Hungría vota con una participación récord en unas elecciones con Orbán y Magyar como favoritos
- Un 54% de electores ya han votado frente al 40% de los anteriores comicios
- Según encuestas de institutos independientes, el partido Tisza, liderado por Péter Magyar, llega a la cita con ventaja
La participación en las elecciones en Hungría alcanza el 54% frente al 40% de 2022, según datos del Comité Electoral. El país decide este domingo si le otorga a Orbán, todo un referente de la derecha populista internacional, un quinto mandato consecutivo, o si se decanta por un cambio de régimen, con Magyar al frente. El candidato conservador de 45 años, un antiguo militante del partido gobernante Fidesz, ha acudido al colegio electoral de su barrio en la capital magiar a las 8;25 de la mañana, rodeado por decenas de periodistas. "Nadie debe tener miedo, hoy habrá un cambio de sistema en Hungría. Millones de húngaros harán historia. No hay de quién tener miedo", aseguró Magyar a la prensa después de votar.
"El Estado mafioso ya no tiene poder sobre ningún ciudadano húngaro", ha asegurado el líder opositor en clara alusión a Orbán, que gobierna el país centroeuropeo desde 2010 con amplias mayorías absolutas que le permitieron enmendar a su gusto la Constitución y la ley electoral, entre otras muchas medidas. Las encuestas de intención de voto dan una clara ventaja a Magyar, si bien las particularidades del sistema electoral húngaro, reformado varias veces desde 2011 en beneficio del Fidesz, no excluyen la posibilidad de una mayoría en escaños para Orbán.
Sin embargo, el propio primer ministro, de 62 años de edad, reconoció este domingo tras depositar su voto que en caso de una "enorme victoria" de Magyar abandonará la presidencia del Fidesz, el partido que él mismo cofundó en 1988 y que domina desde hace décadas. Preguntado por la prensa si éstas serían sus últimas elecciones en caso de una derrota clara, Orbán respondió: "de ninguna manera, soy un hombre joven, éstas no serán mis últimas elecciones".
Un grupo de activistas del movimiento cívico AHang (La Voz) esperaban a Orbán delante de la escuela donde votó con un gran cartel en forma de tarjeta de embarque para un vuelo Budapest-Moscú, con salida para esta noche, en alusión a las estrechas relaciones del primer ministro con Rusia. Debido a la importancia de Orbán para el movimiento populista ultraconservador, las elecciones húngaras son seguidas con mucha atención tanto por sus seguidores como por sus críticos, entre ellos, Ucrania y la Unión Europea, con la que el líder magiar está enfrentado desde hace años. Mientras, tanto el presidente estadounidense, Donald Trump, como el líder ruso, Vladímir Putin, apoyan a Orbán, junto con numerosos líderes de la ultraderecha europea, como la francesa Marine Le Pen o el español Santiago Abascal, entre otros.
Los 7,5 millones de votantes del país, junto con más de 500.000 registrados en el extranjero, pueden elegir entre cinco partidos en un sistema mayoritario mixto que favorece ampliamente al Fidesz. Los institutos independientes prevén una amplia victoria del partido Tisza, liderado por el conservador proeuropeo Péter Magyar, que en dos años ha logrado construir un movimiento capaz de desafiar al primer ministro nacionalista, cuya popularidad ha caído al mismo ritmo que la economía.
Las instituciones cercanas al poder, en cambio, anticipan una victoria de la coalición Fidesz–KDNP de Orbán, que aspira a un quinto mandato consecutivo. En el entorno del Fidesz se percibe nerviosismo, pese al fuerte apoyo del presidente estadounidense Donald Trump. Su vicepresidente, JD Vance, viajó esta semana a Budapest para elogiar a Orbán y criticar a los “burócratas de Bruselas”. Trump multiplicó los mensajes el viernes, prometiendo poner la “potencia económica” de Estados Unidos al servicio del dirigente húngaro.
Orbán es un referente para la extrema derecha
Orbán, que ha convertido a Hungría en un modelo de “democracia iliberal”, es un referente para movimientos de extrema derecha y mantiene una relación estrecha con Vladímir Putin.
Ha criticado repetidamente las sanciones de la UE contra Rusia desde la invasión de Ucrania en 2022. Aunque Bruselas evita pronunciarse públicamente, varios Estados miembros verían con buenos ojos un cambio, según diplomáticos europeos.
El primer ministro húngaro ha afirmado que está aquí "para ganar" tras emitir su voto en las elecciones parlamentarias en un colegio electoral de Budapest.
Durante la campaña, Orbán prometió continuar su ofensiva contra organizaciones civiles, periodistas, jueces y opositores. Algunos analistas consideran que una nueva victoria supondría un giro claro hacia el autoritarismo. Su discurso contra Ucrania ha perdido fuerza ante la economía estancada y los escándalos de corrupción.
Magyar promete combatir la corrupción
Péter Magyar, de 45 años, ha recorrido el país desde febrero prometiendo mejorar los servicios públicos, combatir la corrupción, restaurar las instituciones democráticas y reafirmar la pertenencia leal de Hungría a la UE.
Los húngaros "harán historia" cuando elijan "entre el Este y el Oeste", y el partido de la oposición Tisza ganará los comicios, ha declarado el líder del partido a los periodistas tras votar en un colegio electoral de Budapest.
La participación podría alcanzar un récord del 75%, con primeros resultados parciales tras el cierre de los colegios. Si el resultado es ajustado, el recuento completo podría prolongarse hasta el sábado.
La oposición teme que Orbán no reconozca un eventual resultado adverso. Han surgido acusaciones de injerencia rusa y compra de votos por parte del Fidesz. Orbán acusa a Tisza de “conspirar con servicios de inteligencia extranjeros” para manipular el resultado.