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La izquierda se conjura para "construir futuro" aprendiendo de sus "errores" y llamando a la unidad: "Aquí no sobra nadie"

  • Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y los comunes lanzan su refundación: "Somos un proyecto ganador"
  • Evitan hablar de liderazgos de cara a las generales y responden a la propuesta de Rufián:
La izquierda refunda su alianza más allá de Sumar con llamamientos a la "unidad" y a "no resignarse"
ROCÍO GIL GRANDE

Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y los comunes se han conjurado este sábado en Madrid para "construir futuro" refundando su alianza pero con el propósito claro "aprender de los errores del pasado" para no volver a repetirlos "nunca". Han llamado a más fuerzas a sumarse a "un proyecto ganador" con la promesa de que "esto no es otro borrón y cuenta nueva" de la izquierda. Pero rechazan por el momento hablar de liderazgos ni coaliciones porque "el qué es mucho más importante que el quién" y aunque no eluden la propuesta lanzada por Gabriel Rufián (ERC) para un frente común, responden: "La aritmética es muy necesaria pero no se ganan las elecciones solo solo desde la sociología electoral, se ganan con un proyecto político".

Bajo el lema "un paso al frente" y banda sonora que ha ido desde el People have the power de Patti Smith a Baile inolvidable de Bud Bunny, los partidos a la izquierda del PSOE, sin Podemos (que ha rechazado la alianza), han reunido a 400 personas que han copado el acto en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. La organización ha tenido que habilitar una sala paralela para que otras 220 personas pudieran seguirlo por pantalla y, aún así, ha habido quien se ha quedado fuera.

Los ministros de Sumar, presentes en el acto (Pablo Bustinduy, Sira Rego, Mónica García y Ernest Urtasun) se han acercado a quienes hacían cola y no han podido entrar para saludarles. En una exhibición de pluralismo, ha habido otros muchos dirigentes de izquierda presentes, como el ex de Podemos Ramón Espinar, la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau o el antiguo coordinador de IU Alberto Garzón.

También han acudido representantes de ERC, Bildu y Compromís, en un momento en que el portavoz parlamentario de Esquerra, Gabriel Rufián, lanzara esta semana su propio proyecto para hacer un "frente común" de la izquierda nacional y soberanista en el país para hacer frente a Vox "provincia a provincia". Un movimiento al que la izquierda le da la bienvenida, pero al que advierte que no todo es "aritmética parlamentaria". Aparte de representantes políticos, se han sumado al acto UGT y CCOO.

Díaz es la gran ausente en un acto con referencias veladas a Podemos

En el acto, en el que finalmente no se ha revelado el nombre de la nueva alianza (superado ya el de Sumar), Yolanda Díaz ha sido la gran ausente. La vicepresidenta segunda del Gobierno ha optado por no participar para no quitar protagonismo a las formaciones que reeditan su alianza, que dicen haber cocido a fuego lento. Díaz ya dejó la dirección de Movimiento Sumar en junio de 2024 tras una suma de malos resultados electorales que había culminado en las europeas. La única que ha hecho alusión a ella ha sido Mónica García: "Gracias por estar siempre del lado de la gente trabajadora, de la gente corriente".

La propia Díaz ha celebrado el acto en su perfil de BlueSky: "Así es como vamos a ganar las próximas elecciones: ilusionando, cooperando, avanzando. Dando pasos siempre adelante. Juntas. De la mano. Lo hicimos en el 23 y lo volveremos a hacer. Orgullo de compañeras".

En las distintas intervenciones de los ministros Urtasun y García, de la coordinadora de Sumar Lara Hernández y del líder de IU, Antonio Maíllo, ha habido además numerosos mensajes velados dirigidos a Podemos, partido con el que han mantenido relaciones tensas desde que rompieron en el Congreso tras las elecciones en 2023. "No nos equivoquemos de adversario", han repetido en varias ocasiones, y han advertido contra quienes "piensan que están mejor en la oposición": "Aquí no sobra nadie". "Los ciudadanos esperan que lo hagamos lo mejor posible (...) Pelearnos no nos va a llevar demasiado lejos".

Las alianzas y pugnas en la izquierda desde el 15M: de Podemos a la refundación de los partidos de Sumar

También ha habido mensajes al socio de coalición en el Gobierno, el PSOE, especialmente en materia de vivienda y antes de que el próximo jueves se vote en el Congreso el escudo: "No puede ser que haya un veto previo en el Consejo de Ministros" (...) No se ganan las elecciones con el freno de mano puesto".

La anfitriona ha sido la concejala de Más Madrid en el consistorio madrileño Rita Maestre, que ha llamado a echar la vista a 2023 (tras las elecciones generales) para un ejercicio de catarsis. "Hicimos una coalición deprisa y uno de los pocos gobiernos progresistas que quedaban en Europa logró revalidarse" cometiendo "aciertos y errores".

Urtasun, tras la propuesta de Rufián: hace falta "proyecto"

"Es muy positivo que nos estemos rearmando como progresistas", ha dicho por su parte Urtasun (comunes), que si bien ha admitido que la "aritmética electoral" es "muy importante", ha recalcado que "no se ganan unas elecciones solo desde la sociología electoral se ganan con un proyecto político ganador que es lo que hemos venido hoy también a construir". Ha respondido así a la propuesta de Rufián, a quien sin embargo ha agradecido la iniciativa para unir a la izquierda nacional y soberanista: "Aquí no sobra nadie, no vamos a cerrarle la puerta a nadie porque falta mucha gente".

El ministro, que ha hecho un alegato a favor de la cultura contra los "vendepatrias" como el líder de Vox, Santiago Abascal que quieren convertir España en "una franquicia de Donald Trump", ha subrayado tres "urgencias" para llegar a 2027 "en condiciones de volver a gobernar".

La primera, ha llamado a "gobernar bien para la mayoría" el resto de la legislatura, por lo que ha llamado a afrontar ya el problema de la vivienda. Pero sobre todo, ha llamado a derrotar a la extrema derecha "donde son débiles": "Defendiendo a la mayoría social frente a los privilegios de unos pocos, que es lo que defienden ellos".

García: "Esta es la casa común de la izquierda"

García, por su parte, ha sido recibida entre los asistentes a gritos de "Mónica". La ministra ha rechazado que la izquierda sea una "caricatura" que se une "por enésima vez" y ha llamado a "conjurarse" para defender la democracia y los derechos: "Que esa caricatura no borre la realidad. Mientras unos nos dan por muertos y otros nos dan lecciones, nosotros hemos subido el salario mínimo y defendido a la gente de las políticas abusivas".

García también ha dicho tener "muy claros" los adversarios, porque "Los derechos no compiten". "No sobra nadie, necesitamos cada energía, cada átomo progresista", ha incidido, haciendo un llamamiento a las "fuerzas hermanas". Dicho esto, ha agradecido a Rufián y al diputado de Más Madrid Emilio Delgado por su acto el pasado miércoles. "Frente al ruido, lo que transforma es el trabajo paciente y la confianza", ha advertido, y ha instado a quitarse los "nubarrones" para "recuperar la esperanza y la alegría".

La titular de Sanidad, que afronta una huelga general de médicos, ha llamado en definitiva a defender derechos, la sanidad y el feminismo y combatir a los grandes tenedores y grandes directivos "que ganan en un año lo que familias enteras no ganarían en vidas": "Nuestro problema son las Ayusos, los novios y el grupo quirón": "Estamos construyendo la casa desde los cimientos", ha sentenciado, y ha llamado a quitarse los "nubarrones" de encima: "Esta es la casa común de la izquierda, una casa abierta con cimientos (...) Vente pa' casa".

Lara Hernández (Sumar): "Tenemos que volver a conectar con la calle"

"Hemos de cambiar si queremos que todo cambie", ha dicho por su parte Lara Hernández, coordinadora del Movimiento Sumar, que ha dejado claro a la ciudadanía que "no estamos ante otro borrón y cuenta nueva de la izquierda" sino ante la "oportunidad" de "construir el mañana sobre la base de unos fundamentos sólidos y firmes".

Sobre todo, se ha puesto de reto "volver a conectar con la calle". Hernández ha admitido que esta izquierda "ha perdido el pulso y la comunión con las gentes" y por eso ha clamado contra las "recetas del siglo XX": "Debemos escucharnos y no encerrarnos en nosotros mismos. Valorar el consenso frente al disenso".

Ha llamado, en definitiva, a tener "un liderazgo compartido" con líderes reconocidos porque son los que la ciudadanía "reclama y necesita". Pero ha dejado claro que el proyecto debe priorizar "el qué" antes que el quién". Por eso, ha incidido en la importancia de construir un programa y ha avisado: "No vamos a arrojar por la borda ni una de las luchas y esperanzas (...) España no va a volver nunca más a un bipartidismo estéril".

Maíllo: "No nos resignemos ni nos equivocamos de adversario"

El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ha llamado a la izquierda a no "resignarse" ni sumergirse en "la melancolía". Pero también ha lanzado otro mensaje velado: "Sabemos quién es el adversario y no nos confundimos. Sabemos distinguir". "Tenemos muy claro quiénes son parte del bloque democrático y quién del bloque reaccionario". Lo contrario, ha aseverado, "sería la mayor de las injusticias".

Con todo, se ha mostrado convencido de que a este proyecto se van a incorporar más formaciones "porque el sentido común está en la unidad".

Por último, ha abogado por una "izquierda transformadora" y "antifascista", y ha lanzado esta advertencia final entre gritos y aplausos de los asistentes, puestos en pie, a la extrema derecha: "No pasarán, no pasarán. ¡No ganarán, no ganarán!".