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La jueza informa a favor del indulto "parcial" al maquinista de Alvia, Francisco Garzón Amo, por el accidente de Angrois

  • En el accidente murieron 80 personas y 143 resultaron heridas
  • El tren circuló a 220 km/h por una curva limitada a 80 km/h
La Fiscalía afirma a favor del indulto "parcial" al maquinista de Alvia, Francisco Garzón Amo
El maquinista del Alvia que descarriló en Santiago, provocando ochenta muertos y más de 140 heridos, Francisco José Garzón Amo EFE / Lavandeira jr
RTVE.es

La magistrada de la plaza 2 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Santiago de Compostela, María Elena Fernández Currás, ha informado favorablemente a la petición de indulto total de la pena de prisión del maquinista del tren Alvia que descarriló en la curva de Angrois el 24 de julio de 2013, Francisco Garzón Amo, y en el que fallecieron 80 personas y hubo 143 heridos. El acusado fue condenado a dos años y seis meses de cárcel por 79 delitos de homicidio —la jueza ha contabilizado un fallecido menos, al fallecer tiempo después por las lesiones— y otros 143 de lesiones. Todos ellos bajo la definición de imprudencia grave.

El informe, al que ha tenido acceso RTVE Noticias, se elabora una semana después de que el fiscal jefe del área de Santiago, Antonio Roma, se haya mostrado a favor de un indulto parcial por "relevantes razones de justicia y equidad".

De forma secundaria, la jueza ha informado favorablemente el indulto "parcial" de la pena que excede los dos años, por lo que el maquinista podría beneficiarse de la suspensión condicional de la ejecución de la pena de prisión.

La magistrada ha destacado que el hombre no tiene antecedentes penales y que las responsabilidad civil “ha sido abonada, en su totalidad o prácticamente en su totalidad, en cuanto a las cantidades liquidadas, por QBE, aseguradora de RENFE, condenada como responsable civil directa”. También ha afirmado que, como el penado está jubilado, "el pronóstico de que vuelva a delinquir es prácticamente nulo".

"Razones de justicia y equidad" para el indulto parcial

En el informe se ha registrado que “concurren razones de justicia y equidad para concederle el indulto solicitado, dado que la conducta delictiva se cometió por una imprudencia profesional grave, pero concentrada en un brevísimo espacio de tiempo en que el penado, como maquinista jefe, perdió la atención a la marcha del tren durante el tiempo en que mantuvo una conversación telefónica con el interventor sobre una cuestión profesional, pero que carecía de urgencia alguna en esos momentos, y coincidiendo con el paso del tren por un punto crítico de la vía que imponía una brusca reducción de la velocidad, que el penado no respetó”.

“Se consideró que, sin perjuicio del reproche penal que merecía la conducta del penado, en la gravedad del resultado producido concurrían, con su conducta negligente, otras circunstancias atinentes a la deficiente señalización del tramo en que se produjo el descarrilamiento", continúa el documento, "y de medidas de seguridad que disminuyeran el riesgo de un exceso de velocidad de tal calibre que el descarrilamiento del tren era seguro”.

Currás ha recordado que el maquinista ya mostró desde un primer momento el "pesar" por el "dolor generado a las víctimas y a las familias". Han sido algunas de las víctimas las que se ha manifestado de forma favorable al indulto, alegando que "la condena moral del maquinista será de por vida, cumpla o no la pena de prisión". Tanto el informe como el resto de información recabada por el órgano judicial han sido enviados al Ministerio de Justicia.

En 2014, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios —la CIAF— publicó un dictamen que estableció que las únicas causas del accidente fue el exceso de velocidad y el despiste del maquinista, aunque ignoró los fallos de seguridad en la infraestructura —como la señalización— que fueron denunciados por los pasajeros.

El tren circuló sobre la curva de A Grandeira, en Angrois (Santiago de Compostela), a una velocidad de 220 km/h, cuando la permitida era de 80 km/h. Además, las vías eran híbridas, ya que los problemas económicos que tuvo el proyecto en 2008, obligaron a construir un tramo de alta velocidad con segmentos de las vías anteriores.

Los damnificados denunciaron la situación ante Bruselas y consiguieron que se cambiasen más de 80 normas de seguridad ferroviaria.