Matan a Centenario, ejemplar de quebrantahuesos introducido en Picos de Europa en 2017
- El Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria ha confirmado que el animal ha sido envenenado
- Centenario era un ejemplar reproductor que había consolidado un área de influencia en el Parque Nacional
Centenario, el quebrantahuesos que fue liberado en la vertiente asturiana de Picos de Europa en 2017, ha muerto. La causa ha sido el envenenamiento, según ha confirmado el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria. El cadáver fue encontrado el pasado domingo en el límite de los municipios cántabros de Peñarrubia y Cillorigo de Liébana, según ha informado la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ).
Centenario deja un hueco difícil de reemplazar
La muerte de Centenario supone un duro revés para la conservación del quebrantahuesos porque llega en plena campaña de reproducción, lo que reduce de manera significativa las posibilidades de que esta especie en peligro de extinción se recupere. El ejemplar, de ocho años de edad, formaba parte de la primera unidad reproductora que se estableció en Cantabria tras la desaparición de la especie en la comunidad autónoma hace unos 70 años. El director de la FCQ, Gerardo Báguena, ha explicado en declaraciones a RNE que Centenario ya había tenido descendencia y lamenta que tendrá que pasar "mucho tiempo" hasta que otro macho pueda ocupar el hueco que ha dejado y "reconstruir la unidad reproductora".
La investigación ya está en marcha
La muerte de tres perros, también por envenenamiento, en la misma zona en la que fue hallado el cadáver del quebrantahuesos puede ayudar a esclarecer la autoría de los hechos. La Fundación dispone, además, de los últimos movimientos del animal, que quedaron registrados a través del dispositivo de geolocalización que portaba: "Sabemos dónde voló, dónde comió y dónde se posó, lo que permite acotar mucho la zona donde pudo ingerir el tóxico", afirma Báguena, quien precisa que "las muestras biológicas recogidas serán analizadas para identificar la sustancia tóxica empleada y abrir una investigación de trazabilidad". El Instituto de Recursos Cinegéticos (IREC), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), realizará esta tarea.
El director de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos avanza que la entidad emprenderá "todas las acciones legales que estén a su alcance" para que quien esté detrás de la muerte de Centenario rinda cuentas ante la Justicia: "La Fundación se personará como acusación particular y la semana que viene señalaremos un abogado", asegura Báguena.
Tal y como recuerda la FCQ, matar a un quebrantahuesos está penado con entre seis meses y un año de prisión y multas que pueden alcanzar los 600.000 euros, según el Artículo 334 del Código Penal.