Premios Quirino: 'Soy Frankelda', una película que homenajea a Mary Shelley, la autora de 'Frankenstein'
- Hablamos con una de las directoras de fotografía de la película, Fernanda G. Manzur
- Fernanda también colabora en la candidata a mejor serie: Mujeres con hombreras
En 2022, la mexicana Los sustos ocultos de Frankelda, de Arturo y Roy Ambriz, ganó el Premio Quirino a la mejor serie de animación. Un galardón que esperan repetir este año, en la categoría de mejor película, con Soy Frankelda. Además, la película también es cadidata a mejor diseño de sonido y música original. Hemos hablado con Fernanda G. Manzur, responsable (junto a Irene Melis) de la fotografía de la película y también de la de Mujeres con hombreras, otra producción mexicana nominada a mejor serie en estos mismos premios.
Fernanda se ha mostrado orgullosa de participar en la primera película de animación stop motion del cine mexicano: “Frankelda ha sido una experiencia fulminante para todos nosotros, para la industria mexicana y para la latinoamericana. Han sido muchos años de esfuerzo y trabajo en equipo, por eso estamos tan contentos de la acogida que está teniendo”.
Una película inspirada en Mary Shelley
El personaje de Frankelda se inspira en Mary Shelley, la creadora de Frankenstein. “Es una mujer determinada, independiente, con sueños y aspiraciones –asegura Fernanda-. Vive en el siglo XIX y su mayor ilusión es ser escritora, en esa época en que las mujeres no podían escribir. Por eso es rechazada una y otra vez hasta que crea un alter ego al que llama Frankelda, que es todo lo que la sociedad no le deja ser a ella”.
Como comentábamos, Frankelda nació en una serie que narraba las aventuras de esta misteriosa escritora fantasma que, junto a su gruñón libro encantado (Herneval), contaba historias a los niños para ayudarles a superar sus miedos. “La película se centra en la vida de Frankelda, antes de convertirse en fantasma y nos cuenta cómo llegó a ese estado”, nos comenta Fernanda.
Una película que destaca el poder de la imaginación y de las historias. “Los directores juegan con el concepto de realidad y ficción y de cómo muchas veces las cosas o las realidades humanas encuentran un mejor medio de expresarse gracias a la ficción –asegura Fernanda-. También trata sobre el rol de la mujer en la sociedad y sobre la libertad artística, a través de una escritora de terror”.
Fotograma de 'Soy Frankelda'
El mundo real y el de la imaginación
La película transcurre entre dos mundos, 'el Mundo de la Existencia' ( el mundo real ambientado en el México del siglo XIX) y otro imaginario ('el Mundo de los Sustos'), donde viven las creaciones de Frankelda. “Ese mundo fantástico evoca mucho a lo tenebroso y lo sombrío. Es muy barroco, muy mexicano, en el sentido de que es un terror muy colorido y cargado de mitología e incluso de regionalismos mexicanos”, nos explica Fernanda.
“Por el otro lado –continúa-, está el reflejo de un México antiguo, para el que nos hemos inspirado en Hidalgo, que es un Estado al norte de Ciudad de México. Por eso a la protagonista, Francisca, la llamamos Frankelda, porque en esa zona hay una gran comunidad de franceses y de ingleses. Ahí también hay otro puente con Mary Shelley”.
En cuanto a Herneval: “Es el príncipe de ese Mundo de los Sustos –asegura Fernanda. Allí viven los monstruos que van a las pesadillas humanas. Él es un príncipe que reconoce el talento de Francella. Pero, a diferencia del arquetipo convencional, esta vez es un personaje secundario que quiere apoyar el talento de una mujer. No tiene que salvar a una damisela en peligro. Creo que Herneval es como un puente para que ella pueda llegar a ser como quiere ser”.
Roy y Arturo Ambriz con las marionetas de 'Frankelda'
Unas marionetas bellísimas
Destacar la belleza de los muñecos o marionetas que protagonizan la película. “Tienen un esqueleto y varios mecanismos dentro que nos permiten articularlos para poderlos fotografiar con la técnica del stop motion o ‘cuadro a cuadro’. Así conseguimos la sensación de movimiento”, nos comenta Fernanda.
“Hay algunas con papeles más secundarios, que son más sencillas y están hechas con alambres, pero otras tienen complicados mecanismos mecánicos, incluso de poleas –añade-. Hay una marioneta de siete metros que construimos específicamente para la película, que funciona como una piñata mexicana. O sea, se le jalan los hilos y se mueve, como en un teatro de marionetas. Todas están hechas con mucho ingenio”.
Pero… cómo se logra que esos muñecos, animados fotograma a fotograma, cobren vida. “En el caso de Frankelda –nos explica Fernanda-, ella tiene una fotografía fantasmagórica que está inspirada en los Fantasmas de Pepper (Pepper's Ghost) que es una técnica de ilusionismo utilizada en teatro, trucos de magia… Aunque nosotros no usamos ese truco exactamente, ya que lo hacemos de forma digital, pero sí imitamos la estética. Por eso en las escenas en las que aparece el fantasma de Frankelda es una composición digital. Y cuando el muñeco está físicamente presente cuidábamos mucho que no se notara la diferencia. Y es que queríamos que, en todo momento, los personajes se sintieran como muñecos, no como creaciones digitales”.
La marioneta de Frankelda
Una dirección de fotografía realmente complicada
Si el trabajo del director de fotografía en una película con actores es complicado, en animación stop motion, hay muchos retos adicionales, como mantener la luz para que no salte de un fotograma a otro. “Agradezco mucho esa observación, porque dar vida a esos muñecos es todo un arte –asegura Feranda-. Al final la atmósfera se construye a través de la fotografía. Y un reto añadido es que aquí tenemos formas no humanas que hay que hacerlas claras, visualmente agradables, pero que, al mismo tiempo, cumplan con esta atmósfera sombría”.
“Por eso cuidamos mucho las siluetas –continúa-. También cuidamos mucho la claridad, incluso en los colores, para que no sea tan abrumador para el espectador. Y nos ayudamos mucho de la corrección de color, que nos permite mantener una línea visual más clara. Y es que, al ser una producción sin grandes presupuestos a veces se nos fundía una bombilla y teníamos que agarrar otra de un set diferente y hacer magia para que no se notara la diferencia. Ha sido muy complicado”.
Frankelda y Herneval
Mujeres con hombreras’, una comedia absurda nominada a mejor serie
Fernanda G. Manzur ha dirigido la fotografía de Frankelda junto a Irene Melis. “Nos entendemos muy bien entre nosotras –asegura-. Como la película tiene dos directores también estaba bien que hubiera dos directoras de fotografía, porque no dábamos abasto con la cantidad de escenas que había”.
“Nos repartimos esas escenas –continúa-. Pero dialogábamos mucho, así que la visión de la película la construimos entre las dos. La ventaja es que tenemos gustos muy similares y pensamos de forma parecida sobre la visión de los directores. Así que nos entendimos muy bien”.
Fernanda G. Manzur en Tenerife
De hecho, se entendieron tan bien que también son las directoras de fotografía de Mujeres con hombreras, una producción creada por Gonzalo Cordova y dirigida por Ana Coronilla que está nominada a mejor serie en estos Premios Quirino de la Animación Iberoamericana. “Es una comedia Adult Swim (dirigida a un público adulto), que está ambientada en Quito en los años 80 –nos comenta Fernanda-. Tiene mucha inspiración en la estética de Pedro Almodóvar, pero es en stop motion. Trata sobre mujeres empoderadas que se encuentran en situaciones cómicas que compiten en el ámbito laboral. Una serie que demuestra que las mujeres también podemos ser absurdas y reírnos de nosotras mismas”.
“Es un humor realmente absurdo y la serie está ambientada en un universo muy bizarro en el que, por ejemplo, hemos sustituido las corridas de toros por corridas de cuyes (roedores mexicanos parecidos a las cobayas) gigantes”.
En cuanto a la diferencia de la fotografía entre ambas series, Fernanda nos explica: “La de Frankelda es una atmósfera de terror sombrío, barroco. En México usamos una iluminación muy teatral, con claros, oscuros… nos inspiramos incluso en la pintura, porque cada set tiene un diseño de producción majestuoso y de primer nivel”.
“Lo mismo sucede con Mujeres con hombreras, que tiene un diseño de producción de primer nivel inspirado en Almodóvar. Pero la estética es completamente distinta por el simple hecho de que el universo y la historia son muy diferentes. Además, en este caso la cinematografía tiene que ser a escala humana, por lo que es un lenguaje visual mucho más convencional”
“En Francella sería una atmósfera más envolvente y en Mujeres con hombreras sería más cinematográfica, más natural, salvo en las escenas en las que necesitamos una iluminación más dramática”, añade.
En cuanto a si habrá más aventuras de Francella en un futuro, tras el éxito de la serie y la película, Fernanda G. Manzur nos comenta: “Sé que Arturo y Roy Ambriz tienen más ideas para continuar la historia. Tienen muy claro lo que pasaría con Frankelda, pero la parte de financiación y producción todavía no está bien definida”.
Cartel de 'Soy Frankelda'