China y Estados Unidos protagonizan la guerra fría de la Inteligencia Artificial. Una dura competencia geopolítica y tecnológica por dominar los sistemas informáticos avanzados y el mercado digital global.
Pekín y Washington consideran que los mensajes de la otra parte son parte de la estrategia para frenar su desarrollo.
En menos de diez días, Donald Trump y Xi Jing Ping volverán a verse las caras en medio de esta guerra tecnología y entre avisos de "catastrófe".
El presidente de los Estado Unidos, Donald Trump, desoye las voces de alerta que advierten del peligro de la Inteligencia Artificial. Voces como las del Dario Amodei, CEO de Anthropic, que ha pedido frenar el desarrollo de esta tecnología y someterla a más inspecciones gubernamentales. En su red social Truth Social el mandatario estadounidense ha dicho que el único control que necesita la IA es un presidente "fuerte, inteligente y con un alto cociente intelectual" en referencia a si mismo.
Lejos de querer poner coto a este desarrollo, Trump considera que las compañías se encuentra bajo un control regulatorio "criminal"; cree que los centros de datos se encuentran en el punto de mira de "conspiraciones enfermas" y hace una última advertencia: "Teóricos de la conspiración, traidores y filtradores, tened cuidado".
Para el mandatario este tipo de iniciativas solo benefician a China, país con el que Estados Unidos se encuentra en una pugna por el control de esta tecnología. Para el jefe de la inteligencia china, Chen Yixin, la IA es "un nuevo escenario de rivalidad estratégica" y apunta que pueden estar en riesgo los datos del Estado, secretos comerciales y la privacidad. Aboga por un mayor control en el país en el que la IA más está creciendo. Modelos como DeepSeek, más abiertos y baratos que los americanos, ya acumulan 500 millones de usuarios en el gigante asiático, y el Gobierno va a invertir 250 millones de euros en su desarrollo durante los próximos cinco años.
Los líderes mundiales de la Inteligencia Artificial aseguran que nuestra supervivencia está en riesgo. Frente a ellos, Donald Trump, contrario a la regulación, asegura que hay una conspiración contra la IA.
A pesar de las voces de alarma, el presidente de Estados Unidos asegura que esta tecnología no necesita más controles. De hecho, ha puesto en marcha medidas para ayudar a su desregulación.
En China, la IA avanza muy deprisa y es la protagonista de los avances militares. Los modelos del gigante asiático, más baratos, compiten con los estadounidenses a pesar de que Washington restringe a Pekín el acceso a sus chips avanzados.
Los países que forman parte del grupo BRICS han acordado este sábado en Nueva Delhi una resolución conjunta en la que piden "máxima contención" en el conflicto en Oriente Medio y abogan por la solución "pacífica" y mediante el "diálogo" de los conflictos. Además, han subrayado la necesidad de trabajar juntos para mantener "el flujo del comercio mundial, la cadena de suministros y la energía" y han rechazado las sanciones unilaterales.
La adopción de una resolución conjunta, en la que no se cita a ningún país en concreto, es un logro diplomático del bloque y en especial del anfitrión de la cumbre, el presidente indio Narendra Modi. No hay que olvidar que en las reuniones participan dos países enfrentados por la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel en Oriente Medio: Irán y Emiratos Árabes. En mayo, la reunión preparatoria de ministros de Exteriores fue incapaz de pactar un comunicado conjunto.
Los BRICS celebran este fin de semana en la capital de la India su cumbre anual, que está marcada por la guerra de Irán y las alteraciones que ha provocado en el flujo de materias primas y en especial en el precio de los combustibles. A la cumbre asisten el presidente ruso, Vladímir Putin; el de China, Xi Jinping; el primer ministro iraní, Masoud Pezeshkian; y el príncipe heredero de Abu Dhabi, jeque Jaled bin Mohamed bin Zayed al-Nahyan, entre otros.
Foto: Alexander Kazakov, Sputnik, Kremlin Pool Photo via AP
Poco más de una semana después de que el colapso de un glaciar desencadenara la inundación que devastó el sur de Nepal, el balance provisional supera ya los 1.200 muertos, mientras que el número de personas desaparecidas asciende ya a los 5.000.
Los equipos de emergencia mantienen las operaciones de búsqueda y rescate, con especial atención a los 900 trabajadores atrapados en centrales hidroeléctricas. Paralelamente, el Gobierno nepalí ha iniciado las tareas de reconstrucción: las autoridades calculan que será necesario levantar de nuevo más de 20.000 viviendas en los distritos afectados.
Pero la tragedia no se mide únicamente en casas o bienes destruidos. Para los damnificados, lo más doloroso es la incertidumbre sobre el paradero de familiares y amigos, sin saber todavía si podrán volver a abrazarlos o, al menos, darles una despedida digna.
En Nepal continúan las tareas de rescate tras la riada masiva que ha dejado cerca de mil fallecidos solo en este país. En las últimas horas, 350 personas han sido rescatadas en los túneles de centrales hidroeléctricas, es un esfuerzo titánico mientras el reloj avanza en contra.
Siguen las labores de rescate, con el miedo de una nueva riada, en la zona fronteriza entre Nepal y la región autónoma del Tíbet después de que un lago formado por la acumulación de rocas y escombros comenzara a desbordarse. El pasado miércoles una tromba de agua arrasó una zona de Rasuwa y deja ya 600 muertos y casi 2.500 desaparecidos, según el último balance oficial. En su último boletín, la Junta de Turismo de Nepal incluye a un español en el apartado de rescatados, mientras mantiene a otros dos en la lista de personas en paradero desconocido, sin aportar por el momento más detalles sobre la identidad o las circunstancias del hallazgo. El Ministerio de Exteriores aún no ha confirmado este rescate.
China ha retomado las labores de rescate, después de que fueran suspendidas temporalmente por el paulatino desbordamiento de una represa natural formada por la acumulación de lodo y rocas tras la riada. Sin embargo, el miedo a una segunda riada sigue presente.
La trágica riada en el Himalaya, que ha provocado centenares de muertos, aún deja varias incógnitas: ¿qué pasó para que el río Bhote Koshi se transformara en un monstruo de barro y rocas? La respuesta está en un glaciar a 5.200 metros de altitud. Al colapsar, sufrió una caída libre de tres kilómetros, lo que provocó una aceleración brutal del caudal. Fue el derrumbe glaciar lo que causó el seísmo que captaron los sismógrafos.
Los geólogos tardarán semanas o meses en descubrir toda la verdad, mientras los equipos de desescombro tratan de limpiar cuanto antes el cauce del río. Es una zona muy peligrosa, los residuos acumulados pueden provocar una segunda riada.
Según pasan las horas, el balance de víctimas y desaparecidos aumenta por la riada. Por el momento, las autoridades nepalíes han confirmado 359 muertos. El ministerio de Exteriores ha señalado que hay cuatro españoles sin localizar. Los equipos de rescate trabajan en la zona, pero con grandes dificultades para acceder porque muchos sitios han quedado aislados. Hay casi 1.500 desaparecidos.
El día después, varios son los escenarios y todos impactantes. Un cauce abierto por la violencia del torrente de hielo, agua y piedras. El mayor desafío ahora son las carreteras cortadas para llegar a las personas sepultadas.
Nepal contabiliza 336 personas puestas a salvo, muchas de ellas en helicóptero. En las tareas de auxilio, participan 7.400 militares y policías. China ha organizado en tiempo récord un auténtico ejército de rescatistas. Otros países, como la India, han enviado toneladas de ayuda.
En los hospitales, coinciden los ingresados con vida y los familiares de los desaparecidos.
Una inundación repentina en Nepal, que también ha afectado al Tíbet, ha dejado al menos 160 muertos y más de 500 desaparecidos, muchos de ellos extranjeros. La enorme riada ha arrastrado pueblos, mercados, carreteras y centrales hidroeléctricas en el distrito nepalí de Rasuwa, en la provincia de Bagmati, fronterizo con la Región Autónoma del Tíbet (China), donde viven unas 50.000 personas. Las autoridades nepalíes informan de 157 muertos y 400 desaparecidos hasta el momento, mientras que China ha informado de tres muertos y más de 200 desaparecidos en el puerto tibetano de Gyirong, que conecta ambos países.
Pese a que el ministro de Asuntos Exteriores de Nepal afirmó horas después del incidente que la riada había sido causada por un terremoto, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) lo ha desmentido.
Casi 400 peregrinos están sin localizar tras las lluvias. Hasta ahora se han recuperado los cadáveres de 157 personas, según ha informado la Policía nepalí, aunque temen que el número de víctimas se eleve considerablemente. El ministerio de Asuntos Exteriores ha podido confirmar a RTVE que por el momento no constan españoles afectados o ilocalizables.
Reconocimiento facial para entrar al recinto. Gran expectación mediática internacional ante una competición de robots que baten récords. Impresiona la destreza que han desarrollado los humanoides del año pasado a éste.
En la lucha libre encajan y dan golpes sin perder el equilibrio. El combatiente ganador, de la marca china Unitree, que esta semana se disparaba en Bolsa, celebra su triunfo. En los 100 metros lisos los robots de Tiangong Ultra ya superan al humano más rápido del planeta.
En solo un año, los humanoides son mucho más rápidos y competitivos. Es evidente que China ha invertido mucho en este sector clave, la robótica, y con este tipo de eventos saca músculo tecnológico ante el resto del mundo.
La apuesta de China da sus frutos. Se espera que su industria robótica supere este año los 130.000 millones de euros.
Un robot chino ya corre más rápido que cualquier humano. Se llama Tiangong y ha hecho 100 metros en 9,39 segundos, superando al atleta Usain Bolt.
Con este hito se inauguran los segundos Juegos Mundiales de Humanoides en Pekín. Cinco días en los que China quiere mostrar al mundo su dominio absoluto en robótica.
La exhibición crece a un ritmo vertiginoso y multiplica las cifras del año anterior: más robots, más países invitados y más pruebas, que desafían los límites de la ingeniería.
Un modelo es capaz de saltar más alto que cualquier humano, los hay que juegan al fútbol o al tenis, también bailan o practican artes marciales. Las pruebas miden también su capacidad para dar el salto de las pistas al mercado laboral.
Aún carecen de la eficiencia y versatilidad para su implementación a gran escala, reconoce el director ejecutivo de Unitree, principal fabricante chino de robots, que salió a bolsa esta semana y multiplicó por seis su valor en pocas horas.
El punto de inflexión se alcanzará en los próximos dos a diez años, cuando integren la inteligencia artificial y puedan completar el 80% de sus tareas de forma autónoma. Los Juegos de Pekín son el escaparate a ese futuro cada vez más cercano.
#YaTDigo - La historia de un buey en dibujos cutres y mal animados. La fórmula no parece de éxito pero está rompiendo las taquillas en China. ‘Niu Lai’ ya compite allí con La Odisea y con Spiderman gracias al boca a boca. Un fenómeno inexplicable que se ha vuelto viral. ¿Quizá el secreto esté en el hartazgo que empieza a producir la IA?