El Gobierno prepara sus medidas anticrisis para "los próximos días" pero sin fecha
- España, crítica con el vaivén de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen
- Castilla y León abre las urnas en las elecciones autonómicas de este domingo
El Gobierno no desvela para cuándo estarán las medidas anticrisis. Pero el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguraba que "por supuesto que vamos a poner todos los recursos del Estado al servicio de los ciudadanos para protegerles de una guerra que no avala el Gobierno de España". Aunque, sin fecha, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, afirmaba que será en los "próximos días", que están trabajando con "celeridad" y piden "tranquilidad".
El guion es el plan que se aprobó por la Guerra en Ucrania pero, decía Cuerpo, se hará según evolucione la situación. Que la propuesta tiene que ser flexible para que se vaya adaptando a la realidad. No hay recesión y, por tanto, no todo vale, defiende.
Lo más concreto que ha dicho es que trabajan en la contención del precio que pagan los consumidores de la electricidad, que no habrá corte de suministro en los hogares más vulnerables que no puedan pagar el recibo. Y también medidas fiscales, posiblemente, a los sectores más afectados como el transporte por carretera y el campo.
El ministro aseguraba que intentan ensamblar las propuestas pedidas por el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, enviadas por los Grupos Parlamentarios sin negociación alguna. También las planteadas por sindicatos y patronal, y estos sí se reunieron con el Gobierno.
Buscan el mayor consenso, añadía Cuerpo. Difícil encaje. Solo un ejemplo para ver los inconvenientes.
El PP y los empresarios piden una bajada de impuestos. Los sindicatos dicen que esa medida sería "desmontar fiscalmente al Estado cuando lo que se necesita -en la actual situación- es más Estado". En eso coincide la izquierda a la izquierda del PSOE.
Si el Gobierno consigue el suficiente apoyo parlamentario para sacar las medidas adelante ya se puede dar por satisfecho. Será el mayor consenso que parece que vayan a lograr, al menos por ahora, ya que ni siquiera cuentan al cien por ciento con los socios de Gobierno, en concreto con Sumar, que pide la prolongación de los alquileres de viviendas pero el sector socialista no lo cree todavía necesario.
Veremos qué presenta Moncloa en los próximos días, no necesariamente en el Consejo de Ministros del martes que viene, según el ministro de Economía. Y en palabras de la vicepresidenta Yolanda Díaz, la semana que viene.
En el proceso de interlocución, solo vía telefónica, con los partidos no ha intervenido Pedro Sánchez. Ni siquiera ha informado al líder de la oposición cuando justo se cumple un año de su último encuentro. ¿Una guerra no merece esa reunión a pesar de las evidentes discrepancias?. Sorprendente.
El giro de 180 grados de Von der Leyen que le reconcilia con España
Fueron poco más o menos 48 horas en las que España, con diplomacia y contundencia, a la vez, criticaba la postura de Ursula Von der Leyen a favor de la guerra de Trump. Se lo afeaba incluso Pedro Sánchez. La guerra de Trump había conseguido la fractura de la complicidad, política y personal, que hasta ese momento tenían y exhibían el presidente español y la presidenta de la Comisión Europea.
Las iniciales declaraciones de Ursula Von der Leyen asegurando que "Europa no puede ser la guardiana del viejo orden mundial: "Necesitamos una política exterior mas realista" hacían saltar a Moncloa contra esa postura. Sánchez, en El Diario.es, le contestaba con firmeza que "el mundo está cambiando, pero los principios de Europa no deberían cambiar".
En 48 horas, el giro de 180° por parte de la presidenta de la Comisión Europea la colocaba, de nuevo, en las mismas posiciones que defienden el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y el Gobierno español.
Algo así como el "donde dije digo digo Diego" de Von der Leyen. Sin pudor.
"Ver cómo está el mundo no reduce nuestra determinación para luchar por el mundo que queremos -decía la presidenta en su rectificación-. La Unión Europea se fundó como un proyecto de paz. Nuestro compromiso inquebrantable con la búsqueda de la paz, con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y con el derecho internacional son tan fundamentales hoy como lo fueron en el momento de nuestra creación. Y siempre defenderemos estos principios".
Era su marcha atrás después del aluvión de críticas que había recibido. Lo defendía en un discurso ante el pleno del Parlamento Europeo que la recibía con las espadas en alto, la primera la portavoz del PSOE y líder de los socialistas europeos, Iratxe García.
La presidenta de la Comisión debía sentirse muy sola, ya que incluso la jefa de política exterior de la Unión Europea, la verdadera responsable de este asunto, se alejaba de Von der Leyen y se acercaba a España.
Kaja Kallas llegaba a decir que Estados Unidos quiere "dividir Europa" y que "no le gusta la Unión Europea". No mencionaba expresamente a Trump, pero blanco y en botella....
La división ideológica, las dos almas de la UE en esas 48 horas se reflejaban igualmente en España.
Frente a la postura del Gobierno a favor de los principios y los fundamentos de la UE que defendía Costa, el PP apoyaba la primera versión de Von der Leyen. Lo decía la portavoz parlamentaria de los populares, que ninguneaba la labor de la UE: "Si tú quieres un mundo con normas, tienes que tener la capacidad de imponerlas, y la Unión Europea no tiene la capacidad", señalaba Ester Muñoz. Y añadía: "Mientras otros países se rearmaban, Europa ha estado en otras cuestiones. Cerrando minas, acabando con explotaciones ganaderas o con el tapón de las botellas". Sin comentarios.
Pero la alegría duraba poco en la puerta de Génova. Solo las pocas horas que tardó Von der Layen en arrepentirse.
Nos queda por saber las presiones recibidas para ese giro, ese vaivén, más allá de las diplomáticas y públicas críticas del Gobierno español y de Antonio Costa.
Los castellanos y leoneses tienen hoy la palabra
Hoy es el día en el que los castellanos y leoneses deciden sobre su futuro Gobierno.
Las encuestas apuestan a que seguirá ganando el PP pero continuará necesitando a un Vox ahora muy crecido, como ya pasó en Extremadura y Aragón.
La pregunta es si Santiago Abascal permitirá ya formar esos tres Gobiernos autonómicos o seguirá tirando de la cuerda e incluso si llegará a provocar repeticiones electorales.
Sobre el PSOE, los sondeos apuntan que no tienen posibilidad de ganar ni de gobernar con socios, y la pregunta es si sigue en descenso como en las dos anteriores comunidades autónomas o si aguanta.