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Nicaragua arranca las reformas constitucionales para eliminar las elecciones en el país tras la orden de Ortega

  • El Parlamento definirá los pasos constitucionales, legales y formales para suprimir los comicios
  • Según un dirigente opositor, el dictador siempre ha querido establecer en el país un partido único como China
Ortega asegura que no habrá más elecciones en Nicaragua
RTVE.es / EFE

La Asamblea Nacional de Nicaragua ha iniciado este martes un plan de trabajo para preparar reformas a la Constitución y otras leyes con el objetivo de impedir que la oposición vuelva a competir en elecciones, después de que el presidente Daniel Ortega lo ordenara, ante el rechazo de países como Costa Rica, Panamá y Estados Unidos.

El Parlamento, controlado por el oficialismo, ha anunciado que realizará sesiones especiales con el Consejo Supremo Electoral (CSE), afín al Ejecutivo, con el fin de definir los pasos constitucionales, legales y formales que, según ha indicado, permitirán "garantizar las bases jurídicas" de las reformas.

Durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista, celebrado el 19 de julio, Ortega aseguró que no permitirá procesos electorales que pongan en riesgo el control del oficialismo. Además, ordenó a los diputados y a las "organizaciones correspondientes" preparar "las leyes para que le pongan un muro, un bloque, a los golpistas, a los vendepatrias, y que por mucha plata (dinero) que le den los yanquis (EE.UU.), no podrán" competir en unas elecciones.

De momento no está claro en qué consistirá la reforma al proceso electoral. Lo único que ha dicho Ortega es que en Nicaragua "no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder".

El camino hacia el partido único

Según el dirigente opositor desnacionalizado Juan Sebastián Chamorro, Ortega siempre ha querido convertir a Nicaragua en un país de partido único como en China, Corea del Norte y Cuba, porque a juicio del mandatario, las organizaciones políticas "dividen a las sociedades".

Para Chamorro, los sandinistas celebrarán elecciones internas, como lo hacen en China, para designar a sus autoridades. "Es ese el centralismo chino y cubano, el único que le ha interesado", zanja.

Este martes, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha acusado a Ortega de haber mostrado su "verdadera naturaleza autoritaria" tras afirmar "que, bajo la dictadura de su familia, Nicaragua nunca volverá a celebrar elecciones".

Rubio ha sostenido que Ortega y su esposa han "abandonado incluso la apariencia de contar con el consentimiento popular" y ha defendido que los nicaragüenses tienen derecho a elegir a sus dirigentes mediante comicios democráticos.

"Estados Unidos hace un llamado a la comunidad internacional para que una esfuerzos y demuestre a la dictadura de Murillo y Ortega que no puede esperar mantener una relación habitual con otras naciones mientras socava los principios fundamentales de nuestro hemisferio democrático", ha afirmado.

Panamá y Costa Rica se pronuncian

Por su parte, el Gobierno de Panamá llamó este martes a consultas a su embajador en Nicaragua tras rechazar las declaraciones de Ortega. "Suprimir" un derecho "fundamental" como es el voto "representa un fuerte agravio" a los principios democráticos y, "en respuesta a ese grave hecho, el Gobierno de Panamá ha convocado a consultas en la Ciudad de Panamá al embajador ante Nicaragua", ha señalado la Cancillería panameña en un comunicado.

Costa Rica también ha reiterado "su profunda preocupación por el cierre sistemático de los espacios cívicos y la persecución contra las voces disidentes" en Nicaragua. La oposición nicaragüense ha pedido a la comunidad internacional "que no permita que este régimen siga actuando con total impunidad" y ha demandado "que actúen ya respaldando al pueblo nicaragüense y ejerciendo la máxima presión política y diplomática para que se abra en nuestra patria la ruta hacia la democracia".

El dictador y su esposa dirigen con puño de hierro Nicaragua desde las protestas de 2018, donde murieron 300 personas y hubo miles de detenidos según la ONU. Las elecciones deberían ser este noviembre, pero una enmienda constitucional amplió la presidencia de Ortega hasta el 2027. Los opositores en el exilio esperan que la presión internacional allane el camino para una transición o la celebración de comicios.

Varias ONG denuncian detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y persecución a los opositores. Costa Rica ya rechazó los resultados de los comicios de 2021 por la total "ausencia de condiciones y garantías".