Longevidad récord y desafíos en dependencia y cronicidad: los mayores pueden llegar al 30% de la población en 2045
- Casi 10 millones de personas de 65 años o más viven en España, con un nuevo máximo histórico de centenarios en 2024
- La mitad de los mayores de 85 años padece enfermedades crónicas, según un informe del CSIC presentado este viernes
Los números hablan solos y reflejan que España continúa avanzando hacia una sociedad cada vez más envejecida. Casi 10 millones de personas de 65 años o más residen actualmente en nuestro país, representando el 20,4% de la población total, con una porcentaje de mayores de 80 años que alcanza el 6,1% y 650.000 personas de más de 90 años. Las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que en 2045 la población mayor podría superar los 15,9 millones, lo que equivaldría al 29,2% del total de habitantes.
El envejecimiento de la población española continúa acelerándose y este "proceso de sobreenvejecimiento" se acentuará con la llegada a la vejez de las generaciones del baby boom. Esta es una de las principales conclusiones del informe 'Un perfil de las personas mayores en España 2025' que ha elaborado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha reunido datos sobre las condiciones de vida de las personas mayores en España.
Otro fenómeno que se mantiene como constante es la paulatina feminización de la vejez: el informe revela que en 2024 se alcanzó un nuevo máximo histórico de personas centenarias, con casi 16.000, de las que más del 80% son mujeres. Entre los mayores de 65 años, las mujeres superan en número a los hombres en un 29,5%.
Otro dato a destacar del informe es la presencia de más de medio millón de personas mayores extranjeras (5,1% del total de la población mayor) que evidencia que España es un país atractivo para el retiro y para residir en la vejez.
La mitad de los mayores de 85 años padece enfermedades crónicas
Más de la mitad de los mayores de 85 años padece enfermedades crónicas, mientras que un 10,9% de los mayores de 65 años presenta limitaciones graves en su capacidad para realizar actividades cotidianas.
El coordinador del informe y demógrafo del Instituto de Economía, Geografía y Demografía (IEGD-CSIC), Julio Pérez Díaz, afirma que el proceso de envejecimiento de la población española plantea una cuestión central: "No solo cuántos años pueden esperar vivir las personas mayores, sino cuántos de esos años transcurrirán en buena salud. Este interrogante, clave para el bienestar individual, tiene también una dimensión pública, al incidir directamente en la planificación de los servicios sanitarios, sociales y de cuidados”.
La esperanza de vida en España se mantiene entre las más altas del mundo, alcanzando en 2023 los 83,77 años, con 86,34 años para las mujeres y 81,11 para los hombres. 44,37 años es la edad media de la población, lo que consolida a España entre los países más envejecidos de Europa, un reflejo de las transformaciones demográficas y de la prolongación de la vida.
El informe que el CSIC ha elaborado este año pone especial foco en los cuidados a mayores dependientes proporcionados por servicios de ayuda a domicilio, la discriminación percibida en el trato administrativo y el uso del transporte público por parte de las personas mayores.
En 2024, uno de cada cuatro hogares con personas mayores contaba con miembros en situación de dependencia, y solo un 38,4% de ellos recibía servicios de ayuda a domicilio. La financiación pública de estos servicios ha aumentado, pero más de 530.000 hogares siguen teniendo necesidades no cubiertas.
"En conjunto, los indicadores reflejan un país que vive más y mejor que nunca, pero en el que la salud en los años de vejez sigue siendo un ámbito prioritario de intervención pública. La promoción de estilos de vida saludables, el acceso equitativo a los servicios sanitarios y la atención a la cronicidad y la dependencia se consolidan como pilares esenciales para garantizar un envejecimiento activo y saludable en las próximas décadas", concluye Pérez Díaz.
El 7,7% de las personas mayores que han tenido contacto con la administración pública perciben discriminación, principalmente por edad o problemas de salud. Por otro lado, el 64% de los mayores de 65 años no son usuarios frecuentes del transporte público, destacando diferencias según sexo y disponibilidad local.
Sobrepeso en un 47,2% de los hombres y un 36,4 de las mujeres mayores
El informe también pone de manifiesto cómo los hábitos de vida influyen de manera significativa en la salud y revela que en el grupo de mayores de 65 años, un 47,2% de los hombres y un 36,4% de las mujeres presentan sobrepeso, y la actividad física regular se realiza en un 42,5% de las personas de 65 a 69 años, mientras que el sedentarismo afecta a un 38,5%.
El acceso a servicios sanitarios es alto, aunque persisten barreras económicas y geográficas, especialmente para quienes viven solos.
"El mantenimiento de un peso saludable, la práctica regular de ejercicio físico y la ausencia de consumo de tabaco se consolidan como los principales factores de prevención frente a enfermedades crónicas y pérdida de autonomía funcional", ha indicado Diego Ramiro Fariñas, investigador del IEGD y coautor del informe.
Los autores del estudio ponen de manifiesto que el reto para los próximos años "no será únicamente vivir más, sino vivir mejor, con más salud y autonomía durante una vida cada vez más larga".
Recursos económicos y vida tras la jubilación
En febrero de 2025, la Seguridad Social registraba casi 10,3 millones de pensiones contributivas, de las cuales más de 6,5 millones correspondían a jubilación. La brecha de género sigue siendo relevante: la pensión media mensual es de 1.717 euros para los hombres y de 1.194,43 euros para las mujeres.
La actividad laboral entre los mayores de 65 años crece lentamente, vinculada a la reforma del sistema de pensiones y al aumento de la edad legal de jubilación. España se mantiene entre los países con mayor esperanza de vida tras la jubilación: 22 años para los hombres y 26,5 para las mujeres.
El gasto medio de los hogares liderados por personas mayores asciende a 28.863 € anuales, concentrándose principalmente en vivienda, alimentación y sanidad, mientras que el riesgo de pobreza entre la vejez se sitúa en el 16,9%, con un 18,9% de mujeres afectadas frente al 14,4% de los hombres.
Se va reduciendo la brecha digital
Aunque la mayoría de las personas mayores aún cuenta con estudios primarios, se observa una tendencia generacional hacia niveles educativos superiores y una notable reducción de la brecha digital. El 70,5% de los mayores de 65 a 74 años utilizan Internet a diario, mientras que en el grupo de 75 años o más, el uso diario alcanza el 34,6%, con variaciones según edad, educación y nivel de ingresos.
El aumento en el uso de tecnologías permite a los mayores comunicarse, informarse, gestionar servicios y realizar operaciones bancarias, fortaleciendo su autonomía y participación social.