Canadá responde a Trump con nuevos aranceles de hasta el 50% para 700 productos estadounidenses
- El Ejecutivo canadiense ha elevado el tono contra Washington en las últimas horas
- Trump lanzó una ofensiva comercial contra su vecino del norte en julio, pero ha pausado su entrada en vigor para negociar
Canadá responde a la última amenaza de aranceles de Estados Unidos. El ministro de Hacienda canadiense, François-Philippe Champagne, ha anunciado este martes que gravarán con el 25% al 50% unos 700 productos de importación estadounidenses, un contrataque que estiman en 27.600 millones de dólares canadienses y que iguala la última ofensiva comercial de la Administración de Donald Trump.
La medida comenzará a aplicarse el 8 de septiembre a exactamente los mismos bienes y en la misma proporción que los aranceles estadounidenses. "Dólar por dólar y tipo por tipo", ha resumido Champagne sobre su contraataque "proporcionado, específico y estratégico".
Además, el Ejecutivo canadiense ha anunciado ayudas por 7.500 millones de dólares canadienses para las pequeñas y medianas empresas afectadas, con líneas de financiación y apoyo a los trabajadores.
El Ejecutivo canadiense ha elevado el tono en las últimas horas ante las amenazas de su vecino del sur. El primer ministro, Mark Carney, pidió a Washington que se siente a negociar "con una actitud adecuada" hacia su industria y "espíritu de verdadera colaboración", y recalcó que no aceptarán ser "subsidiarios" de Estados Unidos.
En la víspera, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, instaba también a los canadienses al diálogo y aseguró que Carney había rechazado sus "buenas" propuestas hasta ahora.
Aranceles en julio, pausa en agosto para negociar
En julio, la Casa Blanca anunció nuevos aranceles del 50% a productos canadienses, que Ottawa considera "injustificados" y que el Gobierno estadounidense achacó a una supuesta "discriminación" del país vecino a su industria del automóvil, el alcohol y los lácteos.
Pero unas horas antes de que el revés comercial entrara en vigor —el 20 de agosto, según estaba previsto—, Trump los pausó y explicó el giro por las conversaciones para retomar el proyecto del "gran oleoducto Keystone XL", que "el somnoliento Joe Biden dejó de construir hace mucho tiempo".
"Siempre lo llamaremos lago Ontario. Y punto"
El pulso entre Estados Unidos y Canadá es comercial, pero subyacen asuntos de poder y política territorial. La ministra de Industria, Mélanie Joly, ha respondido a la idea de Trump de renombrar el lago Ontario como "lago América", según publicó este martes por la mañana en su red social, Truth, porque no espera "seguir haciendo muchos negocios" con la región de la capital canadiense. Ya lo hizo con el golfo de México o, para él y ya oficialmente en EE.UU., golfo de América.
"Siempre lo llamaremos lago Ontario. Y punto", ha espetado Joly, y ha continuado recordando la importancia de los Grandes Lagos como "cimientos" de su país. "Vamos a defender lo que tenemos. Y mientras tanto, creo sinceramente que, aunque estén ocurriendo todas estas artimañas, seremos inteligentes, actuaremos con estrategia y contraatacaremos", ha zanjado entre aplausos.