Sheinbaum descarta que la visita de Ayuso pueda afectar a las relaciones diplomáticas entre México y España
- La presidenta de México ha criticado algunas de las posturas de la presidenta, como su visión de la figura de Hernán Cortés
- Isabel Díaz Ayuso ha sido sido recibida con protestas e interrupciones al recibir la Medalla de la Libertad en Aguascalientes
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha restado importancia a la presencia en su país de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y ha negado que vaya a afectar al proceso de normalización de las relaciones bilaterales con España. La líder mexicana ha llamado "trasnochados" a quienes organizaron la visita, en la que Ayuso se ha topado con protestas e interrupciones por su defensa de la conquista y de la figura de Hernán Cortés.
Sheinbaum ha definido esta visita como una alianza política "de la derecha internacional" con la derecha mexicana. "Es una de las representantes de la derecha de España [...] y piensan que les va a dar legitimidad aquí", ha dicho la presidenta durante su rueda de prensa matutina, conocida como 'Mañanera'. "¿Cómo creen que les va a dar legitimidad una persona que adora a Hernán Cortés? En México...", ha defendido la mandataria.
"¿Por venir a México va a minar una relación diplomática? No le veo tanta importancia", ha dicho también Sheinbaum. México, ha argumentado, es un país abierto, por lo que Díaz Ayuso "tiene derecho" a visitarlo y "nadie debe oponerse a que ella venga", aunque eso no excluya el debate público sobre las posiciones ideológicas de la líder autonómica española.
Ayuso participó el lunes en un acto en honor a Isabel la Católica y a Hernán Cortés en Frontón de México, donde también se representó el musical 'Malinche', de Nacho Cano, tras su cancelación en la Catedral de Ciudad de México. Allí, defendió el mestizaje y rechazó a quienes viven "del odio" para huir "del presente y de sus obligaciones". El evento fue la causa por la que varios grupos indígenas organizaron una manifestación pacífica en contra del "genocidio español".
Boicot a Ayuso en Aguascalientes
La presidenta española, que hace meses se mostró "inmensamente" orgullosa del legado español en México, fue condecorada el miércoles con la Medalla de la Libertad en Aguascalientes en un acto en el que se topó con protestas e interrupciones a modo de boicot.
A su llegada, un grupo de manifestantes recibió a Ayuso con gritos de "Aguas sí, Ayuso no" y, durante el acto, ha sido interrumpida por una regidora del Ayuntamiento de Aguascalientes, Martha Márquez, que sujetaba un cartel en el que se leía "No tenemos agua", aludiendo a la falta de este recurso en la zona. En una intervención posterior ha criticado la condecoración a la presidenta, al lamentar que "ha sido utilizada por un grupo de políticos corruptos".
En la 'Mañanera' Sheinbaum también ha criticado a los actores políticos mexicanos que han difundido los encuentros con Ayuso y ha subrayado que sus opositores "no tienen un proyecto de nación". "Lo que llama la atención son todos los que lo apoyan. O apoyan esa visión en México", ha apuntado.
Ayuso: "No pretendemos dar lecciones de historia"
"Me sorprende que haya personas que pretendan sacar rédito político a una visita como la que estamos realizando [...] No pretendemos dar ninguna lección de historia a nadie ni renegar de todo lo que hizo España", ha dicho Ayuso en su discurso ante el Congreso de Aguascalientes en el que ha criticado la "aversión a la pluralidad" y contra quienes, según ella, dividen a los ciudadanos entre "buenos y malos".
"México y España somos parte de una misma familia, con unos valores compartidos desde hace cinco siglos. Hay quienes quieren renegar de ello. Pero donde unos ven problemas, otros vemos oportunidades. ¡Qué no daría otra unión cultural como la hispana por tener lo que nosotros!" ha proclamado la presidenta.
Su próxima y última parada en este viaje será la Riviera Maya, donde estará presente en la Gala de los Premios Platino de Cine. Se trata del tercer viaje al extranjero de la presidenta en lo que va de año tras sus visitas a Nueva York y Bruselas. El viaje
El viaje de Ayuso se produce tras un acercamiento entre México y España después de meses de tensión. Al llegar al Gobierno, Sheinbaum exigió que España pidiera disculpas por la conquista española, lo que derivó en una serie de intercambios que se calmaron durante la cumbre España-Brasil en Barcelona, cuando tanto la presidenta mexicana como su homólogo español, Pedro Sánchez, negaron que existiera una crisis diplomática.