemplo, ¿no?

Por eso le echaron del Tirso de Molina.

Bueno, señora, si usted me sigue. Usted es una "cheerleader".

No, yo soy una madre de ese instituto.

Y fue un alivio saber

que no le iba a dar más clases a mis hijos.

¿Y para qué viene a mi conferencia? Si va a sufrir, lo va a pasar mal.

¿Por qué no se queda en casa con sus hijos?

¿No? ¿Qué hace aquí? Ya está bien, soberbio, ¿eh? Ya está.

-Menudo cantamañanas. -Ya está, ya está.

A quien no le guste la conferencia se puede ir.

Las puertas están abiertas. Venga.

(Aplausos)

Gracias.

Muchas gracias por venir.

Perdona, ¿de la Vega? (RÍE)

Ibarra. Cuánto tiempo.

Han pasado 18 años y lo has vuelto a hacer.

¿Qué he vuelto a hacer?

Ponerme en evidencia. Ah.

¿Hace 18 años te puse en evidencia?

¿No te acuerdas? No, no.

Oye, lo del teléfono genial.

Sí. He estado a punto de tirártelo a la cara, que eso habría sido...

No, me ha venido bien, de verdad.

¿Y qué, quieres un autógrafo tú también o...?

Perdona, pero me he equivocado.

De la Vega, que es una broma.

Pero ¡que pareces nueva! Te invito a un café.

No me apetece. Y me cuentas tus problemas.

No tengo ninguno.

Tienes pirómanos en el colegio, tres coches han ardido.

¡Cuatro! Cuatro coches.

Cuéntamelo.

Va, nos sentamos y me lo cuentas.

Por favor.

Estoy harta, no sé qué hacer.

¿La policía dice algo o...?

Que no hay pruebas de nada, pudo ser fortuito.

Un accidente. ¿Y tú qué dices?

Que fue provocado.

¿Estás segura? Completamente.

Yo y mi equipo, todos.

O sea, que sabes quién hay detrás.

Hay algunos alumnos con conductas disruptivas,

pero no puedo señalar tampoco a nadie, no estoy segura.

A ver, que no estoy loca.

No, no digo eso, pero...

Estás estresada, seguro que duermes fatal.

Desde el curso pasado, el nivel de violencia no para de crecer.

La Consejería ya ha enviado muchos avisos,

algunos padres dicen que sacarán a sus hijos del colegio.

Si seguimos así,

es que me puedo quedar sin el colegio, ¿entiendes?

No sé muy bien qué puedo hacer yo.

Ayúdame.

Disciplina.

Ya lo has escuchado, mi consejo siempre es más disciplina.

Pero consejos no quiero, Hugo.

Es que otra cosa no te puedo dar.

Claro que puedes, sí que puedes. ¿Qué?

Ven a mi colegio y pon en práctica toda esa teoría.

¿Que vaya a tu colegio? Ni de coña.

¿Tienes miedo?

Yo no voy a volver a la docencia.

Sé lo que te pasó, Hugo.

Tienes miedo. Mira, gano muchísimo más

haciendo el payaso en la tele, dando conferencias...

Hugo, pero ¿eso de qué te sirve? Escúchame.

Yo no voy a volver a la docencia nunca.

No insistas, ¿vale?

Pero, Hugo, por favor, piénsalo. ¡No!

Nos tomamos ese café un día de estos.

Hola, me llamo Joaquín y soy alcohólico.

Voy a hablar de ese día.

Ese día yo salí del trabajo y fui directo al bar.

Como cualquier otro día.

Mi jefe me había metido una bronca, pero eso da igual,

porque cuando tienes sed, cualquier excusa es buena para beber.

Primero pedí una copa, luego otra más.

Luego creo que fue una doble, ya no me acuerdo.

Luego me metí en el coche

y ahí viene un blanco de unos cuantos minutos.

Y ahí pierdo los colores.

Sobre todo, de los semáforos.

No había ni rojo ni había verde ni había amarillo.

Todo era azul.

Luego... luego salió el chaval con la bicicleta.

Tenía 16 años.

-Yo soy Carol.

Soy alcohólica.

Yo me olvidé de recoger a mis hijos.

Me olvidé de que era madre de dos niños.

No aparecí en casa hasta la madrugada.

Mi marido, que había ido de viaje,

me estaba esperando despierto.

Y me preguntó que dónde estaban los niños.

Y yo no supe qué decirle.

Por suerte, los había recogido la vecina.

La mañana siguiente, mi marido

cogió a los niños y se los llevó a casa de su madre.

Nunca volvió.

(CARRASPEA)

¡Buf! Bueno, eh...

Mi última copa fue hace un año y medio.

Y todavía me acuerdo

del sabor a "bourbon" quemándome la boca.

Éramos inseparables:

nos levantábamos juntos, caíamos juntos,

reíamos, llorábamos...

Compartimos un par de comas etílicos.

Si soy sincero,

hay días en los que su ausencia es peor que estar muerto.

Pero por suerte estás vivo, ¿eh?

Disfrutando de una nueva vida que hoy cumple 18 meses,

así que enhorabuena.

Y nosotros

no podemos hacer otra cosa más que darte esto.

Muchas gracias. Te lo mereces.

Un aplauso.

Fuerza, compañero, ¿eh?

El alcohol es paciente.

No tiene prisa.

Y nos puede volver a atrapar en cualquier momento.

Así que fuerza, ¿sí?

Y un abrazo, ¿sí? Venga, va, esa fuerza.

Arriba, compañeros, ¡muy bien! ¿Y ese abrazo?

Sentid esa energía bonita.

Entonces, ¿no la vas a ayudar?

Paso.

Hugo, mírame.

¿Tienes miedo a decepcionarla?

No necesito yo un rollo con esta ahora.

No, papacito, tú necesitas un rollo con cualquiera

y de carácter urgente.

Sí, te estás oxidando.

Soy autosuficiente.

Sí, ya lo sé.

Te oigo.

¿Me oyes? Ajá.

Cuando te andas

te oigo.

Gimes. Ay, "gimes".

Qué palabra más triste, Dios. Ya.

Es que eres un tío triste, Hugo.

Y serías el hombre más solo del mundo si no me tuvieras a mí.

Bueno, yo sería un poquito menos feliz si no te tuviera a ti.

Oye.

Aunque estés ahí intentando tocarme el corazón,

no la voy a ayudar, ¿vale?

Pues por más que quieras esconder,

tu vocación sigue ahí golpeando la puerta. Está haciendo así...

¿No vas a abrir?

Abre. Qué pesada.

Va en serio.

(Disparo)

(Gritos)

(Disparos)

(GRITAN EN INGLÉS)

(Silbidos)

"Go, go, go".

(Disparo)

(Notificación)

¿Le puedo ayudar en algo?

¿Ester de la Vega?

Estará en cafetería, al fondo a mano derecha.

Gracias.

¿Y ese?

Nos está grabando.

¿Vamos a por él? Vamos.

Oye, tú. Oigo.

Que nos estás grabando y está prohibido.

¿En serio? Sí.

Está terminantemente prohibido. No me digas.

Había un chaval con capucha que me estaba grabando.

Y una ahí abajo. Bueno, tú me grababas hace un minuto.

Nosotros podemos, somos alumnos.

¡Ah! O sea, que hay unas normas para los alumnos

y otras para el resto del mundo. En este colegio sí.

Yo he visto muchos vídeos de este colegio en Internet.

Del patio, de las aulas, de los baños...

Hasta de algún profe.

Que estén ahí no quiere decir que estén autorizados.

Además, ¿quién eres tú?

¿Qué haces grabando?

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

Nada, estoy buscando caras nuevas.

Es que preparo una serie para la tele, ¿os interesa?

Qué gracia. Quizá el que se va con una cara nueva eres tú.

No me digas.

Habrá que verlo. Lo vemos si quieres.

Venga. Venga.

¡Ah! Ya sé de qué va esto.

Te estás haciendo el vacilón delante de las chicas.

¡Nourdin, Nourdin, quieto! ¡Eh!

Quieto, quieto.

¡Toro!

Gus, ve a por la directora.

Te estás metiendo en un lío.

Somos todos menores.

Estás cometiendo un delito.

¡No! ¿Has dicho delito?

¿Has dicho delito? Entonces hay que llamar a la policía.

¿Llamo yo o llamáis vosotros?

¿Tienes permiso para estar aquí?

¿Tienes permiso para quemar coches?

¿Hugo? ¿Qué haces aquí?

Socializando con tus alumnos de...

Cuarto de ESO.

Un poco mayores para cuarto de ESO, ¿no?

Vamos a tomar un café, anda. Vamos.

Nourdin, déjanos pasar.

Déjanos pasar.

Gracias, Nourdin.

Tenías que haberme avisado de que ibas a venir.

Me fui convencida de que era un no definitivo.

He venido, pero no quiere decir que sea un sí.

Por lo menos estás aquí.

Disculpad este atraco a mano armada,

pero mi amigo se ha presentado de improviso.

Hugo tiene la agenda muy apretada y no quería perder esta oportunidad.

Tendrías que habernos avisado con tiempo.

Entramos en el último trimestre, hay de todo menos tiempo.

¿Nos sentamos, por favor?

¿Nos vamos presentando y así agilizamos?

Lourdes, profesora de Historia.

-David, Física y Química y jefe de estudios.

-Irma, Matemáticas.

-Teresa, profesora de Tecnología.

-Pina, administrador. -Sonia, profesora de inglés.

¿Tenéis café? Sí, hay ahí.

Sí, ahí atrás.

Hugo es experto en el estudio de conflictos

en centros como el nuestro.

No es un simple mediador, es un defensor de los límites

y las normas de conducta

que deben ser respetadas por alumnos y profesores.

Nosotros también somos defensores

de los límites y las normas de conducta.

Ya, pero los hechos nos dicen que estamos fracasando.

Falta personal, Ester. Te lo hemos dicho miles de veces.

Ya, no puedo contratar a nadie más.

Estamos en números rojos, ¿sí o no? Sí.

Tenemos a dos de baja,

además de Alberto, otro internado por un cuadro de ansiedad.

Necesitamos ayuda.

¿Una persona va a arreglar lo que no hemos podido 40?

-Y vas a tener que pagarle. Todavía no he dicho que sí.

He leído tu libro. Francamente, no me ha gustado.

Lo siento. Me parece que no te devuelven el dinero.

Es que no sé si vas de pedagogo o de hermano mayor.

¿Tú qué crees?

Creo que tratas a los alumnos como delincuentes.

No, solo a los que son delincuentes.

Intentaste aplicar tu método en un instituto

y te expulsaron. Sí.

Fui expulsado

por un arma de destrucción masiva:

el grupo de WhatsApp de padres.

Tú no tienes hijos, ¿verdad?

Que yo sepa no. Por eso hablas de lo que no sabes.

-(LOURDES) Tu madre fundó el colegio como un proyecto humanista.

Sin castigos ni normas severas en un ambiente de libertad

y orientado a fomentar la creatividad del niño.

No creo yo que quemar coches fomente ninguna creatividad, ¿no?

¿Te puedes ahorrar el sarcasmo, por favor?

¿Sabes qué? Me lo voy a ahorrar todo. Me piro.

No, Hugo. No sé muy bien qué hago aquí.

He venido con la idea de ayudar, no de ser juzgado.

Sales en la tele, es normal que estemos a la defensiva.

Me da igual lo que opinéis de mí.

De hecho, me dais igual todos vosotros.

Estoy aquí por ella y, sobre todo, por ellos.

Os guste o no, tenéis un problema grave de vandalismo.

Un problema de la hostia.

Habéis salido en el telediario, en la prensa,

en Internet... Eso no le gusta a nadie.

Ni a los alumnos ni a sus familias

ni a la Consejería ni al Ministerio. A nadie.

Ni a nosotros. ¿Y qué hacemos?

¿Nos ponemos a trabajar o me piro?

Ya lo tengo. ¿Qué?

Mira.

Ay. Me sonaba su cara.

Hostia. Tía, ¿de qué va este?

Según aquí, de inteligente.

Pero tiene morbo.

A mí me parece un ñu.

Silvia, porque a ti no te gustan los tíos.

Sí que me gustan, ya te lo he dicho.

Sí, sí...

¡Lena! Ese móvil.

¿Qué móvil? Venga, haz el favor de apagarlo.

Helio, es la hora del patio.

En el colegio no se pueden utilizar, ya lo sabes.

Vale, estaba mirando la hora solo.

Dámelo. Estaba mirando la hora.

Lena, te lo digo por última vez.

Helio.

Últimamente me estás dando un poco de miedo.

¿Yo a ti?

Sí, es que te fijas mucho en mí.

¿Qué estás diciendo?

Digo que no quiero ser tu favorita. Yo no tengo favoritas.

Ya, pero es que me miras mucho.

Y cuando me miras, sin ofender,

me da un poco de grima.

Intenta controlarte, solo eso.

De la Vega, ¿empiezas tú?

Está bien, me toca dar ejemplo. Empiezo yo.

Una alumna

hizo correr el bulo de que yo era lesbiana.

Y no es verdad.

No lo es, pero eso no importa. No, eso sí importa.

Es difamación, violación de tu intimidad.

¿Qué alumna?

Marga.

¿Y por qué lo hizo? Le llamé la atención.

¡Marga!

¿Qué pasa?

Ven aquí, ven.

No puedes ir así.

¿Así cómo?

Con esa blusa te tienes que poner un sujetador.

No llevo.

Sí llevas, en la mochila.

No llevo ninguno en la mochila. Ábrela.

No quiero.

Marga, abre la mochila.

No quiero. Es mi mochila, llevo mis cosas y no me da la gana.

Entonces vas a tener que ir a casa y ponerte otra blusa.

No puedo. Tengo clase ahora y lo sabes.

En clase no puedes estar así.

Tengo un examen muy importante.

O te pones un sujetador o te cubres con la chaqueta

o te vas a casa, Marga. O tú dejas de mirarme las tetas.

Ella me retó, me dijo que qué hacía mirándole las tetas.

Vino su madre y me puso a parir.

Le conté lo del sujetador y me dijo

que estaba tratando a su hija como una puta.

(Puerta)

¿Alguien más?

Bueno...

Hay muchas.

Voy a contar la última. Fue hace un par de semanas.

Yo estaba vigilando el patio y...

"De repente me llegó un...

un olor muy fuerte a porro.

Se estaban fumando un porro. Había mucho humo.

Fui a decirles que apagaran aquello, que no se podía hacer, lógicamente.

Y aprovecharon, bueno, para reírse de mí,

tomarme el pelo, tomarme por el pito del sereno.

Como siempre".

Eso es un porro. -Es un cigarro.

De los que se compran en el estanco.

-Apagad los cigarros y tiradlos a la papelera.

-Si quedan tres tiros. -Haced lo que os digo.

-Tres.

-Venga, vale.

-Dos. -Muy bien.

-¡Trae!

"Cuando me cansé, le arranqué el cigarro de la boca

y el chaval aprovechó ese momento para...

hacer creer a los demás que le había agredido".

-Me ha quemado el labio.

-Eso no es verdad.

-Me ha quemado el labio, tú lo has visto.

-No he contado nada porque sin pruebas

es su palabra contra la mía.

-Le pusiste la mano encima, no puedes hacerlo.

-Le quité el cigarrillo de la boca,

no le puse la mano encima. No le toqué, Irma.

¿Alguien más quiere hablar?

Bueno, yo pillé el otro día a un alumno

viendo porno en el móvil.

Ipso facto lo mandé al despacho de Ester.

"Le requisamos el móvil y llamamos a su casa.

A primera hora vino el padre a buscarlo y eso fue ya...

El padre se resistía a aceptar

que el chico tenía que ser expulsado una semana".

-¿Una semana de expulsión?

-¿No ves que es falta grave?

-Grave... todos los chavales ven porno.

-¿Todos? Bueno, en casa que vea lo que a vosotros os...

-No te pongas así. -No me pongo de ninguna manera.

Estoy justificando su expulsión.

-Y yo solo digo que una semana sin colegio me parece excesivo.

Manuel, hay que tener en cuenta que Darío es reincidente.

Y está enganchado al móvil.

-Todos estamos enganchados, por favor.

Pero está prohibido usar el móvil en horas lectivas.

Es el reglamento interno

aprobado por vosotros, los padres, también.

¿Definitivo una semana?

Son las normas, Manuel.

¿Nos vamos?

-Primero me das el móvil. -Te lo doy en el coche.

-No, me lo das ahora. -He dicho que en el coche.

-Es mi móvil, joder.

-Pagado con mi dinero.

-Lo he pagado yo con mi dinero, así que dámelo.

Ahora.

(LOURDES) "Nada, le devolvió el móvil delante de nosotras,

en nuestras narices. En nuestras narices".

Está claro que el colegio sufre una fuerte infección.

La cosa es si queremos combatirla o no.

Por supuesto que queremos, la pregunta es cómo.

Eso va a depender del número de bacterias.

¿Cinco,

diez,

veinte?

¿Más? ¿Hacemos una lista?

¡Hija de puta!

Fatal, ¿no?

Los malos creciditos y vosotros a punto de tirar la toalla.

Acabaréis aprobándolos bajo mínimos.

No, yo no pienso hacer eso nunca. De la Vega.

Harás lo que haga falta para quitártelos de en medio.

No. Vamos.

Bueno, ¿te vas a implicar o qué?

(ALUMNOS) ¡Pelea, pelea! No, otra vez no.

¡Pelea, pelea!

¡Pelea! -¿Por qué me empujas?

¿Has sido tú? Te voy a partir la cara.

¡Chicas, basta!

¡Eres una hija de puta! ¡Marga!

No vas a parar hasta que me expulsen, ¿no?

Marga. Te va a hacer daño, está loca.

¡Déjalas, de la Vega! Déjalas.

Déjalas que se peguen, que tampoco se van a matar.

Venga, va. ¡Venga!

¡Vamos, vamos! Venga.

¿Qué puede pasar? ¿Un arañazo, un moratón?

Como mucho un diente roto, ¡vamos!

Vamos a animarlas, se han venido abajo.

(TODOS) ¡Eh, eh, eh!

¡Eso, sacad los móviles! ¡Vamos a grabarlo, venga!

Coño, meteos un par de hostias por lo menos.

Vamos a hacer que sea viral.

Déjala, que esta pava no vale la pena.

-¡Cállate, polaco! -¿Qué dices, imbécil?

(TODOS) ¡Polaco!

Haré lo posible para recoger firmas y que te expulsen.

Y yo para que te expulsen a ti. No vas a conseguir a nadie.

¿Nos podemos hacer una foto contigo?

No. Pero ¿te podemos pedir un autógrafo?

¿Para qué quieres un autógrafo mío?

Porque eres famoso. Yo no soy famoso.

Te hemos buscado en Internet y tienes 1 300 000 resultados.

Mañana os veo.

¿Sustituyes al profe de Ética? No.

Pero nos vas a dar clase.

¿Tú cómo te llamas? Adivina.

¿Y tú? Adivina.

Chicas malas.

Si quieres saber quién quemó los coches te podemos dar una pista.

¡Hasta mañana!

(Teclado)

Nene, aquí llegó un correo de Ester.

Ven.

Mira.

Métete en el archivo.

Ahí están. Las joyitas de la corona.

¿Qué quieres que haga?

Que te metas en sus redes y averigües todo lo que puedas.

Amigos, familiares, "hobbies", lo que sea.

"OK".

¿Esto es de curro? ¿Me vas a pagar o qué?

¿Qué te voy a pagar? Me obligaste a ir.

¡Qué va! Si te morías de ganas.

Imprime las fotos, las quiero tener a la vista.

Vale, espera. Espera, espera. Falta una ahí.

Falta una. ¿Cuál?

No sé cómo se llama, una lolita de barrio.

¿Seguro? Sí.

Mira, esta es amiga suya, métete.

Baja, baja.

¡Ahí! Clica ahí, ahí.

"¡Pelea! -¿Por qué me empujas?".

Para, para.

"Te voy a partir la cara. ¡Basta!".

Esta. "Eres una hija de puta".

(TODOS) # ¡Cumpleaños feliz,

# cumpleaños feliz,

# te deseamos, Lena,

# cumpleaños feliz! #

¡Bravo!

(TODOS) ¡Bien!

-Preciosa mía,

muy bien. -Cariño.

-Sí, sí. -Dame una.

-Una para Lena.

(HABLAN A LA VEZ)

-Sí, ya estamos. -Un segundín.

-Ya estamos.

-"Ascendere". (TODOS) "Ascendere".

-"Descendere". (TODOS) "Descendere".

-"Odore". (TODOS) "Odore".

-"Ascendere, descendere". (TODOS) "Descendere".

-"Sapore" (TODOS) "Sapore".

-"Ascendere, descendere,

bebere". (TODOS) "Bebere".

-Lena, Lena, Lena... Mi querida Lena.

No ha sido un año fácil, ¿eh?

Has repetido curso,

has tenido que pasar cosas muy desagradables en el colegio,

pero gracias a Dios

la cosa va mejorando: llegan las buenas notas,

ayudas en el negocio, que falta nos hacía,

no te has hecho un pirsin,

no te has hecho un tatuaje,

no has llegado borracha ningún día a casa...

-Bueno... -No te has echado uno de esos novios

que no te quitas ni con agua hirviendo.

Por lo tanto, por lo tanto,

señorita, te mereces...

-No sé yo si se lo merece. -Bueno, bueno.

-Venga, mamá, dáselo. -¿Ya? ¿Sí?

Venga. -¿No es un poco pronto?

¿Qué es? No sé yo qué es, no sé yo qué es.

Música de suspense... (RÍEN)

¿En serio? No, es un holograma.

(RÍEN) Muchas gracias.

Amor, cuídalo mucho.

Que lo disfrutes. Qué fuerte.

Cuídalo, ¿eh?

Gracias.

Van a flipar en el cole. Mejor que no lo lleves, es muy caro.

Bueno, no pasa nada. En tu colegio queman coches.

Bueno, eso fue un accidente.

La gente dice que fue provocado.

La gente se equivoca, fue un accidente.

¿Y tú no sabes nada, Lena? No.

Lena, mírame. Mírame.

Si sabes algo y no lo dices, te conviertes en cómplice.

"Pues ya estoy llegando".

Lo siento, mi padre cuando habla no para.

Pero vais a flipar con el móvil que me han regalado.

Es la hostia.

Yo ya estoy, ¿y vosotros?

¿Qué hacéis? ¡Vamos!

¡Joder!

¡Joder! ¿Quiénes sois?

¿Qué hacéis?

¡Joder!

Venga, mea. -¡Mea!

-¡Venga, vea, vamos! -¡Va, mea!

-¡Meona, meona, meona! -Meona.

¡Meona! -¡Venga, mea, vamos!

-¡Mea, zorra!

-Venga, va.

Esto es la hostia, joder.

El sexo al menos es la hostia, coño.

Yo con nadie como contigo ¿eh?

Creo que yo con nadie como contigo, joder.

Tengo que hacer una llamada.

Hola, cariño. ¿Cómo estás? ¿Qué tal ha ido el médico?

Bien, ¿ves? Sabía que no se iba a adelantar.

Yo bien, en el despacho todavía, pero salgo ya para casa.

¿Quieres que compre algo de cena?

"¿Quiénes sois?

¿Qué hacéis?".

(Puerta)

Cariño, que me voy.

Las cajas. El miércoles vengo a por ellas.

No, te las llevas ahora mismo. El miércoles sin falta.

Luego, si quieres, podíamos ir a cenar.

Esas cajas llevan ahí meses.

O te las llevas ahora mismo o lo tiro todo a la basura.

¿Cómo quieres que aparezca en casa ahora, así con esas cajas?

Estoy harta de esta relación.

Cada vez que sales por esa puerta me siento como una mierda.

¡Eh, eh! Tenía que hacer esa llamada.

A ver, Alex, es simple: nos divorciamos.

Sí. ¿Y?

¿Cómo que "y"? ¿Cómo que "y"? Somos amigos.

Nos acostamos y nos gusta, ya. ¿A Julia le gusta?

A Julia déjala en paz.

Vais a tener un hijo.

Quedamos en que no me metía en tu vida ni tú en la mía.

¡Es que la mitad de tu vida está en mi cuarto!

¡En mi casa, metida en cajas! El miércoles que viene, te lo juro.

No me...

Joder, de verdad.

(MÓVIL) "Venga, mea. -Mea.

-¡Mea! -¡Venga, mea, vamos!

-¡Va, mea!". -Hugo.

Ven, ¿has visto esto? -"Meona, meona".

-Ven, es la chica que querías añadir al paquete, ¿no?

¿A ver?

Joder, es bastante desagradable.

¿Ester?

Hoy no abrimos, es lunes. Ya. ¿Estás bien?

Sí, ¿por?

He visto el vídeo.

¿El vídeo? Sí.

¿A ver? Rebobina.

"Venga, mea. -¡Mea!".

Esto es un "fake".

¿Qué? ¿Qué dices?

-"¡Meona, meona!". No me creo nada, está actuando.

¿Cómo lo sabes? A mí me parece bastante real.

Qué va, qué va. ¡Qué casualidad! ¡Qué casualidad!

Hay que ir a la policía. No.

A la policía no, ni loca.

Esto es muy grave, Lena.

No quiero que se enteren mis padres, me da vergüenza.

Tarde o temprano se enterarán. No es verdad, no miran Internet.

Es acoso, Lena. Hay que denunciarlo. No, Ester. No, por favor.

Me vas a decir quién ha sido. No lo sé.

Son del colegio, llevaban el chándal.

Habrás reconocido las voces.

No.

Marga.

No quiero decir nada, no soy una chivata.

Vale. Vale, vale.

Esa niña tiene...

la mirada.

¿La mirada?

Tiene esa puta mirada.

¿Esa puta mirada? Pues tú ahora mismo tienes esa puta mirada

de loco que me asusta.

(SUSPIRA) ¿Qué pasa ahora? ¿Para dónde vas?

Ahora vengo.

Te estás empezando a obsesionar. Te conozco.

Cuando te obsesionas, pasan esas cosas

que no nos gustan. ¿Cuando no me obsesiono a tiempo?

¿No te acuerdas del tiroteo? ¿Cómo se te ocurre?

No, no me refería a eso. A que pasaras cinco años borracho sí.

Ahora vengo. ¡Hugo! ¡Hugo! (SUSPIRA)

# ¿Quién gritará nuestro nombre # cuando estemos muertos?

# El camino que junta # la tierra y el cielo,

# voy a doscientos.

# Nos despedimos y dejé las ruedas # "marcás" en el cemento.

# Exprimo cada segundo, # es de lo poco que tengo.

# Me dijo que la besara,

# que la besara lento.

# Como si el mundo se acabara,

# y se acabó, por cierto.

# Me dijo que me callara,

# que las palabras # se las lleva el viento.

# Me dijo que la esperara,

# como si me sobrara el tiempo.

# En el garito hablando mímica, # destrozando mi imagen pública.

# Siempre creando polémica, # "haters" rabiosos, fans histéricas.

# Me insultan # deseando que entre en su juego.

# Ojalá se vieran como les veo... #

(Timbre)

Vosotros, chicos, un momento. No entréis, ven conmigo.

Vosotros y vosotros, os esperan en el gimnasio.

-¿Por qué?

-Ni idea, pero os han convocado.

-¿Quién? -Dirección.

-¿Para qué?

-No lo sé, me han pasado una lista.

-Pero ¿y qué hacemos con las clases y...?

-Las explicaciones os las dan en el gimnasio. Vamos.

-Eso es cosa de ese pavo.

Joder. Vamos.

-¡Lena, Lena! Tú no.

¿Yo no? No, tú no estás en la lista. Quédate.

Chicas, venid.

-# Orgulloso de mis cicatrices,

# de todas las veces que tropecé, # porque me hizo ser yo lo que hice.

# Aprendí y avancé, # ahora que me analicen.

# Los números hablan, # hagamos balance.

# Dicen que desde el 2011 # no hay quien nos alcance. #

-Hostia, mira quién es. El tío de ayer.

Eso, que Lena tenía razón. Este pavo viene a liarla.

-Bueno, no te cagues.

Os sentáis y dejáis los teléfonos debajo de las sillas.

¿Qué?

Os sentáis y dejáis los teléfonos debajo de la silla. Vamos.

Qué puta manía con los móviles.

Ni que fueran armas. Son armas.

De destrucción masiva, además.

¿Y qué destruyen? Tu inteligencia y tu libertad.

La libertad es como Dios, no existe.

A ver, niño bonito. Dios existe, ¿vale?

¡Eh! Dios existe.

Vamos. Te ve a ti y nos ve a todos.

Siéntate. Aquí hace demasiado frío, ¿no?

-¿Tú quién eres, un profe nuevo? No.

¡Eh! Vete de aquí.

¡Eh! ¡No seas gilipollas!

¡Tú ahí y tú ahí!

Porque tú lo digas. Porque yo lo digo, exacto.

Qué chulito, qué chulito el profe. ¡Eh!

Teléfono.

Lo meto en el bolsillo, hermano. En ningún sitio.

Lo dejas en el suelo y no tengo hermanos.

No lo voy a dejar en el suelo. ¿Por?

Porque no quiero. No te conozco...

Tranquilo, que me presento.

Me llamo HIT

y soy especialista en curar infecciones

como la que tiene este colegio.

Ah, ¿este colegio tiene una infección?

-¿De qué va? -Fíjate, primera noticia que tengo.

Fíjate, parece que sí.

Vandalismo se llama.

Si estás aquí es porque debes tener una buena posición en el "ranking".

¿Qué "ranking"? ¿Qué coño dices? De vándalos.

Vandalismo, vándalos.

Bueno, vale. A ver, ¿qué es ser un vándalo?

Un vándalo es una persona incivilizada

que comete acciones violentas contra la propiedad pública

sin ninguna consideración por los demás.

¿Os suena de algo a alguno?

Mira.

Tú no me conoces, ¿por qué me llamas eso?

Te lo has ganado a pulso, campeón.

Bueno, igual que todos vosotros.

Tenemos tráfico de drogas, tenemos pornografía,

tenemos agresiones a profesores, agresiones a alumnos,

tenemos insultos, tenemos quema de coches... Tenemos de todo.

Muy bien, pero no me metas en ese saco.

-¿Quién te dio esa lista? ¿David y Lourdes?

No voy a contestar hasta que no abra el turno de preguntas.

¿Turno de preguntas? Turno de preguntas.

De uno en uno y levantando la manita.

Ya está, yo me largo. No tengo ningún motivo para estar aquí.

Esto es una clase y no eres profe. A ver, ¿de qué tienes miedo?

¿Miedo de qué? No sé, como te vas... ¡Ah!

Igual de que descubra tu implicación en la quema de coches.

¿De qué coño estás hablando? Entonces, ¿por qué te vas?

Porque no me gusta tu cara de payaso.

Me parece que si te vas ahora, la payasa eres tú.

Además, quedas como culpable.

¡Que yo no he hecho nada!

Tú has hecho unas cuantas cosas.

Y llevas dos trimestres de mierda, y lo sabes.

Que seas una vándala no quiere decir que no seas inteligente.

Y sabes que lo inteligente ahora es sentarte en la silla

y cerrar la boquita.

¿Sí o no?

¿Eres o no eres inteligente?

¡Muy bien, muy bien! Vamos a darle un aplauso.

(Aplausos)

Idos a la mierda. Hay que dar un premio

cada vez que uno da un paso, por pequeño que sea, hacia la luz.

Yo tengo el mío, ¿eh?

Este es mi premio.

Este premio me lo dieron mis colegas de Alcohólicos Anónimos

por llevar 18 meses sin beber.

Yo no quemé coches

ni fui el autor de ningún viral, pero hice alguna que otra cosa fea.

Me hice daño, hice daño a los demás

y me quedé más solo que la una.

Me quedé sin familia, sin amigos,

pero todo empezó a cambiar

el día en el que me hice consciente de que era un enfermo.

Un borracho. ¡Exacto!

Cuando me hice consciente de que era un borracho.

Y eso quiero hacer con vosotros.

Quiero que os hagáis conscientes de vuestra enfermedad

y os curéis.

Al principio va a ser complicado, porque jode sentirse enfermo.

A nadie le gusta.

Además, no os duele la cabeza, no tenéis fiebre

y las consecuencias de vuestra enfermedad

solo las pagamos los demás.

Claro que sí. Es verdad, claro.

Os podéis reír, ¿eh?

Os podéis reír, que tengo buenas noticias. ¡Atención!

Soy la quimio de vuestro cáncer.

Con mi esfuerzo y el vuestro, dejaréis de ser unos infelices.

Yo no soy ningún infeliz, ¿te enteras?

No tienes ni idea de lo infeliz que puedes ser.

Vamos a empezar el tratamiento

tan pronto como hable con vuestros padres.

¿Con nuestros padres?

No he abierto el turno de preguntas.

¿Sabes qué cara pondrán si les dices que estoy enferma?

Si no son idiotas, ya lo deben saber.

Estás insultando a mi familia, ¿qué te pasa?

Como sois menores,

necesito que vuestros padres firmen un permiso

para que haga lo que tenga que hacer.

Pero si están de acuerdo, esta será vuestra nueva clase,

estos vuestros nuevos compañeros

y yo vuestra última oportunidad.

Bueno, ya.

No tengo nada que ver con esta gente, tío.

Primera fase: negación. Vuelve a beber, tío,

que creo que te iría de puta madre. Segunda: ira.

Si estáis enfadados, salid fuera

y le dais patadas a una piedra, como los críos.

Mi padre te va a enviar a la mierda. Ya seremos dos.

No tienes ni puta idea de dónde te estás metiendo.

Ni puta idea.

Por ahí viene HIT.

-Sigo pensando que tiene un buen culo.

-Por favor.

¿Cómo ha ido?

Muy bien. ¿Muy bien?

Sí, ha ido muy bien.

¿Cómo que bien?

Si te han dejado tirado, se han marchado todos.

Bueno, lo normal, ¿no?

Están asustados. ¿Asustados? Ya veremos.

Saben que vamos a por ellos.

Además, ahí dentro está el responsable o los responsables

de la quema de coches.

Se están jugando el reformatorio.

Pero no son todos, ¿eh?

He hecho una criba, estos me sobran.

¿Puedo?

Pero ¡esta llegó totalmente emporrada a mi clase la semana pasada!

No podía ni hablar. Sin personalidad, influenciable...

Nada más. ¿Y este?

El otro día vine en falda y me hizo una foto.

Mis bragas fueron la comidilla de todo el colegio.

Ese es un pajillero, cero peligroso.

Un contagiado. Y habrá más, ¿eh?

Pero lo importante es que aislemos al bicho gordo.

Y el bicho gordo está aquí.

Está aquí a falta de un nombre.

Falta el nombre de Lena Vallejo.

¿Lena? ¿Lena?

Vamos a ver, Lena es una de las alumnas más aplicadas.

-Lena es estupenda. Ojalá todas fueran como ella.

-Yo no pondría la mano en el fuego por nadie.

-Después de lo ocurrido no vamos a juzgarla.

Lo ocurrido, ¿no?

El viral, ¿no lo has visto?

Ha sido víctima de una agresión horrible.

Sí, pobrecita.

Horrible.

¿Te estás riendo?

Está claro que Lena queda fuera de la lista.

¿Quién va a señalar a una niña que, pobrecita,

ha recibido una agresión tan horrible? ¿Verdad?

Evidentemente, está fuera de la lista.

¿Y si fuera una táctica?

Imposible. ¿Imposible? Déjame.

Ayer la vi dando órdenes a dos tíos bastante más grandes que ella.

Quieto, quieto. Vete a por la directora.

También la vi buscando pelea con su archienemiga, Marga.

¡Hija de puta!

Dijo que la había empujado.

Fue ella.

Es una tipa astuta, retorcida, no juega limpio.

Y su amiguito el cachas

me estuvo siguiendo en bici hasta casa.

Y aparece en el vídeo viral, no me cabe duda.

Por si fuera poco, ayer me pasé por el escenario del crimen.

¿Y?

No hay que ser listo para darse cuenta

de que lo ha organizado Lena con la ayuda de su ejército.

Me parece muy retorcido, la verdad.

Es que es muy retorcida.

Lena nunca ha sido sospechosa de nada, ¿te enteras?

-¿Y si te equivocas?

No me equivoco.

¿Qué cojones? Vamos a hacerlo.

-¿Ahora? -Ahora, ya, ya.

-¿Cómo se tomarán los padres que la metas en el grupo de malos?

Estarán destrozados con lo que ha pasado.

Sus padres no saben nada.

¿Qué?

Ella me dijo que no quería que lo supieran.

Ahí lo tienes.

Perfecto.

-Lena no es lo que parece.

Lena da miedo.

Debería darnos miedo a todos.

(Petardo)

¡Callaos!

¡Silencio!

¡Silencio!

¡Callaos!

(CHISTA) ¡Eh, venga!

Despierta.

(BALBUCEA)

-Vaya chalado. Venga, vamos.

A ver, no, no.

Es una puta mierda, hay que repetirlo.

¿Por qué? Porque es una mierda.

¡Joder!

¡Joder! ¿Quiénes sois?

¿Qué hacéis? ¡Vamos!

¡Joder!

¡Mea, zorra!

-¡Venga, va!

¿Raquel? Dígame.

"A las 20:30 reunión en el colegio".

Sí, soy Ester.

Me gustaría que estuvierais Raúl y tú, los dos, mañana a las 20:30.

Sí, soy Ester. Pero ¿cuándo sería?

Mañana a las 20:30.

¿Manuel? Soy Ester.

Teresa, soy Ester.

"La directora del colegio de Silvia".

La lubina se me va a secar, ya verás.

Quién te diría que quieres impresionar a esa chica, ¿no?

¿Qué chica?

La que te va a presentar Will, no te hagas el tonto.

La chica me da igual, no la conozco. Quiero impresionar a tu novio.

No, lo siento, no está libre.

(Timbre)

Ellos son.

¿Abro con delantal para parecer más accesible

o me lo quito para parecer más varonil?

Abre como quieras. Eso sí, trata de ser buena persona

y no ser tú mismo.

-¡Hugo! (RÍE) ¿Qué pasa?

Ella es Carla.

Hugo. -Encantada.

-Te he traído vino y tu agua con gas.

Muchas gracias, adelante.

¡Y mi amor!

-Hola, mi amor. Perdón que no me levante.

Adelante.

¡Carla!

Pasa. Es que no sé si quiero quedarme.

Oye.

Perdóname. Perdóname, que el otro día fui un maleducado.

Lo siento.

También estuve un poco pesada con... Con Bimbo.

Ah, ¿te acuerdas? Claro.

El mejor perro del mundo.

Perdón. Es el mejor perro del mundo.

¿De qué te ríes? No, si...

Pues voy a adoptar otro.

Sí.

Si llegásemos a algo tú y yo, ¿sería compatible?

Habría que verlo, ¿no?

Ah, habría que verlo.

Bueno, pues vamos a verlo.

Voy a quedarme porque eres mono. Tú también.

Quítame la chaqueta.

Oye, ¿y este pisazo? No sabía que dar clase diese tanta pasta.

Es que mis clases son buenísimas.

Ah, ¿todo lo haces bien?

Bueno...

(Móvil)

De la Vega. "Hola.

¡Labor cumplida!".

He conseguido

a los 14 padres y a una abuela. Mañana los tendrás a las 20:30.

¡Bien! Gracias.

Hugo... "Dime".

¿Por casualidad me invitarías a cenar?

¿Hoy?

No puedes, claro. No, déjalo, es una tontería.

Tengo gente en casa, pero si te quieres apuntar...

No, en serio, buenas noches.

No, vente si... ¿Ester?

Ester. ¿Hola?

¿Cómo estás? ¿Bien? Bien, ahí vamos. A ver.

Vete sentando y ahora nos vemos.

Hola, ¿qué tal? ¿Qué tal? Hola, ¿qué tal?

Fernando. Ester, ¿no?

Ester, sí. Sí.

(MURMURA) Sí.

Hola.

¡Hola! Hola, Antonia.

¿Qué tal? ¿Qué ha pasado?

Nada, no te preocupes. Ahora...

Vale. Os cuento a todos.

Nada, tranquila. Vale.

Sí, sí. Id sentándoos, porfa.

¿Están todos?

No. ¿Quién falta?

Faltan...

¡Ah, ya! Ahí está. Listo, sí.

Sí. ¡Eh!

Manuel.

Manuel, por favor. Sí.

Así vamos ahorrando un poquito de tiempo.

Entonces, así vamos agilizando un poco.

Nos vamos sentando.

Bien, vale.

Bueno, muchas gracias a todos por hacer el esfuerzo de venir.

Os estaréis preguntando por qué os he convocado

con tanta urgencia.

Enseguida os lo cuento.

Antes os quiero presentar a la persona que tengo al lado.

Hola.

Él, si estáis de acuerdo,

va a hacerse cargo de unas clases especiales

con vuestros hijos e hijas el próximo trimestre.

Él es... Soy Hugo Ibarra Toledo,

soy maestro, pedagogo,

especialista en problemas escolares

y es una putada, pero básicamente estoy aquí

para deciros que vuestros hijos están enfermos.

¿Cómo? -¿Enfermos dice?

Están gravemente enfermos.

Pero, bueno, yo creo que eso vosotros ya lo sabéis. Y si no,

ha llegado el momento de que lo sepáis.

¿Están los padres ahí ya?

"Sí".

¿Ya han entrado?

Tus padres ahora mismo, han sido los últimos.

Te juro que ese va a por mí. No a por mí, a por todo el mundo.

"Si no, no lo entiendo".

(GRITA) ¿Qué hacéis? ¿Qué hacéis?

¡Para! ¡Para!

¡Quietos!

"¡Joder!".

¿De qué va esto, Marga? Ahora te vas a enterar.

¡Tíos, Lena!

Vamos, estaba hablando con ella... ¿Y qué?

No sé, la he oído gritar. Mal rollo.

¿Qué hacéis? ¿Qué hacéis? ¡Parad!

¡No, no!

Cuando uno fantasea con la idea de ser padre,

imagina una película de Walt Disney con música de Elton John.

No he recibido aviso de ingreso.

Cumpleaños felices,

Navidades en familia,

dibujitos con caritas sonrientes en la nevera...

"Bienvenidos a todos a mi espacio de 'cutting'".

-¡Silvia! Sal de ahí, por favor.

-"...valiente y capaz de todo".

Al principio es un poquito así.

¿De qué hablas tú?

-Vosotros quemasteis los jodidos coches.

Pero luego nuestro hijo va creciendo...

Oye, Lena, cariño. Irás con buenas compañías, ¿verdad?

-Tenemos que hacer algo con este pavo.

¿Y si lo hacemos desde dentro?

(Petardos)

Puedo vivir sin beber. Y beber sin vivir también.

Y ahí ya la película de Walt Disney

se convierte más bien en una de género terror.

Cariño, mírame.

-¿Qué haces?

-Solo te iba a tocar... -¡No me gusta!

-¡Es tu madre, joder!

Se llama adolescencia, es un proceso natural.

Todos hemos pasado por ahí, tampoco vamos a hacer un drama.

Yo quiero mucho a mi hijo. Quiérele mejor, es lo que necesita.

Lo que necesita es a su padre. Pero no tiene a su padre.

Decidió que sería feliz con otra persona.

Entonces, me necesita a mí.

En este colegio ha habido casos de agresiones,

humillaciones, algún que otro pirómano,

se han quemado cuatro coches, señores.

Tenemos aquí todos claro de quiénes estamos hablando.

Vuestros hijos.

(GRITA) ¡Eh!

¡Parad, joder!

Hit - Capítulo 1: La infección - Ver ahora

Merlí

Si aún no has visto la serie del profesor más conocido y especial de filosofía tienes que verla. Merlí Bergeron llega al Ángel Guimerá para hacerse cargo de una clase de segundo de bachillerato en la que también está su hijo Bruno. Pero Merlí no es un profesor cualquiera, él enseña su asignatura de una manera diferente, haciendo que sus alumnos, y protagonistas de la serie, piensen por sí mismos. Además de aprender de filosofía, te verás identificado en muchos de los problemas personales de Pol Rubio, Gerard, Tania. Berta o Joan. 

Tienes todas las temporadas en Playz, y en su versión original (catalán) con subtítulos en español ¡Ponte ya el primer capítulo y empieza a conocer todas las merlinadas! Serás un peripatético más. 

No recomendado para menores de 12 años Merlí - Temporada 1 - Capítulo 1: Los peripatéticos - Ver ahora
Transcripción completa

Hola. Me han adelantado el viaje. me voy a Roma hoy.

Cosas de la empresa. ¿Te podrías quedar con Bruno desde hoy?

Son sólo tres semanas antes de lo que habíamos pactado.

Joder. Sentémonos.

No pasa nada por tres semanas.

Tráeme a Bruno hoy. no lo esperaba. pero ya me haré a la idea.

No. hablaré con mis padres. Que se quede con ellos

hasta que estés preparado para atender a tu hijo.

Estoy preparado. Lo hemos hablado. ¿de qué tienes miedo?

Da igual. Merlí. dejémoslo cómo estaba: dentro de tres semanas

te lo llevarán mis padres. Los llamo.

Oye. este coñazo de perro ha estado lamiéndome el zapato

todo el rato. ya sabes cómo me cabrea eso. Iba a soltarle

cuatro cosas a su dueño. pero no lo he hecho porque quería

que vieras que sé controlarme. Como con Bruno sabré controlarme.

aunque sufras por si no lo cuido lo suficiente.

Y sufro. Claro. Se sufre menos

al lado de una buena compañía. ¿no?

No tengo novio en Roma y no te entrometas en mi vida.

¿Tanto te cuesta decir la verdad?

Se llama Salvatore. Ah.

No se lo digas a Bruno. El trabajo no tiene que ver con él.

Pero te ayudó a encontrarlo. Sabes que aquí no me han dado

un cargo como ése.

Tengo que preparar cosas. Bárbara. ¿le pasarás la pensión

cada mes? No le he fallado nunca a mi hijo.

Joder.

Oye. escucha. ¿puedes hacer que se calle el mejor amigo

del hombre de una puta vez?

Dile a Bruno que su habitación estará a punto.

Os espero a las 15:00 en casa. Muy bien. Hasta luego.

Adiós. Adiós.

Es a mí a quien buscan. Soy Merlí Bergeron.

Supongo que. cuando les han dicho que les tocaba hacer un desahucio.

habrán pensado: "Qué desagradable". No. no sufran.

Hace tiempo que tengo asumido que tendré que ir a vivir

a casa de mi madre. Entren. entren. Es lo que tiene esta ciudad.

hay sitio para los turistas. pero no para los que vivimos aquí.

(Música clásica)

Te instalas en casa de tu padre a partir de hoy.

Es lo mejor que me podía pasar. Bruno.

Podría romperme la pierna bailando y canto bingo.

En el fondo. os parecéis. No sufras por las clases de danza.

las seguiré pagando. Vaya. qué cambio.

Antes ponías pegas. Bruno.

Debe ser muy bueno ese trabajo. Sí lo es.

y me ha costado mucho aceptarlo. Ja.

¿Qué? Que tienes un novio allí.

Te he mirado el móvil. ¿Me has mirado el móvil?

Era raro que te fueras a Roma para una mierda de trabajo.

No es una mierda de trabajo. Como si fuera lo más normal.

Te ofrecí la posibilidad de venir conmigo.

Paso de aventuras romanas. No puedo irme si estás enfadado.

Puede que cuando llegues a Roma se me haya pasado.

Pero que yo deba presentar currículums... Tengo mi dignidad.

Espera un momento.

Ya te han desterrado.

Dime. Sí. Que sí. pero...

Ay.

Ya. pero ¿cuántos años tiene ese director?

Ay. 27. Pues dile de mi parte que. cuando él nació.

yo ya hacía Antígona en los escenarios.

¡No soy una actriz cualquiera! ¡Soy la Calduch!

Ya me dirás lo que hay. Te quiero.

Representantes.

Rechazaste un trabajo con el que podrías haber pagado

el alquiler. No haré ningún trabajo

que no sea el de profesor. ¿Y Bruno? ¿No iba a vivir contigo?

Ah. los tres aquí. Bárbara me ha pedido

que me quede con él desde esta tarde.

A ese director le tendré que domesticar su ego.

Hace un "Hamlet" con los personajes vestidos de militar

y cree que es transgresor.

Bruno me gusta. Tiene talento.

Solo una cosa. Cree que trabajas y no sabe que te han echado

de casa. O le dices la verdad o no viviréis aquí.

20 minutos tarde. Uf. La primera merlinada.

Te voy a echar de menos.

¿Seguro? Claro.

¿Por qué cambias los planes a última hora?

Habría llegado aún más tarde si hubiéramos quedado en casa.

Se ha alargado la reunión del claustro. ¿Qué?

Hola. ¿Preparado para discutir a diario?

Merlí. por favor. Es una broma. mujer.

Lo pasaremos muy bien. ¿Sí o no? ¿Tengo que contestar?

¿Vais caminando tan cargados? ¡Taxi!

Gracias.

Adiós. cariño. No te pondrás a llorar.

Si me abrazas. no. Bah.

Venga. adiós. Adiós.

Vete. que vas a perder el avión. Sí.

Pare. pare. pare. ¿Qué pasa?

Nada. tenemos que bajar. ¿Qué?

Tenemos que coger las maletas. ¿Qué haces?

Hay que ahorrar. chaval.

¿Podrías hacer un esfuerzo para no avergonzarme?

Yo flipo. Ahorra energías.

que ahora fliparás de verdad.

Nos has engañado a mamá y a mí. No tienes casa ni trabajo.

¿Qué haremos. ir a un hotel? Bruno. no quiero problemas.

quiero soluciones. ¿Sabes por qué hemos venido aquí?

¿Esto es una solución. vivir con la Calduch?

Oh. es el caos. Oye. aquí la única

que se pone dramática soy yo. Estás en mi casa y mando yo.

¿Qué dices? En mi hijo. mando yo. No hay más remedio que adaptarse.

Mamá aún no ha cogido el avión. ¿Sabes por qué no he pagado

el alquiler durante un año? Porque tu pensión era mi prioridad.

Ah. Tu padre se puede equivocar.

pero en esto no ha fallado. Si mamá lo supiera. no me dejaba.

¡No hables con ella! Déjale.

¿Cómo que déjale? Que haga lo que le dé la gana.

Calla. Calla tú. ¿De verdad

le quieres joder el viaje? ¿Sabes que allí tiene un novio?

Me da igual. No tengo ganas de perder el tiempo

discutiendo con críos. Lo dice por mí.

(Móvil)

Sí. Sí. soy yo.

Mamá. No hemos ido a casa de papá. sino a casa de la abuela.

¿Qué haces? Calla. Me acaban de llamar.

tengo trabajo. ¡Ay. tienes trabajo!

¿De qué tienes trabajo? Joder. hijo. ¿No te acuerdas?

Soy profesor. Mentira. no tienes trabajo.

Te lo estás inventando. Me provocas dolor de cabeza.

Eso es tu cerebro. que se esfuerza por entender tus tonterías.

Ahora has estado bien. Como sea mentira...

Tengo trabajo. Vale.

Hijo. es mentira. ¿no? No. me han llamado de Enseñanza.

Cubro una baja y empiezo mañana.

No pareces muy contento.

¡Hola! ¿Eres Merlí. de filosofía? Sí.

Soy Toni. director del instituto y profe de matemáticas.

¿Qué tal? El anterior se ha puesto enfermo.

tiene para unos meses. No puedo decir que lo sienta.

Serás tutor de primero de bachillerato.

Caray. un extra que me llegará para salir de vez en cuando.

Te presentaré al resto de profesores.

¿Es estrictamente necesario? Hombre. claro.

La penitencia de siempre.

Gloria. profesora de plástica y de dibujo. Él es Merlí.

de filosofía. ¿Qué tal?

Y Santi. su marido. Es profesor de lengua.

Encantado. Igualmente.

Estamos casados. pero no lo parece. ¿eh?

- Calla. Venga. - Permiso.

Y Eugeni Bosc. jefe de estudios. lengua y literatura catalanas.

¿Cómo va? Bienvenido a las trincheras.

Eres el nuevo Aristóteles. ¿eh? Estaba cantado que la filosofía

acabaría infravalorada por todos. Yo fui el primero en publicar

un artículo sobre el tema. Interesante.

No. Eugeni tiene un blog de literatura. está bien.

Podría hacerte una entrevista para el blog. hablar de filosofía.

Mireia. de latín. Él es Merlí. sustituye a David.

¿Qué tal? Hola. encantada.

Mireia es una de las promesas del instituto.

Qué exagerado. No. no. eres un diamante en bruto.

Si te dejas aconsejar. acabarás siendo una gran profesora.

¿Hay algún lavabo aquí cerca o vomito aquí mismo?

Aquí tienes los horarios. Ánimo. Suerte en tu primer día.

Gracias.

¡Hola a todos! Hola.

Llego tarde. He tenido que ir al veterinario.

mi perra ha estado mal toda la noche. pobrecita.

Hola. Hola.

Lo he pasado fatal. Gloria. ¿tienes mis fotocopias?

- Sí. son éstas. - Gracias.

Merlí. filosofía. ¿Qué tal?

¿Te llamas Merlí? Sí.

Me gusta ese nombre. Soy Laia. de inglés.

Llego tarde a clase. Hasta luego. Adiós.

Lo siento. pero sale con Albert. Es el profesor de educación física.

Me voy. tengo clase de primero de bachillerato.

¡Uh. qué forma de empezar! Cuidado con Pol Rubio.

es un impertinente. Nunca toma apuntes. ha repetido dos cursos.

Le reconocerás porque siempre está pegado a los morros de Berta Prats.

Um. Suerte.

(HACE EJERCICIOS VOCALES)

Joan. ¿te sobra algún boli?

¿Te devolví el que me dejaste el otro día?

-Da igual.

¡Bruno! Tengo tanta suerte.

¿Por qué? Iba a vivir con mi padre.

pero también viviré con la flipada de mi abuela.

Hostia. no jodas. - Bruno. tío.

Eh. Cómo pasaste ayer de las clases.

¿Estabas enfermo? Más o menos. sí.

Hoy viene el nuevo de filo. ¿no? - Sí.

¿El nuevo de filo? El sustituto.

¿Qué pasa? Nada. es igual.

Adiós.

Buenos días. chicos. Ya está aquí.

Es él. mi padre. ¿En serio es tu pa...?

Calla. calla.

Bien. Me llamo Merlí y quiero que os empalméis con la filosofía.

Marc viene empalmado

todos los días. - ¡Calla. capullo!

Quiero decir que me propongo contagiaros mi interés

por la filosofía. Tú. ¿cómo te llamas?

Bruno. Bruno ¿qué?

Bergeron.

¿Qué cojones de apellido es ése? Es francés.

¿Crees que la filosofía sirve para algo?

Sí.

Eso es lo que quería oír. Estoy hasta los cojones

de la gente que dice que la filosofía no sirve para nada.

Parece que el sistema educativo ha olvidado las preguntas:

¿Quiénes somos. de dónde venimos. adónde vamos?

Ahora solo importa qué empresa montamos. cuánta pasta ganaremos.

La filosofía sirve para reflexionar.

reflexionar sobre la vida. sobre el ser humano

y para cuestionarse las cosas. A lo mejor. por eso se la quieren

cargar. la encuentran peligrosa. La filosofía y el poder tienen

una tensión sexual no resuelta.

¿Qué es la filosofía? Ni idea. ¿no?

La filosofía no es solo un conjunto de preguntas profundas

y verdades absolutas. La filosofía es poner patas arriba

todo lo que damos por sabido.

Hostia. tenéis todos una cara de empanados.

Todos no. ¿eh? En contra de lo que piensa

mucha gente. los adolescentes no sois tontos.

Él sí. - Cómo me la devuelves. ¿eh?

Lo que pasa es que estáis dormidos. No levantáis el culo de la silla

si no es porque os han cogido el móvil.

Os quiero ver despiertos. con las antenas puestas.

atentos a lo que pasa a vuestro alrededor.

preparados para asumir las contradicciones y las dudas

que plantea la vida. Y para afrontar las adversidades.

Y. sobre todo. como en esta vida no siempre se gana.

para aprender de las derrotas.

Yo sé un poco de este tema.

Ayer. por ejemplo. me echaron del piso que tenía alquilado.

(MURMURAN) Sí. me echaron porque no pagaba.

Qué morro tengo. ¿no? Vosotros y yo tenemos dos cosas

en común. ahora que lo pienso: vivimos en casa de mamá

y no tenemos ni un euro. ¿Lo dices así. tan tranquilo.

como si no te afectara? ¿Qué quieres.

que me ponga a llorar? No. prefiero reírme de la adversidad.

Venga. contadme algún problema personal riéndoos.

¿Quién quiere empezar?

Tú. dime. ¿cómo te llamas? Tania.

Muy bien. Tania. Pues a mi padre le han pillado

los de Hacienda haciendo trampas. Sí. hombre.

- Te lo juro. tía. Ahora tiene que pagar una multa. Mi padre

no sabe mentir. es cutre. no sé. Dale recuerdos de mi parte.

Vale. No está mal. pero os pido

cosas vuestras. Venga. animaos. ¿Quién más se anima? Va. va. va.

Tú. Me llamo Joan Capdevila

y mi problema es...

Bueno. no sé si es un problema. pero soy muy tímido.

Ya. pero dímelo riéndote.

(RIENDO) Soy muy tímido. Pero te has atrevido a levantar

la mano y hablar delante de todos. Puede que no lo seas tanto.

¿Alguien más? Dime. Siempre... Me llamo Gerard.

A mí siempre me mola alguna tía. pero ellas nunca se fijan en mí.

¿Cómo lo sabes?

¿Lees el pensamiento? Puede que en este instituto

haya alguna chica que piensa en ti cada noche antes de acostarse.

¡Que se lo cree!

Bah. ahora yo.

No tomo apuntes. Te aviso para que lo sepas.

No sé escuchar y escribir a la vez

y ningún profesor lo entiende.

No. yo sí lo entiendo. En filosofía solo tienes que escuchar

y aprender a pensar. No me importa si no tomas apuntes. Pol Rubio.

¿Cómo sabes mi nombre? Me han dicho

que te gusta tanto estudiar que sueles hacer los cursos

dos veces.

(Campana)

Parece que no lo conoces. No. es que no le conozco. No sé.

No puedo decir lo mismo. Ya.

Eh. Bergeron. un momento.

Deberías estar contento. tengo trabajo. era verdad.

Ahora verás cómo da las clases tu padre.

¿Has pedido trabajar aquí? No. esto va por número.

No puedo renunciar a la plaza. sino me quedo fuera de listas.

De puta madre. Tú aquí. y mamá. en Roma con un tío.

Ha ido por trabajo. no por follar. ¿La palabra follar te la podrías

ahorrar? Y más aquí. Mamá flipará cuando le diga que me voy con ella.

Ahorraré y buscaré un piso. Tenía suficiente con verte

dos veces al mes. Ahora te tengo cada día y como profesor.

No es éste mi ideal. Bruno.

¿Qué? Cuando eras un crío. os abandoné

a ti y a tu madre. es verdad. Me equivoqué. ¿Tú no te equivocas

nunca? Ahora me gustaría ayudarte a no cometer demasiados errores.

Hace años que solo te veo un par de fines de semana al mes.

Cuando tu madre me dijo que se iba a Roma y que me tenía

que quedar contigo. me alegré. Ya sé. estoy acostumbrado

a ir por libre. pero me gustaría vivir contigo.

Papá. ¿te pones sentimental o qué? Te dejaré mi habitación.

es más grande que la que te tocaría.

Si quieres estar más tranquilo. no diremos a nadie

que soy tu padre. No sé cuánto tiempo aguantaremos

sin que se sepa. pero sí. mejor no decimos nada.

(Mensaje) Es que. papá. eres rarito.

Este móvil no mola. Está bien. te compraré uno.

Vale.

¿Qué mierda de adolescencia es ésta

que un padre vale el precio de un móvil?

El veterinario le ha hecho unas pruebas y todo bien.

Después de la noche que he pasado. al menos. una alegría.

- Quizá comiera algo en mal estado. - Sí. supongo.

- ¿Quieres que esta noche pase por tu casa?

- Estoy muy cansada. no he dormido. - Como quieras.

- Bueno. ven y te quedas a dormir. - Sí.

Eh. ¿qué tal? Hola. ¿Cómo ha ido

la primera clase? Bien. muy bien.

Te presento a Albert. de educación física.

Él es Merlí. de filosofía. - Hola.

¿Qué tal? Voy yendo. que llego tarde a clase.

- Vale. - Nos vemos después.

- Muy bien. Adiós. ¿Es tu novio?

Sí. ¿Qué edad tiene?

27. Ah. tú eres lo bastante atractiva

como para estar con alguien mayor y experimentado.

¿Por qué me dices eso? No. por nada. No quería molestarte.

Nos vemos por aquí. (CARRASPEA)

Que esté hablando con Joan. no sé por qué. tío.

- Es un amargado. - Yo. a David. no lo soportaba.

Una vez fui a hablar con él... - Era un gilipollas.

- No se puede hablar con él. - Se puso muy serio. ¿no?

- No se puede hablar con él. - Me encanta Merlí. tío.

Es de puta madre. Me encanta. - Yo. primero. he pensado:

"Qué colgado", pero luego me la molado.

A mí me cae peor Santi. Qué va. Santi mola.

- La clase ha sido interesante.

¿Qué pasa? - A ti te parecen interesantes

las tutorías. - Pero ¿qué haces?

- Para mí. que Merlí ha esnifado algo antes de venir a clase.

- Yo le he dicho que no tomo apuntes y me ha entendido.

- Yo te entiendo mejor. amor. - No me llames amor.

- Borde. - ¿Quieres un poco de hierba?

- Se me va a meter en el bocata. - ¿Eres vegetariano?

Merlí es mi padre.

¿Qué dices? - Va. calla.

- Que lo dice en serio. ¿eh? - Pero si tú no tienes padre.

Claro que tengo padre. idiota. Si te ha preguntado tu nombre.

- Y se ha reído de tu apellido. Bergeron.

- Exacto. se lo ha dicho para hacerle una broma.

Tania. da igual. Hay un tío que va a guitarra

conmigo que iba tan cachondo que cogió un melón. lo metió

en el microondas. lo agujereó... - ¡No!

- Y luego ¡pumba. pumba. pumba! ¡Se lo folló a tope. tío!

- ¿Un amigo? ¿Por qué en tu casa los melones están agujereados?

No volveré a comer melón

en tu casa. - Eso es mentira.

Merlí. Sí.

Oye. antes no he acabado de entender lo que me has dicho

sobre mi novio. ¿Me lo explicas? Sí. he dicho que era muy joven.

Me ha sorprendido. Las mujeres atractivas como tú suelen salir

con hombres más maduros y experimentados.

Ya. ¿Como tú. tal vez? No te permito que sigas

por ese camino. Acabas de llegar. no te he dado pie

a que me tires los tejos. ¿Te queda claro?

Transparente. Realmente. eres muy guapa.

Pero ¿cómo te atreves? ¿Te he ofendido? ¿Tan extraño es

que te diga lo que pienso? Yo soy así. Si encuentro atractiva

a una mujer. se lo digo. y eso no significa que quiera algo más.

Simplemente muestro mi admiración ante la belleza.

Gracias. pero no... No nada. Eres guapa y ya está.

No hace daño a nadie que lo diga. ¿no?

Me quejo del tono. El tono era correcto.

Sincero. pero correcto. Mira. da igual. Dejémoslo.

Hasta mañana. Merlí.

¿Ves cómo no era necesario el currículum? Te quiero.

¿Me ayudarás a memorizar el texto? ¿Dónde está papá?

No creo que tarde. ¿Te gusta tu habitación?

Siempre he soñado con dormir cerca de papá y de la yaya.

Te acostumbrarás rápido. Ya. A las clases. no tanto.

Sí. Es mejor que los padres no sean profesores de sus hijos.

Aguantaré estoicamente. Pobrecito.

(Mensaje) Una palabreja que papá

me ha metido en la cabeza.

¿No quieres fruta? No. no tengo hambre.

¡Hola! ¡Hola! ¿Cómo ha ido?

Bien. ¿Quieres cenar. hijo?

Sí. ¡Me han dado el papel!

Estaba cantado. Empezamos a ensayar

la semana que viene.

Escucha. ¿verdad que hay gente que regala perros

porque no puede cuidarlos? Sí. En internet.

hay muchos anuncios. Ah.

Tú no soportas los perros.

Él nunca lo haría. No lo abandones.

¿Bruno?

Bruno. me voy. ¿Adónde. tan temprano?

Tengo cosas que hacer. Hasta luego. Papá.

No hay ningún profesor que cuente su vida en clase

y no intentes hacerte amigo de los alumnos. es patético.

Mira. Bruno. yo hago las clases así y no vi que a tus compañeros

les molestara. ¿vale? Adiós. Un momento.

Si quieres. cuéntales que eres mi padre.

pero no digas que hago danza. Coño. pues que se jodan

si no les gusta. Papá.

Sí. está bien. No diré nada.

Está muy bien. Me gustó mucho tu opinión sobre la novela.

Ah. ¿sí? Sí. tienes una gran capacidad

crítica. Joan. Gracias. Bueno. voy a clase.

Sí. Hola. llego un poco tarde.

¿Qué llevas ahí? Anoche me llamó un amigo.

Me contó que se veían obligados a sacrificar a unos perros.

Ya estamos. Sí. eso pasa a menudo.

También tengo amigos que trabajan en perreras.

Me ha dado uno. no he podido resistirme. Qué preciosidad.

¡Es monísimo! - ¿Y pensaba matarlo?

Se ve que sí. no sé. He hablado con el conserje. estará pendiente

de él hasta que acabe mi clase. Muy bien.

Lo primero es llevarlo al veterinario. Conozco uno

muy bueno. ¿quieres el teléfono? Perfecto. En realidad. he hecho

una locura. porque no puedo hacerme cargo. ¿Me recibirá de urgencias?

¿Quieres que vaya yo? Le conozco mucho. A media mañana

tengo una hora libre. Bien. te lo agradezco.

Venga. todos a clase. es tarde. Y no encendáis todas las luces

de los departamentos. ¿eh? Hay que ahorrar.

Lo dejaré en la consulta y me llamará cuando lo haya visto.

Como quieras. Tranquilo. hay confianza.

Qué preciosidad. ¿eh? Sí. Y el perro. también.

(Barullo)

- Le he dejado. - ¿Y por qué?

- Porque Matías es muy pesado. Se pasaba todo el día...

Silencio. Todos a su sitio.

Luego te lo cuento. Vale.

A ver. ¿falta alguien en clase? Iván. el friki.

Iván. ¿Iván Blasco? Está algo tarado.

Hace dos meses que no viene. El friki.

Bien.

Éste es mi apellido.

¡Oh!

Era verdad. es el padre de Bruno. ¡Qué fuerte!

Bruno. si molestas. te quedarás el sábado en casa sin salir.

A ver. hoy no tengo ganas de quedarme en clase. Seguidme.

¿Qué creéis. que es una broma? Seguidme.

¿Adónde? Venid. va. Seguidme. venga.

Y así llegamos a uno de los autores de teatro.

de la literatura catalana más importantes del siglo XX.

¿Alguien sabe cómo se llama?

¿Nadie sabe cómo se llama?

Autor de teatro. na...

¿Nadie sabe cómo se llama?

Hola. buenos días. ¿Qué tal? Hola.

Bueno. os he traído aquí

porque éste me ha parecido un lugar inspirador.

El cerebro podría ser la cocina del ser humano.

Y también para explicaros que. hace más de dos mil años.

hubo unos estudiantes de filosofía que se llamaban los peripatéticos.

Patéticos. No. peripatéticos. Eran estudiantes

de la escuela aristotélica. Ya hablaremos de Aristóteles.

Recibieron ese nombre porque filosofaban

mientras caminaban. Caminad. caminad. va. Caminad.

¡Vamos. caminad. seguidme! ¡Venga! Los peripatéticos deambulaban

mientras reflexionaban. No sé si lo captáis.

Venga. reflexionad mientras camináis.

Si alguien tiene alguna reflexión interesante. que lo diga.

Me estoy meando. He dicho una reflexión interesante.

Sácate la polla. - Fliparías con mi pollón.

- Merlí. tengo una pregunta. ¿Todo el mundo está capacitado

para filosofar?

Tu padre se está poniendo friki. Calla. tía.

¿Qué pasa? No dice nada.

He estado callado por dos razones: para pensar en la respuesta

y para demostrar que. cuando uno piensa. la gente lo mira mal.

¿Por qué el pensar está mal visto? ¿No debería ser al revés?

¿No es más censurable la gente que no reflexiona sobre las cosas?

En la clase de filosofía. podréis demostrar que sois

animales racionales. En los demás. podéis seguir siendo animales

y basta. ¡Venga. caminad. panda de bípedos! ¡Caminad!

Si cuando erais pequeños ibais a la clase de los pingüinos

o de los delfines. ahora esta clase será la clase de los peripatéticos.

Merlí. estoy enfadado contigo. Ah. ¿sí?

No me has contestado. ¿Todo el mundo puede filosofar?

¿Tú qué piensas? ¿Yo? Yo creo que. si la filosofía

sirve para poner en duda aquello que sabemos.

todo el mundo puede hacerlo. pero se la suda.

No todos quieren hacerlo. Te acabas de convertir

en mi alumno preferido. ¡Venga!

Pero eso no quiere decir que los demás no podáis luchar

para quitarle el puesto. Voy a por ti. chaval.

- Tranquilos todos. Suerte que no hago caso

de lo que opina de ti el profesor de catalán.

Dijo que tuviera cuidado. que eres un impertinente.

Venga. caminad. Reflexionad. Caminad y reflexionad.

El puto Eugeni Bosc. Reflexionad.

Pásamelo por mail y ya te diré algo. ¿De acuerdo?

Hola. Eh. ¿qué pasa?

Eugeni Bosc me critica en la sala de profes.

Eso no es verdad. Decís que no nos tenéis manía.

Eugeni no te tiene manía. Dice que hay que tener cuidado

conmigo y me insulta. ¿Quién te lo ha dicho?

Merlí Bergeron.

Venga.

¿Qué? ¿Cómo ha ido en la cocina con los chicos?

Bien. El que nos faltaba.

Todos los institutos tienen el típico profesor

que enseña de manera creativa. Que Dios me libre de ser ortodoxo.

Ya. Yo soy más clásico. lo reconozco.

No voy de colega con los chicos. Creo que es muy importante

mantener las distancias entre profesor y alumno.

A mí me interesa más la distancia entre profesor y profesor.

Ya. A Bruno no le debe hacer mucha gracia tenerte en clase.

Está encantado. Eugeni. Eugeni.

Iván Blasco sigue sin venir. ¿Quién le hará el seguimiento?

Yo me he ofrecido voluntario. Iván Blasco. ¿qué le pasa?

Tiene agorafobia. No quiere salir de casa.

Se veía que era un poco raro. pero es buen estudiante.

Haré todo lo posible para que salga a la calle.

Igual cuando te vea entrar en casa. le da por salir.

¿Qué le pasa a ése? Nada. nada.

A Laia le gustan mucho los perritos. ¿no?

Mucho. Mucho.

¿Tan difícil es hacer una clase normal?

El concepto normal nos podría llevar a un debate interminable.

Para ti. ¿qué es normal? Normal es normal. papá.

Joder. qué hijo más profundo tengo. Lo que hoy se considera normal

no lo era hace años. Es una lección foucaultiana.

¿Ves cómo dices cosas raras? ¿Qué es "fucociana"?

¿Por qué te comportas así con mis amigos?

Te has callado tres minutos. y esa gilipollez de pensar.

Tienes celos de Pol. Uh. me muero de celos.

Pol está muy cabreado con Eugeni por lo que le has contado.

No me extraña. ¿Por qué se lo has dicho?

Mira. Bruno. Eugeni es el tipo de profesor al que detesto. cree

que los alumnos son sus enemigos. Cuando entra en clase.

le vienen todos los males. A mí. se me pasan de golpe.

Bruno. te espero fuera. Vale. ahora voy.

Solo te pido que no des la nota. Tendrás que acostumbrarte

a tenerme de profesor. Bruno. campeón.

¿Lo ves? Harás más amigos siendo el hijo del profe de filo.

Papá. no entiendo lo de los peripatéticos.

¿Me lo explicarás en casa? Wikipedia. hijo. Wikipedia.

¡Oh!

¿Podemos hablar un minuto? Sí. claro. Siéntate.

Escucha. Toni. ¿cómo has dejado que Eugeni se cuele en casa

de un agorafóbico? Es cruel. es como de Dickens.

Hostia. ¿Tú te has visto? Entras en mi despacho

y me hablas así. como si nos tuviéramos confianza.

Merlí. no me gusta tu actitud. Solo hace dos días que estás aquí

y ya estás creando problemas. ¿Tú le has dicho a Pol Rubio

que Eugeni le critica? Es que es verdad. le critica.

A los alumnos no hay que contarles las conversaciones privadas.

Toni. no soporto ese tipo de profesor mediocre. He conocido

a muchos y me ponen a parir. Eugeni es muy buen profesor.

No. solo sabe venderse. No tiene talento.

Bah. dejémoslo aquí. Dejémoslo.

Oye. ¿puedes explicarme qué ha pasado exactamente

con ese tal Iván Blasco? Parece que el chico se sentía

apartado del grupo. De vez en cuando. no venía a clase

o llegaba tarde. Finalmente. dejó de venir. Su madre nos trajo

la baja. Le han diagnosticado principio de agorafobia.

¿Y no sale de casa? No. no quiere. Tampoco quiere saber

nada de psicólogos. Ella es madre soltera. trabaja todo el día

y. en fin. no puede hacerse cargo. Yo le prometí que encontraría

un profesor voluntario que le hiciera un seguimiento al chico.

Eugeni se ofreció. Eso significará un empeoramiento

de la enfermedad. Está decidido. Merlí.

Eugeni será el profesor de refuerzo de Iván. Empieza mañana.

Sin cobrar. es evidente. Oh. qué generoso.

(Teléfono) Sí.

Sí. ahora lo miro. Un segundo.

Ah. muy bien. Pues muchas gracias. ¿eh? Adiós.

Merlí. acabo de hablar con el veterinario.

El perro está perfecto. Qué bien. Joder. qué alivio.

Puedes recogerlo cuando quieras. Ya. pero he tenido que dejar

mi piso. vivo provisionalmente en casa de mi madre.

No lo he hablado con ella. ¿Y qué harás si no lo quiere?

No sé. discutir. supongo. no voy a abandonar al perro.

Ah. Yo he estado pensando. Si no puedes ocuparte.

a mí no me importaría quedármelo. Pero ya tienes uno. ¿no?

Sí. pero me he enamorado de ese perrito.

No me importaría nada tener dos. Tendrás que preguntárselo

a tu pareja. ¿Por qué? Si vivo sola.

Ah. ¿sí? Sí.

Me va perfecto que te lo quedes. De hecho. me haces un favor.

porque me he metido en un marrón. Por mí. encantada.

¿Qué pasa si los dos perros no se llevan bien?

Supongo que sí. Escucha. ¿por qué...?

¿Vamos a pasearlos a un parque? Para comprobarlo.

Bueno. Vale. ¿Quedamos luego?

Sí. perfecto. Bien. adiós.

Adiós.

Abre. por favor. Iván. debo volver al bar.

No me obligues a llamar a la policía. por favor.

Iván. abre. por favor. Tengo que volver al bar.

Abre. por favor. Iván.

Iván.

Hola. perdona. ¿eres la madre de Iván Blasco?

Sí. Vengo del instituto Ángel Guimerá.

Soy el profesor de refuerzo. Te esperábamos mañana.

Yo me llamo Miriam. Merlí.

¿No venía un tal Eugeni? No. debe haber una confusión.

Da igual. mejor que hayas venido. Iván se ha encerrado por dentro

y no quiere abrir. Yo hablaré con él.

Iván. ha venido un profesor que te ayudará. Abre.

Debo volver al bar. Llevo el bar de aquí delante.

he salido un momento y tengo que volver.

Tranquila. ya me ocupo yo. Gracias.

Toni me dijo que no tendría que pagar. pero insisto.

pactemos un precio por horas. Ya hablaremos de los honorarios.

tranquila. Iván. me voy a trabajar.

Te quedas con Merlí. Gracias. Para cualquier cosa.

estoy en el bar. Sí. vete. No sufras.

Iván. sé que estás escuchando al otro lado. A partir de ahora.

soy tu profesor particular. mientras no vuelvas al instituto.

¿Me abres?

Ay. Estoy sentada en el sofá de un profe.

Si tu madre también es profe. ¿Y qué?

Que. al menos. tu madre no trabaja en el instituto.

Tu padre mola. Cuando sea profe. querría ser como él.

¡Hola!

Hola. yaya. Huy. ¿quién es esta chica

tan guapa? Tania.

Ah. muy bien. Yo soy Carmina Calduch.

- Sí. lo sé. Usted es actriz. la del anuncio. ¿no?

- Nena. créeme. he hecho cosas mejores que aquel anuncio de paté.

- Claro. es de las mejores actrices del país.

-Ah. ¿sí? ¿Y quiénes son las otras?

La gente del teatro está un poco...

(SILBA) Desequilibrada. Se nota que parió al friki de mi padre.

¿Qué te pasa? ¿Es solo por lo de Merlí?

Sí... Sí. mentira.

Dime. me estás ocultando algo. A ver.

Me parece. bueno. no me lo parece. Me gusta alguien.

Cabrón. no me lo habías dicho.

¿No somos tan amigos y nos lo contamos todo?

¿Quién es? No te lo voy a decir.

¿Por qué? Tú tampoco vienes a bailar conmigo.

Puedo bailar contigo cuando quieras. ¡dime quién es!

No te lo diré. ¿Quién es?

Para. Dímelo. por favor.

- ¡Niña. niña! ¡Que ese cojín es un recuerdo de "Cyrano"!

- Perdón. Te conté que me gusta Marc.

Marc es un guarro. Cuando tenga novio.

tal vez sea un poco guarra.

En realidad. es mañana cuando debe venir tu profesor voluntario.

Eugeni Bosc. Yo me he adelantado.

Tú debes ser como aquellos filósofos cínicos que creían

que solo podían conseguir la virtud fuera de la sociedad. ¿eh?

Soy profesor de filosofía. ¿sabes?

Te contaré una anécdota. Cuando Diógenes era esclavo.

su dueño le preguntó: "¿Tú qué sabes hacer mejor?".

¿Sabes qué le contestó él? Le dijo: "Yo sé mandar",

y te mando que me liberes". Y entonces el dueño le concedió

la libertad y lo convirtió en el tutor de sus hijos.

¿Te ha gustado? Supongo que te importará una mierda.

pero Eugeni no te contaría estas anécdotas.

Bueno.

Muy bien. Adiós. ahí te quedas.

Se nos amontona el trabajo.

¡Bonita! Está claro que han congeniado.

Sí. En el parque. todos los miraban.

¡Pispa! ¡Pispa! ¿Te lo pasas bien con...?

¿Qué nombre le vas a poner?

Descartes. ¿Descartes. el filósofo?

"Oui. Descartes". Me gusta mucho

cómo suena en francés. ¿Sí?

Sí. Yo vivía en París.

¿En París? Cuando mi madre trabajaba allí.

A ver. habla francés. ¿Qué quieres qué diga?

¿De qué hablo? De filosofía. de Descartes.

por ejemplo. Bueno.

Soy una cosa que piensa.

Que duda. que afirma. ¿"qui nie"?

Que niega.

"Qui aime". Espera. voy a dar de comer

a los perros.

Pienso. luego existo.

¿Qué. cómo va? ¿Qué? ¿Vienes a hablar

de cosas profundas? Hostia. en el fondo.

tienes el mismo sentido del humor que tu padre. me gusta.

Te veo contento. Sí. hoy he conseguido

un pequeño sobresueldo. ¿De qué?

Iván Blasco. Le daré clases particulares en casa.

No hablaba mucho. No. no. pero me ha abierto

la puerta. es un comienzo. Toma.

Móvil nuevo.

Es de los chinos. una imitación de los buenos.

No. no. perdona. Los móviles buenos imitan a éste.

Es mejor que el que tenías. ¿sí o no?

Sí. Ah. vale.

De nada. ¿eh? Gracias.

Ah. los peripatéticos eran unos estudiantes de filosofía...

Ya lo sé. lo he buscado en la Wikipedia.

Es más rápida que la Merlipedia. Ah.

Buenas noches. Papá.

tengo miedo de lo que puedas hacer en clase.

Reconoce que eres raro. complicado.

Sí. sí. sí. Sí. soy complicado. sí.

pero aún lo es más el mundo en el que vives. Hijo.

todo está hecho una mierda. pero no quiero que caigas

en la desidia ni en el pesimismo. Quiero que te impliques

en las cosas. que seas crítico con lo que te rodea.

Ya sé que es un palo pensar en estos temas. pero no creo

que los adolescentes solo penséis en el sexo y emborracharos.

También tenéis miedos. ¿no? Queréis experimentar cosas nuevas.

pero estáis acojonados. Sois como actores amateurs

antes de salir al escenario por primera vez.

Ay. no sé. mira. puede que te enamores algún día

y no seas correspondido. Así es la vida.

No siempre gustas a quien te gusta.

Sí. Bruno. tienes un padre complicado

y lo que tú quieras. pero soy el mejor profesor que has tenido

y. con el tiempo. verás que tengo razón.

Paciencia. Ya sé que soy difícil. pero tendrás que tomártelo

con filosofía.

Merlí. tienes que estar al servicio del instituto.

no el instituto a tu servicio.

Haz el favor de no saltarte ninguna norma más.

¿Quién quiere hacer trampas en el certamen literario?

¿Qué dice este pavo? Está pirado.

- ¿Qué te pasa? - No me viene la regla.

- ¿Qué? Fue sexo y basta.

Pero te gustó. ¿a que sí? ¿Sabes qué te digo?

Que entre nosotros no volverá a pasar nada.

He escrito unos versos para el poema.

¿Lo vas a leer delante de tu padre? Muy bien.

Estás revolucionando el gallinero. Esto era tranquilo

hasta que llegaste tú.

Hostia. puta.

Pero ¿no me habías dicho que no estaría? Dame.

Hijo. ¡Hijo. no! Y vístete. hostia.

que vas en pelotas. Vale. tranquilo.

Iván. mírame. Mírame.

Calla de una puta vez. Quita. Marc. déjalo.

Sé qué le pasa.

- ¿De qué vas? - ¿Qué haces. hijo de puta?

-Pero ¿qué hacéis?

Merlí - Temporada 1 - Capítulo 1: Los peripatéticos - Ver ahora

Boca Norte

Otra serie juvenil que te proponemos es Boca Norte. Andrea, una adolescente de la zona alta de Barcelona, llega a un barrio humilde al que tendrá que adaptarse. Para ello, se apunta a un centro cultura, Boca Norte, donde conocerá al resto de su nueva pandilla y con la que formará un grupo de baile. Su primera temporada está disponible en Playz, y tan solo cuenta con seis capítulos ¡Perfecta para una maratón!

No recomendado para menores de 16 años Boca Norte - Capítulo 1
Transcripción completa

Andrea, tía, esta casa es la hostia.

¿Y tú qué coño pintas en ese barrio de chungos?

Te sacaremos de ahí como sea, la culpa la tuvo la loca esa.

(Trinos)

(Melodía melancólica)

(SUSPIRA)

(Melodía melancólica)

Déjeme pasar un segundo, debo hablar con mi hija. Perdonen.

Pero ¡¿qué haces aquí?!

Coge tus cosas y abajo. Que no.

Andrea, por favor. No, me voy con Carol a la playa.

No te conviene estar con Carol. Me da igual, es mi amiga.

No lo es, te vuelves a casa.

No es mi casa, no quiero vivir en este barrio de mierda.

No entiendo por qué me haces esto.

Has sido tú quien lo ha provocado, ¿no te das cuenta?

-¡Señor, nos vamos ¿o qué?!

¡Sí, sí; un segundo!

No, no te das cuenta.

Vete con Carol, cuando vuelvas ya hablaremos.

Papá...

Disculpen, perdón.

(Motor del autobús)

¡Espere!

(Melodía de piano)

(DEJA DE TOCAR)

¿Has salido de casa?

Andrea, llevas días sin salir;

no puedes estar siempre delante del teclado.

Te tiene que dar el aire.

Conecta el aire acondicionado.

Andrea...

Mira, papá, no quiero volver a discutir.

Yo tampoco.

A ver, ¿ahora qué?

Es un centro para jóvenes,

podrías acercarte, está aquí al lado.

Seguro que harías amigos.

Tienen talleres de música y, también, instrumentos.

Yo ya tengo mi teclado.

Muy bien.

¡¿Qué haces?!

No tocarás más hasta que salgas de casa.

¡¿Qué?! Lo que oyes.

¿Me lo vas a quitar? Hasta que te apuntes a algo, sí.

Vamos a ver, ¿me quitas el teclado por no salir?

Efectivamente. El teclado.

Con el que hago música, que es algo bueno.

No es que me castigues sin salir por meterme un gramo de MDMA.

Tú, todo al revés. ¿Cómo llamas a esta psicología? ¿Retorcida?

He cortado Internet, en Boca Norte tienes Wi-Fi gratis.

(Melodía moderna)

¿Qué pasa con las compresas?

Son carísimas y los tampones, también.

¿Qué propones? -No sé...

Lo primero es inventarse un "hashtag" que enganche, tipo...

Mi regla, mis reglas o sangría económica.

Sangría económica. -Sí.

Vamos a hacer la encuesta y, luego, no sé...

No te van a contestar. -Sí.

Ya lo verás. -Ya verás que sí.

Hola, ¿te puedo hacer unas preguntas?

No, gracias, tía. Es sobre sexualidad femenina.

¿Sabes dónde tengo que ir para inscribirme en algo?

No, pero... ¿cuándo perdiste la virginidad?

¿Perdona?

Ah, que eres virgen, no pasa nada.

Higiene sexual: ¿eres más de tampones o compresas?

Tú eres de copa menstrual.

Qué fuerte la copa menstrual, ¿lo has escuchado?

Tía, que paso, ¿vale?

Vale. -Imbécil.

Ahora, eso sí, mato por tener esas zapatillas.

(Gemidos)

Joder... date la vuelta.

(GIME) Sí... guay... está perfecto.

(Gemidos)

No pares... ahí está bien.

¡Hostia, Dani, tío! ¿No te han enseñado a llamar?

¿Qué haces? ¿No puedes esperar a casa?

No me puedo esperar porque no tengo fibra.

Como Silvia se entere...

No se va a enterar, ¿a que no?

Lo que pasa en el despacho de Silvia se queda aquí.

Hijo de la gran puta...

Tío, pírate que tengo curro.

(RESPIRA CANSADO)

¿Nunca has visto una polla? Eres un asqueroso.

No lo tires ahí, joder.

Pues ya lo he tirado.

Bueno, da igual.

Estás todo el día con el porno. ¿Qué porno?

Dani, esto no es porno, tío.

Esto es mucho más, es alta calidad, te lo juro.

Por veinte pavos hacen de todo. ¿Encima pagas?

Claro, tío, lo bueno no es gratis.

Como tú te follas a Katy siempre que quieres, te da igual.

Pírate, que tengo curro.

Vale.

Una cosita. (SE QUEJA)

Es verdad.

¿Qué harás con lo de Katy?

¿Qué voy a hacer de qué? Dani... ¡lo del bombo!

¿Qué dices?

A mí me lo ha dicho Sarah.

(Melodía de piano tranquila)

¡Hola!

(Melodía de piano tranquila)

Katy, llámame, es urgente.

¡Hola!

Hola.

¿Aparte de estos cursos de música tenéis otros?

No, tenemos estos:

percusión, iniciación a DJ, ritmos urbanos y cajón.

Pero llegas tarde, están todos empezados.

(RÍE) A ver... ¿No me puedes meter en el que sea? El que acabe antes.

Lo siento, pero no.

¿Si te pago más te puedes inventar una plaza?

¿Estás de coña? No.

¿Me estás intentando sobornar?

Tío, no flipes, estoy negociando contigo.

Un segundo.

Katy... Katy... Ahora no, que me meo.

¿Es verdad? No lo sé, ahora lo veremos, no sé.

¿Estás embarazada? No lo sé, tranquilo.

Joder... Un momento.

¿Por qué no me lo has dicho? Para evitar esa cara.

¿Qué cara, eh? La de drama que pones, Dani.

Joder, ¿dónde lo he puesto?

Chicas, por favor, ¿me ayudáis?

Seguro que lo traes. Lo acabo de comprar. ¿Está?

Sí, aquí está. Perfecto.

Vale, vamos. Quédate, que me cortas la meada.

Chis. En caso de que sí, ¿prefieres niño o niña?

Andy.

(CARRASPEA) Perdona.

Eh... Sí.

Inscríbete en la lista de espera.

Si hay alguna baja, te llamo.

Tío, ¿en serio? Sí. En serio.

¿Puedo hablar con tu superior?

Igual estás un poco ocupado con tus amigos

y no puedes atender a los clientes.

¿Clientes? Eh...

Para tu información, esto no es un centro comercial.

Ya veo. Es un centro de jóvenes

y solo estamos nosotros.

Si quieres algo, tienes que hablar conmigo.

Pues qué suerte tengo. Así es la vida.

Tienes las hojas para inscribirte allí.

Por favor, no te lleves el boli. Vamos escasos de recursos.

¿Qué haces? Para que vaya más rápido.

¡Vale! ¡Ya, ya, ya! ¿Qué?

Joder.

Nada. No estoy embarazada. ¡La madre que te...!

Eres... Perdón.

Perdón. Era muy tentador. No me toques, Katy.

(Tono de notificación)

Me he mareado.

(RÍE)

(Música instrumental)

(TOCA EL TECLADO)

(TARAREA UNA MELODÍA)

(TARAREA)

Te estaba buscando.

(APLAUDE)

Yo solo quería...

Perdón. No, pero...

¿Has visto cómo toca? Sí, Andy. Sí.

Vamos.

(Tono de notificación)

Me tendría que haber quedado en casa sobando.

Ayer me dormí a las cuatro de la mañana.

¿Calentando para tu cumpleaños? Salí de fiesta y me lié.

¿Un martes? Ajá. Ah, por cierto.

Este sábado, fiestote en mi casa.

Mis padres se piran y mi hermana

me compró siete botellas de vodka.

Eso para ti. ¿Y para nosotros? ¡Anda ya!

Digo yo que pibitas habrá. Lu, creo que te has tirado ya

a todas mis invitadas. Hola.

Eh... ¿Este es el taller

de ritmos urbanos? ¿Taller?

¡Qué guay que hayas venido, Andrea! -¿Qué hace esta aquí?

La he invitado yo. No, no.

Me llegó un mensaje diciendo que había una plaza libre

para esta clase. Vale. Te lo envié yo.

A lo mejor esa plaza no existe.

Pero hay algo mucho mejor: nosotros.

¿En serio? -Sí. Mira.

Tenemos un grupo de músicas urbanas.

Yo compongo y canto. Lu se encarga de la parte técnica.

Y las chicas bailan. Vamos a ensayar

y me gustaría que nos vieras.

Eres un poco pesado. Por favor.

¿Y por qué? Tú relájate. Todo a su tiempo.

Tú te sientas, nos escuchas y luego ya... ¿Eh?

Venga. ¡Vamos, vamos!

Hola. Soy María. Hola.

Andy dice que tocas muy bien el teclado.

Tampoco es para tanto. Entonces, seguro que no eres

tan borde como dice. -Vamos, María.

"Five, six, seven, eight".

(CANCIÓN) #Cómo olvidar ese día que alguien recibía

#el mensaje que me escribías.#

#Decidí borrarlo. Ya no siento amor.#

#Sabes que no cambio por nadie.#

#Me sigo drogando en la pista de baile.#

#Lo pasamos bien antes que se acabe.#

#Vida solo hay una. Lo sabes.#

#Ahora súbelo. Tengo uno y quiero dos.#

#Te quito del sillón. Cuatro, por un show.#

#Esas putas quieren copiar mi llave

#y no lo consiguen aunque diga la clave.#

#Estoy tranquila montada en la nave.#

#Que me lo coja suave. Cómo olvidar ese día

#que supe que alguien recibía el mensaje

#que tú me escribías. Decidí borrarlo. No siento amor.#

#Tú sabes que no cambio por nadie.

#Me sigo drogando en la pista de baile.#

#Lo pasamos bien antes. Vida solo hay una. Lo sabes.#

#No recéis por mí. No.#

#Podéis tirar millas.#

#No veo por aquí ya.#

#Ya lo conseguí.#

#Me miro y no me encuentro en el espejo.#

Bueno, ¿qué me dices?

¿Queréis mi opinión? Pues claro.

¿Y por qué? Quiero que te unas al grupo.

¡Joder, Andy! Nos podrías haber dicho algo, ¿no?

Quiero que Andrea se una al grupo. Ya está dicho.

¿Qué me dices? Paso.

Te mueres por venir a Boca Norte. Me lo dijo Dani.

¿Que me muero por estar aquí? Mi padre me castigó

y estoy aquí para que me devuelva el teclado.

Únete al grupo y tu padre se relajará.

Para ya con este rollo de "marías sin fronteras" que llevas.

¿Sabes qué pasa? Que no me gusta que me mientan.

Algo tenía que hacer para que nos vieras.

Hacemos una cosa.

Vete a casa, que en caliente no se toman buenas decisiones.

Cuando sea que sí, me lo dices.

Me lo pienso y te lo digo. Vale.

(Canción reguetón)

Hola. Soy Andy, de Boca Norte.

Hoy hay fiesta de cumple de Katy, en su casa.

Vente. Estaremos María, Lu, Sarah, Dani.

Va a ser la puta hostia, tía.

Tía, los cutres de Boca Norte me acaban de invitar a una fiesta.

(Tono de notificación)

(Música instrumental)

¡Joder, papá!

(Música instrumental)

(Música hip-hop)

Qué sorpresa.

Hola.

¡Andrea, tía, qué guay que hayas venido!

Vente, vente. ¿Quieres un cubata?

Vale. Venga.

Hola. Hola.

¿Te dieron las latas vacías?

A ver cómo está esto.

De puta madre, está perfecto.

Gracias.

¿Quieres algo para complementarlo?

¿Tienes limón? Limón... Yo me refiero

a algo más químico, ¿sabes?

¿Químico? Drogas, coño.

No, no, gracias. Guau, ven, ven.

Vaya pedo lleva Katy, madre mía.

¿Hace mucho tiempo que están juntos?

A ver, juntos, ya no, ahora es más intermitente.

Dani va de duro porque creo que vivía en una casa de acogida,

pero es un crack, pero sufre mucho por todo.

Y Katy va a su bola, vamos, pura incompatibilidad.

Oye, ¿tenemos algo por lo que brindar o...?

No sé. Que te lo vas a pasar bien,

tía, ¿a que se lo pasará bien? -De puta madre.

Claro. Pensaba que era una borde.

A ver, empezamos mal, pero ya bien, ¿no?

Claro, además, que seas borde no es que seas mala gente, coño.

Gracias. Nosotros somos majos casi siempre,

pero nuestro barrio es la puta polla.

Es como nuestro tesoro. -Aquí mola todo.

Sí, y cuando llega alguien nuevo

y lo descubre, nos ponemos algo nerviosos.

¿Brindamos?

(Música hip-hop)

Hola.

Sabes que para ponértelo primero tienes que empalmarte, ¿no?

Ya lo sé, joder.

Tu fama de "fucker" se está yendo un poco a la mierda.

¿Qué dices? Que es broma.

Eh.

Mejor lo dejamos, ¿vale? No, qué va, qué va,

además, puedo hacer otras cosas.

(Música hip-hop)

Perdón.

Hola. Hola.

El lunes pásate por recepción.

Tienes que firmar la ficha de usuario.

Así que ya me puedo dar por admitida, ¿no?

Cosas de Andy.

Aunque tu talento también ayudó.

Tía, tía, vamos, vamos.

(RÍE)

Ah, ah. Perdón.

Estás muy pedo, tía. Quiero mi regalo.

¿Llevas condones? No.

No, creo que no. No quiero tener otro susto.

Pues a retirarse a tiempo.

Joder. ¿Qué, no te apetece, no?

Siempre haces igual y luego no la sacas.

Joder, Katy.

Es mi cumple, deja de hablar.

Eres un aguafiestas. Katy.

Que paso, Dani. Katy, no te ralles.

Joder, siempre igual. Katy.

Katy, Katy.

¿Tú y yo qué somos, Dani?

Vete a la mierda.

(Música hip-hop)

Katy, Katy.

Katy, Katy. Katy.

Katy, Katy. No responde.

Andy, llama a una ambulancia. Espera, déjame.

¿Qué haces? Tiene que vomitar.

Necesita una ambulancia. Joder, Dani.

Joder, necesita un médico. Tiene que sacar el alcohol, joder.

Madre mía.

Vamos a la habitación.

Katy, vamos.

Pero llamo o no. Arriba.

Venga, y... abajo. Ahí.

(RÍE)

¿Te puedes quedar tú con ella? Voy a limpiar el pasillo.

Vale.

Hola. -Bueno, la que faltaba.

(RÍEN)

Cabrones.

Dais mucho asco, tíos.

(RÍEN)

No estoy ni tajado, pero me encanta.

Hueles fatal. -A ver, gente, creo que ya

le podemos dar la bienvenida oficial a Andrea el grupo, ¿no?

Bienvenida. -"Welcome".

Vaya bienvenida, tronca.

Ha sido todo muy bonito. "Guten morgen".

Dani, ¿me puedes coger el móvil, por fa?

Yo no sé qué es lo que busca.

Ay, a ver, tranquilitos todos.

(RÍEN)

A lo mejor es por tener la nariz tapada, pero huele como a...

Gracias. ¿A qué?

A pota. -No, a deltoides de anguila.

(RÍEN)

Oye, no vomitará, ¿no? La nariz tapada dice.

Me tiro a la barra esta.

Pues ponte suero.

(RÍEN)

Esta... esta no está bien.

El techo no tiene cosas.

Boca Norte - Capítulo 1

Drama

¿Cuál es el mayor drama que te ha ocurrido? Seguro que alguno parecido al de África, una veinteañera que vive con sus mejores amigos y que busca el padre del hijo que espera. Está protagonizada por Elisabet Casanovas (a la que también puedes ver en Merlí), Artus Busquets y Júlia Bonjoch. Drama, rodada en español y en catalán, puedes disfrutar de sus seis capítulos completos en Playz.

No recomendado para menores de 16 años Mira ya el capítulo 1 de 'Drama'
Transcripción completa

(GIME) (GIME)

(JADEA)

(GIME)

(GIME)

(GIME)

(GIME)

(GIME)

(GIME)

(LOS DOS GIMEN INTENSAMENTE)

(GIMEN INTENSAMENTE)

(Música "rock")

Capítulo 01: Yuri.

(Música "swing" de la calle)

(Música de cabecera)

(Música "dance")

(RÍE)

Martina perdona es que acabo de vomitar.

Qué asco.

No tienes una sudadera grande, ¿no? No.

Lo mío no te cabe. Me lo reventarás.

Le cojo esto a tu padre, ¿vale? No le digas nada, se lo diré yo.

¿Tienes planes para el futuro?

¿Qué? Que si tienes planes para el futuro.

No estarás solo dando clases a niños.

No. Hago muchas más cosas.

¿Qué cosas haces? Muchas.

No tienes pinta de hacer nada más que dar clases a niños.

(IRÓNICA) Qué bien.

Por suerte, tengo clarísimo que seré doctora.

No una pringada como tú. Planazo.

Pero puede que, por lo que sea, se te tuerzan las cosas.

(SUSPIRA) Tienes mala cara.

Gracias, doctora. (Tiene náuseas)

¿Vas a vomitar?

(Puerta abriéndose)

¿Has bebido?

¡Aquí no, eh!

(Puerta cerrándose)

¡Qué asco! (SUSPIRA)

Perfecto.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? ¿Te encuentras mejor?

Sí, sí.

No hacía falta venir, Gorka. Eres un exagerado.

Nunca se sabe, África.

A mi hermano pequeño le pasó algo parecido.

Se desmayó en casa, no le dimos importancia y murió.

Joder, Gorka.

(Vibración de móvil)

Oye, por cierto... Te queda muy bien la camisa.

Quédatela si quieres. Gracias. Bueno, no es mi estilo.

Ya, ya.

¿África Aday? Sí, yo.

Hola. Hola.

(GORKA CARRASPEA)

¿Qué? ¿Te gusta? Sí, sí. Me gusta.

Pero con esta guarrada aquí delante se me corta el apetito.

No, pero que yo me refería al cuadro, no al canapé.

Ah, vale. Pensaba que era el canapé.

(RÍE) He venido aquí de golpe... El cuadro.

(RESOPLA) La verdad es que no me gusta nada, tío.

No. Te lo juro.

No sé qué perturbado puede pensar que esto es arte

y que esto puede gustar a alguien.

(RÍE NERVIOSO) A mí.

Vaya, que soy el perturbado que ha montado esta...

...exposición.

¿Fumas? No.

No.

Bueno, claro...

A lo mejor, si salgo, algún cigarrillo sí que cae.

Algunos días también... O sea, sí que fumas.

(TITUBEA) Sí. Sí.

¿Trabajas? Sí. Doy clases a niños.

¿Estás de alta en la Seguridad Social?

No, eso no...

Entonces no trabajas. Bueno.

¿Tomas medidas anticonceptivas? Algunas veces sí.

¿Otras no?

Pon que no. Pongo que no.

No vaya a ser que... A ti te da igual, ¿no?

No. Papiloma, "welcome".

Hale. A ver, tampoco es eso.

¿Enfermedades venéreas? No.

¿No? Ninguna.

Pongo que no.

¿O igual sí? ¿Cuándo fue la última revisión?

Hace unos meses.

¿Sí? Pocos.

¿Dos? No. Pocos...

Doce. ¿14? ¿Doce meses o años? ¿Qué pongo?

Dos añitos. (IRÓNICA) Dos añitos. Ánimo.

Nada, está estupendo.

No has dado ni una, nena. Dígame ya lo que me pasa.

Me estoy poniendo nerviosa. Pues tú misma.

(HOMBRE) Quiero irme a casa. -Marcial, esté quieto.

Me cago en la puta.

A ver. Espérate un momentito. (MARCIAL) -Quiero irme a casa.

(Música de intriga)

(LEE) "Desarrollo".

(DOCTORA) ¿Qué haces? Nada.

¿Qué has leído? Nada.

¡Eres una inconsciente!

No puedes mirar el ordenador de un médico.

No pasa nada, ¿no? Es confidencial.

¿Confidencial para quién? Para mí, solamente.

Es mi cuerpo. ¿Ah, sí?

¿Y si por error lees otro expediente? No es el caso.

¡No es tu caso! ¿Y si lees que tienes una ETS?

¿Un sidaco de ese? ¿O algo feo? ¿Qué pasa?

Te afecta, te pones nerviosa y dices: "Me tiro por la ventana.

No lo puedo soportar. Y me mato. Y mato también al otro".

¿Eh? Y los dos muertos.

¿Qué otro? ¿Qué dos?

¿No has leído nada? No.

Pues nada.

Pues... estás embarazada.

De ocho semanas.

(Latidos de corazón)

(Explosión)

(JADEA)

(Latidos acelerados)

¿Qué coño te pasa con los pies? Son la parte más fea del cuerpo.

Mira, la mayoría de estos cuadros son pies de amigos míos.

Que yo tengo amigos, ¿sabes? Es que los pies son un mundo.

O sea, en serio. Hay un montón de tipos de pies.

Están los romanos, los egipcios...

A mí, personalmente, me encantan los griegos.

Me flipan.

Y los que tienen mucho puente... (SUSPIRA)

(RÍE) O sea... Impresionante.

¿Qué estás haciendo?

Eh... (RÍE)

Nunca me han hablado así de los pies y quiero saber si son bonitos.

(NERVIOSO) Pero no te vistes...

Tápate. ¿Qué te parecen?

Tápate. No, tío.

Tápate. No me estás mirando. Míramelos.

Dios, sí. Me encan... O sea, son bonitos.

(SUSPIRA) Sí. Sí, el izquierdo es...

Está bien. Me gusta. Sí. Le haría un molde, ¿sabes?

¿Harías un molde del izquierdo? Sí.

Cuando quieras. Perfecto.

Me llamo África. ¿Tú? Yo me llamo Yuri.

(Música de percusión)

(HOMBRE CANTA) "África - ah - ah.

#África - ah - ah"#

(ACE. CANARIO) ¿No te gusta? (ACE. CANARIO) Sí me gusta.

¿No te gusta lo que te cocina papi? Sí me gusta.

¿Cómo está la abuela? Bien. En la habitación.

¿Qué te pasa? A ti te pasa algo. No, estoy bien.

Me puedes contar cualquier cosa. Que no, que estoy bien.

Yo sé lo que te pasa. ¿Sí?

Notas que hay una especie de evolución.

Papá, te veo igual que siempre.

(RÍE) ¿Igual que siempre? Sí.

A ver. Yo también estoy preocupado por cómo te afectarán estos cambios.

Pero ¿de qué cambio hablas?

Quiero que sepas que no me olvido de mamá.

¿Por qué sacas a mamá? Tengo muy presente que mamá murió.

Gracias por ser tan sutil.

Sé lo que has aguantado cuando me has visto con mujeres,

y toda esa vida disoluta.

Pero te quiero decir que estoy enamorado de verdad.

#Y el amor corre por mis venas.#

(RÍE) He conocido a una persona muy especial.

Se llama Flora.

Y entre que tu madre murió

y que Flora está viva y es muy simpática...

No digo que Flora sea más que tu madre, pero...

...están ahí. ¿Eh?

Me alegro por ti, pero me da igual con quién salgas.

Me da igual. Joder, pero... ¿adónde vas?

Tengo el estómago revuelto. Voy al baño.

Estás eléctrica.

Mira a ver si fue un virus. Eso debe de ser.

Uno chungo, además.

¡Ven a bailar la salsa con tu papi!

#África - ah- ah".#

(Música melancólica)

(Presentador) "Antes de la pista en 'La parte por el todo',

tenemos al gran Simón ya.

¿Dispuesto? - Dispuesto".

Hola, yaya.

Hola.

(Música intimista)

(GIME)

África. ¿Qué?

¿Hacemos el molde? ¿Qué?

Si hacemos el molde. Sí, hombre, sí.

Sigue con esto, que está súper.

(GIME)

(GIME MÁS INTENSAMENTE)

(JADEA)

(GIME)

(Música electrónica)

(Chisporroteo)

¡Eh!

¡Yuri!

¡África!

¿Qué tal?

Hola. Me hizo mucha ilusión escuchar tu mensaje.

¿Sí?

Pues espérate. (SUSPIRA)

He venido para decirte una cosa que no sabía si decirte o no,

pero he hablado con una amiga y creo que es lo mejor.

No sé por dónde empezar.

Te lo digo así de golpe.

(CHASCA LA LENGUA) ¿Te acuerdas del día...?

La noche que estuvimos... Sí, del molde de tus pies.

La del molde. Exacto. Sí.

Ese día me quedé embarazada.

(EXHALA NERVIOSO)

(SUSURRA) Ya.

¿Y qué tal? ¿Cómo estás?

Mal. Muy mal.

Bueno, no, claro...

(RÍE) Me lo imagino. No, no te imaginas.

No me imagino. No.

Eh...

No sé. ¿Quieres que te haga...?

(TITUBEA) No sé. ¿Qué?

Tengo el molde de tus pies.

África.

¡Qué feos! Tus pies. Son preciosos.

No quiero el puto molde.

Venía a decirte esto.

Venías a decirme que estás embarazada.

Si me lo tenías que decir...

Gracias, pero...

Es que no...

Mira, los dejo aquí y cuando quieras, vienes a buscarlo, ¿vale?

(TITUBEA) Son tus pies, África.

(TITUBEA)

# Hoy no quiero salir de mi cama.

# Deja que suene la alarma # un día más.

# Algún día esta canción # me hará llorar.

# Pero, hasta entonces, # prefiero bailar.

# Súbeme el volumen de mi soledad. # Yo contra el mundo, qué más da.

# Súbeme el volumen de mi soledad. # Yo contra el mundo, qué más da.

# Hoy no quiero salir de mi cama.

# Deja que suene la alarma # un día más.

# Algún día esta canción # me hará llorar.

# Pero, hasta entonces, # prefiero bailar.

# Súbeme el volumen de mi soledad. # Yo contra el mundo, qué más da.

# Súbeme el volumen de mi soledad. # Yo contra el mundo, qué más da.

# Súbeme el volumen de mi soledad. # Yo contra el mundo.

# Súbeme el volumen de mi soledad.

# Qué más da. #

Mira ya el capítulo 1 de 'Drama'

Grasa

Grasa está protagonizada por Pedro “El Grasa” (Kike Pérez) es un conflictivo delincuente que lleva una caótica vida: fuma, bebe, se droga y come demasiado, teniendo en cuenta su sobrepeso. Un día, como era de esperar, su cuerpo le da un susto y Pedro sufre un infarto. Contra todo pronóstico, sobrevive, pero en adelante deberá llevar siempre un pulsómetro y cambiar de costumbres si quiere seguir con vida. El destino le llevará a unas singulares clases de pilates que transformarán radicalmente su existencia. ¿Te has quedado con ganas de saber más? No te pierdas los seis capítulo de Grasa en Playz. 

No recomendado para menores de 16 años Grasa - Capítulo 1: "Barrio"
Transcripción completa

(Música)

(Música)

A ver, yo tengo siete hijos.

Hay dos maneras de hacerlo: por las buenas o las malas.

Por las buenas, yo me llevo el bolso y ya está;

por las malas la hincho a puñaladas. ¿Buenas o malas?

-Si no tengo nada. -No me cuente la vida.

Ábrelo a ver lo que tienes. -Que no tengo nada.

-Al final te hincho a puñaladas. Enséñame ya qué tienes en el bolso.

-¡Yo también tengo siete nietos!

-¡No voy a echar todo el día con el puto bolso!

Bigote, ¿puedo hablar contigo un segundito?

Sí, claro, espera. Aguántame esto un momento.

No me mires porque... la apuñalo, ¿vale?

La apuñalo; mirando abajo. -Vale, vale.

-¿Qué pasa, cómo va la cosa? Todo bien.

¿Cómo está tu hermano?

Pues chungo, compadre, tres años y medio le han caído

y él lo pasa fatal en el talego, es muy especialito para comer.

No se entera, ¡que mire abajo, coño, que la apuñalo!

¡Me cago en mi vida! ¡Mirando para abajo!

Perdona, Grasa, dime. No, perdona, no;

¿dónde está el dinero del Tito?

Te estás buscando la ruina. Tú sabes cómo es él.

Te va a matar. Ojalá lo mate.

-Vamos a ver, cállese de una vez, ¿vale?

¡Que la apuñalo! -Vale, vale.

-Grasa, yo te voy a pagar, te lo juro por mi madre.

Precisamente estoy recaudando;

pero también tengo los chiquillos, que tienen que comer.

Pues date prisa, loco, porque lo conozco

y me va a mandar a partirte la cabeza,

y lo voy a tener que hacer. Pártesela ya, hombre.

Reviéntalo. ¡Cállate ya, puta vieja!

Dale el dinero al pibe ya. (LA MUJER SOLLOZA)

Venga, Bigote, dale recuerdos a tu hermano.

Vale, venga, señora, ya me puede mirar.

¡Que me mire!

(OFF) Hoy recorreremos el barrio sevillano

de Los Picaores.

Venta de droga, atracos violentos, peleas letales

y el trágico record nacional de heridos por arma blanca,

lo convierten en uno de los lugares más peligrosos de España.

(OFF) Parece usted nervioso. ¿Ha consumido algo?

¡Déjame la cámara, gilipollas!

¡Es para probarla, que yo no soy un delincuente!

Esto no es medio gramo, Tito.

Ah, ¿no? ¿Y qué es, una "mountain bike"?

¿Me estás llamando mentiroso? No, perdona, Tito,

es que no estoy acostumbrado a verlo así... en papel.

Porque son biodegradables, gilipollas,

que después el paquetito se va al océano

y nos estamos cargando el planeta.

Estoy hasta la polla de los putos millennials,

siempre cuestionando todo.

Yo no soy millennial, yo soy... generación Z.

Hostias, Z...

(AMBOS) ¡Uh, uh, uh!

Bueno, perdona entonces.

Mira, niñato, yo le vendía la droga a tu viejo.

Huele. Huele, huele, huele.

¡Trae el paquetillo para acá! Hala, a tomar por culo.

¿Y mi dinero?

¿Qué dinero?

Lo peor es que te hago hasta un favor.

Mira mi colega cómo está por culpa de la droga.

Ay.

No hay respeto ya, hermano.

Ninguno, Grasa.

Prefiero mil veces un yonqui de los 80 apestando a meado

que estos niñatos que se creen que lo saben todo.

Me cago en mi puta madre.

Encima no hay triangulitos ya.

No te rayes, hermano, yo bajo al chino rápido.

Ten cuidado con esa gente. Grasa, ten cuidado,

que esos vienen a España a robarnos órganos,

hígados y riñones sobre todo.

Illo, Tito, no leas más nada en Internet.

Cállate, subnormal.

En China los riñones son malísimos, que lo sabe todo el mundo.

¿O para qué vienen a España, para montar tiendas de mierda?

Los chinos... Los chinos son muy listos.

Sí.

Toma, llévame esto a la caja.

Pero si es que no salgo para nada porque es que le he cogido

muchísimo miedo al barrio, de verdad te lo digo.

Cada vez salgo menos porque tengo que pasar por la placita

y están ahí todas las niñatas, los niñatos,

inyectándose los porros delante de todo el mundo.

¿Tú no lo has visto?

Se inyectan los porros, se los meten por la nariz.

Hacen así con el porro y eso... Qué miedo, de verdad.

No te lo iba a decir, pero te lo voy a decir;

veo mucho a tu hija por ahí.

Te lo digo para que tengas cuidado porque está la cosa muy mala.

La mía no, la mía está todo el día estudiando;

el otro día vino a las siete de la mañana,

con los ojos así de rojos.

Así que ten mucho cuidadito... -¡Eh, ladrón, no robes!

Qué susto, hija de puta. ¡Que no robes!

¡Que no estoy robando!

Oye, ladrón, deja esas cosas ahí. Siempre vienes sin comprar nada.

¡Que no estoy robando, es por no usar bolsa,

que nos estamos cargando el planeta!

Uh, mira, ¿qué te he dicho? Uh, qué vergüenza, por Dios.

(HABLA EN SU LENGUA) -¡Oye, suelta, oye, por Dios!

¡Sinvergüenza, que eres un sinvergüenza!

(HABLA EN SU LENGUA)

¡¿Qué dices tú?! Cállate, eh. No le hables así.

(HABLA EN SU LENGUA)

¿Qué...? Que no... ¿Qué haces con eso?

¡Llevo la suerte para hoy, el 15, la niña bonita!

¡El 22, los dos patitos! ¡Venga, que llevo los buenos!

(TARTAMUDEA) ¡Cállate tú también, puta vieja!

Voy a llamar a la Policía. -¡Sinvergüenza!

-¡El 33, la edad de Cristo! ¡Dos iguales para hoy!

-¡No pierda la oportunidad!

¡Ay, que se ha caído! -Oh, oh, oh.

-Anda, mira lo que le va a hacer el chino.

Es que ellos lo saben hacer todo.

Esto es de los chinos, eh, no te creas tú.

Oh, oh, oh...

(Pitidos)

Mierda, mierda, ¡mierda, mierda!

¡Mierda, mi hígado!

¡Socorro, enfermera!

¡Mierda, mierda!

¿Qué?

¿Qué mira?

¡Enfermera!

Bueno...

Pues esto ya está.

Puede sentarse si quiere.

Puede ponerse la camisa, eh.

"Okey".

Vale.

Vale.

Pedro Marrero Martín.

Debería usted estar muerto.

Quiero decir, hay gente maravillosa,

gente válida, deportistas incluso,

que no han sobrevivido a un infarto como el suyo.

Y en cambio, aquí está usted, vivo. Enhorabuena.

Gracias, doctor.

No me las dé a mí.

Déselas al empleado de la tienda que le mantuvo con vida.

¿El puto chino? Sí.

Sí.

Vamos a ver.

Según su historial,

usted ha pasado por aquí dos veces.

Una hace dos años por un accidente de tráfico.

Eso fue un fiestón.

Me choqué contra un árbol, me meé encima.

(RÍE)

Y la otra por unas lesiones producidas por... Oh, sorpresa,

una pelea.

Sí, pero al otro hijo de puta lo reventé.

Qué bien, qué bien.

Mire, voy a ser muy claro con usted.

Tras los últimos análisis realizados, su estado es crítico.

Las lesiones halladas se deben a su elevado nivel

de triglicéridos y de colesterol, que han condicionado

un grado severo de arteriosclerosis

y una oclusión de las arterias coronarias,

afectando al flujo

y produciendo un daño en el miocardio.

Ajá... Miocardios.

¿Entiende lo que quiero decir?

En verdad no mucho.

Vale, vamos a ver.

Imagínese que esta uva es un corazón sano.

Pues el suyo, debido a su estilo de vida actual,

estaría más o menos...

Así.

Quiero decir que es un milagro que siga usted vivo.

¿Lo entiende ahora?

Si sigue con sus hábitos actuales,

lo más normal es que sufra otro infarto pronto.

Para evitarlo deberá seguir una dieta saludable;

nada de chucherías ni de grasa;

tendrá que bajar un poco el peso...

Mucho.

Y por supuesto tendrá que dejar de tomar alcohol y de fumar.

¿De fumar qué?

Lo veo muy complicado para gente como usted, sr. Marrero,

prácticamente imposible.

¿Y entonces? Entonces se va a morir pronto.

Sin embargo, estoy obligado a evitarlo.

Así que aunque sepa que será en vano

y que seguro que la vende a piezas...

Acérqueme el brazo.

Esta pulsera mide sus pulsaciones.

Cuando suene la alarma significará que han aumentado

de forma considerable y que está usted en riesgo.

Madre mía, a ver;

cuando el cacharrito este haga "pi, pi, pi",

es que tienes el corazón a tope,

que te está dando un jamacuco, y si no te tranquilizas, te mueres.

Emita un gruñido si lo ha comprendido.

(ASIENTE)

Muy bien.

Pues vuelva el mes que viene

para hacer un chequeo del historial de la pulsera.

En paz descanse, sr. Marrero.

¿Eh?

Que buenas tardes.

(Música)

¿Qué pasó, señores? He estado en... Chis.

Nos escuchan, Grasa. Nos oyen.

¿Quién?

El puto Mark Zuckerberg, Google, Facebook, el Badoo...

Las grandes empresas.

Nos espían por el móvil.

Qué hijos de puta.

A partir de ahora no podemos hablar de lo que vendemos aquí, eh.

¿Sabes lo qué te digo?

Hay que hablar en clave todo el rato.

No le eches cuenta, Grasa, no para de leer cosas en Internet.

Cállate, gilipollas. Lo puedo demostrar.

Si hablas cerca del móvil de cualquier cosa,

de tirón aparece la publicidad de eso.

¿Casualidad? No, chaval.

A ver, mira, por ejemplo.

Chacho, vamos a hacernos un viaje por... Teruel.

Me encanta Teruel, tío, es lo máximo, te lo juro.

Vamos a Teruel de viaje. Sí, que está de moda.

Espera, espera, espera.

Además, se come del carajo en Teruel, eh.

Y las pibas teruelanas, eh. Teruel...

Ahora vas a ver qué sale.

Oye, tito, que tengo que comprar un par de cosas.

Déjame dinero de la caja. Chis, en clave, gilipollas.

No digas "dinero", di...

Yo qué sé...

Coliflores.

¿Coliflores?

¿Qué dices, Grasa? ¿Qué quieres?

Que si te puedo coger...

Coliflores.

Claro, compadre, coge las coliflores que te hagan falta.

No te pases tampoco, eh.

Esto no es para mí.

Es para un colega.

Que tiene... diarrea.

¡Y ponme una palmera!

¡Y dos latas de cerveza!

Te toca, compadre.

-Hermano, me encanta cómo te queda lo oblicuo con el morenito.

Te lo digo en serio, se ve increíble.

Increíble. -Gracias.

-Y cómo le huele el pelo al cabrón.

-Hostias, esto es albaricoque por lo menos.

-Maracuyá con mango, "bro", a las pibas les encanta.

-¿Pero tiene camomila o no? -¡Claro, cabrón!

-Tío, ¿quién me echa cremita en la espalda?

Me están saliendo pecas del sol.

-Yo, hermanazo, no te falte a ti de nada.

-Por aquí.

-Tío, loco, tienes los trapecios supersuaves, de verdad,

como si fuera terciopelo.

-¿Sí? -Sí, mira.

-Oh, es verdad, eh.

-Tío, el otro día en casa viendo el fútbol con la parienta,

el Betis-Getafe,

no veas cómo tienen los muslos los futbolistas profesionales.

-Y el culo que sacan los cabrones.

Que a mí me cuesta endurecer el glúteo... Y no lo consigo 100%.

-Eso es otra liga, tío, eso...

-¿Te importa darme un cepillado rápido?

-Claro, cojones.

Illo, tienes todas las puntas abiertas, tío,

tienes que cambiar de champú. -Ya, estoy buscando uno

que combine hidratación y ácido hialurónico.

-¿Alguno queréis batidito proteínas de frutos rojos?

-Yo, yo.

Oh, está bueno, pero yo soy más de sabores cítricos.

Pomelo, limón... -Yo soy más de mantecado,

de "biscuit", de nueces pecán con vainilla...

-¡Quillo! -¿Entiendes?

-Se va. -¿Se ha cabreado o qué?

Sí, buenas tardes. Para hacer un pedido, por favor.

Dos pizzas familia numerosa.

Barbacoa.

Diez alitas Tijuana, grandes.

Cuatro hamburguesas con todo.

Y dos perritos, con albóndigas, por arriba.

¡Pues se las pones por encima! ¿Cómo no...?

¡Se las mete en el perrito!

(Moto)

# Hoy, es un día especial vamos a robar un Ibiza,

"pa" poderlo estrellar #

# Hoy, es un día especial vamos a robar un Ibiza

"pa" poderlo estrellar#

# Me gusta la noche, soy un callejero,

fumando en la calle por no estar durmiendo #

# Libre, libre quiero ser

como ese papelillo que con el viento se me fue #

¿Sabes qué pasa, Grasa? Que el barrio es una puta mierda.

El otro día quedé con un chaval por Wallapop

para tangarle una Play en un descampado,

¡y va el nota y se cuela sin Play!

¡Que venía a robarme a mí, quillo, el subnormal!

Yo sin dinero, él sin Play...

¡Le pegué un cabezazo que casi me lo cargo!

Y me vine todo encorajado.

Grasa, ¿qué te pasa, "pisha"? Estás todo embajonado.

Estoy chungo, hermano.

Me dio un infarto al corazón.

¿Qué dices, cojones, un infarto al corazón?

¿Y estás bien o qué?

El médico me dijo que me iba a morir pronto seguramente.

Y me puso la pulsera esta, que cada vez que pita

es que me va a dar un infarto. Y no para de sonar.

Por eso estás comiendo esa mierda, ¿no?

Me dijo que tenía que cambiar de vida.

Pero yo creo que no soy capaz.

¿Sabes lo que tienes que hacer?

Irte de esta mierda de barrio, que no vale para nada.

Así te lo digo, y soy de aquí. El barrio es infarto, hermano.

-¡Cristian, me dijiste que ibas a sacar tu coche de aquí!

Te juro que como siga mañana aquí, ¡le meto fuego!

-¡Que no lo quiero de vender! ¡Qué ya te lo he dicho!

chiquititaAhí tuvimos a la Jessi y al Joni...

-¡Que me suda el coño, Christian! Te juro que le meto fuego.

-¡Que el coche es mío y no lo vendo!

-¡Y el garaje es mío, gilipollas, y voy a montar aquí mi negocio!

-¿Qué negocio? ¿Como cuando el Instagram ese,

que nada más que te seguían los tres pajilleros del barrio?

-No, no son solo del barrio, que van 1500, listo.

Así empezó la Dulceida y ahora tiene un barco.

-¡¿Y dónde vas a meter tú un barco, chiquilla?!

Ay, que le da un ataque al corazón.

¡Que le está dando! -¿Qué dices, qué eres, médico?

-¡No, subnormal, que esa pulsera le avise cuando le da un ataque!

-¡¿Y te pones a gritarle en la oreja, gilipollas?!

-¡Eres tú la que ha empezado! -¡Que te calles, hombre!

Toma a la Jéssica.

¡Que te calles ya, coño!

Grasa, hijo, tranquilo. Tienes que relajarte, eh.

Mira, vamos a cantar una canción juntos, ¿vale?

-¡¿Qué canción vas a cantar?!

¡Que se muere! -¡Que te calles!

Que es un truco que aprendí yo cuando estaba en desintoxicación.

Grasa, canta conmigo.

# Soy una mala apuesta,

# el último que siempre se va de la fiesta.

# Tengo siempre las respuestas, ninguna es la correcta.

(AMBOS) # Y yo solo estoy sobreviviendo,

# pero esta partida voy perdiendo.

# Me sigue la muerte y yo corriendo,

# y ya me está cogiendo.

(LOS TRES) # Y yo solo en mi habitación,

# queda pólvora en ese rincón,

# pólvora que me da taquicardia,

# en el corazón... #

- Chacho, pasa el porro. -¡Toma ya!

-¡Esto es lo mejor que hay, pólvora!

-Yo me paso por aquí porque estoy bastante rayada

con todo lo que se está hablando en el barrio,

y me estáis emparanoiando bastante, ¿vale?

Si alguien tiene algún problemita,

ya sabe dónde estoy, que venga a buscarme.

-¿Qué pasa, compadre? Mira, escúchame...

-Esta historia para ti, campeón,

a ver si aprendes a limpiarte bien el culo ¿oíste?

-¿Tienes problemas de salud, obesidad, cardiopatías varias?

Chacho, te voy a decir una cosita...

¿Tienes problemas de salud, obesidad, cardiopatías varias,

triglicéridos, colesterol?

No es gracioso, podrías morir.

¿Te gustaría tener esto, esto, esto?

Es difícil, pero no imposible. Mi método podría salvarte.

Puto Mark Zuckerberg.

Mira, hijo de puta, tú no mandas en mí, eh.

Déjame de mandarme, hijo de puta.

Deja de espiarme con la puta cara de primo que tienes,

la cara de "alelao".

Hijo de puta, a mí no ¿eh?.

A otro que sea más primo, sí.

Pero a mi no me estés mandando estas cosas,

que te busco la ubicación y te reviento.

Vamos a ver, yo tengo las mismas ganas de llegar a mi casa que tú,

así que vamos a ser rapiditos y así terminamos pronto.

Tú me das el dinero y yo me voy.

Yo no tengo nada en tu contra tuya, chiquillo,

yo lo único que quiero es tu dinero, ¿tú me entiendes a mi o no?

¿O es que no me entiendes? Mírame a la cara si me entiendes.

Quillo, mírame a la cara si me entiendes.

Bueno, ¿qué pasa, que no hablas español?

"Your money, your money now in mine".

"Your money in mine, give me. Give me your money".

¡"Your money"!

A mí.

No mires para otro lado, es a mí. Dámelo.

Dame...

(Ruidos de pelea)

(Música)

(RESOPLA) Vamos a ver, Cabeza.

Aquí te puedo ofrecer lechuga, nísperos, calabaza

o ralladura de coco.

¿Sabes lo que te digo?

Ralladura... de coco.

Yo no te entiendo, Tito.

Lo de siempre, ¿no? Cocaína. ¡Chis!

¿Qué dices, drogadicto de mierda? Aquí no hay eso.

¡No hay eso aquí!

Aquí lo que tenemos es ralladura de coco.

Coco bueno, sudamericano.

¿Que aquí ya no vendes coca? ¡Dilo otra vez!

¡Dilo otra vez que te reviento!

A ver.

Más sencillo.

Yo tengo camisa verde,

camisa marrón,

camisa blanca o camisa...

Marrón. ¡No!

Más clarito, más beis.

A ver, ¿cuánta ralladura te vas a llevar, lo de siempre?

Pues media camisa blanca. Ea, dame 30 coliflores.

Pero... ¿coliflores?

30 euros, ¡gilipollas!

¡Arranca ya!

Joder, este barrio me está matando.

A ver, léeme la lista de los morosos.

Pues mira, Tito,

el Juanito el Callo te debe 50... coliflores,

de los nísperos del otro día.

El Trompeta te debe 20 coliflores.

Y el Bigote te debe 200.

Hostias, verdad, el Bigote.

¡Me cago en sus putos muertos!

Mira, coge el móvil.

Graba, que le voy a hacer un mensajito que se va a cagar.

Venga.

Venga, coño.

¿Estoy bien así?

La barba... Está bien, como siempre.

Qué coño, que esta barba se me despeina la hija de puta.

Venga, bien, eh. Aspecto fiero ahí.

Fiero fiero.

Bien.

Hola, Bigote.

Me cago en tus putos muertos.

Te dije que tenías hasta ayer de plazo

para que devolverme mis coliflores, pero... Corta.

(Cantan en inglés)

(JADEA)

# Soy una mala apuesta,

# el último que siempre se va de la fiesta.

# Tengo todas las respuestas,

ninguna es la correcta. #

# Y yo solo estoy sobreviviendo,

# pero esta partida voy perdiendo.

# Me sigue la muerte y yo corriendo,

# ya me está cogiendo.

# Y yo solo en mi habitación,

# queda pólvora en ese rincón,

# pólvora que me da taquicardia,

# en el corazón... #

(Música)

¡Dame la bici! ¡¡¡Que me des la bici!!!

Grasa - Capítulo 1: "Barrio"