Dimite el principal asesor de Starmer por el nombramiento de Mandelson como embajador en EE.UU.
- Morgan McSweeney ha reconocido que hay que mejorar el proceso de selección de cargos públicos
- Formaciones políticas como el Partido Nacional Escocés y el Partido Verde piden también la dimisión de Keir Starmer
Morgan McSweeney, principal asesor del primer ministro británico, Keir Starmer, ha dimitido este domingo por ser responsable del nombramiento como embajador en Estados Unidos de Peter Mandelson, recientemente destituido por sus vínculos con el financiero estadounidense y pederasta convicto Jeffrey Epstein. El considerado artífice de la victoria electoral de Starmer ha señalado en un comunicado que "la decisión de nombrar a Peter Mandelson fue equivocada, ha dañado a nuestro partido, a nuestro país y la confianza en la política misma".
"Cuando me consultaron, aconsejé al primer ministro que realizara ese nombramiento y asumo plena responsabilidad por ello" ha reconocido el hasta ahora jefe de personal en Downing Street. Sin embargo, afirma que continúa su apoyo hacia Starmer, que "trabaja cada día para reconstruir la confianza, restaurar los estándares públicos y servir al Reino Unido". McSweeney también ha reconocido en su nota que hay que mejorar el proceso de selección de cargos públicos.
Numerosos diputados de su mismo partido, el laborista, han exigido el cese de McSweeney acusándolo de cometer un error catastrófico al abogar por el nombramiento del exministro Peter Mandelson como embajador en Washington, aun cuando ya se conocía la existencia de su relación con el pederasta estadounidense.
Formaciones políticas como el independentista Partido Nacional Escocés (SNP) y el Partido Verde piden también la dimisión del primer ministro, quien ha asegurado el viernes pasado que se mantendrá en el puesto hasta cumplir su mandato. Varios ministros laboristas han salido en su defensa, mientras que Downing Street espera que la marcha de McSweeny calme la situación. Aunque la popularidad de Starmer cae en picado, según un sondeo de la firma demoscópica Opinium, que revela que un 55 % de los británicos está a favor de su dimisión.
Además, la Policía investiga al excomisario europeo de comercio, durante el mandato del laborista Gordon Brown, para determinar si habría cometido un delito al filtrar a Epstein en el año 2009 información confidencial del ejecutivo del entonces primer ministro.