Enlaces accesibilidad

Más de 600 exjefes de seguridad en Israel advierten a Trump del peligro del "terrorismo colono judío"

  • Unos 600 exmilitares han firmado una misiva dirigida al mandatario estadounidense
  • En los últimos días, la violencia se ha intensificado en Cisjordania, con dos mezquitas quemadas y decenas de detenidos
Exjefes de seguridad israelíes advierten a Trump del peligro del "terrorismo colono judío"
Niños permanecen de pie frente a una mezquita que fue incendiada durante un ataque de colonos israelíes en la madrugada, en la aldea de Qusra, en Cisjordania. Leo Correa / AP

Más de 600 exjefes de seguridad israelíes han enviado una carta al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, donde le advierten sobre el peligro que supone el "terrorismo de los colonos judíos" en Cisjordania y donde le piden que exija al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu que les permita actuar.

"La escalada de violencia en Judea y Samaria (nombre con el que los israelíes denominan a Cisjordania) amenaza la seguridad de Israel, los intereses de EE.UU. y la estabilidad regional", afirman a través de la misiva, publicada este lunes por Comandantes por la Seguridad de Israel, un grupo de cientos de exgenerales y altos funcionarios del Ejército, el Mosad, el Shin Bet, la Policía y el servicio diplomático de Israel.

Esta agrupación de exmilitares señala al Gobierno de Netanyahu de no impedir los ataques violentos de los colonos, que en los últimos días han intensificado sus ofensivas contra comunidades y granjas palestinas: "No es ningún secreto que miembros de nuestro Gobierno son responsables de gran parte de este caos, en parte por otorgar inmunidad ante la ley y hacerla cumplir a sus hombres armados y con motivaciones mesiánicas". Además, la carta detalla el "dilema imposible" al que se enfrentan los puestos más altos de las Fuerzas de Defensa Israelí (FDI): "Actuar según su criterio profesional y su deber, lo que supone una aplicación firme de la ley, u obedecer las directivas de la cúpula política".

Desde principios de 2026, al menos 20 palestinos han sido asesinados y 720 han resultado heridos por colonos israelíes, según la agencia de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), una media de tres heridos por jornada, lo que supone un aumento drástico respecto a 2020 (un herido cada tres días) o incluso 2025 (dos heridos diarios). En este fin de semana, unos ataques acontecidos en la aldea de Tell, cerca de Nablus, han supuesto una escalada en los actos violentos de los colonos en Cisjordania, ocupada por Israel desde 1967 tras la Guerra de los Seis Días.

Este aviso de exmilitares israelíes se produce en el contexto del viaje de Netanyahu a Washington para reunirse este martes con Donald Trump en la Casa Blanca.

El detonante del terror

Los hechos comenzaron el viernes, en una incursión de colonos en Tell, cuando dos soldados israelíes fallecieron a manos de los disparos de un palestino que logró arrebatar el arma de uno de ellos. Tras su muerte, tropas hebreas mataron a dicho palestino junto a tres de sus familiares. La travesía de los colonos seguía un patrón que se ha repetido en numerosas ocasiones: un grupo de colonos aparece cerca de comunidades palestinas y amenazan y hostigan a sus habitantes mientras las fuerzas de seguridad permanecen presentes sin intervenir.

La administración de Netanyahu calificó el incidente en el territorio como un acto de "terrorismo" por parte de los palestinos, un ataque contra excursionistas que caminaban cerca del pueblo, situado en el Área A de Cisjordania, la zona controlada por la Autoridad Palestina. Poco después, el mandatario israelí ordenó una ofensiva militar a gran escala en Cisjordania y "la aceleración regulatoria de granjas de explotación agrícolas" de colonos israelíes en los alrededores de Tell. Estas explotaciones funcionan como un puesto de avanzada para tomar el control de la tierra, limitar a los agricultores palestinos y expandir los asentamientos.

Por otra parte, los palestinos aseguran que los habitantes de la aldea actuaban en defensa propia, frente al ataque de los colonos.

Mezquitas quemadas y palestinas dando a luz en ambulancias

Durante las horas que siguieron al incidente en Tell, una serie de grupos radicales judíos incendiaron dos mezquitas, una en la localidad de Qusra (sur de Nablus) y otra en la aldea de Kur (sur de Tulkarem), ambas al norte de Cisjordania, en el Área A, bajo control civil y militar de la Autoridad Nacional Palestina. En las paredes escribieron: "Derramar sangre judía no sale gratis". Hasta el momento, el Ejército israelí no ha notificado la detención de ninguno de los individuos implicados.

Asimismo, las FDI han continuado un estricto control militar sobre Nablus, lo que ha provocado que al menos dos mujeres embarazadas hayan dado a luz en ambulancia, según ha denunciado este domingo la ONG Médicos por los Derechos Humanos de Israel. Sus operaciones también han intensificado las detenciones en la región, que han llegado al centenar junto con los territorios de Tulkarm y Yenín, según la agencia de noticias palestina Wafa. Respecto al urbanismo, las autoridades palestinas han denunciado la demolición de una vivienda en construcción en la aldea de Jalbun, al este de Yenín, además del precinto y la prohibición de acceso a familiares de la vivienda de Tell donde residía el palestino involucrado en el enfrentamiento del viernes.

El ministro israelí de Finanzas, el colono ultraderechista Bezalel Smotrich, ha anunciado como represalia que Israel va a construir 763 nuevas viviendas en el asentamiento de Eli, al sur de Nablus. Al mismo tiempo, varios grupos de colonos israelíes levantaron tres puestos de avanzada en torno a Tell, en el Área B, zona en la que la Autoridad Nacional Palestina maneja la administración civil y el ejército de Israel tiene el control de la seguridad. La medida se enmarca en una política de expansión colonial en tierras de Cisjordania que se ha potenciado en los últimos años. A medida que el Gobierno de Netanyahu se acerca a las elecciones de octubre, ha intensificado la aprobación de nuevos asentamientos en una estrategia que, según sus ministros, busca reforzar el control israelí sobre Cisjordania.

Por su parte, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, ha reclamado una "acción internacional urgente" para frenar la ofensiva militar israelí y la violencia de los colonos en Cisjordania ocupada. El mandatario palestino ha enviado cartas a varios líderes árabes y de países amigos, a la Unión Europea, al secretario general de la Liga Árabe y al presidente del Consejo de Seguridad de la ONU. El líder clama que la situación "no responde a incidentes aislados, sino a una política israelí sistemática para imponer hechos consumados". La ONG israelí Breaking the Silence, fundada en 2004 por veteranos del ejército retirados, publicaron este domingo en un comunicado que lo que está ocurriendo en Cisjordania ocupada no es "una escalada casual", sino que responde a una estrategia en la que "colonos atacan palestinos sabiendo que el Ejército les defenderá".

Las Naciones Unidas, los palestinos y la mayoría de los países consideran que los asentamientos son ilegales según el derecho internacional. Israel lo niega, argumentando que Cisjordania es un territorio en disputa y apelando a argumentos bíblicos con esa tierra.

Netanyahu viaja a EE.UU.

La carta de los exjefes de seguridad israelíes a Trump llega la víspera de que Netanyahu se reúna con el presidente estadounidense en Washington, a donde el israelí también ha viajado para acudir al funeral del senador Lindsey Graham, uno de los principales aliados del Estado hebreo en el Congreso de EE.UU. Se trata de la primera reunión cara a cara entre ambos desde que comenzó la guerra en Irán a finales de febrero.

Trump ha ordenado frenar los bombardeos a Irán para facilitar volver a la mesa de negociación después de que naufragara el acuerdo de alto el fuego que alcanzaron las partes en junio, algo a lo que se opone Netanyahu, partidario del castigo militar para acabar con la República Islámica.