Un juzgado admite a trámite la segunda denuncia contra Íñigo Errejón por presunta agresión sexual
- La denuncia fue interpuesta por una mujer por una supuesta agresión sexual que habría ocurrido en 2021
- Se trata de la segunda denuncia contra el exportavoz de Sumar y cofundador de Podemos tras la que presentó Elisa Mouliaá
Un juzgado madrileño ha admitido a trámite la denuncia que interpuso recientemente una mujer contra Íñigo Errejón por una supuesta agresión sexual ocurrida en octubre de 2021, según ha informado el abogado de ambas denunciantes. Esta es la segunda denuncia contra el exportavoz de Sumar y cofundador de Podemos. La primera fue la presentada por la actriz Elisa Mouliaá.
La denuncia ha sido admitida a trámite por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 12 de Madrid. "El juez la ha admitido a trámite, pero desde 'Paredes y asociados' tenemos que mantener, por el momento, la cautela y el silencio por expreso deseo de la denunciante", ha afirmado el abogado de la denunciante.
Así fue la presunta agresión sexual, según la denuncia
La denunciante y el exportavoz de Sumar en el Congreso se conocieron en 2021 a través de Instagram, según recoge la denuncia. Tras varias semanas manteniendo conversaciones en esa red social, el denunciado propuso trasladar el contacto a la aplicación Telegram, "manifestando que en dicha plataforma los mensajes se destruían automáticamente, lo que evidencia una clara intención de evitar la conservación de las comunicaciones, a lo que la denunciante accedió".
Desde septiembre de 2021, mantuvieron varios encuentros esporádicos hasta que, el 16 de octubre de ese año, quedaron en encontrarse en una fiesta, según el texto de la denuncia a la que ha tenido acceso RTVE Noticias. Allí, según la denuncia, Errejón insistió en que ella le practicara una felación. "En un contexto de presión, consumo de alcohol y cocaína —sustancia que ambos inhalaron— la denunciante accedió de manera renuente", agrega.
Posteriormente, se desplazaron al domicilio del que fuera fundador de Podemos en el coche de un amigo de él. "Durante el trayecto, el denunciado comenzó a introducirle los dedos en la vagina sin su consentimiento. La denunciante manifestó de forma expresa su negativa, diciendo que no quería y tratando de apartarse físicamente, produciéndose un forcejeo. El denunciado persistió en su conducta, intentando penetrarla pese a la oposición activa de la denunciante", refleja el texto de la denuncia.
Errejón trató de convencer a la mujer, que ha pedido al juzgado que la considere testigo protegido, con frases como "si gritas será peor" y "si te resistes será peor", para luego volver a inducir a la denunciante a que le realizase de nuevo sexo oral. Ella se encontraba en un "estado de bloqueo derivado de la situación anterior", señala la denuncia, que destaca durante el texto que la actitud del denunciado se caracterizaba desde los primeros encuentros "por comportamientos que podían interpretarse como controladores, celosos o posesivos".
El exparlamentario manifestó en su domicilio su intención de mantener relaciones sexuales con penetración vaginal, pero la mujer expresó que no quería hacerlo sin preservativo. Pese a ello, "de manera sorpresiva y violenta", según la denuncia, Errejón "la sujetó por el cuello, la colocó de espaldas y la penetró vaginalmente por la fuerza, sin su consentimiento". Ella "gritó reiteradamente que cesara".
Siguieron manteniendo contacto y se vieron en una ocasión más hasta que el 6 de enero de 2022 finalizaron los intercambios de mensajes entre ambos. "En dicha fecha, la denunciante sufrió un ataque de pánico en su domicilio, iniciando tratamiento psicológico y psiquiátrico. Desde entonces no ha vuelto a mantener contacto presencial con el denunciado".
El abogado pide "protección y confidencialidad"
El abogado de la acusación, Alfredo Arrien Paredes, es el mismo que eligió Mouliaá en su proceso. Ha pedido "protección y confidencialidad absoluta" para su representada, así como que no se hagan públicos sus datos de contacto, dirección o cualquier otro elemento identificativo. Teme que, si se dan a conocer dichos datos, esto comprometa de forma directa su actividad profesional, exponiéndola a campañas de acoso, hostigamiento, descrédito público o presiones externas.
Por este motivo, ha pedido que se trate a la mujer como testigo protegido. Especialmente teniendo en cuenta que "el presente procedimiento penal generará una intensa repercusión mediática y social", según el letrado, que ha observado de primera mano la trascendencia del proceso judicial de Mouliaá.