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Crónica del juicio a la familia Pujol

Jordi Pujol está en condiciones de declarar: "El juicio va a continuar con su presencia"

  • La Audiencia Nacional decide juzgar a Pujol por videoconferencia por la fortuna familiar oculta en Andorra
  • A pesar de sus 95 años y su estado de salud, el Tribunal considera que está en condiciones de defenderse
  • El clan Pujol insiste en la teoría de la Operación Cataluña para pedir la nulidad del juicio
Juicio a la familia Pujol
Juicio a la familia Pujol EFE/Chema Moya

Primera jornada del juicio con un titular que eclipsa el resto de la vista: Jordi Pujol, presidente de la Generalitat de Cataluña entre 1980 y 2003, se sienta en el banquillo de los acusados, aunque desde su casa en Barcelona. La situación puede variar en los próximos meses, pero por ahora compartirá banquillo "telemático" con los otros 18 acusados. De ellos, siete son sus hijos. El Tribunal no lo ha exonerado como sí lo hizo en 2021 con su mujer, Marta Ferrusola, fallecida unos años más tarde, en verano de 2024.

Las caras de sus familiares y de los abogados al salir de la sala han sido explícitas. No daban crédito. "Aunque ya nos esperábamos que podía pasar", me ha susurrado uno de los Pujol al oído. Estábamos unas 50 personas o más comentando la sesión en el amplio vestíbulo de la entrada de la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares.

El tribunal enjuiciador de la Audiencia Nacional, antes de empezar el juicio, quería cerciorarse personalmente del estado de salud de Jordi Pujol. Los tres magistrados del tribunal: José Ricardo de Prada (presidente), María Fernanda García (ponente) y María Riera querían verle y escucharle. En ese momento, el expresidente catalán estaba ingresado con una neumonía leve. Pero el tribunal convocó una comparecencia pese al informe contundente que le remitieron los forenses del Instituto de Medicina Legal de Cataluña, Ángel Cuquerella y Xavier Pérez. Un informe que concluye, entre otras cuestiones, que Jordi Pujol "presenta actualmente un diagnóstico de trastorno neurocognitivo mayor de tipo mixto" (de tipo Alzheimer y de tipo vascular) y que "no está en condiciones físicas ni cognitivas para comparecer en un juicio, ni dispone de la capacidad procesal necesaria para poder defenderse de manera autosuficiente”.

La familia Pujol llega por separado a los juzgados

Así que este lunes estaba previsto que Jordi Pujol compareciera desde su casa en Barcelona a las 10.00 h. Antes de esa hora, desde la acera de enfrente del edificio de la Audiencia Nacional, los periodistas aguardábamos la llegada de los hijos. Defendiéndonos a golpe de capas de abrigo, como cebollas, del aire gélido. Primero llegaba Oriol Pujol, el único de los vástagos que siguió la estela política del padre. No eran ni las 9.30 h. A los 5 minutos, más o menos, aparecía por la izquierda, por nuestra acera, Jordi Pujol Ferrusola. "¿Quién es?" Preguntaban algunos fotógrafos. "El primogénito, el que enfrenta la pena mayor -la de 29 años de cárcel-, al que ya investigaba la Audiencia Nacional desde finales de 2012 por sus negocios después de una denuncia de su examante, Vicky Álvarez. La de la conversación de La Camarga con Alicia Sánchez Camacho, la de PP". "Ah, sí", se escucha.

Después llegaba una de las hermanas (Mireia o Marta, costaba distinguir de lejos) con su hermano Pere. Y un poco más tarde les seguía la otra hermana con Mercè Gironès, la ex de Jordi Pujol Ferrusola (ojo porque a ella le piden 17 años de cárcel). El último en llegar ha sido Josep. Faltaba un hermano, Oleguer, el benjamín. No le he reconocido, el tiempo pasa para todos. Cuando le detuvieron en 2014, investigado por operaciones supuestamente ilícitas por un valor de 3.000 millones de euros, tenía cabello largo y negro. Ahora peina canas. (Por cierto, esa causa contra él se archivó).

Como decía... Estaba previsto que Jordi Pujol compareciera a las 10.00 desde su casa. Una vista que no era pública pero en la que sí estaban las partes. Y los hijos, por supuesto. La conexión se ha establecido a las 10.23 h, pero unos problemas técnicos han retrasado el inicio hasta pocos minutos antes de las 11.00 de la mañana.

En 25 minutos, en los que los magistrados le han escuchado a él, a los dos forenses de Cataluña y al forense de la Audiencia Nacional, Juan Miguel Monge, se ha acabado la comparecencia. Sabemos, entre otras cosas, que Jordi Pujol ha dicho algo así como "no me encuentro bien, pero estoy a disposición del tribunal". De hecho, es conocido su empecinamiento, desde el primer día, de explicarse ante los jueces para mantener que la fortuna de la familia tiene origen, exclusivamente, en los 140 millones de pesetas (en dólares) que le legó su padre Florenci en 1980, pocos meses antes de ser investido por primera vez presidente de la Generalitat. Pujol asegura que no encontró el momento de regularizar. Y sabemos que los forenses han ratificado el informe.

Tras 15 minutos de deliberación, el Tribunal ha anunciado su decisión: “El juicio continúa con su presencia”. ¿Cómo, cómo? Que no le exoneran, no le eximen, que juzgan al expresidente catalán. Y si más adelante (el juicio tiene 42 jornadas previstas, salteadas en el calendario hasta el 14 de mayo de 2026) hay cambios en el estado de salud de Jordi Pujol, el tribunal reevaluará la situación. Cierta sorpresa entre muchos periodistas.

Al poco se han encendido las pantallas de las salas de prensa donde los periodistas seguimos la vista. Aquellos que no podemos entrar a la sala donde se celebra el juicio porque vamos arriba y abajo. Teníamos de frente a todos los hijos del matrimonio Pujol-Ferrusola en la pantalla. Y en la esquina inferior izquierda del monitor, en una ventana que decimos los de tele, en chiquitín, se veía a Jordi Pujol amorrado, como queriendo escuchar bien. (Tiene graves problemas de audición desde hace años). A su espalda, una librería repleta de libros. A su derecha, uno de sus abogados. Albert Carrillo.

Peticiones de prisión entre los cinco y los 29 años

Ha empezado el juicio con la lectura de los escritos de acusación. Fiscalía pide penas que van de los cinco años de cárcel para los 10 empresarios, a los entre ocho y 29 años para los hijos de Pujol. El fiscal del caso estaba solo. Es Fernando Bermejo. La Abogacía del Estado no acusa a Jordi Pujol. Solo a Jordi y Josep Pujol Ferrusola y a Mercè Gironès. El escrito lo presentó Rosa María Seoane. Pero hoy en la sala estaba José Ignacio Ocio, uno de los abogados que defendió al todavía fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, que este lunes ha presentado su renuncia.

Entre las defensas de los Pujol y de los empresarios, togas ilustres catalanas: Cristóbal Martell (Messi, Alves…), José María Fuster-Fabra (GAL, CDRs…), Jordi Pina (Procés) o Carles Monguilod y Fermín Morales. Sin desmerecer al resto, como Oriol Rusca, Pau Ferrer, Francesc Sánchez… Es que son muchas partes. Por eso hoy no han acabado con las cuestiones previas.

Los que las han expuesto han coincidido en muchos de sus argumentos. Consideran, como han dicho desde el principio y nunca les han hecho caso, que esta causa debería juzgarse en la Audiencia de Barcelona. La Audiencia Nacional, dicen, no es competente por el mero hecho de que tuvieran cuentas en Andorra. Hablan también de infracción incriminatoria, un término con el que simple y llanamente quieren decir que no hay pruebas de cargo. Insisten en la prescripción de varios de los delitos fiscales que se imputan a algunos de los Pujol, por lo menos los de los ejercicios de 2007 y 2008.

El clan Pujol insiste en la teoría de la Operación Cataluña

Y quejas. Quejas porque no les han admitido una prueba documental que consideran útil a todos los efectos para los interrogatorios. Y quejas, estas muy sentidas e indignadas, porque no les han admitido testigos que permitirían demostrar que, en el origen de la causa contra los Pujol, está la Operación Cataluña, la supuesta campaña política contra el independentismo con la ayuda de la llamada "policía patriótica".

Está lo que sí investiga una jueza andorrana en el principado vecino: supuestas coacciones a la banca andorrana, en la etapa del gobierno de Rajoy, para que facilitara datos bancarios de políticos catalanes. Y, claro, de los Pujol. Incluso ha salido a relucir el famoso pantallazo de datos bancarios de los Pujol que consiguió la UDEF y publicó El Mundo días antes de la famosa carta de confesión de Jordi Pujol.

Pujol es mucho Pujol

En fin, que a las 14 horas se ha acabado la jornada de este lunes. Sin acabar las cuestiones previas de todas las partes. Que además tendrán réplica.

Tres horas para el primer día que ya va bien para poder digerir la primera jornada del enésimo juicio histórico en España. Por cierto, que este martes igual ya no vemos a los hermanos Pujol o a alguno de ellos. Que dice el tribunal que no hace falta que estén todos los días, que solo cuando sea imprescindible su presencia.

De vuelta al hotel en taxi, el conductor es de esos a los que les gusta el palique. Un clásico: “si no pasará nada, Pujol es mucho Pujol, sabe mucho del rey (emérito), está claro que hubo policía patriótica para defender a España de los independentistas”.

Gracias por traerme al hotel, le he dicho, me estaba empezando a mojar. Le dejo que tengo que seguir trabajando, señor.

Este martes se retoma el juicio a las 10 h de la mañana.