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Sánchez anuncia que España no participará en la Junta de Paz de Gaza diseñada por Trump

  • El presidente cree que EE.UU. tensiona la relación con la Unión Europea
  • Ha reclamado a la UE que haga frente a los "intentos de coacción" de Trump relacionados con Groenlandia
Sánchez anuncia que "España no participará en la Junta de Paz para Gaza" promovida por Donald Trump
Rtve.es/AGENCIAS

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que ha asistido este jueves a la reunión informal de líderes de la Unión Europea convocada tras las últimas tensiones sobre Groenlandia, ha explicado que España no participará en la Junta de paz de Gaza creada por el presidente de EE.UU., ya que considera que está "fuera del marco de la ONU".

Para el presidente del Gobierno, esa propuesta presentada este jueves por el presidente de Estados Unidos en el Foro de Davos, concebida inicialmente para supervisar su plan de paz para Gaza y que ahora quiere ampliar a otros conflictos globales, además de estar fuera del marco de la ONU, no incluye a la Autoridad Nacional Palestina.

"El futuro de Gaza deben dirimirlo los palestinos. Y también el futuro de su coexistencia pacífica y segura con Israel deben dirimirlo fundamentalmente Israel y Palestina, en un proceso dialogado que implemente la solución de los dos Estados, que permita la entrada de la ayuda humanitaria y que garantice la paz entre ambos países", ha abundado.

António Costa, presidente del Consejo Europeo, ha declarado que La Unión Europea tiene serias dudas cobre "varios elementos de la carta" de la Junta de Paz, en concreto con los relativos a "su alcance, su gobernanza y su compatibilidad con la carta de la ONU". Sin embargo, ha trasladado que la UE está "lista para trabajar junto con EE.UU. en la implementación de un plan integral para Gaza".

"No vamos a volver a un pasado de jugar al Monopoly"

El jefe del Ejecutivo ha dejado claro en las declaraciones que Europa "quiere un mundo que se base en reglas claras, en el respeto al derecho internacional y no en vasallajes; un mundo en el que el futuro de Groenlandia no lo definan ni una fuerza ni las amenazas comerciales, y mucho menos los intereses privados".

Previamente, España se había mostrado dispuesto a hablar con los aliados en caso de que fuera necesario reforzar la seguridad sobre esta región del Ártico. Así lo han expresado fuentes del Ejecutivo español a RTVE, para el que, además, la soberanía europea no es negociable, según han señalado.

Al respecto de este asunto, el presidente, que ha reclamado a la UE que haga frente a los "intentos de coacción" de Trump, ha recalcado que el futuro de Groenlandia "corresponde a su pueblo, a sus representantes y al Reino de Dinamarca". "Europa se debe preparar y va a tomar las medidas que fuesen necesarias ante cualquier intento de coacción. No vamos a volver a un pasado de jugar al Monopoly, en el que se pone un precio al destino de miles de ciudadanos", ha zanjado.

Sánchez ofrecerá al término de la reunión una rueda de prensa en la que, además de abordar la cuestión de Groenlandia, se prevé que exponga la posición de España sobre la Junta de Paz para Gaza impulsada por Trump. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha señalado este jueves que cualquier decisión al respecto será anunciada por el presidente del Gobierno. Asimismo, respondió a las críticas de Trump sobre el gasto en defensa de España, defendiendo que es un aliado fiable y sólido de la OTAN, con un despliegue histórico de tropas y un compromiso que, aseguró, está fuera de toda duda.

Esto es un mensaje destinado a apaciguar a Washington después de que el presidente norteamericano criticara al Ejecutivo de Pedro Sánchez por haber rechazado suscribir el acuerdo firmado en la cumbre de La Haya del año pasado, alegando que el nivel de gasto de España, actualmente alrededor del 2%, es suficiente para cumplir con los objetivos marcados por la OTAN.

Unidos, "más fuertes" frente a Trump

La cita de este jueves, que ha reunido a los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete, se había convocado para analizar las aspiraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el territorio ártico, después de dos semanas de enorme tensión diplomática. La cumbre llega, además, tras el giro anunciado por el republicano estadounidense, quien esta semana descartaba el uso de la fuerza para hacerse con el control de esta región autónoma tras alcanzar un principio de acuerdo con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.

El debate sobre Groenlandia se ha convertido en uno de los ejes centrales de una cumbre más amplia sobre el futuro de las relaciones transatlánticas. Los líderes europeos coinciden en que la unidad interna del bloque ha demostrado tener efectos concretos, como la reciente retirada por parte de Washington de su amenaza de imponer aranceles a varios países europeos que respaldaron a Dinamarca.

El canciller alemán Merz se ha mostrado "satisfecho" después de que Trump haya cancelado sus planes de adhesión sobre Groenlandia, mientras que el presidente Macron ha apuntado a que, en cualquier caso, "hay que estar vigilantes". Por su parte, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha reconocido que si bien han pasado "momentos muy duros" hoy espera que los países puedan trabajar "juntos y de forma respetuosa".

El respaldo a la soberanía danesa sobre Groenlandia se ha vinculado además al discurso europeo sobre el respeto al derecho internacional y la integridad territorial, principios que la UE reivindica también en su apoyo a Ucrania frente a Rusia. En paralelo, Bruselas trabaja en un aumento significativo de la inversión europea en Groenlandia, tanto para fortalecer su economía e infraestructuras como para reforzar la presencia estratégica del bloque en el Ártico.

Desescalada, pero con precaución

Firme defensora de evitar fricciones con el otrora aliado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sí ha expresado esta semana dudas sobre la fiabilidad de Washington después de que Trump pusiera en cuestión un acuerdo comercial alcanzado el pasado verano para evitar una escalada arancelaria. De hecho, esa incertidumbre llevó al Parlamento Europeo a aplazar recientemente la votación sobre este pacto ante el riesgo de que nuevas barreras comerciales erosionen gravemente el vínculo transatlántico.

Dado que la amenaza del inquilino de la Casa Blanca finalmente no se ha materializado, este jueves la presidenta del Parlamento, Roberta Metsola, ha sugerido que la Eurocámara podría retomar el proceso de ratificación del pacto comercial, una vez que la desescalada “está sobre la mesa”.

Roberta Metsola

Roberta Metsola

La agenda de la cumbre ha incluido igualmente la propuesta estadounidense de crear un denominado Consejo de Paz, concebido inicialmente para supervisar un alto el fuego en Gaza y que ha ido ampliando hasta plantear un papel global. La respuesta europea ha sido desigual: algunos países han rechazado sumarse, mientras otros mantienen una posición prudente o abierta, reflejo de las dudas sobre el alcance real de la iniciativa.

En la víspera del encuentro, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, advirtió de que la actual administración estadounidense representa un desafío simultáneo para la seguridad, los principios y la prosperidad de Europa. Pese a ello, el mensaje que buscan proyectar los Veintisiete es de firmeza sin ruptura: Europa quiere seguir siendo un socio estrecho de Estados Unidos, pero deja claro que está preparada para actuar de manera coordinada si sus intereses o valores fundamentales se ven amenazados.