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El mundo, a las puertas de un "Súper El Niño": "Echa gasolina al fuego de un planeta cada vez más cálido"

  • La Organización Meteorológica Mundial advierte de que hay un 80% de probabilidad de El Niño este verano
  • Este patrón aumenta la intensidad de inundaciones, sequías y olas de calor en distintas partes del mundo
Se espera que El Niño provoque un aumento global de las temperaturas
Jornada de calor extremo para finales de mayo en Sevilla EFE/ Julio Muñoz

"Prepárense para El Niño". La advertencia de la Organización Meteorológica Mundial es clara y directa. Hay un 80% de probabilidad este fenómeno meteorológico global tenga lugar entre junio y agosto, y un 90% de probabilidad de que se alargue al menos hasta noviembre, según el pronóstico publicado este martes por este organismo dependiente de la ONU.

Se trata de un fenómeno natural que se produce cíclicamente en la Tierra en periodos de entre cada tres y cinco años, y que provoca un calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial oriental, frente a las costas de Sudamérica. Esto desencadena una serie de efectos en todo el mundo: un aumento global de la temperatura y una mayor intensidad de fenómenos extremos como lluvias torrenciales y sequías en distintas partes del mundo.

Desde hace años, además, El Niño actúa sobre un mundo recalentado por el cambio climático, lo que provoca que se realimenten sus efectos. Esta combinación explosiva se hizo evidente en 2024, el año más cálido jamás registrado en el mundo al coincidir este fenómeno con el calentamiento global.

Como humanos, no podemos influir en El Niño, pero sí en la crisis climática, tal y como ha asegurado el secretario general de la ONU, António Guterres. "La ciencia lo deja claro: El Niño llegará a nuestras puertas en los próximos meses con un 90% de certeza. Las condiciones de El Niño echarán más gasolina al fuego de un mundo cada vez más cálido. Los impactos serán aún más severos, se extenderán aún más lejos y cruzarán fronteras a una velocidad devastadora", ha advertido en un mensaje en vídeo coincidiendo con la publicación del informe.

"La única respuesta eficaz es una acción climática a la altura de la crisis: acabar con la adicción a los combustibles fósiles, acelerar la transición hacia las energías renovables, proteger a los más vulnerables y poner en marcha sistemas de alerta temprana para todos", ha hecho hincapié Guterres.

Zonas del mundo donde lloverá más de lo habitual por El Niño (en azul) y menos de lo normal (en naranja)

Zonas del mundo donde lloverá más de lo habitual por El Niño (en azul) y menos de lo normal (en naranja) Organización Meteorológica Mundial

Una "anomalía enorme": ¿Estamos ante un "Súper El Niño"?

Las aguas del Pacífico tropical, que se usan como referencia para medir la llegada de El Niño, ya se acercaban entre abril y mayo a los umbrales que determinan que ocurrirá este fenómeno, según las observaciones de las diferentes plataformas utilizadas por la OMM. Estas anomalías, además, se ven alimentadas por aguas más profundas inusualmente cálidas, incluso de 6 grados por encima de la media, "y que proporcionan una importante reserva de calor que contribuye al calentamiento superficial observado", según este organismo.

Ello hace prever no solo la llegada de El Niño, sino además que este será más fuerte de lo normal. De hecho, muchos meteorólogos ya advierten de que se avecina un "súper El Niño", un patrón muy inusual que se da cuando se supera el umbral de más de dos grados de anomalía en una de las zonas de referencia del Pacífico.

"Las predicciones de los principales centros de investigación están dando un pronóstico de 'Súper El Niño'", explica a RTVE Noticias la profesora de Física de la Universidad Complutense de Madrid Belén Rodríguez de Fonseca, experta en este fenómeno. El "Súper El Niño" se pudo ver en 1997-1998 y 2015-2016 y "agrava las perturbaciones climáticas a escala mundial".

Rodríguez Fonseca alerta de que los centros más importantes de predicción pronostican una anomalía de 3 grados en la temperatura superficial del mar por encima de los valores normales para noviembre. Se trata de una "anomalía enorme si consideramos la gran cantidad de agua que se calienta", que provocará que se libere una "energía brutal".

La Organización Meteorológica Mundial no lo denomina así porque no entra de sus categorías científicas, pero ya predice que de junio a agosto "predominarán, de forma casi generalizada, temperaturas superiores a lo normal en casi todas las regiones del planeta". "Esto aumenta el riesgo de estrés térmico y de que se agraven los peligros en algunas regiones, y acelera el desarrollo de condiciones de sequía en las zonas donde las precipitaciones son escasas", añaden.

Lluvias torrenciales o sequías, dependiendo de la región

"La huella de El Niño viaja mucho más allá de sus orígenes en el Pacífico, impactando suministros agrarios, de agua y energía en distintas regiones", ha advertido la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, en una rueda de prensa este martes.

Aunque cada El Niño es distinto y sus condiciones varían según la estación, se asocia por lo general con lluvias más intensas en Sudamérica y el sur de Estados Unidos, partes del Cuerno de África y Asia Central. Por el contrario, provoca condiciones más secas en América Central, el norte de Sudamérica, el Caribe, Australia, Indonesia, y partes del Sur de África. Las sequías en zonas vulnerables como el Cuerno de África pueden provocar, además, escasez de alimentos por su impacto en la agricultura.

Por otro lado, en verano, las aguas cálidas de El Niño pueden alimentar los huracanes en el centro y el este del océano Pacífico, mientras que dificultan la formación de huracanes en el Atlántico.

Saulo ha confiado en que este pronóstico sirva como una "llamada a la acción" para acelerar la implantación de sistemas de alerta temprana a la población en todo el mundo. Desde la ONU lanzaron en 2022 una iniciativa para que todos los países tuvieran estos sistemas que salvan vidas al prevenir a los ciudadanos afectados por los fenómenos extremos, y ya son 128 naciones las que disponen de ellos, ha señalado la secretaria general.

¿Qué pasará en España?

Hay menos seguridad sobre qué impactos puede tener en nuestro país, pero en líneas generales, "podemos pensar que tendremos un año cálido y quizá un invierno algo más húmedo, pero cálido", según Rodríguez de Fonseca.

La influencia del fenómeno en la península Ibérica ha ido variando con los años, pero el cambio climático ha aumentado su predicitibilidad y además provoca que "los impactos de El Niño en la región mediterránea se acentúen".

Los últimos estudios muestran asimismo que la teleconexión entre este fenómeno con Europa irá a más a causa del calentamiento global. Se espera que en el futuro, concretamente, haya más lluvias en los meses de enero y febrero en la Península.