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El cambio de avión de Trump: crónica de un engaño que pretendía esquivar la amenaza de Irán

  • Tras la cumbre de la OTAN en Ankara, Trump no viajó en su Avión Presidencial, sino en un avión militar
  • Para completar la farsa, salió a escondidas de la aeronave en un contenedor de catering
El cambio de avión de Trump: crónica de un engaño que pretendía esquivar la amenaza de Irán

Puede parecer que las operaciones de señuelos y engaños militares solo forman parte del universo cinematográfico de los espías y Tom Cruise. Sin embargo, lo que han descubierto este miércoles The Washington Post y The New York Times no forma parte de una película de acción, es la estratagema real que utilizó el presidente estadounidense Donald Trump en su viaje de vuelta de Turquía, tras haber acudido a la cumbre de la OTAN en Ankara, el pasado 8 de julio. El líder de la Casa Blanca se subió en su viejo Air Force One, donde supuestamente iba a realizar la mayor parte del vuelo, para poco después salir a escondidas mediante un contenedor de cátering y cambiarse de avión, justo antes de que el avión presidencial despegase.

Una trampa que tenía como objetivo evadir la amenaza severa que habían detectado los servicios de inteligencia de Irán, fronterizo con Turquía, y en la que también fueron partícipes, sin saberlo, los periodistas que viajaron y creyeron durante todo el trayecto que el mandatario iba a bordo con ellos. La amenaza estaba dirigida específicamente contra el Air Force One, según los funcionarios citados por los medios estadounidenses, por lo que el dispositivo buscaba desconcertar a los futuros atacantes y que no pudiesen identificar en cuál de las aeronaves viajaba el republicano.

Esta farsa se produjo en un momento en el que EE.UU. había retomado los ataques contra Teherán, en un conflicto bélico que comenzó el pasado mes de marzo. Este lunes Trump exigió una indemnización por los daños causados a su país por parte de la República Islámica, que previamente también había solicitado a Washington una compensación por los agravios derivados de la guerra.

Anatomía de un engaño

El dirigente estadounidense voló rumbo a Ankara a bordo de su nuevo Air Force One, un obsequio de Qatar, un Boeing 748-8 con los colores de la bandera estadounidense que, sin embargo, no iba a ser el medio de transporte utilizado para la vuelta, según informó la Casa Blanca, por "motivos de seguridad". Por lo tanto, una vez finalizada la cumbre, Trump volaría rumbo a Estados Unidos en un Air Force One antiguo, un Boeing 747 azul y blanco. La planificación oficial añadía que el viaje de vuelta incluiría una escala en Inglaterra, en la base de la Fuerza Aérea británica en Suffolk, cerca de Mildenhall, donde el nuevo Boeing regalado también volaría para que los militares estadounidenses pudiesen conocerlo.

Todo ello, sin embargo, formaba parte del plan.

El primer avión que despegó de tierras turcas aquella noche del 8 de julio fue el avión catarí. A eso de las 20:30 hora local, Trump subió las escaleras del Air Force One antiguo, saludó a las cámaras y se adentró en su interior. Lo que no vieron los asistentes, y lo que ha permanecido oculto hasta ahora, es lo que vino después. El presidente descendió del avión presidencial mediante un camión de catering sin ser visto, en el lado opuesto a la entrada, y se subió en secreto a una aeronave militar, un C-32A pequeño. En este avión también se subió, de forma pública y por las escaleras el secretario de Guerra, Pete Hegseth, lo que dotaba de más credibilidad a la operación. Aunque de cara a la galería Hegseth viajaba por separado, presidente y secretario volaron juntos hasta Gran Bretaña.

Vista lateral del Air Force One en pista, con camiones de catering TURKISH DO&CO y escalera de embarque.

Camiones de catering están estacionados junto al Air Force One en la pista, antes de que Donald Trum parta tras la cumbre de la OTAN en Ankara Alex Brandon Alex Brandon / AP

Mientras, en el Air Force One antiguo, el personal de la Casa Blanca pedía los periodistas que cerraran las persianas del avión. Los reporteros, que no sabían que habían sido burlados, reportaron ese viaje como "sin incidencias" y "sin visitas de la Presidencia a la cabina de prensa". El mensaje de la Casa Blanca fue que Trump había viajado "a bordo del antiguo Air Force One", y así lo hicieron saber en sus redes sociales.

Las tres aeronaves aterrizaron en Mildenhall por separado. El primero, el jet qatarí, sobre las 18:30 hora local; varias horas después, sobre las 22:20, el C-32A; y minutos después el antiguo Air Force One. Todo ello registrado por las cuentas de YouTube RankUpAviation and Military Aviation Channel.

Aún no se ha clarificado cómo lo hizo, pero Trump pasó del C-32A al antiguo Air Force One tras aterrizar sin ser visto. Nuevamente, lo que vieron las cámaras fue al mandatario bajando las escaleras del antiguo Avión Presidencial sobre las 11 de la noche. Una vez todos habían aterrizado en la base militar, lejos de la amenaza iraní, prensa, personal y Trump embarcaron juntos en el avión qatarí, que sería el que les llevaría de vuelta a Washington.

Cuando ya estaba montado en el nuevo Air Force One de colores estadounidenses, el líder republicano contestó a preguntas de los periodistas durante cuarto de hora. Sin revelar, no obstante, la artimaña que se acababa de completar con éxito, pero destacando el peligro que supone Teherán. El reporteros le preguntaron por el motivo de haber tenido que cerrar las persianas a lo que Trump respondió: "Porque probablemente estás en un vuelo peligroso por los desastres con los que tenemos que lidiar."

Una cuenta de X, clave para descubrir la farsa

The Washington Post ha asegurado que gran parte de las pistas que ayudaron a reconstruir los hechos de esta operación secreta fueron aportadas por una cuenta llamada The New Area 51, especializada en seguimiento de aeronaves militares. Fue ella la que siguió los a los vehículos involucrados en la salida de Trump de Ankara, y detectó que el C-31A aterrizó junto en Suffolk justo al lado del antiguo Avión Presidencial con los radares desconectados.

Dan Lamothe, uno de los periodistas autores de la investigación, ha reconocido que la información proporcionada por la cuenta pública ayudó a reconstruir la maniobra que mantuvo engañados durante horas a los periodistas que "viajan con el presidente de forma habitual". 

Otras ocasiones en las que el Air Force One sirvió como señuelo

Esta estrategia no es nueva para la Presidencia estadounidense. En marzo de 2000, cuando Bill Clinton (1993-2001) visitó Pakistán, el mandatario aterrizó para una visita de seis horas en un avión blanco sin distinciones, que venía detrás del avión presidencial que había pisado Islamabad previamente y había sido empleado como cebo.

Un funcionario estadounidense explicó a The Washington Post que el Air Force One ha servido como señuelo en otras ocasiones en las últimas tres décadas, debido a una amenaza seria o a viajar a un lugar peligroso: "El jet es seguro, pero muy visible, por lo que poner al presidente en un avión alternativo es más seguro", añadió, sin especificar ni aportar ejemplos de estos casos.