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La Reserva Federal de EE.UU. mantiene los tipos de interés entre el 5,25 y el 5,50%, pero no descarta volver a subirlos

  • Pese a la congelación, la FED mantiene la puerta abierta a la subida, ya que avisa de que la inflación sigue siendo elevada
  • Se trata del segundo respiro consecutivo tras las once alzas que ha hecho desde marzo de 2022

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La Reserva Federal de EE.UU. opta por la cautela y mantiene los tipos de interés en la horquilla del 5,25 al 5,5%

La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) ha decidido mantener los tipos de interés este miércoles, aunque deja la puerta abierta y no descarta volver a subirlos si la coyuntura lo exige.

"El Comité seguirá evaluando información (económica) adicional" para "determinar el alcance de un endurecimiento adicional de la política", ha apuntado el banco central estadounidense, que ha decidido mantener los tipos en la horquilla actual del 5,25% y el 5,5%, su máximo nivel desde 2001.

Se trata del segundo respiro consecutivo tras las once alzas que ha hecho desde marzo de 2022, ya que el pasado 20 de septiembre el presidente de la entidad, Jerome Powell, anunció que congelaba la subida de los tipos y, por tanto, los mantenía en la misma horquilla.

En este sentido, Powell ha afirmado en rueda de prensa que los tipos de interés se mantendrán altos el tiempo necesario "hasta que estemos seguros de que la inflación está en el camino hacia ese objetivo", que sigue siendo el de reducir la inflación al 2%. Por ello, mantendrán "una postura de política monetaria que sea lo suficientemente restrictiva", dice el presidente.

Jerome Powell, por tanto, no ha descartado que en diciembre, cuando se celebre la última reunión del año del Comité Federal de Mercado abierto (FOMC, por sus siglas en inglés), haya una nueva subida, aunque "aún no hemos tomado la decisión", ha afirmado.

A la pregunta de si ya se han empezado a plantear un horizonte en el que los tipos puedan bajar, el presidente ha afirmado que el comité "en absoluto" está pensando "en recortes de tipos".

Por otro lado, aunque la FED ha admitido que "la actividad económica se expandió a un ritmo fuerte en el tercer trimestre", está preparada "para ajustar la postura de la política monetaria según corresponda si surgen riesgos", ha afirmado el organismo en un comunicado.

Contexto complejo para la inflación

Hasta junio de este año, en todas sus reuniones desde que comenzó la racha de subidas los miembros del FOMC, órgano encargado de decidir si se aumentan o no los tipos, decidieron subirlos. Tras la pausa de junio en julio volvieron a aumentarlos y en septiembre de nuevo optaron por pausar las alzas.

Esta pausa se da en un contexto complejo para la inflación. Tras una racha de más de un año de bajadas desde el pico del 9,1% alcanzado en junio de 2022, los precios registraron una subida de cinco décimas en agosto, hasta el 3,7%, el segundo alza consecutivo, y se mantuvieron en la misma cifra en septiembre.

Sin embargo, la tasa anual de la inflación subyacente, que mide la subida de precios sin contar ni la energía ni los alimentos -y es uno de los indicadores en los que más se fija la FED para tomar sus decisiones- cayó dos décimas en septiembre y confirmó su tendencia a la baja.

Se da además cuando Estados Unidos ha registrado un inesperado repunte en su producto interior bruto, al avanzar el 1,2% en el tercer trimestre, con un ritmo anual de crecimiento del 4,9%, según los datos publicados la pasada semana por la Oficina de Estadísticas Económicas (BEA).

En cuanto al mercado laboral, otro de los datos clave que analiza la FED para decidir posibles subidas, la creación de empleo en el mes de septiembre se mantuvo robusta, con 336.000 puestos netos nuevos, y la tasa se mantuvo estable en el 3,8%.