La exministra Fátima Báñez, entre los fallecidos del accidente de tren de Toledo
- La exministra de Empleo viajaba en el tren Iryo siniestrado
- Siga al minuto a minuto de la actualidad tras el accidente de tren de Urda, en Toledo
La exministra de Empleo, Fátima Báñez, se encuentra entre los fallecidos del accidente ferroviario de Toledo, que este miércoles se ha saldado con al menos 69 víctimas mortales. Báñez, que también asumió temporalmente la cartera de Sanidad era actualmente presidenta de la fundación CEOE, vinculada a la patronal española.
La organización empresarial, a la que pertenecía desde 2019, lo ha confirmado en un comunicado al que ha tenido acceso RTVE, donde expresan su "más profunda tristeza" y "más profundo dolor" por la noticia.
La CEOE traslada "su cariño, apoyo y más sinceras condolencias" a su familiares y seres queridos. Y ofrecen su "más sentido pésame" por las decenas de víctimas de este terrible suceso y su "cercanía y apoyo a todas las personas heridas, familiares y allegados". También los sindicatos mayoritarios han ofrecido sus condolencias.
El PP llora la pérdida de Fátima Báñez, y varios compañeros de partido han manifestado su tristeza en las redes sociales. Es el caso del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, que a través de la red social X ha confirmado la noticia "con enorme tristeza" y ha descrito a Báñez como "una mujer incansable, leal amiga y siempre comprometida con mejorar la vida de los españoles".
Con enorme tristeza nos han confirmado que Fátima Báñez es una de las fallecidas en el accidente de tren de Urda (Toledo). Era una mujer incansable, leal amiga y siempre comprometida con mejorar la vida de los españoles. Todo el @ppopular llora su pérdida junto con su marido, sus hijos y todas las personas que la queríamos. Honraremos su memoria y la de todas las víctimas. Descanse en paz.
— Alberto Núñez Feijóo (@NunezFeijoo) October 29, 2026
También el vicepresidente de la CEOE, Lorenzo Amor, ha expresado en la red social X su pesar por el fallecimiento de la exministra, a quien dedica unas palabras llenas de cariño: "Que el cielo te abrace, amiga Fátima. Me has dejado esperándote en Santa Justa", ha escrito. Además de lamentar el fallecimiento de todas las víctimas del accidente de Urda, Amor asegura en su post que "subir a un tren no puede ser un acto de fe ni cuestión de suerte" y señala que Báñez se ha ido "como las grandes, en acto de servicio".
El homenaje llegaba también desde el ayuntamiento de San Juan del Puerto (Huelva), de donde Báñez era originaria. En un comunicado expresan su "más profundo dolor y consternación" por el fallecimiento de la exministra, en un comunicado al que ha tenido acceso RTVE. "San Juan del Puerto llora hoy la pérdida de una sanjuanera que formó parte de la vida pública de nuestro país y que siempre estará vinculada a la historia de nuestro municipio", aseguran, haciendo extensivas sus condolencias "a todas las familias de las víctimas de este trágico accidente".
Y desde el Congreso de los Diputados, donde Báñez fue diputada durante casi dos décadas, la presidenta Francina Armengol ha expresado su pésame en nombre propio y de toda la cámara. "Recibimos con inmenso dolor y tristeza la confirmación del fallecimiento de Fátima Báñez en el accidente de tren", dice Armengol que ofrece sus condolencias a sus familiares y amigos, a sus compañeros del PP y a los de la Fundación CEOE.
Báñez, de 59 años, viajaba en uno de los trenes siniestrados, el Iryo, y desde el principio en el PP reconocían que no estaban siendo capaces de localizarla. Así lo dijo Alberto Núñez Feijóo en la comparecencia institucional que ofreció desde su sede horas después del accidente, en la que aseguró compartir en carne propia la "angustia" de los familiares de las víctimas.
En la CEOE estaban desde el miércoles "pendientes" de noticias de la exministra, tal como señalaban en un post en la red social X en el que trasladaban su "apoyo y cercanía a su familia y allegados".
Los peores pronósticos se han materializado con la confirmación de su fallecimiento en el accidente ferroviario de este miércoles. Un convoy del AVE embistió a otro tren de la compañía Iryo, que se encontraba detenido en la entrada de la estación de Urda, cuando ambos cubrían el trayecto entre las estaciones de Atocha en Madrid y la de Santa Justa en Sevilla. Cuando se produjo el accidente, Fátima Báñez se trasladaba a la capital andaluza para asistir a un acto organizado por la patronal en esa comunidad.
Artífice de la reforma laboral de 2012
Licenciada en Derecho y Ciencias Económicas, Fátima Báñez fue diputada durante 19 años por la circunscripción de Huelva, de donde era originaria. Nació en 1967 en San Juan del Puerto.
Ocupó su escaño en el Congreso en el año 2000, durante la segunda legislatura de José María Aznar. Su etapa de mayor relevancia política llegó en 2011, bajo el mandato de Mariano Rajoy, que le encargó la dirección del ministerio de Empleo y Seguridad Social. Además, en 2016 asumió, durante unos meses, la cartera de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad en sustitución de Alfonso Alonso, que dejó el puesto para presentarse como candidato a lehendakari en las elecciones vascas de ese año. Entre otros cargos, ocupó un puesto en el Consejo de Administración de la RTVA.
En 2012, Báñez capitaneó el diseño la reforma laboral de Mariano Rajoy convirtiéndose en una figura clave de la política económica. Este texto legal llegó en plena crisis financiera como consecuencia del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, con el objetivo de frenar la destrucción de puestos de trabajo y flexibilizar el mercado laboral.
En ese momento, Báñez destacó que se trataba de una reforma "muy pensada", sobre todo para los jóvenes y los cinco millones de parados, e insistió en que el texto reconocía los derechos adquiridos de los trabajadores. Esa reforma laboral, muy contestada por los sindicatos, fue respondida por una huelga general en marzo de 2012.
La exministra permaneció en el cargo hasta la moción de censura contra Mariano Rajoy, que llevó a Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno en junio de 2018. Tras el relevo interno en el PP que encabezó Pablo Casado abandonó la primera línea de la política.
En el sector privado pasó por grandes empresas como consejera y en 2019 se incorporó como asesora de la CEOE. Desde julio de 2020 presidía Fundación CEOE, vinculada al sector empresarial. Con la llegada de la Pandemia, desde la Fundación se coordinaron actuaciones con empresas españoles, como el Plan Sumamos Salud+Economía o el programa Empresas que ayudan, que según la organización "han supuesto el despliegue de una contribución real en la crisis sanitaria y la recuperación económica y social".


