Israel legaliza la pena de muerte por ahorcamiento para palestinos condenados por ataques letales
- La medida aprobada en el Parlamento era una de las exigencias de los socios de ultraderecha de Netanyahu
- El texto, aprobado con 62 votos a favor y 48 en contra, ha sido duramente criticado en el plano internacional
El Parlamento israelí ha aprobado este lunes una ley que establece la pena de muerte a los palestinos condenados en tribunales militares por ataques letales. La legislación ha generado críticas internacionales contra Israel, un país bajo escrutinio ante el aumento de la violencia ejercida por los colonos contra los palestinos en Cisjordania ocupada.
La medida incluye disposiciones que exigen la ejecución por ahorcamiento dentro de los 90 días posteriores a la sentencia. Establece cierta posibilidad de aplazamiento, pero sin derecho a indulto y con la opción de imponer cadena perpetua en lugar de la pena capital.
La ley estipula que la pena de muerte se aplicará a quien haya asesinado a una persona "con la intención de negar la existencia del Estado de Israel". Con esa redacción, marcada por la carga ideológica se crea una distinción clara entre los actos terroristas cometidos por palestinos y los de nacionalistas judíos, a los que será prácticamente imposible aplicarles la ley.
La norma ahora es aplicable en cualquier territorio que Israel controle de facto, incluyendo toda Cisjordania, pero también el 53% de la Franja de Gaza.
Según la ley, el tribunal podrá imponer la pena de muerte incluso si la Fiscalía no la solicita. Además, no se requerirá el consentimiento unánime de los jueces para aplicarla.
La ley no se aplicará a los milicianos de Hamás que perpetraron los ataques del 7 de octubre de 2023, ya que se está impulsando otro proyecto de ley para la creación de un tribunal específico que juzgue estos atentados.
Netanyahu vota a favor de la ley
La ley ha sido aprobada con 62 votos a favor y 48 en contra. Ha votado a favor el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, sobre el que pesa una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por posibles crímenes de guerra y de lesa humanidad.
La ley pasó la primera lectura —de un total de tres— en el pleno de la Knesset (el Parlamento israelí) en noviembre de 2025. Este lunes ha pasado la segunda y la tercera lectura.
Una promesa de Netanyahu a sus socios de ultraderecha
Israel abolió la pena de muerte para delitos ordinarios en 1954 y desde 1962 no ha realizado ejecuciones.
Al aprobar esta ley, Netanyahu cumple una promesa clave que le hizo a sus aliados de extrema derecha. Detrás de esta medida, está el partido ultranacionalista Poder Judío, del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir.
Durante la campaña electoral, Ben-Gvir ha lucido insignias con forma de soga en la solapa. Tras aprobarse la reforma, ha intentado descorchar una botella de champán, pero se lo han impedido.
Aun así, ha celebrado la aprobación de la ley. “El Estado de Israel cambia hoy las reglas del juego: quien asesine judíos no podrá seguir respirando ni disfrutando de las condiciones de la cárcel. Este es un día de justicia para las víctimas y un día de disuasión para nuestros enemigos”, ha afirmado.
Una ley no exenta de críticas
La ley ha generado una amplia polémica en Israel. La abogada Lilach Wagner, que ha representado al Ministerio de Justicia en las deliberaciones del Comité de Seguridad Nacional, la ha calificado de “muy problemática”.
Según ha explicado, algunas de sus cláusulas violan la Ley Básica israelí, un cuerpo de normas con rango constitucional. También oficiales del Ejército han advertido que la ley contradice tratados internacionales de los que Israel es signatario, una preocupación también abordada por el Ministerio de Exteriores.
De hecho, la norma aprobada este lunes por el Parlamento israelí es una versión suavizada, por la presión del propio Netanyahu, para matizar las cláusulas inconstitucionales o contrarias a las normas internacionales a las que se ha adherido Israel.
Por ejemplo, se eliminó una cláusula que establecía que los residentes en Cisjordania debían ser juzgados únicamente por tribunales militares. También se incluyó la posibilidad de que los jueces tengan potestad de decidir si, en vez de la pena capital, imponen una condena a cadena perpetua; una opción que no se contemplaba en la redacción original.
La Autoridad Nacional Palestina pide al mundo romper vínculos con Israel
La Autoridad Nacional Palestina (ANP), que gobierna zonas reducidas de Cisjordania ocupada, ha tildado la ley de “crimen de ejecución” y ha considerado que representa una “peligrosa escalada” en las políticas israelíes de ocupación en los territorios palestinos.
“Expone una vez más la naturaleza del sistema colonial israelí, que busca legitimar las ejecuciones extrajudiciales bajo un pretexto legislativo”, ha señalado en un comunicado la ANP, que insiste en que Israel no tiene soberanía sobre el territorio palestino y que sus leyes no deben aplicarse al pueblo palestino. También han pedido a la comunidad internacional “romper sus vínculos” con Israel.
“Tras años de esfuerzos incesantes del régimen colonial israelí para legalizar la ejecución de presos políticos palestinos, la ocupación israelí ha aprobado una ley que permitirá la ejecución de presos políticos palestinos”, han denunciado las organizaciones civiles que representan a los presos palestinos y sus familiares.
"La pena de muerte es una forma de castigo inhumana"
Esta ley también ha sido duramente criticada en Europa. Los ministros de Asuntos Exteriores de Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido han expresado en un comunicado publicado este domingo su preocupación ante "el carácter discriminatorio de facto" de esta medida.
"La pena de muerte es una forma de castigo inhumana y degradante que carece de efecto disuasorio. Por ello, nos oponemos a la pena de muerte, independientemente de las circunstancias en el mundo", indica el comunicado.
También se opone a la pena de muerte "en cualquier lugar y circunstancia" el secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset. Por ello, ha trasladado su preocupación ante las posibles consecuencias de esta medida al presidente de la Knesset, Amir Ohana, y al presidente de Israel, Isaac Herzog, a través de una carta oficial. "Solicito a las autoridades israelíes que abandonen estas propuestas", ha declarado.