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Los hutíes de Yemen, considerado grupo terrorista por Naciones Unidas desde 2022, ha pasado en pocas décadas de ser una insurgencia local a un importante actor regional. Su entrada en el conflicto de Medio Oriente, lanzando dos misiles contra Israel es una declaración de intenciones. Hablamos con Leyla Hamad Zahonero, investigadora asociada del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos y doctora en el Estado de Yemen.

Los rebeldes hutíes de Yemen se suman al conflicto en Oriente Medio. El grupo armado chií, aliado de Irán, ha lanzado un misil contra Israel, el primero desde que empezó la guerra.

No deja daños, pero la entrada de los hutíes amenaza la navegación en el Mar Rojo y puede perturbar aún más el comercio mundial. Para Irán, que esto se prolongue es positivo, porque debilita a Donald Trump. Además, el relato en EE.UU. e incluso en Israel, ya no se entiende bien.

Un mes después, Irán mantiene su capacidad de ataque. Nuevas andanadas de misiles han golpeado Israel, con muertos y heridos. También objetivos en Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos y Omán.

Trump insiste en que va ganando y pronto acabará la guerra. Su último lapsus: llamar estrecho de Trump al estrecho de Ormuz. Una vez más, carga contra la OTAN.

"Por qué estar ahí para ellos si no están con nosotros", pregunta.

Su enviado, Steve Witkoff, ve posible una reunión con Teherán esta semana. Con mediación de Pakistán y otros países de la zona, la diplomacia se mueve para buscar salida. La ONU ha creado un grupo de trabajo. Frente a la creciente crisis energética, busca que al menos fertilizantes y ayuda humanitaria circulen libremente por Ormuz.

Foto: EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

Al menos 35 muertos y más de 130 heridos, ese es el balance del último ataque de Israel sobre Yemen como respuesta al misil lanzado por los hutíes contra territorio israelí. Pero Yemen es sólo uno de los varios territorios que Israel ha atacado en las últimas 72 horas. También se incluyen Gaza y Cisjordania, en Palestina, regiones del Líbano o las provincias sirias de Homs y Latakia, así como Doha, la capital catarí.

En estos casi dos años de conflicto con Hamás, Israel no ha encontrado límites a sus acciones. Los bombardeos masivos y la invasión terrestre de Líbano en 2024 dejaron más de 2.700 muertos y, pese al alto el fuego de noviembre, ha seguido atacando periódicamente el sur del país. Irán también ha sido uno de sus objetivos principales. En 2024 bombardeó su consulado en Damasco, y este pasado junio lo hizo sobre sus instalaciones nucleares, iniciando una guerra de 12 días que puso al mundo en vilo y culminó con la intervención estadounidense.

Foto: IBRAHEEM ABU MUSTAFA