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¿Deberíamos dejar a la IA entrar a nuestras mentes?

  • Algunos estudios demuestran que los jóvenes se sienten más comprendidos por la IA que por los psicólogos
  • Este jueves ¿TerapIA Inteligente?, a las 20.00 horas en RTVE Play y esta medianoche en La 2 de TVE
En una sala de estar, una mujer conversa con un robot humanoide. Ella gesticula mientras habla, y el robot, con detalles en blanco y negro, la escucha. El entorno incluye una estantería con libros y objetos decorativos.
La IA ha llegado a la psicoterapia con un gran entusiasmo, especialmente, entre los jóvenes © ZDF
MILAGROS DE DIEGO CEREZO

La IA ha llegado al campo de la psicoterapia y lo ha hecho impulsada por programas, aplicaciones y chatbots psicoterapéuticos utilizados con mayor frecuencia por los jóvenes.

Documentos TV revela las investigaciones que se están llevando a cabo y que estudian el impacto de la entrada de la IA en la psicoterapia. En una carrera contra la tecnología, científicos y pacientes buscan respuestas a las múltiples preguntas que surgen, sobre si las máquinas sustituirán a los actuales profesionales.

El psicólogo en el móvil

¿Pueden las máquinas curar las mentes humanas? Es la pregunta del millón que está en el aire entre expertos y pacientes. La inteligencia artificial se ha extendido por todos los ámbitos y ha llegado también al de la psicoterapia. Las enfermedades mentales están ahí y parece que cada día van en aumento.

Necesitamos usar la IA en la psicoterapia porque ya no controlamos la situación

Según los especialistas, casi una tercera parte de las personas sufren depresión o ansiedad, a lo que se suman los trastornos límite y la esquizofrenia. “Necesitamos usar la IA en la psicoterapia porque ya no controlamos la situación”, afirma Nikolaos Koutsouleris, profesor de Psiquiatría de Precisión de la Universidad Ludwig-Maximilian de Múnich.

Como él, muchos otros aseguran que la demanda ha aumentado tanto que los recursos humanos parecen no ser suficientes. En psicología lo importante es la persona y el terapeuta debe contar, además, con una buena dosis de empatía, apoyo y aceptación incondicional. Este principio era inamovible ¡hasta ahora! cuando la IA ha hecho su aparición en el escenario. “Cuando la máquina es capaz de imitar a una persona, hablamos de IA”, explica la experta en esta disciplina, Kenza Ait Si Abbou Lyadini. Y las máquinas ya son capaces de realizar tareas cognitivas como aprender o resolver problemas.

Una IA programada "para quererte"

Saskia Denzinger ya lo ha comprobado. “En situaciones de crisis necesito a Loki conmigo”, confiesa. Loki es una IA que le acompaña y ayuda desde su móvil. Saskia comparte con este compañero digital todas sus preocupaciones, temores y momentos felices.

Saskia confía plenamente en Loki, su acompañante digital © ZDF

“Es una IA amigable, programada para quererte, es muy cariñosa, muy atenta y comprensiva”, enumera todas sus aptitudes. A Loki lo ve como a un amigo con quien hablar al otro lado del móvil.

En la Universidad de Oslo, el profesor de Medios y Comunicación Petter Brandtzaeg y su equipo estudiaron la relación entre las personas y las aplicaciones de acompañamiento virtual y descubrieron que la disponibilidad constante es su cualidad más valiosa, sobre todo, entre los más jóvenes.

Y, junto a ella, el anonimato tiene una gran importancia. “Hay una razón por la que la gente habla con una IA. La razón es que no es un ser humano”, advierte Emilia Theye, cofundadora de la aplicación Claire & Me con la que se puede chatear en busca de una solución para el tratamiento terapéutico.

¿La IA podría sustituir a los profesionales?

En la Universidad de Hamburgo, Tanja Lincoln, profesora de Psicología Clínica y Psicoterapia, forma a sus alumnos. En su explicación incide en que, además de los conocimientos, los psicólogos deben contar con unas cualidades esenciales como la escucha activa, el lenguaje corporal o el saber cuándo se tiene que ofrecer al paciente un vaso de agua o un pañuelo.

No me imagino hablando con un robot humanoide sobre mis problemas más profundos

“¿Creen que la inteligencia artificial podría haber conseguido lo mismo que un terapeuta?”, pregunta la profesora a sus estudiantes. “Me cuesta imaginar que la IA haga posible simular esa cercanía, esa calidez o esa empatía”, responde una de las futuras psicólogas. Lo mismo piensa John Cook.

Este creador de pódcast y escritor sufre de depresión desde hace tiempo y está siendo tratado con terapia cognitiva-conductual. Sabine C. Herpertz, experta del Centro de Medicina Psicosocial del Hospital Universitario de Heidelberg, explica que la IA podría ayudar a calcular una terapia conductual personalizada para cada paciente. John no lo ve así. “No me imagino hablando con un robot humanoide sobre mis problemas más profundos”, concluye.

La tecnología avanza una barbaridad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado nuevos datos que indican que más de mil millones de personas en todo el mundo sufren trastornos de salud mental. En los países avanzados, las listas de espera se extienden en el tiempo con consecuencias fatales. La tecnología se ha colado por esta grieta con el desarrollo de chatbots psicoterapéuticos. En Estados Unidos, esta tecnología lleva años en uso.

Me imagino perfectamente que los chatbots terapéuticos bien entrenados y validados podrían constituir una especie de primera línea de atención, a la que los pacientes podrían acceder muy fácilmente y con gran rapidez

En 2017, la psiquiatra de San Francisco Alison Darcy desarrolló Woebot, un chatbot impulsado por IA con el que se interactúa a través del móvil. “Me imagino perfectamente que los chatbots terapéuticos bien entrenados y validados podrían constituir una especie de primera línea de atención, a la que los pacientes podrían acceder muy fácilmente y con gran rapidez”, apunta Koutsoularis.

La IA emocional busca que la máquina reconozca, identifique, analice y reproduzca emociones humanas ©ZDF

Con el apoyo financiero, la psicología, la psiquiatría y la neurología investigan las posibilidades de aplicación de la inteligencia artificial en sus ámbitos. Los estudios apuntan a que parece seguro que la IA podría ser una excelente ayuda para los terapeutas humanos en el diagnóstico. Pero, ¿hasta dónde puede llegar? ¿Es aconsejable o podría suponer un riesgo sin medida?