Los dos polos opuestos se baten en la segunda vuelta en Colombia: De la Espriella frente a Cepeda
- De la Espriella lidera las últimas encuestas publicadas esta semana
- El ultra es una especie de "Bukele colombiano"; el izquierdista quiere ser continuador de Petro
Colombia celebra este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales para elegir al sucesor del Gustavo Petro en una votación donde se baten dos candidatos situados en los dos polos opuestos del espectro político: el izquierdista Iván Cepeda y el ultraderechista Abelardo de la Espriella.
Un total de 40.007.312 personas están llamadas a acudir a las urnas este domingo en Colombia, mientras que 1.414.661 colombianos podrán ejercer su derecho en el extranjero. En total se instalarán 13.742 centros de votación con 120.527 mesas para elegir al futuro presidente de la República para un mandato de 4 años, hasta 2023. Dentro del territorio nacional, el horario de votación será de 8:00 a 16:00 hora local.
Estas son las claves de la votación:
Los candidatos
Los aspirantes en esta segunda vuelta son De la Espriella y Cepeda, que quedaron primero y segundo en la vuelta inicial de estos comicios, desarrollada el pasado 31 de mayo. De la Espriella obtuvo 10.361.499 sufragios (43,74 %), mientras que Cepeda recibió el apoyo de 9.688.361 (40,90 %), por delante de candidatos como Paloma Valencia, Sergio Fajardo o Claudia López.
De la Espriella, que se hace llamar el "Tigre", es un abogado que se hizo conocido por su defensa de personalidades como el expresidente Álvaro Uribe: el exmagistrado Jorge Pretelt, condenado por corrupción; o Álex Saab, testaferro del derrocado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Concibe la política como espectáculo, la misma concepción que tiene de la abogacía, y ante sus seguidores se suele presentar con la camiseta de la selección de Colombia, sombrero y detrás de un cristal blindado.
El candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella en el cierre de campaña en Buga el 14 de junio de 2026 EFE/ Ernesto Guzman Jr
De cara al público, De la Espriella, que es líder del movimiento Defensores de la Patria, ha cultivado una imagen de empresario de éxito con una fortuna que lo haría dependiente de los poderes internacionales.
Inspirado en Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele, aboga por mano dura en materia de seguridad y la creación de megacárceles. De hecho, el propio Trump lo ha apoyado públicamente diciendo que si el abogado gana, contará con "el apoyo y la fuerza total" de EE.UU.
Por contra, Cepeda se presenta como el continuador de las políticas de Petro y es candidato de su alianza de izquierda, Pacto Histórico. Hijo de dos conocidos políticos de izquierda, el hecho que marcó su vida fue el asesinato de su padre, Manuel Cepeda Vargas, a manos de fuerzas paramilitares vinculadas al Estado cuando iba en coche de casa al trabajo. Iván Cepeda tenía 31 años.
El candidato de la izquierda a la Presidencia de Colombia, Iván Cepeda, en Barranquilla el 15 de junio de 2026
Licenciado en Filosofía en Bulgaria y con una maestría en Derecho Internacional Humanitario en Francia, ha dedicado la mayor parte de su trayectoria profesional a la defensa de las víctimas del conflicto armado y ha tenido una participación activa en el Congreso desde 2010. Ha impulsado leyes de reparación y justicia transicional y ha defendido la implementación del Acuerdo de Paz de 2016.
Se hizo conocido por su batalla judicial de trece años contra el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), que acabó con una condena al exmandatario por soborno en actuación penal y fraude procesal.
En línea con su trayectoria, Cepeda denunció diez días antes de la segunda vuelta a De la Espriella ante la fiscalía de Colombia y la Corte Penal Internacional (CPI) por supuestos por vínculos con el militarismo en un gesto con pocos visos de prosperar legalmente.
¿Qué proponen los aspirantes?
La seguridad es la bandera de De la Espriella, que defiende la mano dura y ha propuesto la construcción de 10 megacárceles con financiación privada y en lugares remotos sin señal de teléfono. Además, quiere terminar con la JEP, el tribunal de justicia transicional salido del acuerdo de paz de 2016-
Su programa contempla, además, la reanudación de la fumigación aérea de cultivos de coca con bioherbicidas y no con glifosato para cumplir con los dictámenes de la Corte Constitucional.
En política económica y fiscal, el abogado ultraderechista haría una reforma fiscal para recortar impuestos a las empresas y reducir trámites, además de promover la eliminación de las tasas a la gasolina y las que se aplican sobre las transacciones financieras.
De la Espriella busca, además, elevar la producción de petróleo de 700.000 barriles diarios a 1.300.000 a través del 'fracking', fracturación hidráulica.
Al igual que Milei y Trump, apuesta por disminuir el tamaño del Estado hasta el 40 % y negociaría con empresas privadas para que absorbieran a los funcionarios que salieran por los recortes.
En la escena internacional, De la Espriella quiere sacar a Colombia de la ONU, la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al considerar que son "directorios políticos de la izquierda que no han servido para nada".
En cooperación con EE.UU., propone lanzar un "Plan Colombia 2", similar al iniciado en 1999 para combatir el narcotráfico y promover la paz, en el que también colaboraría Israel.
Y sobre las relaciones con Venezuela, ha asegurado que se llevarían a cabo a través de Washington hasta la llegada de la "democracia plena" en el país vecino.
En el lado contrario, las propuestas de Cepeda no pueden ser más opuestas:
Respecto a la seguridad, la paz y la lucha contra la droga, el izquierdista ha puesto sobre la mesa "una política de seguridad humana", centrada en solucionar los problemas de raíz que originan la violencia: la pobreza y la desigualdad.
No está de acuerdo con que la política de paz total del Gobierno de Petro haya provocado una crisis de seguridad y se compromete a aplicar el acuerdo de 2016. Sugiere avanzar en negociaciones con los grupos armados, aunque ha advertido de que no habrá diálogo si son asesinados los líderes sociales.
Su programa incluye regular el cannabis y promover usos industriales legales de la hoja de coca, la marihuana y la amapola.
En el campo fiscal y el déficit existente, sostiene que el que tiene que "apretarse el cinturón" es el Gobierno y no el pueblo, por lo que presentaría al Congreso una propuesta de ley de austeridad para reducir gastos en la Administración, como una rebaja de su salario y el de los ministros.
Niega que su intención sea "estatizar" la economía y ha señalado que explotaría hidrocarburos siempre y cuando se no ponga en riesgo el medioambiente, aunque no contemplaría el 'fracking'. También le gustaría apoyar a las empresas pequeñas y los micronegocios, que componen la mayor parte de la actividad económica del país, además de profundizar en la reforma agraria impulsada por Petro.
Sobre las relaciones internacionales, Cepeda considera que la descertificación de Colombia por parte de EE.UU., así como la extradición, son herramientas de "chantaje" y "dominación imperial", y ha avanzado que quiere romper con esta relación de subordinación. La descertificación es una sanción diplomática anual por la que EE.UU. determina que el país sudamericano incumplió sus compromisos internacionales en la lucha contra el narcotráfico y acarrea la suspensión de hasta el 50 % de la ayuda exterior y la posibilidad de que EE. UU. vote negativamente a créditos para Colombia en entidades como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional (FMI).
De cara a Venezuela, aboga por cooperar con el país vecino, tanto militar como comercialmente, para combatir los grupos armados e impulsar el desarrollo económico de la zona fronteriza.
¿Quién da como ganador las últimas encuestas?
Los últimos sondeos publicados esa semana ponen por delante a De la Espriella en intención de voto.
Según la encuesta de Guarumo y Econoanalítica para el diario El Tiempo, el líder de Defensores de la Patria tiene un 52,6 % de apoyos, frente al 45 % de Cepeda. El 2,4 % de los consultados respondió que votará en blanco.
De acuerdo con el análisis de la firma brasileña Atlas Intel, para la Revista Semana, De la Espriella ganaría la segunda vuelta con el 50,9 % de intención de voto, frente al 43,1 % de Iván Cepeda. El 3,1 % de los votantes optaría por sufragar en blanco.
El sondeo del Centro Nacional de Consultoría (CNC) para Cambio concede el 48,6 % a De la Espriella y el 44,7 % a Cepeda. El voto en blanco sería del 6,7%.
Petro acabó siendo protagonista en el primer conteo
Sea quien sea el ganador, no se sabe si va a repetirse el escenario de la noche electoral de la primera vuelta, cuando Petro rechazó los resultados del conteo preliminar que daban la victoria a De la Espriella, bajo el argumento de supuestas irregularidades en el software del escrutinio y discrepancias en el censo electoral. En un principio, Cepeda se unió a esa denuncia, pero al final acabó desmarcándose.
El procurador general, Gregoria Eljach, salió a amonestar al jefe de Estado saliente y le recordó que el sistema legal colombiano no permite al presidente validar o rechazar los resultados electorales. También dijo que lo que estaba haciendo Petro era "inconveniente" y "poco sano".