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Bloqueo político en Suecia: la socialdemócrata Andersson renuncia a su intento de formar gobierno

  • Pese a ganar las elecciones, el bloque de centroizquierda se niega a cooperar
  • Ahora, será el turno de los conservadores de intentar pactar una coalición
Bloque político en Suecia: los socialdemócratas no pueden formar gobierno
La líder del Partido Socialdemócrata sueco, Magdalena Andersson, habla durante una rueda de prensa en el Riksdag, el parlamento sueco, en Estocolmo EPA/TT NEWS AGENCY
RTVE Noticias

La líder de los socialdemócratas suecos, Magdalena Andersson, ha fracasado en su intento de formar un gobierno al no obtener los apoyos suficientes. "Actualmente no existe ninguna posibilidad de que pueda formar un gobierno", ha declarado este lunes en una rueda de prensa.

El pasado 13 de septiembre, el bloque de partidos de centroizquierda se impuso en las elecciones generales por 176 escaños, frente a los 173 del bloque de centroderecha que actualmente gobiernan en el país. Sin embargo, la misión más dura de Andersson y los socialdemócratas pasaba por lograr que todas estas fuerzas de la oposición cediesen en sus líneas rojas y aceptasen una coalición amplia. Este lunes, la socialdemócrata, que ya fue primera ministra de Suecia entre 2021 y 2022, ha admitido que ha perdido el apoyo del Partido de la Izquierda, que había obtenido 30 escaños en las urnas.

Tras este anuncio, el presidente del Parlamento sueco deberá recurrir al actual primer ministro en funciones, Ulf Kristersson, para comprobar si puede completar la misión que Andersson ha dejado a medias. Su partido, los Moderados, fue la segunda fuerza más votada en los comicios, pero ellos tampoco lo van a tener fácil. Su posible principal aliado, Demócratas de Suecia (SD), de extrema derecha, sufrió un batacazo que le llevó a perder 11 escaños. Hasta ahora, SD había sido frenado por un cordón sanitario entre el resto de formaciones políticas. Sin embargo, Kristersson había prometido que esta vez formaría gobierno con el partido antiinmigración.

En caso de que los conservadores también fracasen, Andersson probablemente tendría otra oportunidad de intentar formar un Ejecutivo. El presidente del Parlamento puede presentar hasta cuatro candidatos para que sean aprobados, pero si todos son rechazados, Suecia celebraría nuevas elecciones.

Incertidumbre nacional

Este atolladero en el que se ha introducido la candidata socialdemócrata, que el 13 de septiembre obtuvo el peor resultado del partido desde hace un siglo con el 28% del apoyo, se debe principalmente a los roces entre dos posibles aliados: el Partido de Izquierda y el Partido Centrista. El primero solo acepta apoyar un gobierno del que forme parte; el segundo niega rotundamente cualquier posibilidad de pacto de un Ejecutivo que incluya a los izquierdistas.

El Partido Centrista, que anteriormente había formado parte del bloque conservador, tampoco parece una opción viable para los moderados, ya que ha reiterado que tampoco apoyaría un acuerdo con los SD.

La Policía investiga casos de fraude

Como elemento adicional de incertidumbre, la policía anunció el pasado viernes que había iniciado investigaciones preliminares sobre cinco denuncias de fraude electoral en Estocolmo.

Las investigaciones se producen pocos días después de que los fiscales abrieran una investigación independiente por un presunto fraude en la localidad sueca de Borlänge. El caso podría poner en juego 11 escaños parlamentarios si la Junta de Revisión Electoral ordenase repetir allí las elecciones.