El nuevo frente de la desinformación sanitaria: los "falsos médicos" creados con inteligencia artificial
- Muchas de las recomendaciones difundidas por estos perfiles carecen de respaldo científico
- Los usuarios, especialmente personas mayores, pueden percibir estos mensajes como fiables
"Cinco chequeos que nunca me haría después de los 65". "Limpia el colon de gases y heces atascadas de forma más sostenible que muchos medicamentos". Los mensajes suenan contundentes, cercanos y, sobre todo, médicos. Sin embargo, detrás de estos consejos no hay especialistas reales, sino perfiles generados con inteligencia artificial que se multiplican en redes sociales y acumulan millones de visualizaciones.
En apariencia, se trata de profesionales sanitarios. Uno de ellos desaconseja, por ejemplo, someterse a sedación en pruebas de próstata a partir de cierta edad. Otro recomienda consumir hinojo en el desayuno como solución para "limpiar el colon". Pero ninguno existe fuera del entorno digital.
El fenómeno preocupa a los expertos. En Cataluña, un equipo de verificadores ha analizado al menos 14 cuentas que obedecen a este patrón, todas con un alcance masivo. Según explica Laura Cercós, de Verificat, "es un modus operandi de estas cuentas, de generar estos vídeos para tener muchas visualizaciones, que se hagan virales, monetizar y sacar dinero".
El estudio revela que en tres de cada cuatro vídeos no se advierte que el contenido ha sido creado con inteligencia artificial. Esto aumenta el riesgo de que los usuarios, especialmente personas mayores, perciban los mensajes como fiables. Pero el problema no es solo la forma, sino el fondo. Muchas de las recomendaciones difundidas carecen de respaldo científico. Así lo advierte Esther Lueje, de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología: "Son tan abstractas, y muchas veces sin un cuerpo científico sobre el que respaldarse, que creo que de alguna manera deberíamos dar la voz de alarma".
Dirigido a un público vulnerable
Los expertos señalan que este tipo de contenido se dirige de forma específica a un público vulnerable, utilizando un lenguaje sencillo, promesas de mejora rápida y un tono de autoridad médica. La combinación resulta especialmente efectiva para generar confianza y viralidad.
Además, la mayoría de estos perfiles son de reciente creación —menos de un año de antigüedad— y muchas de las cuentas tienen su origen en España, lo que complica aún más su detección y control.
El auge de estos "falsos médicos" abre un nuevo frente en la lucha contra la desinformación sanitaria. Más allá de los bulos tradicionales, la inteligencia artificial permite ahora crear figuras aparentemente creíbles que recomiendan tratamientos sin base científica, poniendo en riesgo la salud de quienes confían en ellas.