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Nepal y China elevan a mil los muertos por la riada masiva mientras buscan a más de 4.000 desaparecidos

  • Las autoridades nepalís han actualizado sus cifras este martes con 3.916 en su territorio
  • China ofreció el último balance el domingo, con 16 muertos y 546 desaparecidos
Vista aérea de Trishuli, Nepal, tras una riada masiva. Edificios destruidos y cubiertos de lodo. Personas inspeccionan la zona devastada.
Escombros en Trishuli, en el distrito de Nuwakot (Nepal) Arun SANKAR / AFP
RTVE Noticias

La cifra de muertos a causa de la riada masiva del pasado miércoles en la frontera entre Nepal y China se ha elevado a más de mil, según el balance conjunto de las autoridades de ambos países. Mientras tanto, más de 4.000 personas continúan desaparecidas, la mayoría en territorio nepalí, y las tareas de rescate continúan sin descanso pese a las complicaciones derivadas del clima.

La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) de Nepal ha elevado este martes a 987 la cifra de cuerpos recuperados en las zonas afectadas y ha situado en 3.916 el número de desaparecidos, 290 personas menos que en el recuento anterior. Además, hay 279 heridos.

La cifra oficial de China se mantiene sin cambios desde el domingo, con 16 muertos y 546 desaparecidos.

Nepal ha especificado también que cuenta con más de 21.000 agentes desplegados para las labores de búsqueda y rescate.

Tareas de rescate y restauración

Cerca de una semana después de la catástrofe, a ambos lados de la frontera trabajan en busca de desaparecidos y con el objetivo de recuperar una relativa normalidad en la zona. Sin embargo, las malas condiciones meteorológicas han entorpecido las tareas y preocupa la creación de un lago entre ambos países que ha comenzado a desbordarse hacia los ríos nepalíes y que podría generar nuevas inundaciones.

En China, equipos de rescate han estado desplegados toda la noche para restaurar el último kilómetro restante de la única carretera que conduce al cruce fronterizo de Gyirong hacia el país vecino, destrozado por la riada. Las tareas se han llevado a cabo en medio de fuertes lluvias y sobre un estrecho desfiladero de montaña encajado entre acantilados derruidos y un río embravecido.

La causa de la catástrofe fue el derrumbe de una masa glaciar que cayó ladera abajo formando lo que se conoce como GLOF (Glacial Lake Outburst Flood/Inundación por Desbordamiento de Lago Glacial). La fuerza de este fenómeno provocó un seísmo y aumentó aún más al toparse con los ríos y presas que había a su paso.

El domingo, el primer ministro de Nepal, Balendra Slah, calificó lo ocurrido de "desastre natural devastador y sin precedentes" y adelantó que la evaluación completa de los daños iba a ser un trabajo largo y complicado. Según estimaciones de la Cruz Roja, unas 90.000 personas se han podido ver afectadas.