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Marruecos rechaza ser "chivo expiatorio" en la política e insiste en que no hay pruebas de su implicación en Ceuta

Asentamiento en Loma Colmenar (Ceuta)
Asentamiento en Loma Colmenar (Ceuta) EFE/Laura Rincón
RTVE Noticias

El Ministerio de Exteriores de Marruecos ha alertado este jueves de que no aceptará ser "el chivo expiatorio" en los ajustes de cuentas políticos" en España y ha insistido en que no hay pruebas de su implicación en la entrada masiva de migrantes a Ceuta del pasado julio.

"El Reino de Marruecos se niega a ser un fondo de comercio preelectoral y tampoco admite ser el chivo expiatorio de los ajustes de cuentas políticas", afirma un comunicado en el que Rabat lamenta que "algunos círculos políticos y mediáticos españoles persistan en explotar" el país "con fines políticos internos".

La nota califica de "lamentable" que "partidos políticos de larga trayectoria" hayan caído "en este atolladero" en el que prevalece "la escalada irracional y populista sobre el sentido común".

El Ministerio subraya que Marruecos mantiene "una relación de buena vecindad geográfica, entendimiento político, asociación económica y cooperación en materia de seguridad" con España. Una orientación, añade la nota, que encontró "su expresión más completa" tras la visita de Felipe VI y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Rabat en abril de 2022, que marcó el inicio de una "nueva etapa en las relaciones".

Defiende que no hay pruebas sobre su implicación

Marruecos defiende que la cooperación en materia migratoria con España "siempre ha sido coordinada y eficiente", aunque reconoce que lo ocurrido en Ceuta julio "requiere un examen exhaustivo para definir sus circunstancias, identificar las interferencias, denunciar las manipulaciones y, sobre todo, garantizar que no vuelvan a ocurrir".

Asimismo, cuestiona que se mantenga la acusación contra Marruecos "cuando ningún dato o informe establece ninguna implicación de las autoridades marroquíes" y se pregunta "por qué no se rechaza a los migrantes ilegales" a pesar de que Rabat "se ha comprometido oficialmente a volver a admitirlos".

"¿Por qué se mantiene a los menores no acompañados alejados de sus familias, cuando Marruecos ha solicitado urgentemente su retorno?", arroja la nota, que añade que la respuesta a estas preguntas "no debe buscarse en Marruecos, sino en los actores españoles afectados".

Precisamente este jueves, 42 días después de la entrada masiva en Ceuta, han comenzado los traslados de menores no acompañadas a la Península. Navarra acogerá a las primeras cinco niñas de origen marroquí dentro de su sistema de protección, rompiendo un bloqueo que mantenía paralizado el reparto entre comunidades. Unas 700 más continúan a la espera de una plaza en centros de otras comunidades.

Los documentos desclasificados sobre Ceuta

El anuncio de Marruecos llega el mismo día en que el Congreso ha aprobado que se ofrezca la devolución de la nacionalidad española a los saharauis nacidos cuando el territorio estaba bajo administración española y a sus descendientes directos. Podría afectar a unas 80.000 personas.

También llega un día después de que el Gobierno español desclasificara 40 documentos e informes de inteligencia sobre la crisis migratoria en Ceuta. En ellos se revela que el CNI mantuvo el 29 de julio, víspera de la entrada masiva, comunicaciones con la Delegación del Gobierno y la Guardia Civil en las que trasladaba su preocupación por las convocatorias surgidas en redes sociales para el día siguiente y por la posibilidad de un "asalto" por "mar y tierra" en la ciudad autónoma.

La postura del Gobierno, sin embargo, es que la información facilitada por el CNI no permitía prever el alcance de la entrada masiva. Sánchez defendió en un tuit que los avisos recibidos "en modo alguno constituía o podía interpretarse como un indicador de la escala, naturaleza o probabilidad de lo que pasó después" y defiende que el CNI "no emitió ninguna alerta" a través de la cadena de mando estipulada, es decir, las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional o el Ministerio de Defensa.

Asimismo, desde el Ejecutivo insisten en que con la información disponible no se puede concluir que Marruecos organizara la entrada masiva.

Los días 30 y 31 de julio entraron en Ceuta entre 70.000 y 80.000 personas, según cifras oficiales y al menos 141 personas murieron en la frontera del Tarajal.

Reacciones de Sumar e Izquierda Unida

Desde Sumar dicen que no aceptan "lecciones de un régimen que utiliza a su pueblo como herramienta de chantaje" y que en España se respetan los Derechos Humanos. "Marruecos es responsable de la muerte de 141 personas a las que no es capaz de mencionar siquiera", afirman en su cuenta de Bluesky.

Izquierda Unida ha tachado el comunicado de "hipócrita" y relaciona su publicación con la aprobación de la proposición de ley que restablece la nacionalidad española a parte de la población saharaui, "la misma que sufre la persecución y la ocupación de su territorio por Marruecos". "El régimen marroquí debe dejarse de mentiras y amenazas más o menos veladas, y comprometerse de una vez a ocuparse del control de su frontera", afirma la formación en un comunicado.