La Asamblea Nacional de Nicaragua aprueba la reforma constitucional que excluye a los opositores de las elecciones
- Además, la enmienda impulsada por Daniel Ortega extiende el mandato presidencial de seis a siete años
- El dictador afirmó el pasado 19 de julio que en su país "no volverá a haber elecciones"
La Asamblea Nacional de Nicaragua ha aprobado este martes por unanimidad la reforma constitucional, impulsada por el presidente Daniel Ortega, que impedirá a los miembros de la oposición postularse para cargos públicos, ha anunciado el presidente del Parlamento, Gustavo Porras.
Además, la enmienda extiende el mandato presidencial de seis a siete años y excluye de las elecciones a quienes participen en "conspiraciones golpistas", "traición a la patria" o soliciten "intervención militar" extranjera.
Esta iniciativa ya había generado críticas de Estados Unidos y otros países de la región.
Esta nueva reforma constitucional impulsada por el dictador Daniel Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años que gobierna el país desde 2007, debe ser aprobada en dos legislaturas distintas, la actual y la próxima (9 de enero - 15 de diciembre de 2027), para entrar en vigor.
¿Qué dice la enmienda?
La enmienda, aprobada a mano alzada por unanimidad durante una sesión especial celebrada en la ciudad de León (noroeste), establece en su artículo 47 que no podrán ser candidatos a cargos de elección popular ni ejercer cargos públicos "los traidores a la patria", el término que han aplicado a al menos 452 opositores o críticos desnacionalizados, entre ellos los escritores Sergio Ramírez y Gioconda Belli.
Tampoco "quienes ejerzan o hayan ejercido la dirección, liderazgo, financiamiento, participación directa o indirecta, o cualquier tipo de vinculación con la planificación, preparación o ejecución de un intento de golpe de Estado o de un golpe de Estado consumado".
Asimismo, están excluidos "los que incurran o hayan incurrido en actos que menoscaben la independencia, la soberanía, la autodeterminación de Nicaragua, la seguridad y la paz, que insisten o promuevan la injerencia extranjera, pidan intervención militar, se organicen con financiamiento proveniente del extranjero, propongan, gestionen o respalden bloqueos económicos, comerciales o financieros, y sanciones contra el Estado de Nicaragua, sus instituciones y sus ciudadanos".
El Parlamento de Nicaragua ha aprobado estas reformas luego de que Ortega afirmara, el pasado 19 de julio, que en su país "no volverá a haber elecciones". Desde 2017, Ortega dirige el país junto a su esposa Rosario Murillo como copresidenta gracias a una reforma constitucional de 2025.
Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre de 2026, pero las enmiendas constitucionales amplían el periodo presidencial, por lo que estarían previstas para noviembre de 2027.