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Se cumplen 10 años de la muerte del dictador libio Muamar el Gadafi. Hablamos sobre cómo está el país una década después con Ignacio Gutiérrez de Terán, de la Universidad Autónoma de Madrid. La perspectiva humanitaria nos la proporciona Aurora Moreno. Charlamos con la periodista colombiana Jineth Bedoya horas después del fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el que condena al Estado de Colombia por los abusos que sufrió Bedoya tras ser secuestrada por paramilitares en el año 2000. Y sabremos más sobre la insostenible situación de los menores en Yemen con María Gámez.

El marinero gallego Pablo Costas ha llegado a España después de 11 meses retenido en Yemen. Las autoridades de ese país le acusaron de supuesta pesca ilegal y fue condenado a tres meses de arresto. Tras cumplirlos, el fiscal presentó un recurso para paralizar su repatriación. Costas ha relatado en una rueda de prensa la "injusticia" cometida. "Pasamos muchas calamidades, nos trataron mal", ha dicho el marinero gallego, que ha agradecido las gestiones realizadas para su regreso por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. "No soy ningún delincuente, siempre he trabajado legalmente. Han cometido una injusticia", ha dicho Costas, que ha subrayado que "el promotor fue Australia con sus presiones ilegales". "Se ha cometido injusticia tras injusticia con nosotros". Además, Pablo Costas ha relatado el "calvario" que vivieron los últimos meses, que ha calificado de "insostenibles". "Estábamos sin agua y sin poder lavarnos", ha manifestado.

Foto: Pablo Costas a su llegada al Aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez (EFE/ Rodrigo Jiménez)

Un asunto controvertido por la cantidad de dinero que mueve en el mundo y por el poder de los lobbies implicados. España se consolida como el séptimo vendedor de armas del mundo. Por delante, los seis principales exportadores son Estados Unidos, Rusia, Francia, Alemania, China y Reino Unido. Por detrás de notros están Israel, Italia y Corea del Sur, según el último informe del SIPRI, el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo. Los importadores de Oriente Medio han aumentado un 25% sus compras. A la cabeza, Arabia Saudí, Egipto y Qatar. Pero una cosa es comprar y otra usar esas armas, que en muchos casos acaban revendidas en países en guerra o conflicto, como Yemen.

Desde 24 horas de RNE, con los corresponsales en Estados Unidos, que produce y comercia con casi un 40% de las armas que se venden en el mundo, con Fran Sevilla; en Reino Unido, sexto exportador mundial según el SIPRI y al que fuentes colocan incluso en segunda posición, con Sara Alonso; en Oriente Próximo, donde Israel, además de vender armas, es conocido por sus programas espía y donde buena parte de las armas que se compran en la región acaban en Yemen; con Cristina Sánchez; en Francia, con hay una investigación reciente que ha destapado que muchas armas francesas terminan en suelo yemení, con Paco Forjas.

Hace seis años, Yemen ya era el país más pobre de Oriente próximo. Hoy, es un país destruido por la guerra entre los rebeldes huthies apoyados por Irán que tomaron el control de parte del territorio frente al gobierno apoyado por la coalición internacional liderada por Arabia Saudí. Una guerra que provoca la peor crisis humanitaria del planeta y que nos recuerda la corresponsal de RNE, Cristina Sánchez.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha anunciado este jueves una suspensión de la retirada de las tropas de su país de Alemania y el cese del apoyo a la ofensiva liderada por Arabia Saudí en el Yemen, dentro las medidas que está adoptando para revocar las políticas de su antecesor, Donald Trump.

Ahora le tocaba el turno a la política exterior y para ello Biden se trasladó al Departamento de Estado para dar un discurso en el que esbozó las que serán las líneas maestras de su gestión.

En lo que viene siendo la tónica de sus intervenciones desde que fue investido el pasado 20 de enero, el mandatario demócrata anunció una vuelta de EE.UU. a su política exterior tradicional, es decir, a la colaboración con sus aliados de toda la vida, y a los organismos y tratados internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Acuerdo del Clima de París, de los que Trump había retirado al país.

Foto: EFE/EPA/JIM LO SCALZO

Desde hace casi seis años, Yemen está sumido en una feroz guerra civil que ha devastado al país, desencadenando la que ha sido calificada por la ONU como “la mayor crisis humanitaria del mundo”. El conflicto ha provocado ya cuatro millones de desplazados internos, que se encuentran atrapados en su propia tierra.

Aproximadamente 24 millones de yemeníes, el 80% de su población, necesitan algún tipo de ayuda humanitaria para poder sobrevivir. De ellos, casi 12,5 millones de niños. En este contexto de emergencia salvaje, la asistencia sanitaria, especialmente la relacionada con la administración de vacunas, es aún más importante.

Esa es la misión de Ahmed y el resto de vacunadores que le acompañan: salvar a los niños yemeníes de la polio, una enfermedad capaz de matarlos o de condenarlos a un cuerpo deformado para el resto de sus vidas. Pero lo todos los miembros del equipo de Ahmed son humanos. Entre ellos, también hay un burro, en quien recae el cometido fundamental de transportar la nevera con las vacunas, junto con las pesadas bombonas de gas que hacen posible su funcionamiento.

Hace 10 años que empezó a florecer una revolución. El mundo árabe despertó, y el detonante fue una tragedia. Mohamed Bouazizi, un vendedor ambulante, se prendió fuego delante de una oficina gubernamental en Túnez como protesta porque la policía le confiscó sus productos.

Desde entonces la movilización social se multiplicó y cruzó fronteras. Fue el nacimiento de la Primavera Árabe, aunque su efecto no fue el mismo en todos los países. En marzo Siria cumplirá 10 años del conflicto más cruento del siglo XXI. En Yemen ya son seis.

En Egipto el régimen de Al Sisi se ha demostrado tan brutal como el de Mubarak. Libia es un caos de milicias enfrentadas que han fragmentado al país y tan solo Túnez ha alcanzado cierta estabilidad aunque la situación política y económica siguen deteriorándose allí donde nació la revolución. Hay quien dice que de la primavera se pasó al invierno árabe.

Francia ha decretado, entre otras medidas, el cierre de bares y restaurantes a las diez de la noche. En REino Unido entran hoy en vigor medidas parecidas. Bélgica, por el contrario, comenzará a relajar algunas restricciones a partir de octubre. El gobierno de Israel ha anunciado el endurecimiento del confinamiento parcial que vive el país desde el viernes. En Yemen, los rebeldes hutíes impiden la llegada de ayuda humanitaria y contra el Covid tras cerrar el aeropuerto de Sanaa. La presidenta de la Comisión Europea comienza hoy a negociar con Polonia, Hungría y República checa el plan migratorio propuesto ayer. Italia considera esa propuesta insuficiente. En Estados Unidos hay nuevos disturbios por racismo al no atribuirse a nadie la muerte a tiros de una mujer negra en Lousville, Kentucky, por parte de agentes de policía.

El coronavirus se está ensañanado con los colectivos más vulnerables, como los miles de migrantes africanos que buscan una vide mejor. Muchos etíopes han quedado atrapados en Yemen, un país de paso en su camino a Arabia Saudí. Viven con miedo a la violencia y la discriminación, ya que los yemeníes les acusan de propagar el coronavirus por el país. [Coronavirus: última hora en directo]

La India ha registrado hoy un récord de nuevos casos de coronavirus, más de 11.000 en un solo día. Ya es el cuarto país del mundo con más casos: 305.000, y 9.000 muertos. Aunque las funerarias aseguran que son más por el ritmo de los sepelios.

Ocurre justo en la semana en que allí se ha reabierto la mayor parte del transporte público, oficinas y centros comerciales. El Tribunal Supremo, tras una investigación, ha calificado la situación en los hospitales de Nueva Delhi de horrible

En Bolivia, se han creado las Brigadas del Adiós. Voluntarios que ayudan a familias sin recursos. Donan los ataúdes y recogen los cuerpos. El país Andino supera los 16.000 casos.

En Yemen hay una carrera contrarreloj, avisa Naciones Unidas. Cuatro de cada cinco personas dependen de la ayuda humanitaria, y la mayoría de programas de la ONU están a punto de cerrar si no consiguen fondos. Las organizaciones humanitarias temen una catástrofe en este país golpeado por cinco años de guerra.

En el campo de refugiados de Adén, apenas hay agua potable y los niños juegan... con fuego. En esta ciudad del sur de Yemen, disputada por rebeldes y gobierno apoyado por Arabia Saudí, sólo un hospital gestionado por Médicos sin Fronteras se ocupa de pacientes de COVID-19. Sus portavoces nos explican que sólo tratan la punta del iceberg: 173 pacientes en las últimas dos semanas, de los que se han muerto 68. Pero en Adén están enterrando a 80 personas al día: ocho veces más de lo habitual. La ONU reconoce que no tiene fondos para atender a los casi cuatro millones de desplazados internos en un país donde los enfermos de malaria, cólera o dengue se están quedando sin atención. Los sanitarios no cobran.
El coronavirus en Yemen se está cebando con hombres de 40 a 60 años, más jóvenes que en el resto del mundo. En todo el país hay sólo 500 respiradores y 700 camas UCI. La OMS ha enviado 6.700 tests y hace sonar la alarma por el riesgo de que el virus se propague como un incendio entre las poblaciones más vulnerables del mundo.

Las consecuencias socioeconomicas de la pandemia podrían desencadenar la próxima ola de inestabilidad en Oriente Próximo en países como Siria o Yemen. El mayor temor en este último es que los contagios se estén propagando sin ser identificados porque no tienen infraestructuras sanitarias suficientes para atenderlos ni tampoco pruebas para detectarlos. En el sur del país se contabilizan 100 casos y 15 fallecidos pero fuentes médicas elevan esta cifra por encima de las 500 muertes, solo en la última semana. La ONG Save the Children denuncia la situación "preocupante" del país y señalan que hay personas muriendo a las puertas de los hospitales.

Yemen atraviesa su quinto año de guerra y afronta la pandemia con la mitad de sus instalaciones médicas no operativas y con 500 respiradores. Además, en el 18% de sus distritos no cuentan con médicos, gran parte de su población no tiene acceso a agua potable o saneamiento y muchos necesitan ayuda para sobrevivir.

Informa Cristina Sánchez, corresponsal en Oriente Próximo.

Pendientes un día más de las negociaciones del Eurogrupo para acordar unas medidas para hacer frente a las consecuencias económicas de la COVID-19, también nos interesamos por la evolución de la pandemia en Francia y en Estados Unidos. Miramos además al Reino Unido, donde el primer ministro Boris Johnson abandonó la Unidad de Cuidados Intensivos, y a América Latina. Hablamos del alto el fuego anunciado en Yemen, de la situación de los refugiados en Grecia con el director general de MSF Grecia, y de las leyes medioambientales en Estados Unidos

Dedicamos parte de nuestro programa a la situación de la pandemia a nivel global, y analizamos que supone la expansión del COVID-19 para la gobernanza mundial y los distintos niveles de poder con Pol Morillas, director del CIDOB, el centro de estudios internacionales de Barcelona. Entrevistamos además a Carlos de las Heras, de Amnistía Internacional, sobre la guerra de Yemen, que entra en esta semana en su sexto año de conflico. Preguntamos también a la periodista mexicana Vania Pigeonutt sobre los últimos acontecimientos en relación con la investigación sobre la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa en 2014.

Al menos 96 soldados muertos en un ataque en la ciudad petrolera de Marib al norte de Yemen y controlada por el Gobierno reconocido por la ONU enfrentado al del exiliado Mansur Hadi. La guerra entre Arabia Saudita e Irán continúa, el ataque con misiles balísticos y drones atribuido a los rebeldes hutíes, cercanos a Irán lo acredita. El campamento Al Meel fue el objetivo y se produjo durante el rezo musulmán de la tarde. Marib es una ciudad petrolera controlada por las fuerzas leales al presidente, Abbo Rabu Mansur Hadi, reconocido internacionalmente y exiliado en Riad.  19/01/20

EE.UU. asegura que Irán ha atacado las refinerías para dañar la economía mundial aunque Teherán niega esas acusaciones. Por su parte, el portavoz de la coalición árabe liderada por Arabia Saudí, Turki al Malki, ha asegurado este lunes que, según las investigaciones preliminares, los ataques del sábado contra dos plantas de la petrolera saudí Aramco no fueron lanzados desde el Yemen, tal y como han reivindicado los rebeldes hutíes.