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La ciencia forense no puede fijar la hora exacta de la muerte de Francisca Cadenas

  • El avanzado estado de esqueletización de los restos impide acotar con precisión el momento del fallecimiento
  • Este dato sería clave para desmontar la coartada de uno de los hermanos acusados, que se ha declarado inocente
La defensa niega el móvil sexual en el crimen de Francisca Cadenas
RTVE.es

El avance de la investigación por la muerte de Francisca Cadenas ha entrado en una fase judicial decisiva tras el hallazgo de sus restos óseos en el patio de la vivienda de los dos hermanos detenidos. Sin embargo, uno de los elementos que podría resultar determinante en el proceso, la hora exacta de la muerte, se enfrenta a una limitación insalvable desde el punto de vista científico.

Según explica la médico forense Julia María Fernández, el estado en el que se encuentran los restos, después de casi nueve años, impide establecer con precisión ese dato clave. “No se puede saber el momento exacto. Un cuerpo que lleve fallecido 24 horas, prácticamente se puede determinar el momento de la muerte con un margen de minutos, pero según nos vamos alejando es más complicado. En un cuerpo esqueletizado, como es el caso, podemos hablar de un margen de días”.

Esta imposibilidad técnica introduce una variable crucial en la causa, especialmente en relación con la coartada de uno de los investigados, Manuel. Francisca desapareció en torno a las 23:00 horas, y según el propio testimonio del detenido, él se encontraba en el Hospital de Mérida cuidando a su padre y no llegó a su domicilio hasta aproximadamente las 23:30 o 23:45 horas, cuando ya había personas buscándola en Hornachos.

Si bien esta franja horaria podría sostener su inocencia en apariencia, la incapacidad de los forenses para concretar el momento del fallecimiento abre la puerta a que este se produjera antes o después de ese intervalo. Aunque la investigación, en todo caso, no se apoya exclusivamente en el análisis médico. “Nosotros solo podemos presentar datos objetivos, pero el juez se basará en los demás elementos de investigación aportados por la Guardia Civil, por la Policía, escuchas, testigos, etcétera…”, subraya Fernández, poniendo el foco en el conjunto de pruebas que deberán ser valoradas en sede judicial y que podrían probar la culpabilidad del segundo investigado.

Entre los hallazgos forenses más relevantes figura una lesión especialmente significativa. “En este caso, también tenía roto el hueso hioides, que es muy significativo en casos de estrangulación, o en una manipulación del cuello, con lo cual es un factor más a añadir como datos médico forenses para el estudio de este caso”, explica la especialista.

El informe preliminar de la autopsia ya apuntaba a una muerte violenta, con múltiples golpes en la cabeza y el tórax, así como indicios compatibles con estrangulamiento. Además, los expertos investigan si algunas de las fracturas se produjeron antes o después de la muerte, un aspecto que sí puede determinarse con un alto grado de precisión. “Hay que demostrar si todas esas fracturas se han hecho en vida de la persona o han sido después en la manipulación del cuerpo, a la hora de enterrarlo. Todo eso sí que se puede saber. En ese sentido, si son fracturas previas a la muerte, pueden ser incluso las que han ocasionado la muerte”.

Posible agresión sexual

Otro de los aspectos bajo análisis es la posible existencia de una agresión sexual previa al fallecimiento, aunque aquí también la ciencia forense se topa con limitaciones. "En este tipo de restos esqueletizados es imposible encontrar restos biológicos, como el semen, que demuestren que se haya producido una violación, porque se degradan y desaparecen”, apunta Julia María Fernández. Pese a ello, añade que sí que podrían quedar indicios de restos biológicos en otros materiales, como puede ser la ropa.

El caso, impulsado por la labor de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, se sustenta también en grabaciones obtenidas en la vivienda y el vehículo de los sospechosos, que apuntan a una posible obsesión de uno de los hermanos hacia la víctima. Tras el hallazgo de los restos y los objetos personales de Francisca en el patio de los investigados, el Tribunal de Instancia de Villafranca de los Barros ha decretado prisión provisional, comunicada y sin fianza para ambos.