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Villamanín cierra la herida del Gordo: disuelve la asociación tras el reparto y volverá a vender lotería este año

  • Tras subsanar un desfase de cuatro millones mediante una quita colectiva, el pueblo de la Tercia recupera la normalidad
  • La nueva Comisión de Fiestas anuncia que habrá fiestas del 27 al 29 de agosto así como la venta de Lotería de Navidad
Villamanín de Tercia, León
La Comisión de Fiestas de Villamanín vuelve a organizar las fiestas de verano y venderá lotería otra vez. SANTI RIESCO

En el corazón de la montaña central leonesa, allí donde la N-630 serpentea buscando el refugio de Asturias, el silencio de Villamanín de la Tercia se ha visto interrumpido por una notificación digital en su perfil de Instagram. Es el decimoquinto y último comunicado de la Comisión de Fiestas.

Han sido seis meses de una intensidad emocional que ni el más veterano de la comarca recordaba. Este jueves, la Comisión de Fiestas ha hecho público un documento que no solo liquida cuentas, sino que pretende cicatrizar una brecha que amenazó con dividir para siempre a esta localidad de menos de mil habitantes.

El despertar de una pesadilla millonaria

Todo comenzó con la alegría desbordante del 22 de diciembre de 2025. El número 79.432, el Gordo de Navidad, regaba de dinero Villamanín. Sin embargo, la euforia duró apenas un suspiro.

Lo que debía ser un hito histórico se transformó en un laberinto legal y vecinal cuando se descubrió un error de cálculo con consecuencias millonarias: se habían vendido 450 participaciones de 5 euros, pero solo había décimos físicos para respaldar 400 de ellas.

Ese desfase de 50 participaciones "fantasma" suponía un agujero de 4 millones de euros que la Comisión no podía avalar. La escena, digna de un guion de suspense rural, pasó de los brindis con sidra a las reuniones tensas, los gritos en las plazas y una división profunda entre los vecinos que tenían su premio asegurado y aquellos cuyas papeletas estaban en el aire.

El pacto de la generosidad

La resolución de este conflicto no ha sido sencilla ni rápida. Ha requerido, según explica la propia Comisión, "muchos meses de trabajo, reuniones, trámites y gestiones".

La solución llegó a través de un ejercicio de solidaridad forzosa pero aceptada: una quita del diez por ciento sobre el premio neto de cada papeleta.

Este acuerdo permitió que nadie se quedara fuera. Al reducir proporcionalmente el premio de los 400 respaldados, se pudo cubrir la cuantía de los 50 que carecían de décimo físico.

Para que este proceso fuera transparente, se estableció un sistema de registro obligatorio para todos los agraciados. El bloqueo, que mantuvo el aliento contenido del pueblo durante tres meses, se rompió finalmente el 24 de marzo de 2026, cuando comenzó el reparto de un total de 26,5 millones de euros. Al final, cada participación de 5 euros, que en condiciones normales habría reportado una cifra mayor, acabó pagándose a 59.396 euros.

Cuentas claras y fin de etapa

Este miércoles, la asociación constituida específicamente para gestionar esta crisis ha anunciado su disolución definitiva. A través de un correo electrónico detallado, todos los afectados han recibido el balance final de ingresos, gastos y movimientos realizados durante estos meses de incertidumbre.

Es el último acto administrativo de una entidad que nació de la necesidad y muere con el cumplimiento del deber.

En su comunicado de despedida, la Comisión ha querido poner en valor el comportamiento de los vecinos de Villamanín, agradeciendo el apoyo y la comprensión de quienes aceptaron el recorte en sus premios para salvar la paz del pueblo.

"Damos por cerrado este capítulo", reza el texto, en un intento claro de dejar atrás los reproches y mirar hacia el futuro de una comunidad que ha aprendido, por las malas, el peso de la responsabilidad compartida.

El regreso de la ilusión por Navidad

Pero la noticia que más ha sorprendido a propios y extraños no es la disolución de la antigua junta, sino la audacia de mirar nuevamente al bombo de la suerte. La Comisión de Fiestas ha anunciado que este mismo año volverán a vender Lotería de Navidad.

Lo harán a través de una nueva asociación recién constituida, que asume el reto de recuperar la confianza perdida tras la "incidencia" del año anterior.

Muchos se preguntarán si el miedo se ha instalado en las carteras de los vecinos, pero la Comisión asegura que han sido muchos los que han preguntado durante meses por esta posibilidad.

La creación de esta nueva entidad busca separar legal y emocionalmente el pasado del presente, garantizando que los errores de 2025 no vuelvan a repetirse en la administración de los sueños del pueblo.

Un verano para volver a ser pueblo

Mientras la mirada se pone en el próximo diciembre, el calendario más inmediato marca el regreso de la actividad festiva habitual. La nueva asociación ya trabaja en la organización de las fiestas de la localidad, que tendrán sus días grandes del jueves 27 al sábado 29 de agosto.

No obstante, el espíritu festivo se extenderá durante todo el verano con diversas actividades programadas para dinamizar la vida social de la Tercia.

Las redes sociales de la Comisión, que durante meses han sido el tablón de anuncios de comunicados oficiales y aclaraciones jurídicas, volverán a centrarse exclusivamente en la actividad lúdica y tradicional.

Es el regreso a la normalidad para un pueblo que, tras rozar la gloria y caer en el abismo de la duda, ha decidido que la mejor forma de avanzar es seguir jugando, pero esta vez, con todas las cartas (y décimos) sobre la mesa.

Villamanín de la Tercia cierra así una de las crónicas más insólitas de la Lotería de Navidad en España. Un relato de errores humanos, quitas millonarias y, sobre todo, de un pueblo que prefirió cobrar un poco menos para poder seguir mirándose a la cara en la barra del bar o al cruzar la carretera nacional.

La suerte, caprichosa como siempre, volverá a rondar estas montañas en unos meses, y Villamanín la espera con los brazos abiertos y la lección aprendida.