Del guiri al temporero: las elecciones del 17-M vistas desde los ojos de los extranjeros residentes en Andalucía
- Muchos de ellos viven las elecciones como algo ajeno y desde el desconocimiento
- Casi la mitad de la población extranjera que vive en Andalucía se concentra en dos provincias: Almería y Málaga
Andalucía acoge en su tierra a cerca de un millón de residentes extranjeros legalmente, casi la mitad de ellos se acumulan en dos provincias costeras: Almería y Málaga. Aunque las dos están al lado, el perfil y los motivos que llevan al extranjero a establecerse en ellas es muy diferente. Mientras que en la costa almeriense se concentra principalmente el residente llegado desde África que va a trabajar en los invernaderos que inundan su costa, en Málaga se acoge a residentes europeos que buscan en la Costa del Sol el buen tiempo y la tranquilidad que no tienen en su países de origen.
El contraste es palpable en todos los sentidos. Desviándose de la autovía A-7 a la altura de El Ejido (Almería), donde la comunidad extranjera supera el tercio motivado por los cultivos hortofructícolas que necesitan tanta mano de obra, en los paneles publicitarios aparecen mensajes de despachos de abogados que ayudan en el proceso de regularización impulsado por el Gobierno. Sin embargo, siguiendo la autovía, a poco más de una hora en Málaga esos mensajes publicitarios dan paso a anuncios de ventas de pisos en inglés o anuncios de las grandes cadenas de supermercados donde ponen su horario en el idioma anglosajón.
El residente extranjero de Almería y el de Málaga son dos mundos completamente dispares, desde los motivos para vivir allí a su modo de vida actual, aunque algo les une, las elecciones de este 17 de mayo les suena "ajeno" y no están muy al día de la política española. Sin embargo, hasta en ese punto de vista su visión de lo que puede estar en juego, también es completamente diferente en función del poder adquisitivo.
Los invernaderos y la agricultura atraen al extranjero en Almería
Sekou, maliense de 34 años, lleva cinco años en España tras llegar en patera a las Islas Canarias. Ahora trabaja en un almacén en El Ejido y está "muy contento" de vivir allí. "No me quiero ir nunca", asegura a RTVE Noticias. Con un español tímido, Sekou no sabe que hay elecciones esta semana en Andalucía, él se centra en ayudar a sus compañeros a "aprender español". "Trato de ayudar a las personas a sacarse las cosas necesarias, todavía estoy aprendiendo yo pero poco a poco. Quiero vivir aquí siempre", añade este maliense que está encantado de su vida en Almería.
Preguntado por una de las polémicas de estas elecciones, el concepto de "prioridad nacional" que impulsa Vox y que el PP ha aceptado en otras comunidades como Extremadura o Aragón, Sekou cree que es "poco justo", aunque no lo comprende bien. "No he tenido ningún problema la verdad, me preocupa si la ley cambia porque si no la gente que viene va a ser muy complicado vivir para ellos", añade. Eso sí, Sekou incide en un mensaje: "Primero al llegar hay que aprender español, si se vive en España hay que aprender español, yo todavía lo estoy aprendiendo para trabajar y vivir", comenta. Su frase favorita la tiene clara: "Mejor que en brazos", responde este maliense que llegó en un programa de protección internacional y que vino a España para buscar una vida mejor que la que tenía en su Mali natal.
Y precisamente para estar "mejor que en brazos", Sam Shepard, una británica jubilada se fue a vivir hace dos años a Benahavís, un pueblo en la montaña con bonitos paisajes naturales a pocos kilómetros de Marbella. No habla castellano, pero eso no le ha impedido quedarse a vivir aquí. "Me mudé cuando me jubilé de mi trabajo en Irlanda. Había estado visitando esta zona durante diez años y me enamoré de Benahavís", explica en inglés esta exdirectiva de una cadena hotelera que vivió 15 años en Dublín y otros tantos en Gibraltar por su trabajo. Precisamente fue gracias a eso como conoció este pueblo malagueño. "Vinimos un día de excursión a comer aquí y me pareció muy bonito y elegante, además me encantan los deportes y hay mucha actividades deportivas que hacer por aquí", responde Sam.
El clima y los paisajes atrae al extranjero en Málaga
"No sabía que había elecciones, es la primera vez que veo algo", reacciona al comentarle que hay comicios este domingo. Respecto a que se llegase a implantar la prioridad nacional, ella, al contrario que Sekou no está muy preocupada. "Tengo seguro privado de sanidad, es lo normal cuando viajas a otro país. Además, entiendo que todo el mundo que ha estado trabajando durante toda su vida aquí en España tenga que ser gratuita la sanidad y acceder a ella prioritariamente", razona esta exdirectiva británica. "Yo creo que eso está bien, no he gastado dinero aquí, aunque ahora contribuyo con impuestos, a lo largo de mi vida no he contribuido al sistema español ni he pagado impuestos en España, asi que por mí está bien", añade.
Mismo razonamiento tiene Johan, un sueco que está a punto de cumplir los 70 años y que pasa largas temporadas en la zona, sobre todo en invierno, huyendo de las gélidas temperaturas de su país natal y en las que aprovecha para jugar al golf en uno de los múltiples campos que pueblan la provincia. "Ah, sí, hay elecciones, pero no son las de Pedro Sánchez, ¿no?", responde este sueco. "Es necesario que los políticos piensen más en sus habitantes que en los turistas, lo entiendo. Pero el turismo también es muy importante para la economía de España", responde. "Es justo que ustedes tengan más posibilidades que nosotros los extranjeros, nosotros tenemos que aceptar como funciona, la sanidad es para ustedes que trabajan y viven aquí, para nosotros es lógico eso", añade antes de irse a jugar unos hoyos a un campo cercano de golf.
"Yo la verdad que no sé que decirte", responde Nora, una húngara que trabaja como cocinera en un restaurante de Estepona. "Me vine aquí porque me gusta España, el tiempo y la gente es muy amable y fantástico y aunque sé que hay elecciones, me resultan ajenas", responde esta trabajadora extranjera.
Benahavís, el pueblo más 'guiri' de la Costa del Sol
A principios de siglo, Benahavís apenas superaba el millar de habitantes, sin embargo, en los últimos 15 años ha visto como su población crece disparada hasta y rozar los 13.000, según el ayuntamiento y ser el municipio con mayor porcentaje de residentes extranjeros de toda Málaga. Dos de cada tres vecinos hablan extranjero y en su censo hay hasta 116 nacionalidades diferentes, principalmente británicos.
Al pasear por sus bonitas, estrechas y empinadas calles, no cuesta escuchar hablar en otro idioma que sea el castellano. De hecho, la propia web del ayuntamiento hace sus comunicaciones en inglés y castellano. "Fue una de las primeras cosas que me pidieron cuando llegué", explica el concejal de Turismo y Extranjería, Scott Marshall. "Hago un poco de nexo de unión entre el lado español y el lado digamos guiri", dice entre risas este hijo de un escocés y una americana.
"Antes se notaba mucho más la diferencia porque el extranjero quizás se suele a volcar mucho menos, no suele tener la cercanía de los andaluces, pero ya vas notando que poco a poco esos mundos se van mezclando", explica Scott.
Escondido entre la montaña y rodeados de parajes naturales, Benahavís atrae a miles de turistas cada año y, parte de ellos, principalmente británicos, ven en este pueblo el sitio donde retirarse. "El secreto también está en que hay un gran esfuerzo por parte de la población española para que se sientan en casa, eso es algo muy andaluz, de que siempre se busca que la gente se sienta bienvenida y agusto", presume Scott sobre un pueblo único y diferente en el que gran parte de su población observará las elecciones de este domingo desde fuera, pero con la certeza, como en toda Andalucía, de que ya son parte de esta comunidad autónoma.