La novena provincia de Andalucía: en busca de los 203.180 votos de El Campo de Gibraltar, la comarca "olvidada" de Cádiz
- Es una comarca con una idiosincrasia propia forjada por el “abandono” de los grandes partidos y una alta abstención
- Golpeada por el narcotráfico, tiene grandes carencias en infraestructuras y una renta inferior a la del país
"No merece la pena porque el país no lo va a arreglar ninguno, ni el Campo de Gibraltar. No arreglan nada en ningún lado. No más que quieren el sillón y el sillón". Resuelto, un vecino de Algeciras, aseguraba este miércoles que no va a votar este domingo. Para él todos los políticos son iguales y ninguno es capaz de solucionar los problemas que acucian a una comarca donde el sentimiento de "abandono" es moneda común.
El Campo de Gibraltar (282.162 habitantes y un censo de 203.180), o la novena provincia andaluza, como se le conoce popularmente, es un territorio "desconectado", tanto de la capital de la provincia, Cádiz, como del conjunto del país. Por una cuestión geográfica y por ese "olvido" de las administraciones, según coinciden varios de los expertos consultados para este reportaje.
Es una zona con grandes carencias en servicios sociales e infraestructuras, golpeada por el narcotráfico, con una renta inferior a la media del país, como se puede ver en el primer gráfico que acompaña a esta información, a pesar de que cuenta con el Puerto de Algeciras, el que mayor tráfico de toneladas mueve de toda España (104.133.046, el 18,7% del total, cuatro puntos por encima de Valencia y seis de Barcelona) y con potentes industrias asociadas a este.
"El aislamiento ha sido siempre histórico. Por el Campo de Gibraltar pasa la Nacional 340, que nace en Barcelona y termina en Cádiz o viceversa, y el único tramo que no tiene desdoblada la Nacional 340 es el de Algeciras-Vejer", apunta Paco Mena, de la Coordinadora Antidroga del Campo de Gibraltar. En la misma idea insiste Jesús Verdú, profesor de Derecho Internacional de la Universidad de Cádiz y director general del Campus Bahía de Algeciras, que pone otro ejemplo: "Nuestra relación con Cádiz como capital de la provincia es muy lejana. No tenemos infraestructuras que nos una, ni siquiera públicas. No hay tren, no hay autopista. También estamos desconectados con el resto del territorio nacional. Tenemos una vía de tren que construyeron los británicos en el siglo XIX y bueno, esa sigue siendo nuestra conexión y está permanentemente en obras".
Mena defiende que la comarca –compuesta por ocho municipios, con Algeciras y La Línea de la Concepción como los dos más importantes-, lo que necesita es ser declarada "zona de especial singularidad", un concepto a priori asociado a la lucha contra el narcotráfico, pero cuya filosofía se puede ampliar para abarcar otras necesidades, por ejemplo, la del fomento de la economía. El responsable de la Coordinadora Antidroga pone además el foco en la educación, en darle a los chavales un futuro lejos del tráfico de drogas.
"Necesitamos potenciar la formación y el empleo para que al menos nuestros jóvenes tengan la posibilidad de decidir qué vida quieren seguir, porque el narcotráfico se alimenta del paro, la pobreza, la exclusión social y la falta de oportunidades", sentencia sobre una realidad complejísima que carcome el Campo de Gibraltar, con un volumen de titulados superiores por debajo de los datos del conjunto de España y Cádiz (segundo gráfico).
Verdú sostiene que esa "distancia" ha forjado una idiosincrasia propia. "Este es un territorio muy complejo, muy peculiar y muy desconectado de los centros tradicionales de poder administrativo y político. Y eso ha generado una sociedad con características propias, específicas y que no se ajusta muy bien a las soluciones generales que conforman los partidos", precisa el profesor, que achaca a esta realidad la creación de partidos localistas como La Línea 100x100, de Juan Franco, alcalde de La Línea de la Concepción y el regidor más votado de España, o 100x100 Unidos, la candidatura de carácter municipalista que ha impulsado para el 17-M.
Para Verdú los grandes partidos no han sabido comprender las necesidades de la sociedad de la comarca y de ahí que las "soluciones" que han ido proponiendo a lo largo de los años hayan estado "muy alejadas" de la realidad que viven los vecinos en su día a día. "Tampoco es de extrañar los enormes índices de abstención en las elecciones. La sociedad en general no se siente vinculada con las respuestas que generan los partidos políticos tradicionales", precisa.
La desafección política
Esa, precisamente, es otra de las características de la comarca, el alto nivel de abstención que registra. En las últimas elecciones autonómicas fue de un 53,34%, 10 puntos más que en el conjunto de Andalucía y cinco más que en Cádiz. Es una losa con la que deben luchar todos los partidos que concurren el 17-M y que en 100x100 Unidos se han propuesto combatir con un discurso centrado en los "agravios" y en proponer una alternativa que consiga darle la vuelta a la realidad del Campo de Gibraltar.
Juan Franco (derecha), en un acto de 100x100 Unidos EFE/Isabel Laguna
La fórmula es similar a otras, como apunta José Manuel Trujillo, profesor de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y experto en política andaluza. "En el ánimo de concurrir puede influir, además, que en elecciones recientes hayan tenido éxito iniciativas de carácter provincial o localista, aun salvando las diferencias, como Teruel Existe, aunque luego se extendió a más provincias con una reivindicación de tipo ruralista, o Democracia Ourensana en Galicia", precisa. No obstante, el profesor recuerda que las encuestas no han dado ningún escaño a 100x100 Unidos, que aspira a entrar en el Parlamento con al menos un representante.
“El objetivo indiscutible es entrar en el Parlamento. Con uno, con dos, con tres… lo fundamental es formar parte del parlamento andaluz y llevar la voz de la provincia allí. Y si se diera la carambola de que el PP sacara 54 y nosotros sacáramos uno, evidentemente, el objetivo sería entrar en el Gobierno. Siempre que nos presentamos a unas elecciones, vamos para ganar. Y en nuestro caso, sacar uno, ya sería ganar”, remarca Franco en declaraciones a RTVE.
Los datos señalan que no es una idea del todo descabellada. En las últimas elecciones autonómicas, las celebradas en junio de 2022, el PP consiguió el último diputado por Cádiz con 27.475 votos (tercer gráfico). Y las 10 formaciones que se presentaron a las elecciones municipales de 2023 y ahora se han integrado en 100x100 Unidos obtuvieron entonces 35.537 apoyos. No son datos extrapolables, pero si consiguen convencer este domingo a un volumen similar de personas, podrían cumplir su objetivo.
Un importante caladero de votos en el que podrían conseguir apoyos es el de los socialistas desencantados –el PSOE llegó a sumar en Cádiz más de 307.000 votos en las autonómicas de 2004 y 2008, frente a los 108.000 de 2022-, aunque no son los únicos.
"Hoy en día observamos votantes que son mucho menos fieles a las siglas partidistas y que retrasan mucho más la decisión de voto. Por ello, partidos como 100x100 Unidos, cuyo eje de competición no es tanto ideológico sino programático (desde lo territorial), pueden servir de refugio de todo tipo de votantes, y especialmente de aquellos que en un momento dado estén alejados o incluso enfadados con partidos por los que han votado anteriormente y que tampoco quieran optar por otra fuerza que ya sí se aleja mucho más de sus posiciones ideológicas o políticas", aclara Trujillo.
El espejo del PNV y Junts
El mejor resultado posible para 100x100 Unidos no solo pasa por entrar en el Parlamento, también que Moreno no obtenga mayoría absoluta y se puedan convertir en la fuerza que permita al PP revalidar la Junta. Sería la misma carambola que se produjo en 2023, tras las elecciones municipales, cuando La Línea 100x100 fue el partido que dio al PP la Diputación de Cádiz –cuatro años antes el partido de Franco optó por pactar con el PSOE-.
Si finalmente ese es el escenario que arrojan las urnas el 17-M, en 100x100 Unidos tienen clara la hoja de ruta: "Somos especialistas en hacer lo mismo que los vascos y los catalanes en Madrid". Sus reivindicaciones pasan por la conexión en tren, subvenciones para fomentar el empleo, menos ratios en las aulas y que no haya tanta rotación entre los profesores, mejores servicios para los centros de salud y recortes en las listas de espera. También le exigirán a Moreno que Cádiz tenga la misma inversión por habitante que Málaga. "No quiero que le quiten nada a Málaga, simplemente, que se nos dé lo mismo que a ellos. Su inversión por cápita es el doble que la de Cádiz", zanja.