Enlaces accesibilidad

Renuncian dos miembros del Gobierno de Starmer por discrepancias sobre el gasto militar en el Reino Unido

  • El ministro de Defensa ha comunicado su renuncia en una carta al primer ministro
  • Starmer nombra a Dan Jarvis, hasta ahora secretario de Estado sin cartera, como sustituto
John Healey
John Healey, en una comparecencia en Downing Street, con la presencia de Keir Starmer, el pasado mes de marzo. Adrian Dennis / AFP
Rtve.es

El ministro de Defensa británico, John Healey, ha anunciado este jueves su renuncia en medio de una disputa con el primer ministro Keir Starmer sobre el gasto militar. Poco después, ha seguido sus pasos el secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, Alistair Carns, quien ha dimitido por el mismo motivo.

Este mismo jueves, Starmer ha nombrado a Dan Jarvis como nuevo titular de Defensa en sustitución de Healey. Jarvis ha sido hasta hoy secretario de Estado sin cartera en el Ejecutivo. El nuevo responsable de Defensa tiene 53 años, ha sido alcalde por el Partido Laborista en Yorkshire Sur hasta 2022 y tiene formación en la Academia Militar de Sandhurst, donde se graduó como oficial.

En el centro de estas dimisiones están las desavenencias por el Plan de Inversión en Defensa. En su carta de renuncia, Healey sostiene que no podía aceptar un plan que no daba a las Fuerzas Armadas los recursos que necesitan y, por tanto, no ha tenido "otra opción" salvo renunciar.

Healey ha acusado a Starmer de ser incapaz de "comprometer los recursos que la nación necesita para defender el país en este tiempo de amenazas crecientes". Ha agregado que "estaba siendo forzado a tomar decisiones" que reducirían la preparación de las fuerzas y aumentarían los riesgos para el personal en las operaciones.

Por su parte, Carns ha recordado en su misiva de dimisión que el mundo es a día de hoy "más inestable y peligroso" que en cualquier momento de las últimas décadas.

Carns avisa de que los adversarios van por delante

"Como marinero, he visto cómo es ahora la guerra, he hablado con quienes la han visto de cerca en Ucrania. La lección es incómoda y sin ambigüedades, la naturaleza del conflicto está cambiando más rápido que lo que nuestro departamento de compras puede mantener, estamos adquiriendo capacidades adecuadas para la última guerra, mientras que nuestros adversarios lo hacen para la siguiente", ha escrito Carns.

El Plan de Inversión en Defensa, que debía haber sido publicado el año pasado, ha estado bloqueado por la falta de acuerdo entre los ministros de Defensa y Finanzas, presionado este último por la elevada deuda. Líderes militares habían resaltado la necesidad del plan para enfrentar las actuales y crecientes amenazas, con las frecuentes incursiones de Rusia en aguas británicas.

Asimismo, la guerra en Oriente Medio ha expuesto la falta de preparación de Reino Unido, ya que su fuerza naval ha sido incapaz de desplegar de manera inmediata un buque de guerra en la región.

El Gobierno anunció el mayor aumento del gasto en Defensa

En febrero de 2025, el Gobierno de Starmer anunció el mayor aumento de gasto del país en Defensa desde el final de la Guerra Fría, prometiendo que agrandaría la partida presupuestaria destinada a esta cartera a un 2,5 % del PIB en 2027 -o un 2,6 % incluyendo el gasto de agencias de inteligencia-, con la ambición de alcanzar el 3 % en la próxima legislatura (a partir de 2029).

Y el propio Starmer ha hecho hoy hincapié en ese incremento del gasto, que, ha subrayado, "está aplicando" su Ejecutivo, en su anuncio del nombramiento de Jarvis como ministro de Defensa.

Sin embargo, en su carta de dimisión, Healey sugiere que, en realidad, el actual plan de inversión en defensa -que todavía no se ha presentado formalmente- solo plantea subir el gasto en 2030 hasta el 2,68 % del PIB, lo que implica solo un 0,08 % con respecto al compromiso existente de cara al año que viene.

Más presión para Starmer

Estas renuncias aumentan la presión sobre el primer ministro, que enfrenta una crisis de liderazgo, con muchos diputados de su bancada pidiendo o su renuncia o un calendario para apartarse del cargo.

La de Carns, que suena en las apuestas internas como un posible candidato a liderar el Partido Laborista y relevar a Starmer, es la séptima dimisión en el seno del Ejecutivo británico en menos de un mes y eleva todavía más la presión sobre el actual primer ministro.

En medio de los cuestionamientos, el pasado mes de mayo, Wes Streeting renunció como ministro de Salud alegando que había perdido la confianza en el primer ministro. Streeting está, junto al alcalde de Manchester, Andy Burnham, entre los posibles candidatos a disputarle el liderazgo al primer ministro.