El bloque opositor de centroizquierda mantiene una mínima ventaja sobre el bloque gubernamental
- Más de 3,6 millones de suecos de los ocho millones llamados a las urnas han votado por anticipado, una cifra récord
- El Partido Socialdemócrata, el más votado en todos los comicios de los últimos 100 años, podría recuperar el poder
La oposición de centroizquierda encabeza el escrutinio en las elecciones generales de Suecia celebradas este domingo con una ventaja mínima del 49,4% frente al 49,1% del bloque de derecha del primer ministro conservador, Ulf Kristersson, escrutado el 55% de los 6.626 distritos electorales.
Con ese resultado provisional, el centroizquierda obtendría 175 diputados frente a 174 del bloque gubernamental.
El Partido Socialdemócrata, que ha sido la fuerza más votada en los últimos cien años, repetiría triunfo con el 27,6%, aunque caería dos puntos y medio, por delante del Partido Conservador, con el 19,7%, un resultado que le valdría para superar al ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), que caería casi tres puntos hasta el 17,7%. El SD había crecido hasta ahora en todas las elecciones generales desde que se presentó por primera vez en 1988.
Los tres aliados de la líder socialdemócrata, Magdalena Andersson, mejorarían su resultado de hace cuatro años: el socialista Partido de Izquierda obtendría el 8,3% y sería la cuarta fuerza, por delante del Partido de Centro, que lograría el 7,2%, mientras que el Partido del Medio Ambiente llegaría al 6,3%.
Los otros dos partidos que conforman la coalición de Gobierno actual, que tiene mayoría gracias al apoyo externo del SD, mejorarían su resultado: el Partido Cristiano Demócrata obtendría el 6,3%, y el Partido Liberal, al que las encuestas colocaban hasta hace una semana por debajo de la barrera mínima del 4%, lograría el 5,4%.
Récord de votos por correo
Más de 3,6 millones de suecos de los ocho millones llamados a las urnas han votado por anticipado, un 30% más que en 2022 y una cifra récord, según la Autoridad Electoral. Postnord, la empresa pública de servicio postal, ha aludido a ese factor para justificar que en varios lugares de Estocolmo no haya podido enviar los votos anticipados antes de la apertura de los colegios, lo que podría provocar retrasos en el recuento.
Las encuestas previas apuntaban a un triunfo claro de la oposición, pero en las últimas semanas la distancia se había reducido a entre 0,5 y 5,6 puntos de diferencia, lo que había hecho aumentar las especulaciones sobre un posible nuevo drama electoral como en los comicios de 2018 y 2022.
Algo menos de 50.000 votos separaron a ambos bloques hace cuatro años y hubo que esperar tres días al recuento del voto procedente del extranjero para certificar quién era el ganador.
Kristersson rompió en 2022 el "cordón sanitario" a la ultraderecha
Kristersson rompió en 2022 el "cordón sanitario" a la ultraderecha, hasta entonces aislada por todos los partidos y que en la última legislatura ha actuado como apoyo externo de una coalición que incluye también a democristianos y liberales.
El bloque de derecha ha explotado en las últimas semanas las diferencias en el seno de la oposición, en especial, entre el Partido de Izquierda y el Partido de Centro. Mientras los primeros exigen estar en el Gobierno para apoyarlo, los centristas se niegan a formar parte de un Ejecutivo que incluya a los socialistas y abogan por romper los bloques e incluir también a los democristianos.
Andersson ha asegurado que está dispuesta a colaborar con todos los partidos menos con el SD, aunque ha mostrado sus dudas sobre que el Partido de Izquierda pueda ser incluido en una coalición de Gobierno. "Si soy primera ministra, nunca dejaré que me dirijan fuerzas extremistas, eso es algo que Ulf Kristersson no puede prometer", dijo Andersson en el último debate televisivo.
La posible entrada en el gobierno del SD —segunda fuerza en los anteriores comicios— tampoco deja indiferentes a los electores suecos. "Pienso que sería muy malo para Suecia. Suecia entraría en decadencia. Miro para atrás, a la Suecia en el tiempo de Olof Palme. Suecia era alguien en el mundo, ahora no es nadie", ha comentado a EFE el pensionista Carl Söderberg, tras votar en la escuela de Södra Latin de la capital.
A Hugo, un estudiante de cine, también le preocupa que el SD suba al poder, "pero, al mismo tiempo, si la gente los vota, qué vas a hacer".
En estas elecciones legislativas, que coinciden, como es costumbre en Suecia, con los comicios regionales y municipales, se eligen a los 349 integrantes del Riksdagen (Parlamento unicameral).