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Comparar precios, desconfiar de grandes descuentos y no comprar por impulso: consejos para las rebajas de enero

  • El 86% de españoles comprará algo y se gastará 197 euros de media, según la Asociación Española de Consumidores
  • Las asociaciones de consumidores recuerdan que, aunque haya descuentos, los derechos de los clientes no disminuyen
Comienzan las rebajas de enero: los expertos recomiendan comparar precios, tener una lista de artículos y no comprar por impulso
RTVE.es

Con la llegada del nuevo año también aterrizan las conocidas rebajas de enero ―que, en ocasiones, se prolongan hasta febrero―. No obstante, las cenas y compras navideñas ya han mermado el bolsillo de muchos españoles y, por ello, las asociaciones de consumidores recuerdan la importancia de comprar de forma prudente en estas fechas y ser conscientes de que, aunque algunos precios bajen, no lo hacen los derechos de los usuarios.

Cada español está dispuesto a gastar 197 euros de media, 16 euros más que en las rebajas del año pasado, tal y como apunta una encuesta realizada por la Asociación Española de Consumidores. El 86% afirma que comprará algo y la gran mayoría destinará su dinero a ropa y calzado. Pese a ello, hay un 85% de consumidores que cree que esta campaña "no van a aportar ningún descuento adicional" porque creen que en los últimos meses ya ha habido rebajas en cierto modo.

En este escenario, seis de cada diez españoles reconoce que no conoce exactamente cuáles son sus derechos en plena temporada de rebajas. Por ello, las asociaciones de consumidores recomiendan comprar de forma responsable: solo lo necesario, sin impulsos y evitar gastar más de lo necesario en plena cuesta de enero.

Hacer una lista y preguntar si hay condiciones especiales

En el momento de hacer la compra, ya sea online o en una tienda física, es útil seguir estos consejos:

  • Hacer una lista con los productos que realmente se necesitan comprar y evitar adquirir otros de forma impulsiva.
  • Comparar precios entre diferentes tiendas físicas y online.
  • Monitorizar el coste de un artículo en los días o semanas previos para asegurarse de que realmente está tan rebajado como se refleja.
  • Comprobar que aparezca el precio antes de la rebaja para corroborar el descuento que se está aplicando. De hecho, como obliga la normativa europea, los negocios no pueden subir el precio de estos productos en los últimos 30 días previos a la fecha de rebajas. Además, estos artículos han tenido estar al menos un mes antes expuestos a la venta y la rebaja se debe aplicar sobre el valor más bajo que hayan tenido en ese periodo.
  • Preguntar si hay condiciones especiales en este periodo concreto. Como recuerda la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), las tiendas físicas no están obligadas a admitir una devolución, salvo que haya un defecto en el artículo. El reembolso, además, pueden darlo en una tarjeta canjeable, no tiene por qué ser un reembolso.
  • Conservar el ticket o factura de cara a posibles reclamaciones o devoluciones.
  • Informarse sobre el periodo que se tiene para poder devolver el producto si no se está conforme con él. Suele ser de 30 días, pero es mejor asegurarse consultándolo con el personal del negocio. Por otro lado, en las compras online hay periodo legal de desistimiento de 14 días para poder devolverlo sin necesidad de justificación.

Reforzar la precaución en las compras por internet

En el caso de las compras online, el primer paso es asegurarse de hacerlo en las webs oficiales y desconfiar de descuentos desorbitados en otros portales. Luego, además, hay que tener en cuenta otros aspectos más concretos:

  • Evitar acceder a enlaces recibidos por SMS o email de supuestos envíos en curso. Comprobar antes que realmente se tiene ese número de pedido y con esa empresa.
  • Desconfiar de mensajes que, una vez realizada la transacción, llevan a rellenar una supuesta encuesta a cambio de más descuentos.

No disminuyen tus derechos como consumidor

Puede haber situaciones en las que los negocios rechacen hacer devoluciones por el hecho de que son artículos rebajados. Esto, como recuerdan desde Facua, no es así si no lo indican expresamente mediante carteles visibles. Si se compra un producto dañado y la tienda no ha informado sobre esa tara, el consumidor tiene el derecho a que se lo reparen o cambien, o que le devuelvan el dinero. Todo ello, independientemente de que sea un bien rebajado o no.

Esta asociación también pone el foco en posibles escenarios que pueden encontrarse los clientes. Por ejemplo, tiendas que anuncian rebajas de hasta el 70% y que dicho descuento finalmente se limite a muy pocos artículos, lo que se sería publicidad engañosa, según Facua. Si a la entrada del comercio hay logotipos de Visa, Mastercard o similares, eso significa que se puede comprar con tarjeta y, por ello, no pueden negar ese método de pago en productos rebajados.

Por otro lado, los artículos que tienen taras o daños deben estar marcados claramente como saldos, como indica la Asociación Española de Consumidores. En todo caso, el consumidor siempre tiene derecho a pedir una hoja de reclamación si está disconforme con algo, y el establecimiento está obligado por ley a tener estos impresos y poder ofrecerlos a sus clientes.

Las rebajas como motor de empleo

La temporada de rebajas, como suele ocurrir, tendrá efectos en el empleo. Concretamente, generará 143.500 contrataciones en las rebajas de enero y febrero, un 25% más que en la misma campaña de 2025, según un comunicado de Randstad.

La mayoría de estos nuevos puestos de trabajo serán en el transporte y la logística, que recogerán más de 79.000 contratos. Las comunidades donde más empleo se generará son Cataluña (más de 26.000), Madrid (más de 23.000) y Andalucía (también más de 23.000). Estas regiones acumularán el 55% del total de trabajos creados en estas fechas. En numerosos casos, estos empleos terminan con la temporada de rebajas.