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Las negociaciones entre Estados Unidos y Canadá fracasan y Washington impone aranceles del 50%

  • Las tarifas se aplicarán sobre unos 20.000 millones de dólares en productos canadienses
  • "Canadá igualará esos aranceles dólar por dólar para proteger a nuestros trabajadores y empresas", asegura Mark Carney
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente Donald Trump ofrecen una rueda de prensa en la Casa Blanca. Imagen de archivo.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente Donald Trump ofrecen una rueda de prensa en la Casa Blanca. Imagen de archivo. Adrian Wyld The Canadian Press vía AP / Adrian Wyld
RTVE.es / Agencias

Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá han fracasado este viernes a última hora, lo que deja vía libre a la entrada en vigor de los aranceles del 50% impuestos por el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre unos 20.000 millones de dólares en productos canadienses, después de que Ottawa rechazara cerrar un acuerdo que ha considerado desfavorable.

El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, ha responsabilizado a Canadá del fracaso de las conversaciones y ha afirmado que Ottawa se ha negado a cerrar el acuerdo en los términos que, según Washington, habían sido pactados a comienzos de semana. "Esta noche, Canadá se negó a finalizar el acuerdo comercial en los términos acordados a principios de esta semana", afirmó Greer en un comunicado difundido este viernes.

Greer aseguró que Estados Unidos había ofrecido a Canadá "el mejor trato posible entre los principales exportadores a nuestro mercado", pero sostuvo que las nuevas exigencias planteadas por Ottawa y el incumplimiento de otros compromisos "han trastocado el acuerdo cuidadosamente establecido". La declaración de Washington se produjo después de que las negociaciones se prolongaran hasta última hora del viernes sin que ambos países alcanzaran un acuerdo para evitar la entrada en vigor de los nuevos aranceles.

Por su parte, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha explicado que su país había logrado avances importantes durante las conversaciones, pero que las modificaciones planteadas por Estados Unidos en el último momento han impedido cerrar un acuerdo aceptable.

Carney ha anunciado que Canadá tomará represalias y que igualará "dólar por dólar" los nuevos aranceles. Las represalias de Canadá se concentrarán en sectores como el acero, los productos lácteos, los electrodomésticos y la electrónica.

"Canadá impulsa el crecimiento estadounidense, suministrando el 99% de sus importaciones de gas natural, el 85% de sus importaciones de electricidad y el 60% de sus importaciones de petróleo crudo. No creo que quieran que dejemos de enviarles toda esa energía", ha dicho el primer ministro canadiense.

"Somos ahora más fuertes que cuando EE.UU. empezó esta guerra comercial. Estamos unidos, más decididos, más ambiciosos. Con la posición fiscal más sólida del G7 y una economía resiliente, Canadá cuenta con todos los recursos que necesitamos para cambiar de rumbo y prosperar", ha sentenciado Carney.

Cemento, palos de hockey y vino

Las nuevas tarifas serán aplicadas bajo la Sección 338 y afectarán a determinados productos canadienses exportados a Estados Unidos. Entre los bienes sujetos a los gravámenes figuran productos como cemento, palos de hockey y vino. En un primer momento se informó de que el recargo adicional sería del 5%, aunque posteriormente la Administración estadounidense corrigió esa información y confirmó que el arancel ascenderá al 50%.

Un alto funcionario de la Administración del presidente Donald Trump aseguró que, de haberse alcanzado un entendimiento, ambos países habrían avanzado hacia nuevas negociaciones en el marco del tratado comercial de Norteamérica (T-MEC/USMCA). Asimismo, sostuvo que Canadá ya disfrutaba de condiciones especialmente favorables para la exportación de automóviles al mercado estadounidense y que durante las conversaciones buscó obtener concesiones adicionales.

El mismo funcionario describió los contactos bilaterales como "muy francos", aunque negó que estuvieran marcados por la hostilidad. No obstante, reconoció que en estos momentos no hay reuniones programadas para retomar el diálogo entre ambos gobiernos.

Washington también acusó a Ottawa de mantener medidas de represalia comercial contra Estados Unidos. Según la Administración estadounidense, esas acciones contribuyeron al estancamiento de las negociaciones. No obstante, funcionarios estadounidenses señalaron que no esperan una respuesta inmediata de Canadá una vez entren en vigor los nuevos gravámenes.

La ruptura de las conversaciones supone un nuevo deterioro en las relaciones entre los dos principales socios económicos de Norteamérica y aumenta la incertidumbre sobre el futuro de los intercambios comerciales entre ambos países. Con la entrada en vigor de los nuevos aranceles y la promesa de represalias equivalentes por parte de Ottawa, las tensiones comerciales amenazan con intensificarse en las próximas semanas.