Burbujas financieras: conócelas y evita que te salpique su estallido
- El programa Economía de bolsillo analiza cómo se origina y cuáles son las causas de este fenómeno económico
- El economista Antonio Gallardo defiende que debemos ser cautos y no pensar que "somos los más listos"
A lo largo de la historia no hemos conseguido librarnos de las burbujas financieras, un fenómeno económico cíclico que ya se daba en la historia de Roma y que afectó al propio Groucho Marx, quien perdió mucho dinero en el crack de 1929 en Estados Unidos.
Pero, ¿de qué manera se crean las burbujas económicas? Antonio Gallardo, responsable de estudios de la Asociación de Usuarios Financieros (ASUFIN) y experto en comunicación económica en la Universidad Complutense señala que la piedra angular es "la expectativa irracional de que algo va a subir eternamente y hace que compremos, moviéndonos por expectativas; hasta que llega un momento que la burbuja estalla. Se producen pérdidas y la gente queda atrapada".
¿De quién es la culpa? Gallardo asegura que "si vamos a lo etéreo, la culpa es de la información que tenemos y que la procesamos mal […] Creer que lo que tenemos delante es una oportunidad y no un riesgo. Perdemos esa noción de rentabilidad-riesgo que tenemos que tener siempre equilibrada. No sopesamos de forma adecuada el riesgo".
En la actualidad, tenemos mucha información y eso también puede ser un problema porque es más complicado filtrar. En esta línea, subraya la importancia de los mecanismos de información: "Hay muchos datos y tenemos que tener organismos supervisores que nos alerten de que, ojo, si usted hace esto puede tener algún riesgo".
Tropezar dos veces en la misma piedra
Para el responsable de estudios de ASUFÍN, la clave para no ceder ante la euforia financiera de una burbuja reside en mantener el escepticismo, no pensar que sabemos de todo y ser cautos. "Tenemos que ser precavidos porque el hombre tropieza dos veces, y muchas más, en la misma piedra", asegura Gallardo.
Sobre la mesa varios ejemplos internacionales: la crisis de los tulipanes, ocurrida en Holanda hacia 1637; la burbuja económica de Escocia, por el Proyecto Darién a finales del siglo XVII; el crack de 1929 en Estados Unidos o la Burbuja de Japón, motor de la tecnología mundial en los años 90.
Gallardo sostiene que en el caso de Japón se cumplieron dos errores: "La dependencia de otras economías, que al final sean los que te consuman los productos de valor añadido, y una segunda cosa: que al igual que hubo un milagro japonés, hubo uno chino, uno coreano o en Taiwán. Es decir, que son modelos replicables. Ese liderazgo que vemos muy fuerte puede decaer. Todos los imperios caen".
La burbuja financiera e inmobiliaria de 2008
De vuelta a nuestro país, Gallardo ha recordado que en España hemos vivido la burbuja financiera e inmobiliaria de 2008 a 2012. "En la burbuja inmobiliaria nos metieron una falsa idea de que era ahora o nunca y se fue cebando […] No éramos conscientes de que estábamos en una burbuja y hay una culpa colectiva y superior; quien tenía que darnos una información clara no nos la daba".
El responsable de estudios de ASUFÍN pone el foco en los mecanismos de información. "Había productos que eran con un mayor riesgo y que decían que eran buenos. También nosotros tenemos que tirar de la manta e incidir en eso". En cualquier caso, Gallardo subraya que es esencial no creernos más listos que nadie y ser cautos. "Cuesta mucho ganar el dinero como para perderlo. Muchas veces jugamos con ese colchón para imprevistos, cuando eso lo tenemos que tener bien separadito y guardadito".
Economía de bolsillo