Albares visita Argelia para afianzar la normalización entre ambos países en plena crisis en Oriente Medio
- Las relaciones con Argel se tensaron en 2022 tras el apoyo español al plan de Marruecos para el Sáhara Occidental
- La primera ministra italiana también ha visitado Argelia este miércoles para reforzar su alianza energética
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha iniciado este jueves una visita de de dos días a Argelia que tiene como telón de fondo la guerra en el Medio Oriente y la necesidad de asegurar el flujo energético a territorio nacional. Este primer viaje oficial de Albares al país norteafricano, el más importante proveedor de gas de España, es un paso más en la normalización de las relaciones entre países, tensadas tras el respaldo que el gobierno de España ofreció al plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental en 2022.
Esta misión diplomática coincide con el reciente anuncio del gobierno argelino de que la operadora estatal de electricidad y gas ha creado una nueva división dirigida al mercado internacional como respuesta a las mutaciones del mercado energético mundial por la guerra de Irán. Sonalgaz-Internacional nace para facilitar el acceso de las empresas nacionales a los mercados extranjeros y la exploración de oportunidades de inversión y cooperación, principalmente en el mercado africano y mediterráneo.
Con la creación de esta nueva división, Argelia subraya su "apertura económica" con la ambición de convertirse en un socio fiable y activo en el entorno regional e internacional, en el que Sonalgaz, creada en 1969, será responsable de desarrollar "las actividades del grupo fuera de las fronteras", indica en un comunicado el Ministerio de Energía y Energías Renovables argelino. Además de ser una potencia energética en la exportación a través de gaseoductos, Argelia es el séptimo país en el mundo y el primero en África en términos de capacidad de producción de gas natural licuado (GNL), con 25,5 millones de toneladas anualmente, hasta finales de febrero de 2024, según el informe de la Unión Internacional de Gas (IGU, por sus siglas en inglés).
Aunque España no sea un país con una gran dependencia con respecto al suministro energético que atraviesa el estrecho de Ormuz, la guerra sí incide en la volatilidad de los precios en un mercado tan globalizado como el del crudo y el gas del que no escapa nuestro país. Argelia sí representa, en este sentido, una fuente imprescindible de energía para el territorio español. Junto con Estados Unidos, se trata de su mayor suministrador de gas, con un total de 128.500 GW/h enviados en 2025 y casi un 40% del global importado.
Este viaje escenifica, así, una distensión en las relaciones diplomáticas entre España y Argelia, accidentadas tras la carta que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, remitió al jefe de estado marroquí, Mohamed VI, apoyando las tesis del reino alauita en favor de una estrategia autonómica para el Sáhara Occidental. Esta propuesta intenta cancelar las reivindicaciones independentistas de este territorio, excolonia de España y aún hoy su potencia administradora para Naciones Unidas.
Reacción de Argelia al apoyo español al plan marroquí sobre el Sáhara
La crítica relación entre los ejecutivos español y argelino tuvo como detonante principal la sintonía que este país mantiene con el territorio parcialmente controlado por Marruecos, histórico enemigo para Argel. Prueba de esta enemistad entre los dos países africanos fue la decisión de este gobierno, a finales de 2021, de cerrar la circulación de gas desde Argelia por el gaseoducto Magreb-Europa, cuya infraestructura atraviesa Marruecos antes de alcanzar España. Se trata de uno de los dos gaseoductos cuyo destino final es el país ibérico; el otro, el de Medgaz, vincula Argelia con Almería sin pasar por el reino alauita está en funcionamiento. España también recibe de este país gas natural licuado (GNL) a través de barcos hacia sus terminales de regasificación.
La relación entre Argelia y el Sáhara se traduce en un apoyo político y estratégico al Frente Polisario, representante internacional del pueblo saharaui. Tanto este movimiento como gran parte de esta comunidad encuentran refugio en campamentos situados en Tinduf, al suroeste de Argelia. En este marco, la misiva del presidente español a Mohamed VI sentó muy mal en el país más extenso del norte de África. "Lo que ha hecho España es inaceptable, éticamente e históricamente", declaró el todavía presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune.
En reacción, este ejecutivo rompió el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación suscrito con España en 2002. El gobierno de Tebboune retiró a su embajador en Madrid, una decisión que mantuvo 19 meses hasta que Argel nombró un nuevo responsable a finales de 2023. También se anunció la congelación de las domiciliaciones bancarias en operaciones provenientes y destinadas a España, mientras que las exportaciones a este último país cayeron un 45,9% en 2022. No obstante, la importación de gas no sufrió una variabilidad importante por este motivo y ganó peso a partir de 2023 con un fuerte incremento del suministro de GNL.
Meloni en Argelia: Italia como competidor
Otro de los países europeos que tiene a Argelia como principal suministrador de gas es Italia, una posición consolidada tras el estallido de la guerra en Ucrania gracias a los numerosos acuerdos de explotación y suministro suscritos entre las compañías estatales, la argelina Sonatrach y la italiana ENI. España e Italia compiten por ser la puerta de entrada estratégica del gas argelino hacia Europa.
De manera prácticamente coincidente con el jefe de la diplomacia española, la premier italiana, Giorgia Meloni, ha viajado este miércoles al país africano en una visita urgida por la guerra en Oriente Medio, si bien fuentes del ejecutivo italiano trasladaron a EFE que ya estaba programada antes del inicio del conflicto. La inestabilidad desatada en Oriente ha alcanzado Qatar, importante proveedor de gas de Italia, afectando a su capacidad exportadora especialmente tras los ataques iraníes a su refinería de Ras Laffan.
Ambos países también han firmado contratos de exploración y explotación de hidrocarburos y participan en iniciativas como el corredor SurH2 para transportar hidrógeno desde el norte de África a Europa, una estrategia que se enmarca en el denominado Plan Mattei, donde Argelia figura como país prioritario.
La agenda de Meloni en Argelia también contempla la cooperación en materia de migración y seguridad. La visita servirá para profundizar en la convergencia de posturas sobre los ámbitos del Magreb y el Sahel, con especial énfasis en la coordinación antiterrorista y el intercambio de formación policial para estabilizar la región. Asimismo, la colaboración bilateral se centrará en el combate al tráfico de personas y la gestión de flujos migratorios clandestinos, puntos que el Gobierno italiano define como "esenciales" para garantizar la prosperidad de la zona.
Antecedentes en la normalización en las relaciones España-Argelia
Con este viaje del ministro de Exteriores español a Argelia se da un paso más en la normalización entre ambos países tras una importante crisis diplomática y comercial. El regreso del embajador argelino a finales de 2023 marcó un primer paso en el enderezamiento de las relaciones. Ya estaba prevista una visita de Albares a este país en febrero de 2024, cancelada a última hora sin embargo sin explicación oficial.
El viaje a Madrid en 2025 del ministro del Interior de Argelia, Brahim Merad, fue el primero de un mandatario argelino de forma oficial a España tras superar la crisis que comenzó en marzo de 2022. El encuentro a inicios del mismo año entre Albares y su homólogo argelino, Ahmed Attaf, en el marco de la reunión entre ministros de Exteriores del G20, en Johannesburgo (Sudáfrica), también se situaba en el camino de la distensión en las relaciones entre estados, mientras que la última tuvo lugar el pasado 8 de marzo aprovechando que Attaf se desplazó a Madrid para participar en una reunión sobre el Sáhara Occidental organizada por Estados Unidos.
Con todo, la de Albares no será la primera visita de un ministro español a Argelia desde la crisis diplomática ya que el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, se reunió el pasado mes de octubre en Argel con su homólogo, Said Sayoud, con quien habló principalmente sobre inmigración y tráfico de personas.
Albares, que viajará a las ciudades de Argel y Orán, ha afirmado en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros este martes que Argelia es "un socio estratégico, un amigo de España, con el que compartimos fuertes intereses comunes, en primer lugar el futuro y la estabilidad en el Mediterráneo". Asimismo, ha destacado que la relación comercial "crece exponencialmente cada año", y a este respecto esgrimió que en 2025 "triplicamos las exportaciones con respecto al año anterior, que ya fue un año de incremento fundamental y presenta el mejor resultado de nuestras exportaciones desde el año 2019".
También ha subrayado que el país norteafricano es "un suministrador de gas de primer orden y fiable" en el actual contexto geopolítico, y añadió que "tenemos y eso es lo más importante, crecientes lazos humanos y culturales como prueba la presencia del Instituto Cervantes en ese país y del interés por nuestra lengua".
*Antonio Torné es alumno del máster de Reporterismo Internacional de la UAH con el Instituto de RTVE. Este artículo ha sido supervisado por la redactora jefa de Economía, Elena Carretero.