Enlaces accesibilidad

La ola de calor pone en jaque a Europa y deja máximas históricas en Alemania, Dinamarca y República Checa

  • Las altas temperaturas ponen al límite los servicios sanitarios y provocan la cancelación de eventos
  • Los expertos consideran que este episodio se debe al cambio climático provocado por la acción humana
La ola de calor pone en jaque a Europa
Una mujer se cubre con un paraguas ante la Puerta de Brandenburgo, en Berlín (Alemania) EFE/EPA/FILIP SINGER
RTVE.es / AGENCIAS

La intensa ola de calor que atraviesa Europa ha dejado este sábado temperaturas récord desde Escandinavia hasta los Balcanes, con los servicios sanitarios al límite, y ha provocado la cancelación de eventos y la alteración del transporte ferroviario en varios países. Alemania, Dinamarca y República Checa han registrado máximas históricas, mientras que Bélgica, Austria, Bulgaria y Rumanía se preparan para varios días más de calor extremo.

La masa de aire cálido, impulsada por un fenómeno meteorológico conocido como ‘bloqueo Omega’, ha disparado los termómetros por encima de los 40 grados en varios puntos del continente. Los científicos advierten de que un episodio de estas características habría sido prácticamente imposible sin el cambio climático provocado por la actividad humana.

Alemania ha vivido uno de los episodios más extremos de su historia reciente y ha registrado este sábado un nuevo récord histórico de temperaturas, al medirse 41,5 grados en el municipio de Möckern, en el estado federado oriental de Sajonia Anhalt, después de que la víspera se establecieran como máxima de la historia desde que hay registros los 41,3 grados de Saarbrücken.

Los servicios de emergencia de ciudades como Colonia se encuentran al límite tras más de diez días consecutivos de temperaturas extremas. Solo en las últimas 24 horas, siete personas fueron halladas inconscientes en sus viviendas, la mayoría en pisos situados bajo los tejados.

También Dinamarca registró este sábado la temperatura más alta desde que existen mediciones meteorológicas, iniciadas en 1874, con 37 grados al norte de Aarhus.

La ola de calor continúa desplazándose hacia el este y Polonia ha superado ampliamente los 30 grados en casi todo el país.

La ola de calor pone en jaque a Europa

Un camión arroja agua en Zlin, República Checa, ante la intensa ola de calor DPA via Europa Press Glück Dalibor/CTK/dpa

Hospitales saturados y decenas de fallecidos

El calor está poniendo a prueba los sistemas sanitarios europeos. En Francia, donde las temperaturas superiores a los 40 grados han provocado alteraciones en el transporte, la producción eléctrica y el cierre de colegios, las autoridades reconocen que la presión sobre los hospitales continuará durante varios días pese al inicio del descenso de las temperaturas.

En Bélgica, el número de llamadas al teléfono de emergencias casi se duplicó este viernes, al pasar de unas 6.000 habituales a cerca de 11.800. Las intervenciones de ambulancias aumentaron un 73%, por lo que las autoridades desplegaron veinte vehículos adicionales. Algunos hospitales han tenido que cancelar operaciones tras sufrir averías provocadas por el sobrecalentamiento de servidores informáticos y los servicios de urgencias siguen funcionando al límite.

El ministro belga de Salud y Medio Ambiente, Yves Coppieters, ha llegado a calificar la situación de “auténtica crisis sanitaria”, comparable a la pandemia de la covid-19, al considerar que el calor extremo está afectando no solo a la sanidad, sino también al transporte, la educación y la actividad económica.

Las autoridades europeas han relacionado ya decenas de fallecimientos con este episodio de calor extremo, que afecta especialmente a personas mayores, enfermos crónicos y colectivos vulnerables.

La ola de calor pone en jaque a Europa

Un termómetro marca 36ºC en Varsovia, Polonia EFE/EPA/Radek Pietruszka

El calor afecta al transporte y a las infraestructuras

Las altas temperaturas también están dañando infraestructuras críticas. En Alemania, Deutsche Bahn permite cancelar gratuitamente los viajes de larga distancia para reducir la presión sobre una red ferroviaria afectada por la dilatación de las vías. Cerca de Hamburgo, parte de una de las principales autopistas del país tuvo que cerrarse después de que el asfalto se agrietara.

Austria vive una situación similar. El este del país permanece en alerta roja por estrés térmico extremo y las temperaturas podrían rozar este domingo los 40 grados, cerca del récord nacional de 40,5 grados. El calor ya ha deformado varios tramos de vía en la región de Vorarlberg, obligando a reducir la velocidad de los trenes, mientras que los servicios de emergencia de Viena han registrado un 15 % más de avisos.

El impacto también alcanza al sistema energético. En Hungría, la central nuclear de Paks redujo este sábado en 243 megavatios la potencia de uno de sus cuatro reactores después de que la temperatura del agua del Danubio utilizada para la refrigeración alcanzara los 29,7 grados, por encima del umbral de intervención fijado en 29,5 grados. La operadora MVM realizará nuevas mediciones el domingo para decidir si son necesarias más restricciones, aunque el Gobierno ha asegurado que los hogares no sufrirán interrupciones en el suministro eléctrico.

Eventos culturales y deportivos cancelados

La ola de calor también ha obligado a modificar o cancelar numerosos eventos culturales y deportivos. En Alemania, Hamburgo suspendió su media maratón y el Ironman de Fráncfort redujo los recorridos de ciclismo y carrera a pie para proteger a los participantes de las temperaturas extremas.

En Francia, la cancelación del festival solidario Solidays, previsto hasta el domingo en París, supondrá una pérdida de unos tres millones de euros para la asociación Solidarité Sida, organizadora del evento y dedicada a financiar programas de lucha contra el VIH. La Semana de la Moda Masculina de París también se ha visto marcada por la ola de calor, con una polémica por el uso de una gigantesca ola artificial durante un desfile de Louis Vuitton, criticada por el consumo de agua.

Las celebraciones del Orgullo también se han adaptado a las altas temperaturas. Mientras la Marcha del Orgullo de Múnich se mantuvo, el desfile de Milán retrasó su inicio hasta la tarde para evitar las horas de mayor calor y el de Lausana reforzó el dispositivo sanitario e instaló puntos adicionales de agua. En París, la Marcha del Orgullo fue cancelada debido a las condiciones meteorológicas.

Las altas temperaturas también han afectado al funcionamiento de instituciones culturales. La Filarmónica de Berlín flexibilizó excepcionalmente su código de vestimenta y permitió a los músicos actuar sin chaqueta y con las mangas remangadas ante los más de 40 grados previstos.

Bulgaria se prepara para el peor momento de la ola

En el sureste del continente, Bulgaria afronta el inicio de la próxima semana bajo alerta naranja en la mitad del país. Las temperaturas alcanzarán este domingo hasta 37 grados, pero los meteorólogos prevén que asciendan hasta los 40 grados el martes, antes de que una masa de aire más fresco permita un descenso térmico a partir del miércoles.

Rumanía también prevé activar alertas rojas desde el lunes en casi todo el país por temperaturas extremas y noches tropicales, mientras que la vecina Moldavia restringirá la circulación de vehículos pesados durante las horas centrales del día para proteger el firme de las carreteras.

Aunque los meteorólogos prevén que el episodio más intenso comience a remitir durante el fin de semana en países como Francia y Alemania, con la llegada de tormentas y aire más fresco, el calor seguirá desplazándose hacia Europa oriental.

El episodio ha vuelto a poner de manifiesto la creciente frecuencia e intensidad de las olas de calor en Europa, un fenómeno que los expertos vinculan directamente al calentamiento global y cuyos efectos ya se dejan sentir sobre la salud pública, las infraestructuras y la economía.