El ex-DAO niega los hechos denunciados y el abogado de la víctima le acusa de hacer afirmaciones "inconexas"
- El ex-DAO asegura que la inspectora le ha "destrozado la vida" y que actúa por "odio"
- El juez rechaza las medidas cautelares solicitadas por la víctima, pero la defensa lo recurrirá
El magistrado del Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8 de Madrid ha interrogado este martes al ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional José Ángel González y a la inspectora que denunció que la había agredido sexualmente en una vivienda oficial del Ministerio del Interior en abril de 2025. La querellante ha pasado unas dos horas prestando declaración y González, algo menos de una hora.
A su salida del juzgado, el ex-DAO ha asegurado que la inspectora le ha "destrozado la vida personal, familiar y profesional". Ha negado las acusaciones y ha dicho que espera que con el audio se puedan "esclarecer" los hechos: "Ustedes ya me han condenado sin ninguna prueba porque la prueba principal es el audio". Además, ha acusado a la inspectora de actuar con odio "por no haber conseguido las pretensiones que ella quería".
Por su parte, el abogado de la inspectora, Jorge Piedrafita, ha afirmado que la declaración ha sido “dura y difícil para la víctima”, pero muy detallada.
Este letrado ha acusado al ex-DAO de hacer afirmaciones "inconexas" y falsas, como que la víctima "es una celosa y que le había tendido una trampa". “Ha negado que existiera agresión sexual, igual que ha negado cosas que se escuchan en el audio”, ha afirmado. Según Piedrafita, el DAO ha reconocido la plena validez del audio y su voz. Algo que considera "escalofriante y esclarecedor".
El juez ha rechazado las medidas cautelares argumentando que el ex-DAO no se ha acercado a la víctima ni se ha comunicado con ella desde julio de 2025. Aunque las medidas cautelares pedidas por el abogado han sido rechazadas, la defensa de la víctima planea recurrirlo. “Decir que no existe riesgo me parece bastante sorprendente”, ha afirmado el abogado, que había pedido la prohibición de las comunicaciones con la víctima.
El ex-DAO, ya jubilado, renunció al cargo de máximo jefe operativo del cuerpo- que regentaba desde 2018- el pasado 17 de febrero al hacerse pública la querella. Es la primera vez que declara en un jornada que será clave para el caso y en la que el juez ha citado también a la inspectora para que se ratifique en la denuncia.
Ambos han declarado, pero no se han visto porque el edificio está preparado para que víctima y agresor entren por puertas diferentes. González ha accedido ya a los juzgados "bien" y "tranquilo".
Fuentes jurídicas han señalado que la Fiscalía no ha pedido orden de alejamiento porque "no hay subordinación ni acercamiento".
"Dinámica relacional de control y dominación"
El juez apunta en un auto que los hechos denunciados "hacen presumir la posible existencia de delitos de agresiones sexuales", después de que el abogado de la denunciante alertara también en la querella de supuestas coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos con la agravante de abuso de superioridad.
La denunciante, agente de la Policía subordinada de González, mantuvo en el pasado "una relación de afectividad" con el ex-DAO que "estuvo caracterizada desde su inicio por una asimetría de poder institucional manifiesta" dada su posición, según la querella.
"Esta situación de subordinación institucional fue sistemáticamente instrumentalizada por el querellado para generar y mantener una dinámica relacional de control, dominación y sumisión psicológica sobre la víctima, quien en múltiples ocasiones manifestó su voluntad inequívoca de finalizar la relación, viéndose impedida para materializar efectivamente dicha decisión", señala.
La relación, según el escrito, finalizó "por decisión unilateral" de la mujer, una "circunstancia" que González "no aceptó", iniciando "a partir de entonces una conducta obsesiva de acoso y contacto no deseado que culminó con los gravísimos hechos" denunciados.
"Negativas inequívocas y claras" de la agente
La denuncia destaca las "negativas inequívocas, claras y persistentes" de la agente, alude a la "violencia física" y a la "intimidación ambiental", y describe la "situación de aislamiento, superioridad física y autoridad ambiental".
Se aportan, además, las llamadas por parte del ex-DAO, pantallazos de los mensajes que recibió por whatsapp, y una grabación de los audios que realizó y que, según manifestó su abogado, Jorge Piedrafita, sustentan los hechos que denuncia.
A su vez, el abogado de la inspectora ha pedido al juez que abra una pieza separada para investigar, por un presunto delito de revelación de secretos, la posible filtración a los medios de un escrito de la defensa que incluía la identidad de la querellante.
Los hechos denunciados en concreto habrían ocurrido el 23 de abril, cuando la policía se encontraba de servicio. Esta habría recibido "múltiples llamadas telefónicas requiriendo su presencia de forma inmediata" por parte de su superior policial que, tras recibir una negativa, hizo "uso explícito de su autoridad institucional" y le instó e instruyó para que abandonara su puesto de trabajo utilizando un vehículo policial camuflado de la comisaría de Coslada, con la finalidad de reunirse con él con carácter urgente, recoge el escrito.
La mujer se habría trasladado a un restaurante en el que el ex-DAO estaría comiendo con otro comisario. Después de compartir un rato con ambos, González y la mujer se trasladaron a un inmueble. Ésta manifestó "su incomodidad y su deseo de marcharse", pero el ex-DAO inició "de forma inmediata un acercamiento físico de naturaleza sexual hacia la víctima". "Acercamiento que fue rechazado de forma verbal, expresa, rotunda y continuada por la víctima en todo momento", añade la querella.
El ex-DAO afirmó que ofreció a la denunciante marcharse de la vivienda en la que habrían ocurrido los hechos y negó que le impidiera irse, al tiempo que vinculó la querella a "celos" de la mujer.
El ex-DAO defiende su inocencia
Los abogados del ex-DAO, José Carlos Velasco e Ignacio Fúster-Fabra, ya remitieron un escrito al juzgado para defender que las conversaciones que se escuchan en el audio aportado por la inspectora "no encajan" con el delito de agresión sexual, sino con una relación de confianza en la que ella demuestra "un ataque de celos".
La defensa de González también denunció el "perjuicio grave e irreparable" que le ha causado la "exposición mediática del procedimiento" tras las numerosas apariciones del abogado de la inspectora en medios de comunicación, a quien acusa de alimentar públicamente "un juicio paralelo".