Yibuti, la base militar del mundo que vela por más del 16% del comercio global
- EE.UU. y China son dos de las potencias con presencia en el país africano
- Las consecuencias de un bloqueo de Bab el Mandeb sería graves para el comercio mundial
Con el estrecho de Ormuz bloqueado por la guerra entre EE.UU. e Irán, las potencias mundiales vigilan de reojo desde Yibuti otro cuello de botella vital para el comercio internacional, Bab el Mandeb, que separa el mar Rojo del golfo de Adén y que ha estado controlado en las últimas semanas por los rebeldes hutíes yemeníes, aliados de Teherán. Las fuerzas leales al Gobierno reconocido internacionalmente del Yemen acaban de retomar el control de este paso estratégico, al recuperar la ciudad portuaria de Mocha, en el sureste del país árabe, dentro de una ofensiva respaldada por Arabia Saudí.
Y es que las consecuencias de un cierre de Bab el Mandeb serían catastróficas para el comercio mundial. Con el bloqueo de Ormuz, que lleva así desde el inicio de la ofensiva de EE.UU. e Israel contra Irán en febrero pasado, ha quedado paralizado el tráfico marítimo de mercancías por esta vía, por donde antiguamente circulaba el 7,9% del comercio mundial, según los cálculos publicados en 2025 en la revista 'Nature' por investigadores de la Universidad de Oxford. Si bien por su localización Ormuz es el paso más importante para el petróleo, por donde transitaba cerca del 20 % del crudo mundial, Bab el Mandeb es fundamental para el comercio en general, ya que por esta vía navega el 16,5%.
La importancia de este estrecho queda patente por la presencia militar extranjera en Yibuti, un país africano en orilla occidental de Bab al Mandeb frente al Yemen, donde hay bases militares de EE.UU., China, Francia, Japón e Italia, además de contingentes de otros países como España y Alemania. En el caso de España, los soldados españoles del destacamento aéreo táctico Orión se encuentran en este país de 23.200 kilómetros cuadrados (una superficie similar a la de la Comunidad Valenciana) en el marco de la misión EUNAVFOR 'Atalanta', lanzada en 2008 y que protege la navegación y la seguridad marítima en el Cuerno de África y la parte occidental del océano Índico, especialmente de la piratería. A este despliegue europeo, se suma la operación 'Aspides' de EUNAVFOR, que, aunque no tiene base propiamente dicha en Yibuti, opera en la zona, ya que fue concebida en 2024 para proteger los navíos mercantes de los ataques de los hutíes en el mar Rojo. De hecho, actualmente la UE se está planteando incrementar el número de efectivos de esta misión que cuenta con la participación de 21 países europeos.
La ciudad logística de Arabia Saudí
Además de esta presencia militar extranjera, Arabia Saudí tiene una especie de ciudad logística de 120.000 metros cuadrados en su fase inicial en el puerto de Yibuti a través de un contrato por 92 años rubricado por ambos países en 2024, tras no haberse materializado los planes de construir una base castrense (de hecho, incluso llegó a enviar expertos militares en 2017 para evaluarlo). Yibuti, de hecho, es parte de la coalición liderada por Arabia Saudí que lucha contra los hutíes en el Yemen.
El diplomático keniano Salim Mohamed Salim, exembajador de su país en Yibuti y experto en el Centro de Investigación y Estudios Mashariki, dice a RTVE Noticias que el hecho de que los hutíes hayan conseguido controlar Bab el Mandeb recientemente no es algo nuevo, ya que ya había ocurrido en el pasado, pero resulta "preocupante", porque "gran parte del comercio pasa por el estrecho": "Las exportaciones de petróleo de los países del Golfo pasan por allí, es importante para los negocios, gran parte del comercio desde y hacia Europa depende de este estrecho, por lo que problema leve en el mar Rojo, el golfo de Adén y Bab el Mandeb va a alterar el comercio en otras partes, como en África, incluyendo Kenia, hasta el sur. Alrededor del 50 % o más del petróleo que usan los países en el sur y el oeste del océano Índico, depende de Bab el Mandeb".
Calle en Saná con un cartel del líder hutí, Abdelmalek al Huti, con una frase crítica con Arabia Saudí el 5/10/2026 Osamah Abdulrahman/AP
Es por ello que hay tantos países con cuarteles en Yibuti. El primero fue Francia, que fue la potencia que colonizó este país del Cuerno de África, "pero luego llegaron los estadounidenses y el resto, China está allí, y todos está por una razón, puede ser proteger el comercio por su economía, otros, como los estadounidenses es por más por seguridad, posiblemente ellos no tengan mucho comercio que pase por ahí, pero la seguridad es importante para ellos". Desde el punto de vista de Yibuti, este pequeño país "camina sobre una línea muy fina, como si fuera la cuerda floja de un equilibrista, que intenta no caerse en ningún lado, al haber tomado la decisión de permitir a estas potencias estar presentes en su territorio, con lo que debe mantener un equilibrio muy preciso". Aun así, Salim avisa de que esta es una moneda de dos caras, ya que Yibuti recibe "mucho dinero" por permitir que esas bases se asienten dentro de sus fronteras. "Por otro lado, su soberanía, mientras que no sea atacada directamente, se vuelve un poco frágil, resulta complicado mantenerla porque tienen que escuchar constantemente a todos estos actores, con sus distintas posturas, que normalmente no comparten la misma agenda".
El exdiplomático estadounidense Larry Andre fue embajador de su país en Yibuti entre 2018 y 2021 y recuerda, en declaraciones a RTVE Noticias, que durante el tiempo que estuvo destinado allí había reuniones de coordinación, donde participaban representantes de las cinco bases extranjeras y funcionarios del Gobierno local. "A veces había barcos de guerra chinos y estadounidenses al mismo tiempo en el puerto, cada uno con embarcaciones patrulleras para garantizarles la seguridad. Cierto grado de coordinación y comunicación era vital por razones prácticas".
Estados Unidos tiene en Yibuti la base naval 'Camp Lemmonier', una instalación utilizada antiguamente por los franceses, que luego pasó a ser usada por las Fuerzas Armadas yibutianas y que es arrendada desde 2002 a EE.UU. Tras sucesivos contratos de arrendamiento, se fue ampliando la superficie de este sitio que se fue transformando de un emplazamiento expedicionario a uno de larga duración, tras una prórroga del contrato por 20 años que fue acordada en 2014. Esta es la única base militar permanente estadounidense en todo el continente africano. Según su propia web, este sitio da soporte a unos 4.000 efectivos, tanto militares como civiles de EE.UU., de fuerzas conjuntas y aliadas, así como a contratistas de Defensa de EE.UU. y genera empleo para cerca de un millar de trabajadores locales y de terceros países.
En el caso de China, Pekín tiene en este país del Cuerno de África su primera base militar reconocida en el extranjero, que inauguró en 2017. Según un informe del Congreso de EE.UU. de 2025, Yibuti se ha convertido en las últimas dos décadas en un centro logístico y de comercio en la región, con China como su principal inversor. El gigante asiático es la principal fuente de importaciones de Yibuti y su segundo destino de exportaciones, tras Etiopía, que no tiene salida al mar y que depende del país vecino para el paso de cerca del 90 % de su comercio. En este contexto, tanto funcionarios como legisladores de EE.UU. vigilan el papel de China en Yibuti y han manifestado su preocupación debido a su localización estratégica junto a Bab el Mandeb, la deuda que tiene el Gobierno yibutiano con Pekín (instituciones chinas poseen más de la mitad de las obligaciones de deuda externa de este país, que ascienden a 2.600 millones de dólares, de acuerdo con el informe del Congreso estadounidense) y la proximidad de la base china a la de EE.UU.
A estas inquietudes se añade el hecho de que China ha modernizado ese sitio militar mejorando sus capacidades operaciones y de recopilación de Inteligencia en Oriente Medio y Áfrican, denuncia un reporte publicado en septiembre del estadounidense Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), que indica que la base ha ido renovándose para "permitir operaciones cada vez más sofisticadas", ayudando a la Armada del Ejército Popular de Liberación de China a consolidar una "presencia creciente en la región"
El presidente de Yibuti, Ismail Omar Guelleh (i), con su homólogo chino, Xi Jinping, en Pekín el 2/09/2018 Andy Wong Andy Wong
Andre destaca que los chinos "han cometido errores, pero han aprendido rápido": "Entre otras actividades los buques militares de China escoltan embarcaciones en golfo de Omán para evitar la piratería". Cuando él era embajador en Yibuti, los chinos participaban en las reuniones de coordinación con el Gobierno yibutiano y los comandantes que representaban a las cinco naciones con bases militares.
Además, "entre 2018 y 2021, teníamos contactos con el comandante de la base de China y su embajador para desescalar cualquier incidente no intencionado. Las bases de EE.UU., Japón y Francia están cerca del aeropuerto, la de Italia está en las proximidades. La base del Ejército/Armada chino está en el lado opuesto de la ciudad, cerca del aeropuerto", rememora el exdiplomático estadounidense.
Francia, aparte de tener un cuartel, ratificó en 2025 un tratado de cooperación de defensa con Yibuti, que podría activarse en caso de un hipotético ataque de los hutíes contra el país africano, lo que incluye sus aguas territoriales, puerto y fuerzas, como los guardacostas, que patrullan el lado yibutiano de Bab el Mandeb. Asimismo, París toma parte de la operación europea 'Aspides'.
Desde los ataques de los hutíes en 2024 este es uno de los estrechos más vigilados del mundo, ya que, pese a que la navegación puede redirigirse hacia el cabo de Buena Esperanza, la punta sur de África, esto supone sumar semanas de viaje, ya que se añaden 9.000 kilómetros de travesía, y decenas de millones de dólares de combustible por cada trayecto de ida y vuelta. Bab el Mandeb tiene unos 32 kilómetros de ancho en su punto más estrecho y está dividido en dos canales divididos por la isla yemení de Perim. La mayor parte del tráfico comercial emplea su canal occidental más lejos de la costa del Yemen.
El seguidor de cargueros, Tanker map, muestra un descenso de la circulación de buques por este paso a partir de julio pasado, cuando los hutíes comenzaron su ofensiva en el Yemen, que se ha ido recuperando en los últimos días de septiembre. Pese a sus avances, los rebeldes yemeníes que se denominan así en honor a su fundador Husein Badredin al Huti (1956-2004) siempre han afirmado que garantizan la navegación segura y que únicamente aplican un bloqueo a las embarcaciones de su archienemiego, Arabia Saudí, que tiene las segundas mayores de reservas de petróleo del mundo por detrás de Venezuela.
Andre no descarta que algún día los hutíes puedan atacar Yibuti, del mismo modo que lo han hecho contra Arabia Saudí. "Podrían atacar Yibuti, al que los grupos islamistas se refieren como 'el régimen apóstata que acoge a fuerzas de los Cruzados'."
Pese a que el avance de las fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente ha alejado a los hutíes de Bab el Mandeb, el exembajador considera que la Casa Blanca debería comenzar a coordinarse con Yibuti, Francia y la comandancia de la misión 'Aspides' para una respuesta militar en caso de un ataque de los rebeldes yemeníes contra el suelo yibutiano y publicitar que estas fuerzas está preparadas y listas para reaccionar a una agresión de ese tipo.