Muere el periodista Raúl del Pozo a los 89 años
- El periodista, escritor y columnista ha fallecido en Madrid
Raúl del Pozo, una de la figuras más importante del periodismo en España en el último medio siglo, ha fallecido en Madrid a los 89 años, según ha publicado el periódico El Mundo, el medio en el que escribía columnas desde hace décadas. Reportero de raza, corresponsal, cronista social, fue un buscador de historias y personajes incansable, que nunca abandonó su profesión. También un habitual de la televisión y radio, participando como tertuliano en diferentes medios.
Nacido en Mariana, provincia de Cuenca, el 25 de diciembre de 1936 (decía que había nacido el mismo día que Jesuscristo y Ava Gadner) fue, antes de periodista, maestro, viajante o camarero en París. Comenzó su carrera en 1963 en el Diario de Cuenca. En el programa En primicia, de TVE, relataba que en uno de aquellos días, se encontró con el poeta Dámaso Alonso, que le dijo que iba a Cuenca a "buscar a los mejores vocablos de la lengua castellano, los más puros". Y Del Pozo confirmaba que ese lenguaje fue la base de su oficio: "El gran esfuerzo de mi vida es no dejar contaminar el idioma que aprendí de los resimos y los pastores".
Pasó por el diario Pueblo, al que llegó gracias a José María García, y donde fue corresponsal en Moscú, Londres, Lisboa y Buenos Aires (o enviado especial para cubrir, por ejemplo, para cubrir el lanzamiento de la nave Apolo 11 a la Luna). Ya en democracia, participó en Mundo Obrero (órgano oficial del Partido Comunista donde formaba con el seudónimo Raúl Júcar). Especializado en la política, fue cronista parlamentario y analista, y, desde la creación del diario El Mundo en 1991, uno de sus columnistas de referencia.
En 2005 recibió el Premio González-Ruano; en 2008, el prestigioso Premio Mariano de Cavia; y en 2009, el Premio ABC Cultural & Ámbito Cultural. Ha recibido la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha y la Medalla de Honor de Madrid.
En TVE fue director del programa Entre luces y en abril de 1982 participó en la fundación del semanario El Independiente del que fue adjunto a la dirección desde 1987 y hasta el cierre de la publicación en octubre de 1991. Fue una voz relevante de la información política por su extensa agenda y red de fuentes, en una época en la que la cercanía entre el mundo periodístico y político era mayor que en la actualidad.
El columnista que sustituyó a Umbral
Del Pozo publicó novelas como Noche de tahures, La novia, Los reyes de la ciudad', No es elegante matar a una mujer descalza, Ciudad Levítica y La diosa del pubis azul (con Espido Freire) y tres libros de ensayo: Una derecha sin héroes', A Bambi no le gustan los miércoles' y Los cautivos de La Moncloa. Y en 2011 ganó el Premio Primavera de Novela con su obra El reclamo, la historia de un antiguo guerrillero del maquis que se ve obligado a exiliarse a orillas del río Paraná, en América del Sur.
Pero es especialmente recordado como columnista de El Mundo. 'El ruido de la calle', nombre de su columna, fue la encargada de relevar en la última página del periódico la de Francisco Umbral, fallecido en 2007. En 2017, publicó una recopilación de artículos bajo el título El último pistolero.
Cronista de Madrid, era asiduo a las ya desaparecidas tertulias del Café Gijón. Su última columna en El Mundo, titulada "Una máquina de perder", se publicó el 1 de enero de este año.
La Casa Real ha despedido al periodista con un mensaje en la red social X. En ese texto, le han definido como "escritor de periódicos, periodista de la mejor literatura, corresponsal, enviado especial, reportero siempre".
Además, han destacado de él que "mostró en su columnismo extraordinario la precisión que dan las lecturas aquilatadas y la mirada de quien ha atravesado calles, sombras y la orilla de todos los márgenes".