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Nacen en libertad dos crías de quebrantahuesos en Picos de Europa

  • Los ejemplares tienen un mes de vida y son totalmente cantábricos
  • Descienden de dos parejas reproductoras de Cantabria y Asturias
POLLUELO DE QUEBRANTAHUESOS
El último polluelo de quebrantahuesos nacido en cautividad en Aragón es alimentado por un señuelo que replica a un quebrantahuesos adulto. EFE/Javier Cebollada
Irene Ormaeche

El programa de conservación del quebrantahuesos se ha anotado un nuevo logro, y por partida doble. Dos crías han nacido en el Parque Nacional de Picos de Europa. Los pollos tienen un mes de vida y descienden de dos parejas reproductoras: Biziele y Niebla, de Cantabria; y Covadonga y Cares, de Asturias.

El director de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), Gerardo Báguena, explica que este acontecimiento es un éxito reproductor y un indicador del avance de un proyecto que busca garantizar la viabilidad a largo plazo de este animal: "Este suceso nos está diciendo que las condiciones del entorno son óptimas, que hay recursos, que están equilibrados y que hay comida", subraya Báguena. "Todo esto permite que especies tan exclusivas de la alta montaña europea y tan delicadas, como el quebrantahuesos, –que solo se alimenta de huesos– sean capaces de sacar adelante un pollo que nació hace un mes", indica.

Báguena señala, además, que la recuperación de una especie emblemática depende de la combinación de múltiples herramientas: desde la gestión genética hasta el apoyo al medio rural. No obstante, este resultado positivo se produce en un contexto marcado por amenazas persistentes a la especie, como el caso del reciente envenenamiento de Centenario, integrante de la pareja formada junto a Jana, que el pasado año tuvieron un pollo.

La investigación sobre la muerte de Centenario sigue su curso

"Se sabe claramente la causa de la muerte. Está en manos de la Guardia Civil, se está investigando. La Fiscalía de Cantabria está informada y está dando instrucciones. Se está recabando información sobre los posibles autores para que, confío, en un plazo de tiempo muy breve podamos verlos ante un juzgado", explica Báguena. Añade que "hay que tener en cuenta que estos animales tienen balizas satelitales que permiten reconstruir los movimientos con un nivel de precisión de metros. Sabemos dónde están, a dónde vuelan, a qué altura, dónde han comido, dónde se han posado, la hora exacta... y eso permite a los especialistas reconstruir los movimientos con un nivel de precisión tan exhaustivo que podemos reconstruir con perfecta nitidez las 36 horas previas al hallazgo del cadáver", lo que para el director de la FCQ "abre un escenario de información muy interesante que permite acotar con mucha precisión quién estaba en ese sitio y cómo se produjo el delito".