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Trump estrena su polémico avión presidencial donado por Catar días antes del 250 aniversario de la nación

  • El presidente ha volado a Dakota del Norte para inaugurar una biblioteca dedicada a Theodore Roosevelt
  • Las reformas de la aeronave en tecnología y sistemas de seguridad han constado en torno a 350 millones de euros
Donald Trump desciende de un avión con traje azul, camisa blanca y corbata roja. El fuselaje del avión es blanco con una franja roja y ventanas.
El presidente Donald Trump desciende del Air Force One a su llegada al Aeropuerto Municipal de Bismarck Andrew Harnik / Getty

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha estrenado este miércoles su nuevo avión Air Force One, el Boeing 748-8 donado por Catar. El vuelo se ha producido con motivo de la apertura de una biblioteca dedicada al expresidente Theodore Roosevelt (1901-1909) en Dakota del Norte.

Esta aeronave, pintado con los colores rojo, blanco, azul oscuro y dorado, elegidos por el líder estadounidense, ha sido objeto de debate en el país debido al alto coste de sus reformas, unos 400 millones de dólares (unos 351 millones de euros) en tecnología y sistemas de seguridad, y la cuestión ética de recibir un donativo de esta magnitud.

El avión catarí será usado de forma temporal como transporte presidencial mientras la empresa estadounidense Boeing, el segundo mayor fabricante de aeronaves comerciales del mundo, ultima la construcción de las dos naves encargadas durante el primer mandato del republicano (2017-2021).

A pesar de su inauguración, la Biblioteca Presidencia de Theodore Roosevelt abrirá sus puertas el sábado 4 de julio, día en el que se cumplirán los 250 años de la firma de la Declaración de Independencia de los Estados Unido. Este aniversario se produce en un momento en el que Trump está dejando clara su omnipresencia, utilizando los eventos y celebraciones para destacar su mandato y liderazgo de cara a las elecciones legislativas que tendrán en noviembre.

Air Force One

Catar es uno de los principales aliados de Estados Unidos en Oriente Medio, y este jet de lujo donado supone una muestra de confraternidad entre ambos países. "Estoy entusiasmado por el primer vuelo", ha dicho Trump a los periodistas antes de montarse en él. "Nosotros no podríamos construir un avión como este porque no estaríamos dispuestos a gastar el dinero necesario".

Este preciado regalo ha generado controversia desde que se dio a conocer su aceptación. Los críticos cuestionan el hecho de que un Gobierno extranjero regale un avión valorado en cientos de millones de dólares.

El presidente estadounidense, sin embargo, resta importancia a estas críticas, y considera que el avión es un reemplazo "necesario" a "los aparatos de 35 años de antigüedad" que anteriormente había empleado como avión presidencial. Sin embargo, este obsequio no estará al servicio del país a largo plazo. Boeing prevé entrega en 2028 los dos aviones que servirán de manera permanente como Air Force One.

Theodore Roosevelt, ensalzado y comparado con Trump

La biblioteca, construida con tierra de la zona, tiene una dimensión de casi 9.000 metros cuadrados y se sitúa en Medora, en el Parque nacional Theodore Roosevelt, cuyo nombre se debe a los años que pasó el expresidente en las tierras baldías de Dakota del Norte.

Trump ha elogiado a Roosevelt, un enérgico conservacionista que ejerció como líder de los Estados Unidos a principios del pasado siglo. Ha traído su medalla de honor, que hasta ahora se alojaba en la Roosevelt Room del Ala Oeste de la Casa Blanca, para que sea una de las piezas más valiosas del museo que, considera, es un "gran tributo": "Estoy honrando a Roosevelt, es una de las personas a las que más he admirado nunca", ha declarado en su discurso.

El presidente Donald Trump escucha mientras el secretario del Interior, Doug Burgum, habla durante una ceremonia de presentación de la Medalla de Honor de Theodore Roosevelt, celebrada en la Sala Roosevelt de la Casa Blanca Julia Demaree Nikhinson Julia Demaree Nikhinson / AP

La administración Trump ha comparado en varias ocasiones la figura de ambos presidentes: "Ya no hay líderes como Roosevelt... ¿O sí?" ha afirmado en su discurso el secretario interino de la Marina de Estados Unidos Hung Cao. "125 años después tenemos a otro gran americano que cree en la grandeza de su país. Ambos son los campeones de la gente".

"Theodore Roosevelt creía que la mayor obra de Estados Unidos siempre estaba aún por hacerse", afirmó el secretario del Interior, Doug Burgum, en un comunicado previo a la visita de Trump a Dakota. "El presidente Trump comparte esa convicción sobre la grandeza de EE.UU. y la creencia de que la mejor etapa de esta nación aún está por llegar".

Politización de los actos

La inauguración de la biblioteca no es el único evento en el que Trump va a formar parte durante las celebraciones de este denominado sesquicentenario, que el líder republicano ha bautizado como "la fiesta de cumpleaños más inolvidable que jamás haya visto un país". Su protagonismo no solo estará en los actos: el Gobierno prepara la emisión de monedas y pasaportes conmemorativos de la independencia con el rostro de Trump y quiere que el Congreso reforme la ley para poder incluir su firma en los billetes de dólar. En la propia inauguración del museo de Theodore Roosevelt, el republicano ha aprovechado su discurso para criticar a sus "rivales demócratas": "No son socialdemócratas, son comunistas. Tengo rivales muy fáciles".

El 24 de junio, día en el que iniciaron de forma oficial las actividades, abrió la Great America State Fair, una feria con cientos de exposiciones pertenecientes a los 56 estados. Ese era el planteamiento original. Sin embargo, al menos siete, de corte demócrata, se negaron a participar en este acontecimiento debido al supuesto "uso político". Varios artistas, como Young MC o Martina McBride, también decidieron cancelar sus actuaciones. Finalmente, Trump decidió presidir la inauguración y tomar el escenario para pronunciar un discurso de carácter electoral.

Asimismo, el viernes, víspera del 4 de julio, el líder de la Casa Blanca presidirá un acto en el Monte Rushmore, a los pies de los rostros esculpidos de los históricos presidentes George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln.

El Día de la Independencia y culmen de ese 250 aniversario de la nación tendrá lugar el sábado. Suele ser un día marcadamente festivo para los estadounidenses, con noches repletas de espectáculos y fuegos artificiales por todas las ciudades. Trump ha avanzado que anunciará "el mitin más espectacular de todos" esa noche.